Porno Home made 📽️ 4 escenas de XConfessions en tu casa 🏡

¿Porno? ¿has oído porno? sí, si relájate que vamos a hablar, bueno más bien ver porno. Pero no unas súper producciones, sino tu porno. “¿Cómo? pero si yo no hago porno”, ya, todavía…

Uno de los grandes problemas que encontramos cuando buscamos y vemos porno es que todo nos parece prefabricado. Las escenas, los cuerpos, las sexualidades, los deseos parecen hechos y producidos en serie y si miramos a nuestro alrededor no es así. Cada persona es diferente en cuanto a deseos, fantasías y sexualidades, por eso es tan importante mostrar en el cine para adultos que la sexualidades son diversas. Y, la verdad, no está muy extendido la idea del home made porno, vamos que si no encuentras lo que te gusta te lo hagas tú mismx.

Como a veces es difícil llevar nuestras fantasías a la realidad o ponernos a grabar algo, se me ha ocurrido que por qué no coger el ejemplo de XConfessions de Erika Lust y “robarle” algunas ideas. Lust cada vez utiliza más juguetes y complementos eróticos en sus películas y muchos de ellos ya forman parte de nuestro vestuario erótico, por ello no es difícil ponerlo en práctica.

📽 4 escenas

🏠 El lugar que más te gusta

💭 Mis ideas, las de Erika Lust y tu imaginación

Te lo explico en detalle…

Sexo 👀 y feminismo 💪

A veces os preguntaréis, ¿qué tiene que ver el feminismo con los encuentros eróticos? Y por qué me empeño tanto en mezclarlo y meter el feminismo en la cama. A veces me han dicho que el feminismo y las reivindicaciones deben quedarse fuera de la habitación, pero yo no estoy de acuerdo. Como mujer sexual que soy, en mi forma de comunicarme eróticamente entran mis convicciones feministas. Sin ellas no sería yo y sin mí misma no podría tener una vida sexual satisfactoria.

¿Un encuentro erótico es solo una forma de sentir placer o puede ser una vía de expresarnos políticamente ? Para mí el sexo, entendido como encuentro erótico, es una vía que utilizo para poner en práctica mis convicciones. Dicho así suena un poco utilitarista y parece que despojo al erotismo de toda su esencia y lo dejo en algo meramente usable, como una herramienta. Lo que quiero decir, es que en el disfrute que hago con mis erotismos, sola y en compañía, mi mente y mi cuerpo están impregnados de esas ideas.

🧐 ¿Te has cuestionado de dónde provienen tus fantasías?

Si nos paramos a pensar, las prácticas sexuales habituales tienen una connotación social muy relevante. Las posturas, los roles, el imaginario erótico… en un principio está masculinamente construido. Es la parte principal, el placer se produce y reproduce para la mirada masculina (hombres sociales) mientras que, por otra parte comienzan a surgir eróticas discursivas especialmente diseñadas para la mirada femenina (mujeres sociales). Es la otra cara de una misma moneda. Por un lado, la cara de la moneda masculinizada muestra ciertos adjetivos eróticos, mientras que por la otra adquiere unos tintes totalmente diferentes. Dice E. Illouz en El consumo de la utopía romántica que hoy en día el amor está feminizado. Los adjetivos que se refieren al amor suelen ser “agradables”, “íntimo”, “tranquilo”, “dulce” o “tierno”. Domina una imagen de romanticismo que nos mete a todxs en una esfera de sentimientos feminizados. ¿Por qué es el amor y los sentimientos lo que está feminizado y no la pornografía, por ejemplo? Porque cuando hablamos de sexo y lo relacionamos con mujeres, ese sexo cambia totalmente. Se vuelve a la idea, socialmente implementada, de que que a las mujeres no nos gusta el sexo, nos gusta el amor. El amor entendido como la parte más tierna y sentimental de los encuentros eróticos, como si a nosotras no nos gustara su parte más física.

De aquí heredamos un imaginario erótico diferenciado por géneros. Lo que les gusta a unxs, no le puede/debe gustar a otrxs. Dentro de este imaginario erótico se estereotipa el ideal de belleza, el ideal de qué es sexy, atrayente, sensual y qué no lo es. Un cuerpo que cumple con determinadas formas será atractivo, mientras que si hay algo en él que lo diferencia de los otros, perderá un punto en la escala normativa de soy un/una tía/o buena/o. Y diréis, ya bueno y qué hay de feminismo en todo. Precisamente lo que leéis, nada. No hay una mirada crítica hacia nuestro comportamiento erótico en la sociedad si no lo atravesamos con el feminismo. Una vez que cambiamos la mirada y miramos cómo nos relacionamos con nuestro entorno vemos cómo chirrían los discursos. Cómo nuestro comportamiento hasta ese momento no ha salido de verdad desde dentro de cada unx de nosotrxs. Es necesaria una deconstrucción del imaginario erótico, un análisis de qué es lo que nos excita, lo que nos pone y por qué lo hace. Y lo que me parece más importante, la clave está en reconstruir esos imaginarios y esas maneras de comunicarnos eróticamente atendiendo a nuestros deseos. Cada personas es sexualmente diferente y diversa y por eso no podemos aceptar una heterogeneización sexual si somos diferentes, deseamos diferente y follamos de maneras diferentes.

El sexo como arma política

En el artículo que he publicado este mes en El Sextante decía que masturbarse es, para mí, un acto político. Meterse la mano entre las bragas y reconocerse como mujer deseante y defender la diversidad de deseos de las mujeres es la mejor arma política sexualmente hablando. La sexualidad de las mujeres se relega en muchos casos a la atracción de una pareja y a la reproducción, es por eso que una vez que una mujer se encuentra en una estabilidad sexual y sentimental, su deseo se va desvaneciendo y se centra en el placer por y para la pareja. La individualidad, de la que tanto hablamos en el sistema social actual, desaparece cuando la cama se comparte diariamente. Que todos disfruten, pero ¿qué hay de una misma? Cuando aparece una pareja a la que complacer y una vida en la que el tiempo es el bien más escaso, el auto placer es la última necesidad.

De ahí que reivindiquemos el auto-placer como arma. Tocarnos, masturbarnos y sentirnos es un camino hacia el auto-conocimiento. Este autoconocimiento nos hace ser conscientes de qué es lo que nos gusta y qué no. Cuando nos empoderamos en nuestra intimidad, lo hacemos a la vez ante lxs demás. Tengo claro lo que quiero y deseo, puedo demostrárselo al mundo. Y al mismo tiempo somos conscientes de cómo somos realmente. Puedo no entrar en los cánones, pero eso no quiere decir que sea menos atractiva. Soy diferente y en esa diferencia es donde debemos encontrar nuestras esencias.

👄 Mis encuentros eróticos y mis deseos ¿son feministas?

¿Qué pasa cuando nos encontramos con que algo que nos gusta no entra dentro de “lo bien visto” por el feminismo? Esta es una discusión que he tenido varias veces. Me quedé atónita cuando me contaron que hay gente que no admite que a otras, feministas, les gustaran los roles de sumisión donde ellas eran las sumisas o juegos donde hay violencia de por medio. Y es aquí donde surge el “que el feminismo se quede fuera y que cada unx disfrute como quiera”. A mi me puede gustar ser sumisa, si soy consciente de qué juegos acepto, lo hago con mutuo consentimiento y es algo de lo que disfruto, ¿por qué no lo voy a hacer? Volviendo al tema del imaginario erótico, ¿qué pasa si mi fantasía más recurrente es que me ataquen? ¿como soy feminista no me puede gustar? Lo importante, para mí, es ser conscientes de las realidades. Podemos hacer una análisis individual y hacernos conscientes de por qué me atrae eso, pero si es algo que nos hace excitarnos y no hay mayor perjuicio, por qué no voy a permitirme excitarme con ello.

Con la pornografía sucede algo similar, yo siempre animo a buscar un porno más diverso en el que nos sintamos identificadas y se atiendan a todos los deseos, pero si a veces (o más) me apetece acudir a una película porno mainstream porque me gusta o porque en ese momento es lo que me apetece, ¿por qué privarnos? Los deseos son parte de nosotrxs y debemos disfrutar de ellos sin restricciones, para mí el feminismo está dentro de mi mundo erótico y mi mundo erótico intento construirlo con mis principios feministas presentes, pero ese mismo feminismo en el que yo creo no me coarta ninguno de mis deseos.

Hace poco dije que follarnos es un acto revolucionario y de verdad lo creo. Desde nuestros deseos y sexualidades podemos cambiar el mundo.

 

Preparadxs, sentidos, ¡ya!

Lo confieso. Necesito vacaciones urgentemente. No pido mucho, solo una escapadita, un pequeño retiro espiritual y sexual para recuperarme, renovar fuerzas y recordar qué es eso del buen sexo con tiempo y dedicación. A las puertas de unos días de fiesta no he podido evitar pensar en mis necesidades corporales y en ponerme como objetivo marcar un tiempo para disfrutar de un (o mejor unos) buenos encuentros eróticos.

Tengo claro lo que busco para mi próxima escapada, quiero nuevas experiencias y creo que he encontrado el kit perfecto para ello. Me encanta descubrir nuevos rincones de placeres y tiendas eróticas, sexshops, que me sorprendan y me ofrezcan otro tipo de juguetería erótica. Porque vamos a ser sinceras, ya tenemos muy vistos los vibradores y dildos de siempre y a veces sienta bien descubrir que somos capaces de disfrutar eróticamente con productos sencillos. Por eso, os voy a enseñar qué es lo que he encontrado en Mundo Erótico, mi último fichaje.

Parece un neceser cualquiera, pero no lo es. Detrás de su apariencia seria y simple, hay todo un mundo de sensaciones encapsulado. Que no os engañe el tamaño de cada uno de los productos que hay dentro de él, porque lo bueno concentrado es doblemente bueno. Es el kit para parejas perfecto para mí y para esa escapada de la que os hablo y para en la que tú también estás pensando. Te cabe en un bolso, en la maleta de mano e incluso en el bolsillo del abrigo. Es como una chistera de mago, parece poca cosa pero nunca sabes lo que va a salir de ella. Kamasutra ha hecho realidad mis deseos, conjugar productos sencillos, excitantes y que puedes llevar a cualquier parte.

Kamasutra, kit de viaje romántico y de lujo

Revolución de sentidos

Con tan solo correr la cremallera el ambiente ya se contagia de los muy diversos estímulos que encierra. El olor lo impregna todo y es que es uno de los objetivos de este Kit Kamasutra Romántico de lujo, seducir a través de los sentidos y el olfato es uno de los más poderosos. Lo primero que saco de él es la vela. Blanca e inmaculada, huele a relax. Ya activada mi nariz la piel se me eriza pensando en los pequeños botes que voy acumulando sobre la cama. Una crema corporal con la textura perfecta para un masaje sensual, aceite corporal besable con aroma a vainilla, un lubricante y mi parte favorita polvos corporales. Ya os habréis dado cuenta de que aquí lo que importa hoy es el cuerpo y sentir. La piel va a ser mi órgano sexual. Y más aún cuando me deje recorrer con el plumero que remata el kit.

Me ha llamado la atención que tras la descripción de cada producto se indica que son besables. Muchas veces llamamos comestible al producto erótico que podemos chupar y comer, pero éste nuevo término me ha enamorado. Todos ellos son aptos para el consumo, exceptuando la vela y el plumero.

Lo importante está en el interior

Cada una de las delicias románticas tiene una particularidad. La crema, por ejemplo, no es una crema cualquiera, es un soufflé corporal de vainilla francesa. Esto quiere decir que su textura es diferente a la de una crema corporal, es sedosa, más densa pero no pegajosa. Deja una capa de suavidad sobre la piel y un olor muy agradable. No demasiado empalagoso.

Crema soufflé de vainilla

El love liquid o lubricante es un gel natural clásico. No tiene un olor intenso, no es pegajoso y fluye muy bien. Es muy cómodo de usar porque podemos regular la cantidad que cae y tiene un tamaño muy práctico. Además de de base a agua, así que lo podemos utilizar con juguetes sexuales y es compatible con preservativos de látex.

La textura perfecta

El Oil love o aceite de amor tiene una sutil fragancia a crema de vainilla. El frasco me recuerda a lo pequeños perfumes franceses. Tiene un diseño bonito, lo que ayuda a crear un ambiente romántico y sensual. Es besable, así que nos da mucho juego para extenderlo por el cuerpo, soplar sobre él o probarlo sobre diferentes zonas corporales. Seguro que ya se os ha ocurrido algún juego de pareja con el aceite amoroso.

Aceite con aroma a vainilla

Los polvos corporales me fascinan. Creo que aportan mucha diversión y son un producto que hace que juguemos de otra manera, por eso me alegro de que no se hayan olvidado de ellos en un kit romántico para parejas como éste. Es un botecito pequeño pero que le da un toque diferente al conjunto. ¡Solo puedo pensar en hacer dibujos sobre el cuerpo y lamer! Os aviso que es adictivo.

Como colofón la vela y el plumero son los complementos ideales. Después de masajear, soplar y lamer, pasar el plumero por las zonas erógenas es el clímax absoluto. Si os ha conquistado este kit solo con leer mi experiencia, ya veréis cuando lo probéis. Os dejo que copiéis mi idea, cojáis la maleta, metáis el kit erótico de lujo para parejas y poco más. Encended la vela, apagad la luz y dejaros sentir. Y… si quieres hacerlo más intenso, a la vez que vais excitando sentidos, id anulando otros como por ejemplo la vista.

El imperio de los sentidos

Y ahora si me disculpáis, voy a preparar mis merecidas mini vacaciones.

Cada producto es una sensación

El olor de los genitales | ¿A qué huelen?

Cómo estimular los pechos

Los pechos son mucho más que los pezones, por eso en el vídeo de hoy os cuento cómo tocarlos bien y estimularlos.