No simplemente Mujeres

Mañana es #8M.

Es el Día Internacional de la Mujer (o mujer trabajadora) que se celebra desde hace más de un siglo en conmemoración de las protestas de 1908 por parte de las trabajadoras del sector textil en Estados Unidos. Durante la revuelta murieron 145 trabajadoras en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist en Nueva York y por ello la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhague en 1910 comenzó a conmemorar este día.

En algunos países es festivo y en otros hemos cambiado las tradiciones de felicitar a las mujeres por la de parar el mundo, salir y reivindicar los derechos que se nos siguen negando.

Durante estos días hablamos y mucho de las feministas que marcaron un antes y un después en diferentes momentos de la historia y que gracias a su valentía tenemos más derechos. Pero hay muchas otras mujeres que no salen en las ilustraciones que encontramos en las redes sociales ni en los libros que las recuerdan. Tenemos figuras importantes que se repiten hasta la saciedad y por el camino nos vamos dejando otras. Hoy vamos a recordar algunas de esas mujeres que también consiguieron hacer un hito histórico y que allanaron el camino a sus compañeras.

Sarla Thakral


Sarla Sharma, nombre de soltera, fue la primera mujer piloto de la India. En 1936 recibió una licencia de piloto de aviación del Grupo A tras de su exitosa carrera de mil horas de vuelo. La inestabilidad que se vivía en la India antes de su indepencencia le hizo más difícil conseguir la licencia de piloto comercial del Grupo B, pero continuó con su entrenamiento y después de que el país lograra la independencia obtuvo su licencia de piloto profesional, ejerció como piloto personal de aviones del Rey Alwari en 1948 durante seis meses.

Annette Kellerman

Annette Kellermann, nadadora profesional australiana, estrella de cine del vodevil, escritora y emprendedora, fue una de las primeras mujeres en usar traje de baño de una sola pieza. Kellermann fue una defensora de la salud, el ejercicio y la belleza natural a lo largo de toda su vida y fue detenida por indecente al vestir el traje de baño.

Tuvo tanto éxito que creó su propia línea de moda de baño. Además, se la reconoce como la inventora de la natación sincronizada tras su actuación en el año 1907 en el New York Hippodrome.

Margaret Bourke-White

Fue la primera mujer corresponsal de guerra y la primera a la que se le permitió trabajar en zonas de combate en la Segunda Guerra Mundial. También fue la primera mujer fotógrafa que trabajó para la revista Life, dirigida por Henry Luce. La portada de la primera edición, el 23 de noviembre de 1936, fue con una fotografía hecha por ella.

Bourke-White se consideraba de izquierdas e hizo varios viajes a la antigua Unión soviética (URSS). En 1930 fue la primera fotógrafa occidental a la que se le permitió fotografiar la industria soviética. En 1931 publicó “Eyes on Russia“.

Winnie

Winnie era una de las 2.000 mujeres que trabajaban en los astilleros estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.

*No he encontrado más información sobre ella.

Marina Ginestá Coloma

Militante comunista durante la Segunda República y la Guerra Civil Española.

Se hizo más conocida por la fotografía que el 21 de julio de 1936 le tomó el fotógrafo alemán Hans Gutmann (Juan Guzmán) en la terraza del Hotel Colón de Barcelona, con 17 años. Esta foto se convirtió en uno de los iconos gráficos de la Guerra Civil.3 Durante la contienda trabajó como periodista de varios medios de comunicación republicanos, así como de mecanógrafa y como intérprete del corresponsal del diario soviético Pravda.

Fue una pionera del feminismo y del cooperativismo en Cataluña y participó en la Semana Trágica de 1909

Elspeth  Beard

Con 24 años, en el año 1980, se compró una BMW R60 del año 74 con 45.000 km y comenzó a viajar por Escocia e Irlanda. 
Es una de las mujeres pioneras que lograron dar la vuelta al mundo en su propia moto. Aquí tenéis toda la historia.

Leola N. King

Fue la primera mujer agente de tráfico de Estados Unidos.

*No he encontrado más información que la foto en Washington DC. de 1918.

Muchas veces reconocemos a las mujeres que inventaron cosas o contribuyeron al avance científico, pero los actos cotidianos pueden ser igual de revolucionarios y no debemos olvidar a todas estas mujeres (y otras muchas) que rompieron los moldes de sus sociedades.

Hombres feministas y unicornios reales 🦄

Los hombres feministas son como los unicornios, ahora mismo están en todas partes, hasta se nos meten en la cama, como los hombres feministas. Nos hemos acostumbrado a su presencia y por eso ahora dudamos de si realmente siguen siendo un animal mitológico o existen de verdad. Con tanto boom estoy segura de que las niñas y niños ya no se plantean su existencia, creen que existen y corren libres por el campo. Como los hombres feministas.

Hace unos días tuve una de esas súper conversaciones de cocina con mi pareja. Son esas que surgen sin más, de un pensamiento que te ronda y del que sale toda una nueva teoría. ¿Los hombres feministas existen de verdad?

El feminismo ha logrado hacer que muchos hombres (voy a ser positiva y decir muchos) se replanteen qué papel tienen ellos en la sociedad. De ahí han surgido, desde los años 70, muchos grupos que defienden una nueva masculinidad y que se reúnen para cuestionarse cómo ellos colaboran para dejar de mantener este sistema patriarcal. Pero, aunque esto me parece positivo, me siguen rechinando un poco los oídos cuando un hombre habla de feminismo. Voy a ser sincera: no me gusta. No me hace ninguna gracia, ni creo que se deba dejar el espacio para que un hombre alce la voz hablando de nuestra lucha. Necesitamos aliados y aliadas, sí, pero aliados, no personas que busquen protagonismo y cojan una pancarta el día marcado o salgan en televisión cuando queda bonito.

¿Qué es un hombre feminista?

Un hombre feminista es aquel que de verdad se cuestiona el sistema en el que ha crecido y del que ha aprendido y decide cambiarlo activamente. No es arbitrario que diga activamente y es que muchos son feministas en la calle y en las reuniones pero ¿actúan de verdad cuando están ante una situación injusta o discriminatoria hacia una persona oprimida? Es fácil repetir un discurso, lo difícil es aplicarlo.

Repartir las horas de conciliación y corresponsabilidad, repartir la dedicación a temas familiares, ceder espacios y tiempos para que las mujeres puedan desarrollarse sin menos obstáculos son algunas de las cuestiones que un hombre feminista debe plantearse. Muchas veces oímos eso de “si ella puede hacer lo que quiera y yo le digo que no hace falta que haga esto o aquello” “yo le animo a que haga otras cosas” y yo les pregunto a esos hombres: ¿te has dado cuenta que no solo tienes que repartir el espacio y el tiempo con tu pareja sino que tienes que perder tus privilegios, renunciar y ceder para que ella pueda cogerlos?

Y es que ahí está la clave. Es donde duele tanto el feminismo, en el tocado y hundido de los privilegios. Si eres un hombre feminista o pretendes serlo es en ese punto donde debes actuar. Di no a tus privilegios o evítalos en la medida en la que puedas. Es cierto que nuestra sociedad está construida en base a esos privilegios y hay muchos que por mucho que tú te plantes se te imponen, pero está en tus manos deshacerlos públicamente.

Nuevas masculinidades, ¿mismos hombres?

Hay otra cosa que me preocupa y es que todo esto de las nuevas masculinidades a veces me mosquea un poco y me pregunto, ¿es una nueva forma de meterse en el feminismo? y no de forma positiva, sino buscando una nueva presencia. Ellos tiene presencia, posición y representación en todos los ámbitos de la vida social y ahora que tenemos un espacio fuerte para nosotras, han creado éste que atrae la atención casi más que el propio feminismo. No es una novedad, desde los 70´s y 80´s en España hay grupos de hombres trabajándose la masculinidad y cuestionando el heteropatriarcado, pero en estos últimos años que el feminismo ha cogido más representación mediática es donde han resurgido.

Que se preocupen por contribuir o por apoyar me parece fantástico, siempre y cuando lo hagan desde un lugar de distancia respetando quiénes son las que deben llevar la cabeza de la lucha.

Separarnos a veces resulta incomprensible para muchas y muchos, y se cree que es una respuesta infantil a la exclusión que hemos vivido y aún vivimos. Pero la realidad no es así, tristemente aún sigue siendo necesario buscar un espacio de confort para poder compartir inquietudes y crear alianzas al margen de los suyos. Y ¡qué narices! que también tenemos derecho a nuestros propios espacios donde seamos sujetas de la acción.

Una vez escuché a un hombre defender que nunca dirá que es feminista, no porque no quiera o vaya en contra del feminismo, sino porque aún no creía posible erradicar todos los privilegios que se les da a los hombres y por tanto no podría llamarse feminista porque la realidad de los hombres no lo es.

Cuando el feminismo nos confunde | Glosario feminista

Algunos los tenemos claros, otros no sabemos pronunciarlos pero tenemos bien aprendido lo que son y otros quizá desconozcamos el vocablo exacto pero cada una lo nombramos a nuestra manera y al final todas nos entendemos. El ritmo de creación de términos para designar acciones contra las mujeres va a veces tan rápido que nos perdemos, por eso hoy tengo el objetivo de aclararme con los más básicos e ir practicando en su uso, aunque eso ya es otra historia.

Lo positivo del Feminismo es que no es sólo uno, son muchos. ¿Deberíamos hablar de Feminismo o de Feminismos? Esta es la primera piedra que debemos sortear en este camino de vocablos complejos. Pero en este primer término lo zanjo rápido. Para mí lo más correcto es decir Feminismos y con una s final bien grande. ¿Por qué? Porque hemos alcanzando tanta extensión que el Feminismo ha logrado mutar, transformarse y reproducirse para calar en muchos sectores y así adaptarse a las necesidades de todas las personas.

No es solo una ing más

Manspreading, Manslamming, Bropropriating, Manterrupting… y todas las ings que le siguen se nos acumulan en el tintero de anglicismos que debemos aprender para identificar muy bien qué es lo que sucede exactamente cuando estamos al otro lado de estas acciones.

Sigue leyendo aquí el post.

Somos plurales hasta en los derechos | Feminismos

Feminismo (noun) 

Doctrina que considera justa la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Movimiento encaminado a conseguir la igualdad

(Según el diccionario María Moliner)

Definiciones sobre feminismo hay muchas y opiniones sobre ellas también. El feminismo se ha convertido en una de las palabras más usadas durante los últimos años. Por necesidad, por reivindicación, por que ya era hora de que este conocimiento se expandiera a toda la sociedad, el feminismo es un trending topic constante que no entiende de estadísticas ni de métricas. La oímos y pronunciamos todos los días. La hemos paladeado, digerido y asumido, pero ¿conocemos todas las pluralidades del feminismo? 

He adquirido una manía y es que a todo le añado una S. Sí, la letra S al final de cada palabra. Cada vez que oigo mujer en los discursos sobre igualdad me da un vuelco el corazón y no puedo evitar preguntar en voz alta, ¿solo hay una mujer? Fijaos en la diferencia, si le ponemos una s al final todas y cada una de nostras ya estamos incluidas. No es tan difícil, ¿verdad?. Que no nos vendan que es una palabra representativa para todas, porque si podemos ser plurales, ¿por qué ser singulares? 

Lo mismo sucede con el/los feminismo(s) que, como de una vez por todas hemos naturalizado la palabra y su significado, a ver quién es ahora la valiente que se atreve a llegar a todos los sectores de la ciudadanía a decirle que sí, el Feminismo es global, pero es tan potente y poderoso que le ponemos una s y así puede llegar a cualquiera sea cual sea su condición. 

El feminismo llega a cualquier lugar por eso es plural

Tipos de feminismos

Feminismos es una palabra plural, y no me refiero solo a su número gramatical, sino a su significado. No hay un solo feminismo. Podemos decir que hay un feminismo madre del que se han ido derivando muchas otras corrientes. 

“Algunas de las clasificaciones que se han hecho de los distintos feminismos o de las distintas manifestaciones del feminismo son: el feminismo socialista, el cultural, el radical, el ecofeminismo, el anarcofeminismo, el feminismo de la diferencia, el de la igualdad, el marxista, el separatista, el filosófico, el feminismo espiritual, el transfeminismo, el postfeminismo entre otros. La feminista canadiense, Ángela Miles, propone una clasificación más general en feminismos reformistas y feminismos transgresores o transformadores” afirman en el diccionario de la transgresión feminista

Aunque al leer todos los feminismos nos sintamos un poco descolocadas no hay que perder la perspectiva de que cada uno de ellos tiene el mismo objetivo: proclamar la promoción de los derechos de las mujeres y combatir las desigualdades por razón de géneros. 

Feminismo liberal

El feminismo liberal “promueve la emancipación y empoderamiento individual de cada mujer. Se basa en el principio clásico del liberalismo que mantiene que cada individuo tiene el derecho a defender su felicidad y sus intereses. Apoya la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres y se opone a los prejuicios y la discriminación que obstaculizan las aspiraciones de éstas”.

¿Qué reivindica?

La participación política y educativa para terminar con la discriminación hacia las mujeres. Se caracteriza por definir la situación de las mujeres como una de desigualdad y porpromover la reforma del sistema hasta lograr la igualdad entre los sexos.

“Las liberales comenzaron definiendo el problema principal de las mujeres como su exclusión de la esfera pública, y propugnaban reformas relacionadas con la inclusión de las mismas en el mercado laboral. Las feministas radicales hicieron una crítica al feminismo liberal por considerar que éste no va más allá de la defensa de la integración de las mujeres en el mundo capitalista del trabajo asalariado y de la cultura, dejando intacta la estructura de relaciones de poder entre hombres y mujeres. El feminismo liberal lleva a la erradicación de todas las formas de opresión y explotación por ser contrarias a la igualdad entre los sexo y la eliminación del capitalismo. 

Ideólogas

Algunas de las ideólogas principales fueron Mary Wollstonecraft, Harriet Taylor, Betty Friedan o Gloria Steinem.

Feminismo radical

No te confundas, porque lleve la palabra radical no significa lo que tú crees, o al menos mucha gente cree. “Esta corriente sostiene que para lograr eliminar la desigualdad social es indispensable atacar la raíz del problema” de ahí lo de radical. Se centra en el análisis de las relaciones de poder que constituyen la supremacía masculina y tiene su origen en la llamada Segunda Ola del Feminismo de los años 60.

¿Qué reivindica?

Estrategias para atacar al patriarcado a través de una reorganización de la sociedad que no esté basada en roles de género ni en la idea de la superioridad o inferioridad de cualquiera de los géneros, así como en la eliminación de estereotipos o prácticas culturales basadas en esas ideas. 

Ideólogas

Sus principales ideólogas fueron Annie Leclerc y Luce Yrigaray en Francia, Carla Lonzi en Italia y Victoria Sendón de León en España.

Feminismo socialista

“Nace de la crítica tanto al patriarcado capitalista como al androcentrismo en la obra de Marx. Tiene algunos temas en común con el feminismo liberal pero se produce un giro en la respuesta que da a las cuestiones tratadas históricamente por el feminismo. Las feministas socialistas creen que las reformas defendidas por las liberales son insuficientes, que la sociedad burguesa debe ser re-estructurada para terminar con la esclavitud doméstica y dar lugar a alguna fórmula de colectivización de las tareas del hogar y del cuidado de los niños” según definen en el glosario antes mencionado. 

¿Qué reivindican?

Enfatizan en las diferencias entre la situación de las mujeres proletarias y las de clase media, que con la revolución industrial quedan enclaustradas en los hogares. Se las ha criticado por considerarlas poco realistas ya que creen que si se alcanza la igualdad entre los géneros de clase obrera se acabará con la subordinación de las mujeres. Alejandra Kollontai, una feminista socialista nacida en el siglo XIX, decía que la revolución no podrá realizarse hasta que no se haya resuelto la cuestión femenina. Insistía en que el cambio social se había iniciado en las mujeres nuevas, conscientes de su opresión en un mundo concebido por y para varones, en el que su papel se define por sus relaciones y su individualidad no tiene valor. Para ella las mujeres nuevas “se presentan a la vida con exigencias propias, heroínas que afirman su personalidad, heroínas que protestan de la servidumbre de la mujer dentro del estado, en el seno de la familia, de la sociedad, heroínas que saben luchar por los derechos.”

Ideólogas

Algunas ideólogas de esta corriente son Flora Tristán, Clara Zetkin y la ya mencionada Alejandra Kollontai. 

Feministas

La cuarta ola

Tras las pinceladas de las tres corrientes más conocidas de los feminismos pienso en cómo estamos ahora. La verdad que mientras leía y me documentaba sobre lo que todas nuestras ancestras pedían a través de sus movimiento me doy cuenta de que seguimos en el mismo círculo y que muchas de sus reivindicaciones siguen siendo las nuestras. 

Durante este año, en el que hemos parado el mundo, nos hemos dado cuenta de que esto que estamos haciendo es algo muy grande e importante y tal vez debamos considerarlo como la Cuarta ola de los feminismos. Gracias a Internet como herramienta y al hartazgo como motor hemos logrado llegar a muchos salones donde había mujeres que tal vez no se sentían aludidas antes y que se dieron cuenta de que esto es universal y que seas como seas a ti también te toca. 

#Somoslacuartaola 


En el feminismo se hablaba hasta ahora de las Tres Olas. La primera, en la Ilustración y hasta la segunda mitad del siglo XIX, donde se reclamaban derechos civiles para las mujeres. La segunda, la de la lucha por el sufragio hasta la Primera Guerra Mundial. Y la tercera, hasta la primera década del siglo XXI, hasta la actualidad, donde había que destacar derechos reproductivos y sexuales. 

El Periódico 

 

En sangre, cuerpo y alma ♀️

Mi historia puede que sea muy similar a la tuya. Un cuerpo púber que empieza una revolución. Llamo revolución a lo que resbala entre nuestras piernas una vez al mes, lo que comunmente llamamos regla, periodo, menstruación, la tía… es curioso todo lo que se crea alrededor de algo que nos han enseñado a esconder. La verdad que no recuerdo el momento exacto en el que tuve mi primera regla, lo asumí con naturalidad dentro de casa, pero fuera la vergüenza mandaba. Lo que sí recuerdo es la primera visita al ginecólogo. Mis reglas no eran regulares, me diagnosticaron ovarios poliquísticos y me recetaron la píldora anticonceptiva para “regularla” y aquí acabó la historia, ¿te suena?. No me explicaron nada más, ni por qué sucedía eso ni cuáles eran sus razones por las que creía que debía tomarla. Tendría más o menos 17/18 años y no cuestioné al médico. Después de unos años y con el cambio de rutinas sexuales decidí dejarla, se lo comuniqué al médico y tiré las pastillas. La verdad que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, ahora sé que fue una decisión que me llevó a conocer mejor mi cuerpo.

Menstruación Consciente

Dejar la píldora supuso que el cuerpo, después de un tiempo, comenzara a regularse solo y aprendiera a escucharlo y sentirlo. Ahora sé que a esto le llamamos ser conscientes de nuestros cuerpos y en cuanto a la menstruación estoy fascinada del gran paso que hemos dado haciendo visibles nuestras vivencias y experiencias. Hay muchas personas menstruantes que cuentan cómo podemos aprender de nuestros cuerpos y cómo la falta de información ha hecho que nos desconectemos. Hablamos mucho últimamente de menstruación consciente pero ¿qué es en realidad menstruar conscientemente? Sonia Encinas, comunicadora, sexóloga experta en género y coach ha creado un programa para que las mujeres aprendan de sí mismas a través de sus ciclos. “Para mi menstruación consciente es el arte de compren nuestro ciclo menstrual, y no solo cuando ocurre el sangrado, sino el que nos acompaña todo el mes. Es entender cómo funcionan nuestras hormonas sexuales, de qué modo nos afectan y por qué fases pasamos mes tras mes. Somos cíclicas, y entender el significado de eso nos da permiso para entendernos a nosotras mismas y manifestar nuestros distintos estados con total libertad, sin ese miedo tan patriarcal a que nos tachen de locas. Nuestros cambios hormonales cíclicos se han interpretado como un “desequilibrio” obligándonos durante siglos a encajar en un solo tipo de mujer: la mujer ovulatoria y resulta que somos todas nuestras fases por igual”. “Pero no es solo eso menstruar conscientemente, sino también conocer de qué se compone el sangrado, de dónde viene y qué usar para evitar los químicos de los tampones y compresas. Es muy importante saber cómo debemos atendernos a nosotras mismas durante los días de sangrado y qué supone hacerlo en una sociedad patriarcal y capitalista.”

Sonia Encinas es una abanderada de la Sabiduría menstrual que define como el conocimiento de nuestros cuerpos que hemos perdido y con el que debemos re-conectar. Todo esto parece muy bonito, pero siendo sincera no es fácil y no es igual para todas. Por eso Encinas cree que debemos parar y despertar. “Una forma fabulosa de empezar es seguir un diagrama menstrual y tomar notas durante tres meses consecutivos. Ya solo ese paso supone una revolución en nuestra vida porque de repente entendemos”.

Hacerlo en casa y “solas” siempre es un pelín más difícil por eso Sonia ha creado el taller donde poder compartir todas estas experiencias. “La información es poder, por eso primero hablamos de la teoría y luego la aplicamos. Hablamos de las hormonas, comprendemos cómo funcionan y nos afectan y luego reflexionamos juntas sobre nuestras diferentes vivencias, sobre cómo cada una se ha relacionado con su ciclo, su sexualidad y de por qué al sistema patriarcal le conviene la desconexión de las mujeres de sus cuerpos”.

Conocer el ciclo menstrual nos hace conocernos mejor -Imagen de Duvet Days-

Tengo que confesar que a mí me cuesta entender el ciclo, las fases y aclararme con todo ello y Sonia da la clave “Nos cuesta tanto porque no nos han enseñado ni nos han dado permiso para manifestar nuestros cambios cíclicos libremente. Hemos aprendido a esconderlos, pero tiene solución. Una vez que tomamos conciencia, no hay dificultad . Aprender a hablar el lenguaje del cuerpo está entre nosotras”.

¿Qué es la menstruación?

Hace poco enredando en Instagram vi que Xusa Sanz, activista menstrual, enfermera, educadora sanitaria y terapeuta menstrual de Soy Tu menstruación publicaba un post contando qué es la menstruación y yo me pregunté ¿es realmente necesario a estas alturas explicar qué es?. “A pesar de ser un fenómeno que afecta a la mitad de la población, es necesario explicar qué es y en qué consiste una y otra vez porque no hay una cultura
menstrual consolidada. Mas bien, todo lo contrario, la menstruación es un tabú, un
estigma rodeado de mitos, de falsas creencias y de ideas que se deben desterrar
poco a poco para dar paso a una aceptación y a una normalidad”. “La menstruación no es mas que el desprendimiento del revestimiento del útero (endometrio) donde, en caso de embarazo, se hubiera implantado el embrión. Al no haber fecundación, se produce el sangrado vaginal o menstruación, siendo esta la parte visible del ciclo menstrual. Esta sería la explicación puramente biológica del funcionamiento del ciclo menstrual (que consta de diferentes fases, la fase folicular y fase lútea, que a su vez se subdividen en otras dos fases mas cada una). Pero si vamos más allá de la faceta reproductiva, el ciclo menstrual es una herramienta muy útil de autoconocimiento y de autocontrol. Las alteraciones hormonales se manifiestan en desajustes menstruales y otros síntomas, los cuales podemos interpretar y nos pueden ayudar a encontrar el origen del problema. En
definitiva, el ciclo menstrual es un indicador de salud”.

Hay diferentes maneras de hacernos conscientes de nuestros ciclos y sencillos hábitos diarios pueden ayudarnos. “Una manera de menstruar de forma consciente es adaptar tu ciclicidad a tu vida diaria y no al revés. Hoy en día esto es una utopía porque las exigencias laborales, familiares y sociales invisibilizan nuestra naturaleza cíclica y ni si quiera se entiende que en cada fase del ciclo nuestras necesidades cambien”. “Personalmente funciono con dos calendarios totalmente diferentes: mi calendario menstrual por una parte y el calendario gregoriano, intento que sea el menstrual el que se adapte al gregoriano y no al revés, esto no siempre se puede llevar a cabo, pero, ¡al menos se intenta! Para mi es una herramienta muy útil y potente de autoconocimiento, a parte de que me ayuda a organizarme según mis necesidades”.

Conocer cómo es tu flujo te hace saber más de ti

En un momento social en el que nos hemos parado a pensar en todo lo que nos rodea y cómo afecta a nuestros cuerpos, debemos repensar la alimentación que tenemos y cómo está repercutiendo a nuestras vidas. Xusa Sanz recomienda tener una buena alimentación siempre y asegurarnos de que tenemos unas buenas reservas de hierro, consumir productos frescos, de proximidad, ecológicos, no abusar de la bollería y los procesados así como del consumo de alcohol y café.

No me llames loca, prefiero lunática

¿Cuántas veces lo habéis oído? estás loca porque te cambia el humor o porque sientes de diferente manera. Esto tiene una sencilla explicación, ¡el ciclo! Sanz lo aclara: “Las fases del ciclo menstrual van de la mano de fluctuaciones hormonales que  producen cambios a nivel físico y psíquico (aunque no hay que olvidar que somos seres bio-psico-sociales
y nuestro entorno también nos influye). De forma estandarizada, en condiciones ideales, se podría decir que la primera mitad del ciclo que comprendería desde el primer día de sangrado hasta la ovulación, se trataría de la etapa mas enérgica, con los niveles de estrógenos mas altos, que se traducen en mayor fuerza y resistencia, mayor actividad y en
definitiva, momento mas de proyección exterior. La segunda mitad del ciclo o fase lútea, desde el momento posterior a la ovulación hasta el primer día de sangrado de nuevo. En esta fase bajan las revoluciones, entraríamos en un momento de pausa, calma, reflexión, debido a la mayor presencia de la hormona progesterona”.

Sexo y menstruación

Conocemos nuestros ciclos, nos hacemos conscientes de ellos, pero aún así a veces no podemos evitar odiarlos un poquito porque ¡la regla duele!. Hay afortunadas que ni se enteran y otras que cada mes sufren una auténtica tortura, de nuevo el desconocimiento hace que lo asumamos y no busquemos la razón de por qué nos sucede eso. Irene Aterido, socióloga experta en género y salud en Me duele la regla se lanzó a romper todos estos tabúes y ponerles fin. Pero cuando la regla duele o molesta o nos hace sentir incómodas el sexo pasa a un segundo plano.

El sexo durante la menstruación ¡sí!

“Antes de la menstruación la libido puede descender muchísimo debido al descenso de estrógenos y a la caída de la progesterona pero también algunas mujeres pueden ver aumentado su deseo sexual a niveles estratosféricos en la ovulación y justo después” afirma Irene Aterido. De nuevo volvemos al conocimiento como arma, ” Si el ciclo se conoce y se vive a nuestro favor, tanto la mujer como su pareja sexual notarán cambios y aprovecharán las diferentes fases para actuar en consecuencia. Si no conocemos el ciclo o no lo tenemos debido a la toma de píldoras con hormonas sintéticas o a menopausia, descubriremos de una manera dramática que el deseo está en el cerebro, ya que hay mujeres sin ciclo con un fuerte deseo sexual y otras que se despiden de su sexualidad al dejar de menstruar. Los aspectos emocionales son vitales en la sexualidad, no solo la biología del ciclo. Las expectativas psicológicas y los roles de género afectan a la vivencia de la sexualidad en hombres y en mujeres, así que si no somos conscientes de la menstruación nos guiaremos exclusivamente por esas expectativas y roles estereotipados y no pondremos nombre a nuestros estados diferentes. Si por el contrario somos conscientes, lograremos armonizarnos con nuestro ciclo menstrual y tener una sexualidad más asertiva, basada en lo que sentimos y necesitamos en cada fase y en nuestras vidas”.

¡Sexo y regla comparten pista de baile!

Hoy estoy que me subo por las paredes pero mañana no tengo ganas para nada, ¿os ha pasado?. Y seguro que también alguna vez habéis abandonado la idea de tener sexo durante los días de regla, ¡error! “El estrógeno desde el día del primer sangrado va en aumento y hace que tengamos más apetito. Disfrutar de un orgasmo durante el sangrado menstrual permite la salida más rápida del tejido menstrual por el cuello del útero gracias a los espasmos musculares del útero. Se dice que podemos “ahorrarnos” un día de menstruación, es decir, acelerar la expulsión de ese flujo por el canal vaginal y que se deposite en la copa, tampón, compresa o bragas. Las relaciones vaginales apetecen, sin duda, dada la lubricación adicional que proporciona el tejido menstrual que va cayendo por la vagina. La persona menstruante se siente mojada y, si no siente dolor menstrual (no tiene por qué sentirlo), esa sensación puede inducir conductas sexuales, seductoras y de autoerotismo. Creo que es un momento de sexualidad radicalmente sincera” dice Aterido.

Pero la realidad nos dice que cuando la regla nos duele el deseo cae y no nos apetece tener relaciones eróticas, sin embargo Aterido afirma que ” sexo y menstruación son algo muy placentero como para perdérnoslo, si el dolor menstrual nos quita las ganas debemos averiguar qué está pasando”.

Es necesario trabajar por una sexualidad positiva “que abarca mucho más que las relaciones sexuales”. “La sexualidad positiva promueve el valor de la diversidad corporal y fisiológica, la atención a las diferentes necesidades y apetitos, y ¿qué mayor sensor de esas variaciones que el ciclo menstrual? Si no lo conocemos, estamos relacionándonos de una manera incompleta, sesgada, estereotipada, de mujeres menstruantes que necesitan dispositivos que oculten la sangre, que no comunican que están menstruando, que no respetan su estado corporal, partenaires que rechazan hablar abiertamente del ciclo menstrual o ver la sangre se están conformando con una sexualidad típica, estereotipada, algo irreal”.

En Me duele la regla ofrecen coaching menstrual y servicios pensados especialmente para personas con endometriosis y otros trastornos ginecológicos. “El trabajo en la consulta sexológica es incidir en que otras formas de amar y follar son posibles y deseables. Hay que abandonar el coitocentrismo y el binomio pene-vagina.  No concibo que las mujeres con trastornos ginecológicos no prioricen el gozo sexual frente a, por ejemplo, el embarazo. Hay que llenar de placer la vida y , todavía más, la vida si convives con dolor crónico (25% afectadas de endometriosis). Además, los trastornos ginecológicos afectan emocionalmente porque suelen tener un desequilibrio hormonal fuerte de base, afectan relacionalmente porque la autoimagen y el sentimiento del propio valor como mujeres están en niveles bajos debido al sexismo y al capacitismo, afectan socialmente porque la mujer enferma debe ser cuidada y deja de ser cuidadora y sus relaciones de amistad y laborales se ven perjudicadas”. De ahí la importancia del coaching menstrual “Para que puedan tomar decisiones sobre su salud sexual en libertad, sin más constricciones que su salud más elemental, pero también coloquen en esa matriz de decisión aspectos como el placer, el deseo, la libido, prácticas eróticas, la manera de relacionarse en pareja, el ars amandi en definitiva”.

Me quedo con la consciencia y conciencia de SER, de ser yo como cuerpo menstruante y como alma. La información y autoconocimiento es libertad y si nos sentimos libres cogeremos fuerza para ir derribando todos esos tabúes que aún existen sobre la menstruación. 

No me quiero despedir de estas tres sabias menstruales sin antes preguntarles qué es para ellas la menstruación.

La menstruación fue una maldición, un dolor mensual, luego fue un aviso, ha sido algo fascinante de ver variar, ha sido mediciones, calendario, textura y olor , fue el aviso de que algo no iba bien en mi cuerpo (sufro endometriosis rectovaginal) y una vez pasada la cirugía es el recordatorio de que estoy viva. Es un índice de salud global, es un algo cíclico que me alegra y alivia cada vez que baja. Aunque a mí personalmente me afecta mucho por la enfermedad, me gusta tenerla, usar la copa, probar distintos métodos, es fascinante. Es también un momento para mí qu me gusta vivir con lo esencial. Si esto no es posible, se convierte en una etapa muy difícil. Por eso es importante reposar y aprender a descansar socialmente. El descanso individual no se puede realizar sin un apoyo social. Menstruar sin dolor ni estrés debería ser un derecho de todas. Porque es un proceso importante para nuestras vidas”

Irene Aterido

Me duele la regla

 

Para mi la menstruación, o mejor dicho el ciclo menstrual, es mucho mas que un proceso fisiológico, se ha convertido en una herramienta muy potente de gestión de mi salud y medio por el cual me he empoderado a otros niveles.
Entender mi ciclicidad me ha hecho ser mas consciente de mi cuerpo, de mis
necesidades y de mi entorno. También se que es una fase en mi trayectoria como mujer, es una etapa de mi vida que acabará y vendrá otra con otras características y con otras bondades diferentes.

Xusa Sanz

Soy tu menstruación

 

Un maravilloso descubrimiento y una maravillosa reconciliación conmigo misma y con mi cuerpo. La menstruación es mi mejor oráculo.

Sonia Encinas