Deseo sexual, ¿cómo lo recupero?

Ay el deseo, ¿a dónde se ha ido?

Es una de las grandes preguntas de la humanidad. Por qué antes teníamos tanto deseo y ahora parece que se ha metido debajo del sofá. Hay varias respuestas. Por un lado tengo que decirte que tu deseo, igual que tú, ha cambiado. Sí, puedes que respondas que no, que tú sigues siendo la de siempre, la de antes. Pero, ¿y qué hay de todo lo que has vivido, de tus experiencias y cambios vitales? ¿no te han afectado ni un poquito? y con afectar no quiero decir nada negativo, sino que, como es normal, todo lo que vivimos nos deja una impronta, una huella que hace que la vida vaya cambiando. No somos las mismas personas cuando tenemos 20 años, con pocas responsabilidades y con el objetivo de salir cada fin de semana a cuando tenemos 40 y las responsabilidades se han multiplicado. Tu deseo, también ha variado y te está pidiendo otras cosas. Ahora necesitas otras experiencias, otros tiempos y otras formas. Tan sólo tienes que escucharlo.

Por otro lado, es probable que tu día a día, tus preocupaciones, estrés y otros factores similares les estén robando protagonismo al deseo. Ha quedado en un segundo plano porque nos pueden todos los quehaceres diarios y a todo lo que pretendemos llegar. El deseo se cae al fondo de la lista y para cuando llegamos a cogerlo ya no nos quedan fuerzas. ¿Acaso no te ha pasado que tenías planeada una noche especial pero las obligaciones que se cruzaron por el camino te la arrebataron? Nos ha pasado y nos pasa a todas. Por eso, hay que tirar de egoísmo, hay que pensar sobre qué podemos hacer para mejorar el deseo y repartir bien las tareas domésticas y las derivadas para que el deseo en pareja sea equilibrado.

¿Cómo aumentar el deseo?

Con la última frase he metido el dedo en una gran herida. Esa herida solo escuece cuando la tocamos. Si no, se queda ahí calladita, pasando desapercibida.

A menudo cuando parejas acuden a la consulta ArsEroticas afirman que su deseo es desigual. A una parte le apetece mucho y a otra… casi que se le ha convertido en una obligación. Y entonces yo hago la GRAN pregunta. ¿Cómo os repartís las tareas domésticas y la carga mental? y ahí empieza a salir lo realmente importante. La persona que carga con mayor responsabilidad y tareas tiene menos tiempo para pensar en sexo y practicarlo. La otra lo disfruta más porque su mente está más liberada. Si mantenemos ese ritmo, el deseo va a cogear de un lado y nunca estaremos satisfechas con nuestra vida sexual

Equilibrar la balanza de responsabilidades es imprescindible para aumentar el deseo. Reparte bien el tiempo. Invierte en tiempo de calidad en pareja. Diviértete y no busques sólo en el sexo físico una forma de mantener un momento íntimo.

Alejarse de lo que ya conocemos y buscar otras formas de erotizarnos ayuda mucho a recuperar el deseo. Juegos, actividades en pareja, derribar tabúes y presiones son muy necesarios para una pareja con una sexualidad positiva y activa.

Mantén tu sexualidad individual activa. Cuando estamos en pareja muchas veces nos olvidamos de nuestras necesidades sexuales individuales y dejarnos momentos para nosotras y nosotros solo es muy importante. En esos ratos conectamos con nosotras mismas, aprendemos a querernos, a re-descubrirnos y nos hace sentirnos más activas sexualmente.

Trucos para tener mayor deseo sexual

En mi canal de Youtube os dejo este vídeo sobre cómo recuperar el deseo sexual y cómo aumentar el deseo.

Sexo anal placentero en 3 claves

El sexo anal sigue estando repleto de tabúes y miedos. Creemos que va a doler, que hay que estar muy preparadas para hacerlo o que solo las más habilidosas son capaces de disfrutarlo. Hoy rompemos mitos sobre el sexo anal.

El sexo anal es una práctica como otra cualquiera, pero aún sigue estando rodeada de muchos miedos. Es cierto que por las características del ano tenemos que tener varias cosas en cuenta como por ejemplo usar lubricante, ir poco a poco y olvidarnos de las presiones.

Para que la primera vez sea placentera te propongo 3 claves para empezar a practicar sexo anal.

👄 Comunicación

🧪 Experimentación

🌾 Paciencia

Te lo cuento todo en este vídeo de mi canal de YouTube.

Claves para practicar sexo anal

¿Tienes dudas? Déjalas en un comentario y te respondo.

Ejercicios de suelo pélvico en casa

El confinamiento nos ha apretado un poco las tuercas y una de ellas es hacer ejercicio en casa, pero ¿lo estamos haciendo bien?

Aunque ya podemos salir ponernos en forma es una tarea que aún seguimos teniendo pendiente. No todos los gimnasios abren con normalidad, no podemos acceder a nuestras clases como habitualmente y todo esto nos genera un sentimiento de malestar con nuestros cuerpos. Lo hemos visto claro. Nos hemos comprado todo un arsenal de productos deportivos y hemos convertido el salón en una sala de fitness casi profesional.

Es muy positivo tener esa energía y ganas, pero hay algo que no tenemos en cuenta. A veces necesitamos supervisión de una o una profesional y hay algunas partes de nuestro cuerpo en la que no reparamos y pueden estar sufriendo unos efectos secundarios.

Es el caso del suelo pélvico. Habitualmente no le prestamos mucha atención y sin estamos en una situación donde sólo queremos vernos mejor por fuera, nos olvidamos completamente de nuestro interior. Por eso, hay que ser conscientes de que tenemos limitaciones y de que a veces hay que echar mano de alguien que nos oriente. He hablado con Laura Rojas, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y co-fundadora de En suelo firme, se preguntó lo mismo que yo y se lanzó a hacer un vídeo en su canal.

¿Cómo trabajar el suelo pélvico en casa?

No es fácil, pero se puede hacer. Esto no quiere decir que así evitemos la visita a una consulta profesional, pero sí que podemos hacer algunos avances. Eso sí, debes seguir un programa pensado para ti y adaptado a tus necesidades. ¿Quieres saber cómo hacer ejercicios de suelo pélvico en casa?

Medicamentos que pueden estar afectando a tu vida sexual

¿Sabías que el medicamento que estás tomando podría ser el responsable de tu bajo deseo sexual?

Los medicamentos tiene un efecto prolongado en nuestro organismo, y por supuesto, un impacto importante en nuestra vida sexual. Bajo deseo sexual, desánimo, problemas de erección o lubricación pueden ser algunos de los efectos secundarios de la medicación.

No sólo los medicamentos que denominamos fuertes son los que causan estas alteraciones, sino que los ibuprofeno y otras pastillas que tomamos habitualmente también pueden acabar repercutiendo en tu salud sexual.

En consulta muchas veces descubrimos que bajo la falta de deseo o interés por los encuentros eróticos se encuentra, entre muchas otras razones, un tratamiento que estamos siguiendo o una pastilla a la que nos hemos abituado. Por ello, en Nova Life he publicado un artículo donde te cuento qué medicamentos afectan a tu sexualidad y cómo vivir una sexualidad placentera con tratamientos médicos.


No es nada nuevo si te decimos que donde realmente reside tu deseo es en el cerebro y por ello, la salud mental y el estado emocional están íntimamente relacionados con las ganas que tenemos de tener sexo.

Un ambiente poco favorable, un periodo de estrés o las preocupaciones hacen que estemos más pendientes de cualquier cosa menos de nuestra satisfacción sexual. Si a esto le sumamos que a veces los problemas van acompañados de medicamentos, entonces ya tenemos el cóctel perfecto para encontrar la razón. Diferentes medicamentos pueden tener efectos secundarios sexuales que alteran nuestra vida íntima. Y no son sólo los más específicos, sino que muchos de los que tomamos habitualmente pueden alterar nuestra satisfacción y modificar el apetito sexual.

¿Cómo podemos paliar los efectos secundarios sexuales de un medicamento?

Acudir a una profesional es la mejor manera de solucionarlo y aprender que, por sufrir este tipo de efectos secundarios, nuestra vida sexual no se ha acabado. Sin embargo, la mayoría de las personas se resignan a vivir en ese estado durante mucho tiempo en el que el sexo se convierte en algo secundario. Sonia García, psicóloga y sexóloga, cuenta que en su consulta ve habitualmente este problema. La falta de deseo es la cuestión por la que más le visitan y en su mayoría somos nosotras las que damos el primer paso, aunque cada vez más los hombres también están rompiendo tabúes y acuden en busca de soluciones. En cuanto a ese estado de letargo sexual a causa de los medicamentos, afirma que “Muchas mujeres lo tienen asumido como “lo normal” debido a la educación recibida y muchos hombres se sienten avergonzados por lo mismo, por la educación recibida”. Es lo que ella llama “Los enemigos del sexo” y que ha plasmado en un libro que lleva el mismo nombre donde recorre todos los obstáculos que nos impiden disfrutar de nuestra intimidad.

¿Qué medicamentos afectan a la vida sexual?

Formas diferentes de masturbación | Con Nomitang

Durante estos días de confinamiento, de distancia social y de un poco de miedo por los contagios por coronavirus, hemos hablado mucho de auto-conocimiento. De mirar hacia adentro, aprender a sentirnos y de aprovechar ese tiempo para dedicarnos más a nuestro cuerpo y mente.

Para muchas estas semanas han servido para acercarse a sus deseos. A esos a los que les dedicamos poco tiempo porque en el día a día no lo tenemos (o sacamos). Tenemos una lista tan larga de quehaceres siempre que parar es lo último en lo que pensamos. Ahora nos hemos visto un poco obligadas a parar, o al menos el tiempo se ha ralentizado un poco. Estoy segura de que, aunque el teletrabajo te haya absorbido, también esta situación te ha dado qué pensar.

Mayo es el mes de la masturbación y aún estamos confinadas. Tenemos la oportunidad de combinar los tiempos que podemos disfrutar del aire libre con los que nos quedan después de las jornadas laborales. En este mes celebramos el auto-conocimiento y esto supone mucho más que tocarnos directamente.

¿Por qué se celebra el mes de la masturbación?

En 1995 en San Francisco se realizó una celebración contra el SIDA por Naciones Unidas y en ella se hizo un discurso a favor de los beneficios de la masturbación. La doctora Joycelyn Elders fue la responsable de este discurso en el que dijo:

“Creo que es algo propio de la sexualidad humana, algo que debería ser enseñado”

Joycelyn Elders 1995

Elders defendía que la masturbación debía estar presente en la educación sexual de los centros educativos y esto no gustó nada a la comunidad médica, así que fue despedida. Tras lo acontecido Good Vibrations, empresa de productos eróticos feminista, tomó partido y convocó mayo como el mes de la masturbación.

Tras el éxito, el Centro para el Sexo y la Cultura, convirtió la fecha en oficial y fue extendida mundialmente.

¿Qué beneficios tiene masturbarse?

Elders sabía muy bien lo que decía y tenía toda la razón. La masturbación tiene múltiples beneficios para la salud. Nos ayuda a conocer nuestro cuerpo, aprendemos qué es lo que nos gusta y lo que no. Nos alivia la ansiedad, el estrés y nos relaja. Además, aprendemos a sentirnos y esto es una gran ventaja para cuando tenemos encuentros con otras personas.

Durante el ciclo menstrual sentimos molestias que se agudizan en los días de flujo y masturbarnos hace que el cuerpo destensione y las molestias se calmen.

La masturbación ayuda a tener un buen sistema inmunológico y nos ayuda a generar resistencia a las infecciones.

Al liberar hormonas nos sentimos más felices, relajadas y nos ayuda a dormir.

Otras maneras de masturbación

Cuando hablamos de masturbación automáticamente pensamos en genitales, pero masturbarse es mucho más que estimular los genitales. Es aprender a darse amor propio y no sólo debemos centrarnos en la zona pélvica, sino que la mejor manera de masturbarse es prestando atención a todo el cuerpo.

Olvídate de lo que ya sabes de tu cuerpo y tu placer y dedícate tiempo de calidad a disfrutar de toda tu piel. Para ello puedes darte o que te den un masaje, una ducha con final feliz o jugar con complementos eróticos como geles de masaje. Si quieres profundizar un poco más, usa un juguete erótico completo como Power Wand de Nomitang que nos ayuda a jugar con todo el cuerpo.

Hace un tiempo os mostré cómo se usan las varas de masaje Power Wand de Nomitang. Son muy fáciles de usar con su sistema soft touch, simplemente con deslizar el dedo podemos activarlo, desactivarlo y cambiar de modo. Su cabezal se adapta a cualquier parte del cuerpo y esto es lo que más nos gusta, que podemos masturbarnos de una manera diferente.

Power Wand de Nomitang es una vara vibradora para masajear todo el cuerpo
Power wand de Nomitang

Masturba todo el cuerpo

Empieza de la cabeza a los pies. Y no sólo con Power Wand de Nomitang, sino leyendo, viendo o teniendo una conversación que te estimule. La estimulación intelectual es un gran afrodisíaco para sentirnos sexys y tener ganas de sexo. Escoge un libro que te guste, que te provoque o escoge una película con contenido erótico. El contenido depende de lo que a ti te guste. Puede excitarte la escena de amasar un pan o de sexo explícito, eso depende sólo de ti.

Masajea con la vara de masaje todo tu cuerpo. Dedícate más tiempo a aquellas partes que que te dan más placer. Altérnalo con el masaje manual con un lubricante que tenga un olor que te agrade y te haga sentir bien. También puedes llevarlo a la bañera o ducha y tener una experiencia de relax total.

El clítoris es la clave

Si te apetece tener una estimulación directa, puedes, después de alcanzar el grado de excitación que te apetece, ir al centro de tu placer. El clítoris es el órgano por excelencia del placer y si sabemos estimularlo bien podemos obtener una gran satisfacción.

No vayas directamente, primero acaricia los muslos, las piernas y ve acercándote por la pelvis poco a poco. Toca los labios externos, vete abriéndolos hasta llegar a los internos y ayúdate del masajeador Power Wand para que la vibración sea más completa y extensa, no sólo en un punto. Acércate y aléjate para alargar el placer. Después mueve el juguete alrededor de tu vulva en círculos y hacia arriba y abajo hasta que llegues al orgasmo (si es que quieres alcanzarlo).

Recuerda que el orgasmo no siempre es el fin y juguetes como éste nos ayudan a disfrutar de una experiencia más completa y en el que podemos sentir mucho más allá que un orgasmo.