5 tips para que la intimidad y la comunicación en tiempos de Coronavirus no se nos escape

Llevamos unos días de confinamiento y hay algo que te quiero decir: no te olvides de ti.

Seguramente hayas pasado ya por diferentes fases, si tienes hijas o hijos o tienes familiares en casa la intimidad ha saltado por la ventana y ya no sabes si va a volver. Aunque estés en pareja, no todo son momentos bonitos y muchas veces las preocupaciones por el momento que estamos viviendo, la incertidumbre y seguir manteniendo las tareas diarias no ayudan a que nos sintamos proclives a mantener relaciones.

Ante toda esta situación yo os insto a que os paréis a pensar en vosotras y vosotros y os guardéis momentos de intimidad, ya sea a solas o en compañía. En este vídeo de mi canal de YouTube os doy unos consejos para que aprovechéis este tiempo para crecer personalmente y/o como pareja.

No debemos olvidarnos del placer durante el confinamiento

Esto no es porno. La realidad de la juguetería sexual para lesbianas

Penes dobles, vibradores ultrasónicos, arneses con dildos realísticos acompañados de posturas dignas de contorsionistas y todo ello aderezado con un poco de irrealidad ¿en serio son éstos los juguetes y las prácticas que les gustan a las lesbianas?

Entramos en una tienda erótica y nos dirigimos directamente a la sección dedicada al sexo lésbico. La persona responsable de acompañarnos por este tour turístico del sexo entre mujeres nos dice convencido que lo que más les pone a dos mujeres en la cama, además de rozar sus genitales, es usar juguetes en los que las dos sean penetradas, a ser posible a la vez, y conseguir el ansiado orgasmo simultáneo. Mi cara es de escepticismo y casi me tengo que sujetar los ojos para que no se me salgan de las órbitas. ¿En serio creéis que las mujeres que comparten su vida sexual con otras mujeres se sienten cómodas y satisfechas con este tipo de juguetes?

Vamos a empezar por el principio. Es muy complicado encontrar en una tienda erótica una sección dedicada al sexo lésbico. Es como buscar salchichas veganas en la carnicería de tu barrio, misión imposible, pero cada vez que pasas te asomas por si acaso algo ha cambiado y te llevas la sorpresa de tu vida. Hay una variedad impresionante de juguetes para mujeres, no olvidemos que somos las principales consumidoras de juguetería erótica, pero no hay productos realmente específicos para ellas. Si nos fijamos bien, dentro de toda esa cantidad ingente de vibradores, dildos y demás productos eróticos, hay unos que están “especialmente” pensado para este tipo de prácticas. Y ¿a que adivináis cuáles son? ¡premio! Sí, son los dildos o vibradores dobles. Detrás del sexo lésbico hay muchos estereotipos y se sigue utilizando como imagen para la erotización de otros públicos que no es precisamente su colectivo. Además, como se las integra dentro del colectivo de mujeres no se tiene en cuenta sus necesidades o preferencias a la hora de elegir un juguete sexual.

Para saber más sobre qué productos son los más demandados y por qué la necesidad de juguetes especialmente diseñados para mujeres lesbianas, le hemos preguntado a Plátanomelon, una tienda online de juguetes y complementos eróticos. “Depende de la práctica” es lo primero que nos responden. Conociendo qué es lo que quieren hacer eligen un juguete u otro. “Si, por ejemplo, hablamos de penetración, los juguetes que más triunfan en las relaciones sexuales entre dos personas con vagina son aquellos que pueden generar placer para ambas. Además de los estimuladores para clítoris y los arneses” comentan. Dando un repaso a su web observo que no hay una categoría específica para sexo lésbico, a lo que me contestan que “los juguetes sexuales están diseñados para genitales, independientemente de la identidad de género de la persona que lo use o de su orientación sexual. Es por ello que no diferenciamos entre categorías según la orientación”.

En Plátanomelon ofrecen un servicio personalizado para aconsejarte sobre qué juguete es el mejor para ti. Además de por otras vías, en la web encontramos un cuestionario al que vamos respondiendo. Me pongo manos a la obra y voy metiendo las respuestas a sus preguntas exponiéndoles mi situación, es decir, una relación con otra mujer y marcando qué es lo que estoy buscando. Tras varios pasos obtengo mis ansiados resultados. Estoy hasta nerviosa porque me van a anunciar los juguetes y complementos que más van a triunfar en mi cama. Redoble de tambores por favor… ¡tachán! Y el resultado es un masajeador de clítoris.

Nieves es especialista en esto de recomendar juguetes, forma parte del equipo de Los Placeres de Lola, una tienda erótica en la que las mujeres son sus clientas principales. El proyecto nació para dar un espacio especializado a las mujeres y huir de esa imagen cutre de sexshop. Nieves además es lesbiana, así que tiene más que controlado qué productos se diseñan para las mujeres lesbianas, cómo es su acogida y si de verdad son funcionales. Comenta que afortunadamente han ido surgiendo marcas que han llenado el vacío que dejaban las más conocidas. “Han empezado a salir algunas marcas que tienen mujeres en su equipo de diseño, y que se preocupan más por nuestra anatomía y el ajuste de estos juguetes a ella. Actualmente hay varias marcas españolas que están hechas por mujeres y diseñan productos para mujeres y en especial para lesbianas”. Es el caso de BS Atelier. Un estudio de diseño de juguetes eróticos hecho por y para mujeres, lesbianas especialmente, aunque por supuesto los puede usar cualquier persona. Lulú Lafem es otra de las marcas que ha surgido para satisfacer esta necesidad, de la que Nieves forma parte como creadora. Diseñan y fabrican arneses sexuales para mujeres sabiendo qué es lo que realmente demandan las mujeres lesbianas.

Cuando le preguntamos a Nieves qué es lo que busca cuando quiere comprar algún sextoy nuevo nos lo resume así de claro “lo que te vaya a entrar por la vagina, que te entre también por los ojos”. Es decir, que sea un producto estéticamente bonito, de buena calidad y que se ajuste al propósito con el que está diseñado.

A las mujeres lesbianas les cuesta encontrar un producto erótico que les guste

La opinión de las sexpertas

¿Te has preguntado qué opinará una profesional de la sexología que además es lesbiana sobre los juguetes para su colectivo?

Eugenia Cames, psicóloga y sexóloga, afirma que ella ve diferencias a la hora de elegir un juguete para compartir en pareja entre una pareja heterosexual y una lésbica y es que, en el último caso, “se tira más de los productos hechos para uso individual”. “En el caso de los juguetes pensados para compartir o interactuar con otros sí se tiene en cuenta, pero de forma muy tradicional y muy poco creativa. Si nos fijamos bien, lo que encontraríamos en la lista de productos para lesbianas de un sexshop estándar (normalmente dildos con arnés y dildos dobles para compartir) son juguetes que también pueden utilizar parejas gays y heterosexuales según sus gustos, pero simplemente no nos lo imaginamos porque no es lo que dicta. Realmente aún no he visto ningún juguete sexual que, por su diseño, sea específico para parejas de mujeres lesbianas… que por usos sociales e imaginario colectivo sea utilizado mayoritariamente por lesbianas sí” afirma.

Thais Duthie, artista, escritora y sexblogger, tiene una opinión muy clara sobre la juguetería para mujeres lesbianas: “Está pensada y diseñada para lesbianas, pero no por lesbianas. Muchos fabricantes se ponen a crear un producto desde el más profundo desconocimiento e inexperiencia en el público objetivo y ni siquiera lo testean con clientas reales para comprobar si cumple su función”.

Duthie prueba asiduamente productos eróticos y por ello se ha dado cuenta de que “la mayoría sigue los mismos patrones: dildos dobles, arneses dobles, vibradores dobles… como no hay un pene real creen que necesitan introducirlo en el juguete y se olvidan de que más del 75% de las mujeres necesitamos estimulación en el clítoris para alcanzar el orgasmo”.

Si preguntamos a las sexpertas sobre qué juguetes, según su experiencia, creen que son los mejores para usar en pareja entre dos mujeres, Thais comenta que para ella son los diseñados para parejas heterosexuales, es decir, los que tiene forma de pinza. “En nuestro caso se mantienen sujetos sobre el clítoris de una y la otra también puede recibir la estimulación si se coloca encima y coge la postura”.

Las lesbianas hablan

Algo curioso con lo que me he encontrado es que muchas mujeres lesbianas afirman no usar ningún juguete sexual y es que hay varias razones por las que las lesbianas no usan juguetes. Algunas de ellas son porque no encuentran nada que realmente cumpla sus expectativas y necesidades y otra es, que al contrario de lo que se suele pensar, muchas mujeres no quieren utilizar sextoys porque se sienten bien con el sexo que mantienen sin ellos.

María Torres, psicóloga experta en neuropsicología, opina que es un poco repetitivo y cansado “el odioso concepto freudiano de la envidia de pene y a su vez el reforzamiento social de que, como la relación es entre dos mujeres, ni será válida, ni estará, completa, ni habrá satisfacción plena sin coito”. Además, afirma que “es un poco cansino que una amplia mayoría de juguetes tengan forma fálica”.

Andrea, periodista, admite que no en todas las relaciones con otras mujeres ha utilizado juguetes. “Probablemente no lo haya hecho ni en la mitad de mis relaciones. Prefiero el sexo sin complementos”.

El principal problema que las lesbianas encuentran en los juguetes que se venden para ellas es que “tienen una visión coitocentrista” dice María. A lo que Andrea añade que no cree que existan juguetes para lesbianas, sino que hay una estandarización y que cada una debe plantearse junto con su pareja qué es lo que quieren y cómo lo quieren”. Thais además alude al imaginario erótico que solemos tener sobre las relaciones lésbicas, “se centran demasiado en la penetración, casi siempre simultánea. En ocasiones están pensados para recrear posturas que se ven en el porno y que no adoptamos en la realidad”.

Se ha avanzado mucho y todas ellas admiten que ya no es como antes. Ahora es mucho más fácil encontrar un juguete que encaje en su relación, sobre todo gracias a los catálogos de las tiendas eróticas online, eso sí casi siempre recurriendo a los de “uso individual” porque los diseñados para parejas de mujeres no terminan de encajar bien. Una cosa ha quedado clara: creadores de juguetería erótica, las lesbianas necesitan más juguetes realmente pensados para ellas, teniendo en cuenta sus necesidades reales y dejando atrás todo lo que se ha hecho hasta ahora.

Succionadores de clítoris, ¿de revolución a necesidad?

Esto es una revolución y lo sabes. ¿O acaso no te ha picado la curiosidad por probar esos estimuladores de clítoris de los que tanto se habla últimamente? Con eso ya tenemos mucho ganado.

Puede que haya un gran trabajo comercial detrás y una buena inversión, eso no lo niego, pero de lo que no hay duda es que se habla más de masturbación que nunca. No de cualquier masturbación, sino del clítoris en particular y de tocarnos. Tocarnos sin pensar más allá que en el placer y la experimentación sexual. Este tipo de juguete erótico es muy estimulante y ha marcado un antes y un después en el placer femenino.

Podemos tener diversas opiniones sobre los succionadores de clítoris, pero lo que no podemos negar es que han hecho que se hable de forma natural en cualquier medio de la masturbación femenina. No hay periódico, radio o conversación familiar que se haya librado de sacar el tema y debatirlo. Es cierto que, a pesar de ser interesante y constructivo usar juguetes eróticos, a veces nos acostmbramos a las intensas vibraciones y nos olvidamos de que lo mejor es la combinación ente lo “tradicional” y lo novedoso.

El succionador de clítoris en pareja

Nos estamos encontrando con muchas parejas que se lanzan a los succionadores de clítoris como boya salvavidas del sexo rutinario. Sí, introducir en las relaciones este tipo de productos es beneficioso pero hay que tener cuidado con cómo lo hacemos. Seguro que con este ejemplo lo ves claro. Si empiezas a condimentar la comida con especias que alteran el sabor, al principio será diferente, te hará sentir el plato más sabroso y te atraerá más. Después, te acostumbrarás, te seguirá gustando pero el día que lo comas sin ese extra te costará acabarte el plato. Entiendes por dónde voy, ¿verdad?

Con las altas vibraciones ocurre lo mismo. Nos estamos acostumbrando a llegar al orgasmo a mil revoluciones y cuando compartimos el sexo con otra persona nos impacientamos porque en 5 minutos no hemos alcanzado el clímax. Las salas de espera de los consultorios se llenan de mujeres que ahora están preocupadas porque no son capaces de alcanzar el placer en un encuentro sin juguete. Lo primero de todo es que hay que olvidarse del reloj cuando hablamos de placer y deseos. Hay que darse tiempo y centrarnos en sentir. Buscar un momento tranquilo y un lugar es el primer paso. Asegurarnos de que nadie nos va a interrumpir y que vamos a estar centradas en nuestro cuerpo. No ir directamente a la zona genital es clave. Buscar otras zonas erógenas, escapar de lo conocido y buscar nuevas maneras de llegar a ese punto de no retorno es una idea que te animo a poner en práctica. Después, déjate llevar.

La solución para equilibrar el placer

La solución está en combinar. Usa estos juguetes realmente revolucionarios que hacen nuestra vida sexual mucho más atractiva y satisfactoria, pero sin olvidarnos de que otras opciones también siguen ahí y pueden ayudarnos a conocer mejor cómo funciona nuestro placer.

Investiga más allá del succionador de clítoris, hay otros muchos que también nos aportan un plus de excitación y que son menos fuertes, lo que hará que el placer llegue más lentamente.

¡Apunta esto! ¿Cómo funciona y debo usar el succionador de clítoris?

Realmente los llamamos succionadores, pero no succionan. No te creas que vas a ser absorbida por el aparato. Lo que realmente hacen es emitir unas ondas con aire y vibración en algunos casos que llegan hasta tu clítoris.

No lo uses solo en la vulva. También puedes estimular los pezones con ellos u otras zonas que para ti sean erógenas.

Si se te queda corto, ya existen los vibradores con succionador incluido para estimular interna y externamente a la vez.

No todas tenemos la misma anatomía y no cualquier juguete te va a ir bien, así que ¡tendrás que encontrar el tuyo! Hay muchos modelos, solo hay que mirar y experimentar hasta dar con el adecuado. Y si lo pruebas y no es para ti, a ora cosa mariposa.

He probado muchos succionadores de clítoris y ésta es mi opinión.

Abecedario sexual o cómo redescubrir el cuerpo

Últimamente me encuentro algo muy común en consulta y es que hemos dejado de sorprendernos a nosotras mismas.

La genitalidad y en concreto el clítoris lo ha acaparado todo últimamente en los últimos años, pero ¿qué pasa con el resto del cuerpo? Somos tan capaces de recibir placer de otras partes de nuestra anatomía que de la zona genital, tan sólo hay que darnos tiempo y experimentar mucho.

¿Cómo conseguir otro tipo de orgasmos?

Nuestro cuerpo es un mapa en el que podemos dibujar el camino erótico que nos apetezca. Por eso, y con ayuda de LELO hemos hecho un vídeo en el canal de YouTube sobre el abecedario erótico.

Gigi 2 de LELO

Las prácticas sexuales más arriesgadas en verano

Por los vestidos vaporosos, la brisa del mar o por el calor, no sabemos por qué exactamente en verano nuestro deseo se dispara y nos lanzamos a tener encuentros sexuales que no siempre acaban bien y es que ¿sabías que en verano el sexo se puede volver un deporte de riesgo?

Esa fantasía que tienes ahí guardada, los paseos al atardecer cerca de la playa o los ligues de verano cobran de repente un interés tan grande que el cerebro solo puede pensar en satisfacer nuestro deseo sexual sin tener en cuenta los riesgos que podemos correr. ¿A ti también te ha pasado que esa escena que parecía tan idílica y erótica en tu cabeza luego no se pareció en nada a la realidad?

En verano los encuentros eróticos se multiplican y con ellos las prácticas de riesgo. La absorción de vitamina D aumenta, tenemos más horas de luz y nuestros cuerpos se exponen más. Esto hace que nuestra libido también crezca ya que generamos más testosterona, estrógenos, melatonina, endorfinas y serotonina. A esto hay que sumar que pasamos más tiempo al aire libre, en ambientes sociales y el estrés por el trabajo disminuye. Todo ello produce que estemos más proclives a tener sexo ya sea en pareja o en relaciones esporádicas.

Inma Ríos, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja, explica que el incremento se debe a todos estos factores y añade que “El hecho de viajar a otros lugares o que vengan personas de vacaciones a nuestro ambiente, despierta también nuestra libido por lo exótico y novedoso de las nuevas relaciones, así como la posibilidad de tener encuentros sexuales esporádicos sin mayor compromiso”. “La posibilidad de dejarse llevar, de liberarse, de focalizarse en el placer y no en nuestras responsabilidades cotidianas son unos grandes promotores de nuestro deseo”. La alimentación en la época estival también ayuda influenciando “nuestro ánimo y energía”. “Solemos comer alimentos de temporada más fresquitos y ligeros, aportándonos mayor cantidad de vitaminas”.

¿Cambias de rutina sexual en verano?

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