Las sustancias que tu cerebro te manda para que pierdas la cabeza

¿Te has preguntado alguna vez qué sustancias segrega tu cerebro para que recibas la sensación de placer? o ¿por qué después te apetece darte mimos o querer más sexo? ¡Tenemos la respuesta!

Seguro que muchas veces has oído decir que somos pura química, y algo de razón tiene esa frase. También habrás oído que el placer está en el cerebro y es verdad que es una parte imprescindible para sentir orgasmos, placer, deseo y excitación. El cerebro es el que se encarga de descifrar y traducir lo que recibimos a través de los sentidos y el sistema nervioso. Concretamente es el sistema límbico el que se activa durante el sexo y nos hace sentir todo ese placer que sentimos al tocarnos y ser tocadas. Podemos decir que somos un circuito de doble sentido que va desde lo físico a químico y viceversa. Es decir, que el cuerpo y el cerebro tienen ese doble sentido en el que se envían información para que podamos disfrutar plenamente.

El cerebro segrega sustancias del placer

¿Y cómo sucede esto? con las sustancias que el cerebro segrega al recibir las señales de los sentidos y el sistema nervioso. Seguro que te sonará la dopamina y la oxitocina, pero, ¿has oído hablar alguna vez hablar de la noradrenalina, la prolactina o la serotonina? Pues tienen una gran importancia ya que por ejemplo la segunda hace que después del sexo tengas ganas de abrazos, besos y sentir el cuerpo de la otra persona.

El cerebro segrega sustancias que nos hacen sentir placer

¿Quieres saber cómo funciona le cerebro con el sexo?

Os cuento todo esto brevemente y de manera muy resumida porque hace unos días Marta Villena me entrevistó para hablar de ello en Europa FM y por fin ha salido el artículo. Os lo dejo en el botón de abajo para que podáis poner a puesta vuestra química y disfrutar más.

Succionadores de clítoris, ¿de revolución a necesidad?

Esto es una revolución y lo sabes. ¿O acaso no te ha picado la curiosidad por probar esos estimuladores de clítoris de los que tanto se habla últimamente? Con eso ya tenemos mucho ganado.

Puede que haya un gran trabajo comercial detrás y una buena inversión, eso no lo niego, pero de lo que no hay duda es que se habla más de masturbación que nunca. No de cualquier masturbación, sino del clítoris en particular y de tocarnos. Tocarnos sin pensar más allá que en el placer y la experimentación sexual. Este tipo de juguete erótico es muy estimulante y ha marcado un antes y un después en el placer femenino.

Podemos tener diversas opiniones sobre los succionadores de clítoris, pero lo que no podemos negar es que han hecho que se hable de forma natural en cualquier medio de la masturbación femenina. No hay periódico, radio o conversación familiar que se haya librado de sacar el tema y debatirlo. Es cierto que, a pesar de ser interesante y constructivo usar juguetes eróticos, a veces nos acostmbramos a las intensas vibraciones y nos olvidamos de que lo mejor es la combinación ente lo “tradicional” y lo novedoso.

El succionador de clítoris en pareja

Nos estamos encontrando con muchas parejas que se lanzan a los succionadores de clítoris como boya salvavidas del sexo rutinario. Sí, introducir en las relaciones este tipo de productos es beneficioso pero hay que tener cuidado con cómo lo hacemos. Seguro que con este ejemplo lo ves claro. Si empiezas a condimentar la comida con especias que alteran el sabor, al principio será diferente, te hará sentir el plato más sabroso y te atraerá más. Después, te acostumbrarás, te seguirá gustando pero el día que lo comas sin ese extra te costará acabarte el plato. Entiendes por dónde voy, ¿verdad?

Con las altas vibraciones ocurre lo mismo. Nos estamos acostumbrando a llegar al orgasmo a mil revoluciones y cuando compartimos el sexo con otra persona nos impacientamos porque en 5 minutos no hemos alcanzado el clímax. Las salas de espera de los consultorios se llenan de mujeres que ahora están preocupadas porque no son capaces de alcanzar el placer en un encuentro sin juguete. Lo primero de todo es que hay que olvidarse del reloj cuando hablamos de placer y deseos. Hay que darse tiempo y centrarnos en sentir. Buscar un momento tranquilo y un lugar es el primer paso. Asegurarnos de que nadie nos va a interrumpir y que vamos a estar centradas en nuestro cuerpo. No ir directamente a la zona genital es clave. Buscar otras zonas erógenas, escapar de lo conocido y buscar nuevas maneras de llegar a ese punto de no retorno es una idea que te animo a poner en práctica. Después, déjate llevar.

La solución para equilibrar el placer

La solución está en combinar. Usa estos juguetes realmente revolucionarios que hacen nuestra vida sexual mucho más atractiva y satisfactoria, pero sin olvidarnos de que otras opciones también siguen ahí y pueden ayudarnos a conocer mejor cómo funciona nuestro placer.

Investiga más allá del succionador de clítoris, hay otros muchos que también nos aportan un plus de excitación y que son menos fuertes, lo que hará que el placer llegue más lentamente.

¡Apunta esto! ¿Cómo funciona y debo usar el succionador de clítoris?

Realmente los llamamos succionadores, pero no succionan. No te creas que vas a ser absorbida por el aparato. Lo que realmente hacen es emitir unas ondas con aire y vibración en algunos casos que llegan hasta tu clítoris.

No lo uses solo en la vulva. También puedes estimular los pezones con ellos u otras zonas que para ti sean erógenas.

Si se te queda corto, ya existen los vibradores con succionador incluido para estimular interna y externamente a la vez.

No todas tenemos la misma anatomía y no cualquier juguete te va a ir bien, así que ¡tendrás que encontrar el tuyo! Hay muchos modelos, solo hay que mirar y experimentar hasta dar con el adecuado. Y si lo pruebas y no es para ti, a ora cosa mariposa.

He probado muchos succionadores de clítoris y ésta es mi opinión.

El cunnilingus perfecto

¿Somos nosotras más proclives a dar placer oral que los hombres? Parece ser que sí y la razón es que parece que las parejas no saben muy bien cómo sumergirse entre nuestras piernas y hacerlo de manera satisfactoria. Esto ya no va a ser una excusa porque ahora  les vamos contar cómo se hace.

Hace unas semanas ha sido el día del cunnilingus y la verdad es que si hay una joya en esta práctica sexual es el clítoris. Que el clítoris es una zona clave para el placer no es nada nuevo y, siendo sinceras, tampoco es ningún misterio. Nos han dicho muchas veces que como nuestros genitales no están tan visibles es más complicada la excitación. A los hechos nos remitimos que esto no es cierto. Simplemente hay que tener ganas de aprender a excitarnos y de hacerlo bien. Por eso desde ya os decimos que en el sexo oral no todo es clítoris.

Si hablamos del sexo oral en particular, a veces parece que nuestro amante está en una carrera de rallys de lenguas. A lametazos, sin contemplaciones, sin prestar atención a las zonas. Frote para arriba, frote para abajo y asoma los ojos por el pubis con esa mirada que dice “con esto ya vale, ¿no?”. Pues no. Así no se hace un buen cunnilingus.

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Las mujeres nos masturbamos, pero cuando queremos

Masturbarse es algo muy diferente para cada una de nosotras, pero todas encontramos en esa práctica algo común: nos libera. 

A través del autoplacer nos sentimos realizadas y liberadas de las presiones que se ponen sobre nuestros deseos. En los últimos años está sucediendo un movimiento importante en el que reclamamos la masturbación como herramienta feminista que nos empodera. Estoy totalmente de acuerdo, pero el otro día me sucedió algo curioso.

Como sabéis yo pruebo juguetes eróticos y hablo y ayudo a otras mujeres a crecer eróticamente, sin embargo me sentí muy fraudulenta. Llevo sin masturbarme más de un mes. ¿Por qué? por estrés, por falta de tiempo y porque, sinceramente no me ha apetecido. Pensando en que no quería y que además no sacaba tiempo para ello me sentí realmente mal y me dije, María, tienes que masturbarte. ¿Tienes? ¿cómo que tengo? yo misma me estaba imponiendo hacer algo que no me apetecía porque sino, sentía que no me estaba valorando lo suficiente sexualmente. Es una tontería, ¿verdad? 

Pensé en que muchas mujeres no lo hacen, por muchas razones, y muchas de ellas se sienten mal porque, como no hacen eso que se supone que hay que hacer, entonces se sienten menos empoderadas. Me atreví a comentarlo con otras compañeras y de ahí ha salido este vídeo en el que nos sinceramos sobre la presión que a veces sentimos para masturbarnos y «dar la talla». 

Después de esto no me mal entendáis, la masturbación es maravillosa y positiva, pero hay momentos en los que no nos apetece y no pasa nada. Hay que aceptar lo que en cada momento mejor se adapta a nosotras. Las mujeres nos masturbamos, sí, pero cuando queremos. 

Masturbación 2.0 y los huevos masturbadores 🥚

Flip flap, flip flap, flip flap ahhhh
Si la masturbación te sigue sonando así es que no conoces que hay muchas más maneras de masturbarse.
Aquí os dejo mi último vídeo en el que os enseño qué es un huevo masturbador para penes y cómo podemos utilizarlo (también en vulvas).