¿Cómo elijo el mejor anticonceptivo para mí?

¿Cuántas vueltas le estás dado a si te cambias de anticonceptivo o si el que usas es el mejor para ti? con unas preguntas muy simples te vas a aclarar un poco más

La información básica la conocemos, pero ¿cómo decidir qué anticonceptivo es el mejor? Por si acaso se nos ha escapado algo, hacemos un repaso y aclaramos las diferencias entre anticonceptivos hormonales y no hormonales.

¿Cómo funcionan los anticonceptivos hormonales?

Los anticonceptivos hormonales son básicamente moléculas sintéticas parecidas a las que regulan el ciclo menstrual de forma natural. En este tipo de anticonceptivo se combinan progestágenos y estrógenos. Lo que hacen es inhibir la ovulación, espesan el moco cervical y disminuyen el grosor del endometrio. De esta manera se evita el embarazo.

¿Qué efectividad tienen los anticonceptivos hormonales?

Este tipo de anticonceptivos tienen una efectividad muy alta siempre y cuando los utilicemos adecuadamente

¿Cuáles son los anticonceptivos hormonales?

Si este es el método anticonceptivo por el que te inclinas, las opciones son el anillo vaginal, el parche anticonceptivo, el implante subcutáneo, el DIU hormonal y la píldora.

Si eres de las que no quiere oír ni hablar de los hormonales, las opciones se reducen bastante, pero tu cuerpo no sufrirá efectos secundarios.

¿Cuáles son los anticonceptivos no hormonales?

En el caso de las mujeres tenemos el diafragma, el DIU de cobre y el preservativo interno o femenino.

¿Qué efectividad tienen los anticonceptivos no hormonales?

Cada uno tiene una tasa de efectividad diferente, pero todos ellos son seguros. Eso sí, usándolos adecuadamente. Además, con estos anticonceptivos no sólo nos protegen de los embarazos no deseados, sino también de las infecciones de transmisión genital y sexual (ETS e ITGS).

¿Cómo sé cuál es anticonceptivo adecuado para mí?

¿Por qué no tengo orgasmos con la penetración?

¿Aún nos preocupamos las mujeres por no alcanzar el orgasmo durante el sexo con penetración? Sí. Sólo hay que echar un vistazo a las preguntas que nos lanzan desde las redes. Hay muchas mujeres preocupadas porque durante la penetración no consiguen tener un orgasmo y si se tocan para conseguirlo se sienten culpables.

Esa culpabilidad por el placer se nos ha inculcado desde siempre y repercute directamente a nuestra satisfacción personal. Sabemos que si nos tocamos el clítoris o una parte que nos guste mucho, disfrutamos más y conseguimos un orgasmo más potente, pero a veces nos cohibimos por no “fallar a nuestra pareja”. Esto sucede habitualmente en relaciones heterosexuales, pero en parejas lésbicas a veces también se da el caso cuando se utilizan juguetes.

La idea de fallar o hacer algo que le pueda molestar lo llevamos tan interiorizado que dejamos nuestro placer en un segundo plano anteponiendo el de la otra persona. ¿Y qué ocurre si seguimos haciendo esto? en una palabra insatisfacción. Y esa insatisfacción no se queda sólo en el terreno sexual sino que repercute al resto de áreas de nuestra vida. Por ello, ¡dejemos de anteponer otros deseos al nuestro! y si no tienes orgasmos con la penetración, ¡tócate!. Tócate sin remordimientos, sin vergüenza y con el egoísmo positivo más placentero que hay.

¿Por qué no llego al orgasmo con la penetración?

El mito del empotrador y otras ideas irreales y negativas de cómo debe ser el sexo y las relaciones están detrás de esta pregunta. Por eso, he hablado con Lara Herrero, sexóloga en Sexo Positivo y Dialogasex, para abrir la ventana, que entre aire y daros respuestas.

10 datos que no vas a creer sobre la vagina

¿Cuánto mide la vagina?, ¿qué tienen un común la vagina y el tiburón? o ¿es raro que se ensanche tanto? son algunas de las preguntas que os respondo en el último vídeo.

¿Sabías que el PH vaginal es como el de los vinos?

Sí, es muy similar. Además, nuestra lubricación, que no es lo mismo que excitación (te lo contamos en el vídeo con otras curiosidades insólitas de la vagina) contiene una sustancia que también está presente en el hígado de los tiburones y en otras especies. Se ha utilizado en cosmética y es especialmente hidratante.

Si quieres conocer otros datos insólitos sobre la vagina como éste dale al botón de abajo.

Trucos sexuales para penes grandes, pequeños y clítoris diversos

¿Se puede tener el clítoris demasiado arriba o demasiado abajo? No hay un “demasiado” pero sí que en cada cuerpo está colocado a una altura diferente y por eso a veces durante el coito no se estimula

Muchas mujeres se preguntan por qué durante la penetración no sienten placer en el clítoris porque no logran rozarlo con el cuerpo de sus parejas. La respuesta puede estar en la altura a la que cada una lo tenga. Si está más hacia abajo, será más posible que durante la penetración se roce casi sin querer. Sin embargo, no para todas es así, si está colocado más arriba necesitaremos buscar una postura donde roce más o tocarlo directamente.

El tipo de pene y el tamaño también causa una gran preocupación a la hora de complacer a las parejas. Y no sólo los penes, sino el tipo de vibrados o dildo que compremos. A veces las imagen nos engaña y compramos uno demasiado grande o pequño. Por eso en mi último artículo para Nova Life te propongo una serie de trucos y posturas para penes grandes, pequeños y por si te has equivocado al comprar un dildo. ¡Va con vídeo explicativo!

Tengo miedo al coito, ¿por qué me pasa esto?

Para muchas personas el sexo es la forma de comunicarse con su pareja de la manera más directa, pero hay ocasiones en que esto se convierte en una auténtica tortura porque en el momento de tener un encuentro sexual el miedo aparece y nos paraliza. Podemos desarrollar diferentes fobias sexuales, pero hay una que es la más común y que afecta en mayor medida a las mujeres por la educación sexual que recibimos, hablamos del miedo al coito.

Tener miedo al coito no quiere decir que no podamos disfrutar de las relaciones eróticas, ya que no afecta a todas las prácticas ni a todo lo que forma parte de nuestra sexualidad, pero sí que genera malestar emocional por no poder disfrutar plenamente de las relaciones sexuales.

¿Por qué tengo miedo al coito?