¿Qué es mejor la copa menstrual, las bragas menstruales o las compresas de tela?

Le estamos diciendo adiós a los plásticos, a los productos no sostenibles y recibiendo nuevas formas de vivir más respetuosas. Estamos viviendo una auténtica revolución y este gran cambio nos está llegando hasta lo más íntimo de nuestro ser: la menstruación.

Las copas menstruales, las bragas que recogen el flujo y las compresas y salvaslips de tela cada vez están más presentes en nuestras reglas. Hay tantas opciones naturales que nos hemos preguntado, ¿cuál es la mejor opción la copa, las bragas menstruales o las compresas de tela?

Como casi todo en esta vida no hay una respuesta que nos valga para todas. Depende de a lo que estemos acostumbradas, cuánto flujo menstrual tengamos y cuáles sean nuestras preferencias. Hemos oído experiencias de todo tipo, visto miles de vídeos para aprender a usar la copa menstrual e incluso cómo hacer nuestras propias compresas de tela. Hay veces que miramos con recelo tanta habilidad doblando copas o cosiendo y admiradas estamos de lo sencillo que es ponerse una braga menstrual y no preocuparse más. Como a veces es un poco complicado saber qué es mejor usar la copa, las bragas menstruales o una compresa de tela vamos a ver qué pros y contras tienen cada una de ellas para intentar elegir bien a la primera.

¿Cómo sé si la copa menstrual es para mí?

En los últimos años la copa menstrual se ha hecho tan popular que ya poca gente no ha oído hablar de ella o tocado con disimulo en alguna tienda. Es cierto que al principio genera muchas dudas, ¿se me caerá? ¿tendré escapes y lo mancharé todo? ¿es realmente cómoda? ¿sabré quitármela y ponérmela?.

Aunque al principio no lo parezca, es mucho más sencillo de lo que parece. La copa se adapta perfectamente a nuestra vagina y no suele haber filtraciones salvo que la coloquemos mal o excedamos el tiempo de uso. Lo que sí es un poco más complicado es saber cómo elegir la copa menstrual perfecta para ti.

Lo que debes saber sobre la copa menstrual

Es muy importante que te conozcas, que sepas cómo son tus ciclos y tu flujo menstrual. Hay diferentes formas, tamaños y texturas. Lo más seguro es que no aciertes a la primera y debas probar más de una. Elige la forma, textura y rigidez que más cómoda te haga sentir. Para eso tócalas antes y manipúlalas para que te hagas una idea de cómo son.

Colocarla es sencillo y mucho más si estamos lubricadas. Como los primeros días de regla solemos tener menos lubricación natural, puedes usar un lubricante de base acuosa para introducirla mejor.

¿Cómo elegir la talla de la copa menstrual? Aquí debes tener en cuenta si has tenido partos vaginales o no. No te orientes por la cantidad de flujo. Es el tamaño de la vagina lo que realmente cuenta. Así que, dependiendo de la marca, verás una serie de tallas y ahí encontrarás cuál es la mejor para ti.

Limpiarlas es tan sencillo como pasarlas por agua cada vez que la retiras. Cuando acabes de usarla en cada ciclo y antes de volverla a usar, puedes hervirla para higienizarla.

¿Qué es mejor la copa menstrual o las bragas menstruales?

Así es cómo debes cuidar tu intimidad frente al coronavirus

Estoy impresionada.

Después de llevar tan sólo unos días en cuarentena por coronavirus mi móvil echaba humo. No paraba de recibir mensajes preguntando si la venta de juguetes era segura, si ahora debemos tomar más precauciones cuando usemos sextoys durante el confinamiento y la verdad, me sorprendió.

Es cierto que nos han aconsejado sobre muchas cosas, pero se olvidaron de los encuentros, del placer y es que los deseos (a unos/as más que a otros/as) siguen estando presentes y queremos satisfacerlos.

Tener una vida sexual sana y activa hace que nuestro cuerpo se enfrente mejor a este tipo de agresiones externas. Esto quiere decir que dejemos la medicina de lado, por supuesto, pero si algo podemos poner de nuestra parte que sea siendo felices. La felicidad aumenta la autoestima, eleva la libido, agiliza la mente y todo ello es por pura química y hormonas.

¿Cómo lavamos los juguetes para evitar coronavirus?

Como ya os he contado otras veces, el coronavirus no se contagia por vía sexual, pero sí que hay que tener cuidado con los besos. Si creemos que podemos estar afectadas o que la persona con la que nos besamos lo está, entonces nada de contacto físico. Si estáis sanos, las precauciones habituales de higiene son suficientes.

Dentro de toda esta confusión la venta de juguetes eróticos se ha disparado. Como lo oyes. Nos hemos lanzado de cabeza a comprar vibradores, dildos, succionadores… y claro, ahora hay que saber limpiarlos bien para no correr ningún riesgo.


Darnos espacio para conocer nuestros deseos y satisfacerlos. Lo dicen los números y los estudios realizados hasta el momento. Las cifras se han disparado y han superado todo lo previsible. Así lo certifica un análisis llevado a cabo por la marca de juguetes para adultos Womanaizer. En España, entre el 1 de enero y el 10 de marzo de 2020, las ventas han subido un 35%. Es especialmente llamativo que en países donde el virus ha golpeado fuerte, los números han aumentado más, como es el caso de Italia donde se han experimentado unas ventas del 60% más de lo previsto y en Francia de un 40%. Hay países que sin duda se han puesto al día en esto de conocer otras formas de jugar en la cama. Es el caso de Canadá con un crecimiento del 135%. En EEUU ya van por el 75%, aunque la venta de sexdolls, muñecas sexuales extremadamente realistas, se ha desplomado por el miedo al contagio al proceder de fabricantes chinos. Lo mismo está pasando en Reino Unido.

¿Qué juguetes compramos para el confinamiento?

Lesbianas primerizas y otros tabúes del sexo entre mujeres

A lo largo de mi experiencia como sexóloga me he encontrado con una situación que se repite en las parejas de mujeres y que es hora de comenzar a sacar a la luz

Llega a mi consulta una pareja. Dos mujeres. Se sientan, les doy la bienvenida, nos tomamos un café, observo sus miradas cómplices, tímidas y comenzamos a sacar los motivos que les han hecho llegar hasta mí. Vuelvo a ver y sentir la misma situación: acaban de embarcarse en una relación lésbica y no saben por dónde empezar.

Mujeres lesbianas y sexualidad

Las dudas más comunes son ¿cómo mantenemos sexo placentero para las dos? ¿qué hacen las lesbianas en la cama? ¿siempre necesitan juguetes o accesorios eróticos? ¿se tiene la misma escala de satisfacción que otro tipo de relaciones? Son muchas las preguntas que se suceden y ¿sabéis por qué? porque del sexo lésbico sólo se habla a través de estereotipos y con discursos atravesados por el pensamiento heterosexual y masculino.

Las mujeres lesbianas a menudo sienten dudas a la hora de darse la mano por la calle o mostrar su afecto. Esto, aunque no lo parezca, es muy habitual. Dentro de nosotras sigue residiendo ese temor a ser miradas, a escuchar comentarios y en algunos casos (no tan extremos) a ser agredidas verbal e incluso físicamente. Sí, esto sigue ocurriendo y con demasiada frecuencia.

Toda esta situación que internalizamos se convierte en un obstáculo para disfrutar libre y satisfactoriamente de la sexualidad. Si esto lo unimos a la poca información que hay sobre las relaciones lésbicas y los escasos referentes, se convierte en un asunto arduo con el que lidiamos día a día.

En la consulta hablamos de todo esto, trabajamos con materiales y sacamos todas las dudas y deshacemos todos los nudos para que nuestra sexualidad sea positiva, resiliente y asertiva.

Prácticas lésbicas

Como siempre nos falta leer artículos más prácticos en los que se hable sin tabúes de los encuentros eróticos entre mujeres, he escrito para Nova Life uno en el que proponemos posturas sexuales y otros consejos para lesbianas que acaban de iniciar una relación y no saben por dónde empezar.


Acabas de aterrizar en el mundo lésbico y no sabes por dónde empezar en cuanto al sexo o simplemente vas a probar a tener una relación con una chica y necesitas una guía exprés de cuáles son las mejores posturas para mujeres. Que no cunda el pánico porque estos son los pasos para un sexo de diez entre mujeres.

Lo primero que debes hacer es resetearte. Sí, darle al botón y borrar todo lo que has aprendido sobre cómo se relacionan las lesbianas en la cama. No te creas los estereotipos y mitos que andan por ahí, el sexo entre mujeres es mucho más sencillo de lo que crees. La famosa tijera lésbica no es, por lo general, la postura favorita ni siempre se necesitan accesorios eróticos. La moda de las uñas a lo Freddy Krueger mejor lo dejamos para fuera de la cama, que sino igual te llevas un buen susto y por lo que más quieras, no busques en Internet imágenes o vídeos de explicación de sexo lésbico porque igual te quedas en el sitio y te puedes hacer una idea muy equivocada de lo que son dos mujeres teniento una relación. Lo que sí es imprescindible es una buena comunicación y sentido común para que todo vaya como la seda.

Sexo lésbico, ¿cómo empiezo?

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Ligar en tiempos de Feminismos

¿Tenemos miedo a ligar?
Cansadas de oír tonterías sobre que el #feminismo ha hecho más difícil ligar, hablamos de ellos y proponemos soluciones.

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El género importa

El género importa. No podemos ser sólo personas hasta que la equidad sea una realidad.

Ser feminista en la cama, ¿sí o no?

Somos feministas en el trabajo, en la calle, en cada comida familiar, pero ¿sabes dónde está la verdadera revolución? ¡En tu cama!

El sexo puede ser lo último en lo que has pensado cuando te has replanteado la sociedad en la que vivimos. Vemos las desigualdades en el ámbito laboral, en la barra del bar y en las tareas domésticas, pero en la cama, ¡qué va! La cama es solo placer y el placer no entiende de brechas de género. Lo sentimos, pero tenemos que decirte que sí. Que tus momentos de placer compartidos con otra persona también pueden mejorar y ser más igualitarios.

¿Cuántas veces has cedido al dar placer, te has quedado con las ganas o no has acabado como te gustaría? No hay nada más que añadir señoría, eso es todo lo que tenemos que argumentar para que veas que no gozas igual que la persona que tienes a tu lado.

Si luchamos por ser iguales y tener las mismas oportunidades, ¿por qué no hacerlo también entre las sábanas? Anabel Mira, psicóloga y sexóloga opina que “El tema no es qué metemos debajo de las sábanas sino cómo lo metemos”. Es importante no perder de vista que, más allá del activismo o de lo político, debajo de las sábanas somos personas desnudas, vulnerables y con ganas de pasarlo bien. No hay enemigos, somos cómplices, y si queremos un buen cómplice es labor de ambas partes hacer de las sábanas un espacio de escucha, intercambio igualitario, y sobre todo de placer salvaje”.

El feminismo nos ha enseñado a ver la realidad de una manera más clara y percibir las situaciones en las que no somos tratadas como las personas de otro género. Sin embargo, el placer sigue siendo un asunto pendiente. Estamos ante una auténtica revolución en las redes sociales en las que muchas mujeres han tomado la bandera de la liberación corporal y la del deseo. Reclamar nuestros deseos y expresarlos libremente es un camino que todavía estamos empezando a conquistar.

La sexóloga y trabajadora social Isabel López nos recuerda lo importante que es cuestionarse el deseo y lo que cada persona entiende por placer. “Somos objeto de deseo para otra persona, pero también somos sujeto, y eso a veces se nos olvida, sobre todo a las mujeres. Es importante comprender que hay personas que en su biografía lo único que han aprendido es a ser sujetos y desear objetos, y otras, al contrario, a sentirse únicamente objetos y ver sujetos deseantes en los demás”. A lo que Mina añade que “Revindicar un espacio propio de placer, de búsqueda de deseos, de convertirse en sujetos y no objetos es muy importante. Conocerse no desde donde se supone que debíamos estar, sino desde donde queremos estar”. Por lo tanto, el primer paso eres tú. Conocer qué es lo que a ti te gusta, te excita y satisface es el primer escalón en esta escalera hacia el auto-conocimiento y aunque ahora no te lo parezca, el feminismo te está ayudando a hacerlo.

Brecha de deseo

Hay veces que el sexo se convierte en una tarea más del día a día. En la lista de la compra bien podríamos incluirlo, eso sí, como la última labor a realizar. Antes de ponernos a ello, pensamos en la lavadora que queda por poner, en el montón de ropa por doblar o en todo lo que no hemos comprado hoy. Nos vamos a la cama con todos estos pensamientos y nos encontramos a una pareja, generalmente un hombre, que nos pregunta si hoy nos apetece. Y tú te preguntas, ¿por qué a él le apetece y a mí no? Apunta esto: carga mental. Esas dos palabras son las culpables de que tu deseo esté por los suelos.

Tú, generalmente, te ocupas de pensar en qué hay de comer, en prepararlo todo, revisar y estar pendiente de cada miembro de la familia, incluso si solo sois dos. Sin embargo, él asume tareas pero esa carga te la deja a ti porque sabe que la asumes. Su cabeza está más libre para dedicarse a fantasear, a pensar en el sexo y en su cuerpo, mientras tú piensas en todo menos en tus deseos íntimos. ¿Te suena algo? Para las sexólogas esta cuestión va más allá y es que, según Mira, el deseo y los encuentros no deben convertirse en una tarea más y la educación sexual junto con la comunicación es la base.

“Aprender a verbalizar los deseos o no deseos, a comunicarnos con nosotras mismas y con el otro. Al final es una cuestión de cambio de perspectiva de ambos y de una búsqueda no solo de respeto y entendimiento, sino también de placeres”. Para López es importante reservarse esos momentos. “Hay varios factores necesarios para poder tener una relación erótica, y uno de ellos es buscar el momento adecuado, porque a veces se nos olvida que para follar, para compartir fluidos, para amarnos y cuidarnos, necesitamos tiempo, y no distracciones”.

En cuanto a la brecha de género en el deseo Mira opina que “Ambos géneros están bastante perdidos en este tema. Cada uno desde sus mochilas, la cuestión del deseo y el placer se ha quedado en la superficie y nunca se han parado a darle la suficiente atención. Porque no es una cuestión de orgasmos, de quién llega o no, es una cuestión de plantearme que el deseo y el placer va más allá de la mecánica de follar”. En cuanto a si debemos ser feministas en la cama, las expertas apuestan por olvidarse del deber y simplemente ser atendiendo a los diversos deseos con respeto.

Hacerse lesbiana es la solución

Muchas veces hemos oído y leído en estudios sobre el placer sexual que las relaciones eróticas entre mujeres son mucho más satisfactorias. Conocer el otro cuerpo igual que el tuyo, saber dónde tocar y cómo ayuda y mucho a que las relaciones sean más placenteras. Además, las mujeres que comparten vida íntima gozan de una mayor comunicación, así como de ganas de romper con todos los tabúes establecidos. Todos estos ingredientes hacen que el sexo entre dos mujeres sea más equitativo y ambas disfruten por igual. Pero, ¿es esto real? “Las relaciones eróticas entre dos mujeres podrán ser satisfactorias y placenteras en la misma medida que la de dos hombres, o un hombre y una mujer, siempre y cuando ambas personas busquen el goce y sepan lo que quieren”, afirma López. A lo que Mira añade que “No es una cuestión de ser mujer, hombre u otra categoría. La búsqueda de lo igualitario y la satisfacción no debería tener género, ni tampoco plantearse desde los estereotipos. Una relación homosexual entre mujeres no es garante de placer, lo que es garante de placer y diversidad de prácticas es la comunicación de los deseos y los apeteceres”.

Artículo publicado en NovaLife

Esto es todo lo que debes saber antes de tomar la píldora del día después

¿Sabías que, según los datos de 2018 de la Sociedad Española de Contracepción, el 30% de las mujeres españolas en edad fértil ha recurrido alguna vez a la píldora del día después?

La píldora del día después (PDD) es un método anticonceptivo de emergencia. No es de uso regular y nunca debe sustituir al método anticonceptivo que estemos utilizando. Seguro que cuando se habla de esta píldora te surgen muchas dudas, y es que se habla de ella pero nadie nos ha explicado de forma sencilla cómo funciona.

¿Tienes claro qué es la píldora del día después?

La PDD no es una píldora abortiva sino que su función es evitar el embarazo antes de que se produzca, inhibiendo o retrasando la liberación del óvulo para evitar que sea fecundado. Es un medicamento que se toma tras haber mantenido relaciones sexuales sin protección o si ha habido un fallo en el método habitual. Es deci,r que tuviste sexo con penetración sin usar un método de barrera o si lo usaste y algo falló como que el condón se rompió, te olvidaste de tomar la píldora, te quitaron el DIU, te colocaste mal el Anillo o se te despegó el parche anticonceptivo durante más de 24h, pueden ser algunas de las situaciones en las que tomarla está justificado. ¡Cuidado! No es un método que debas tomar todos los días.

Así funciona y estos son los tipos que te puedes encontrar

Esta pastilla actúa retrasando o inhibiendo la ovulación. Para que su eficacia sea máxima hay que tomarla durante las 24 horas siguientes a la penetración y nunca dejar que pasen más de 120h, 5 días.

Este tiempo tan concreto se debe a que la disponibilidad del óvulo para ser fecundado es de 24h. Si durante ese tiempo no se produce la fecundación el ciclo seguirá su curso y terminará con la menstruación. Sin embargo, los espermatozoides tienen mayor tiempo de vida útil. Pueden estar activos dentro de ti durante cinco días. De ahí que el riesgo de embarazo comience cinco días antes de tu ovulación si ha habido eyaculación. Si te ha fallado el método y tu ovulación está próxima, la píldora hará que ésta se retrase para que los espermatozoides que estén dentro vivitos y coleando no le puedan fecundar.

Aunque parece que si has tenido un disgusto sigue leyendo