En Compostela se fala de sexo sen tabús

Que sí, que sí. En Santiago de Compostela hemos organizado una actividad para que nos podamos reunir a hablar de relaciones, de sexualidad, de menstruación… de lo que nos preocupa y apetezca.

Es complicado y muy difícl que la sexualidad forme parte de la agenda pública. Sin embargo, estáis ante una cabezona de primera. Llevo tiempo queriendo poner en primera fila esas conversaciones que tanto nos ayudan para ver que lo que le ocurre a una, nos ocurre,generalmente, a todas. Las dudas sobre la educación sexual, sobre los traspiés en las relaciones de pareja, sobre el deseo, el placer y tantas otras cosas.

Café sen tabús

En ArsEroticas creamos este espacio en un grupo de Whatsapp para mujeres donde compartimos todas estas inquietudes y nos acompañamos. También nos hacemos recomendaciones y grandes descubrimientos. Pero, ¿por qué no llevarlo a algo físico? Gracias al apoyo del Centro Socio Cultural de Santa Marta y al Concello de Santiago de Compostela, vamos a tener ese espacio.

  • Nos veremos un miércoles cada 15 días
  • De 10 a 11:30 de la mañana
  • Es Gratuito
  • Puedes inscribirte en el Centro Sociocultural o preguntándome a mí.
Café sen tabús, espacio para mujeres en Santiago de Compostela

Ley del aborto en texas y los desderechos de las mujeres

¿Te imaginas que te impidan abortar desde antes de que sepas que estás embarazada? This is Texas baby

Llevamos unos días con la ley del aborto de Texas a vueltas. Hay mucha información que nos llega y que nos ha hecho poner el foco en el continente americano. Hace días que quiero ponerme a ello y justo a la amore le llegó La Wickly de Emilio Doménech que lo explica bastante bien. Así que vamos a ver si arrojamos luz sobre este asunto.

Con septiembre entró en vigor la Ley del interrupción del embarazo en Texas, una ley que prohíbe interrumpir la mayoría de los embarazos después de las seis semanas de gestación. Aunque nos llame la atención con esta nueva noticia, en 1973 se estableció el derecho a practicarse y es ahora, en 2021, cuando se ha cambiado para restringir el derecho de las mujeres. ¿Por qué ocurre esto entonces? ¿Por qué en vez de avanzar parece que estamos retrocediendo en derechos? Pues porque realmente no hay una ley aprobada por el cuerpo legislativo y entonces todas las decisiones pasan por el poder judicial que sigue la ley que marcó predecente. Aquí tenemos la ley del 73 que marcó el precedente, pero… si la corte falla en contra de una sentencia, el acceso a algunos derechos puede cambiar. Ahora mismo hay una corte de signo conservador y eso ha hecho que esta ley sea así de restrictiva con el derecho al aborto.

Roe v. Wade es el nombre de un caso judicial de 1973 en el que el Tribunal Supremo falló a favor de despenalizar el aborto inducido en el país. 

Según La Wicly de Emilio Doménech

Esto no sólo ocurre a en Texas, también sucede en otros estados, pero se enfrentan a impugnaciones legales. Lo que ha sucedido en Texas es que se negó justo antes de la medianoche del miércoles a bloquear la ley.

Según el New York Times, “debido a la manera en que se escribió la ley, puede ser difícil de impugnar en los tribunales, lo que representa un cambio radical en la batalla por el derecho al aborto e invita a que otras jurisdicciones también intenten limitar el acceso al procedimiento”.

Las diferencias en la ley del aborto en Texas

Con esta ley se prohíben los abortos una vez que se pueda detectar actividad cardiaca en el embrión. Esto suele ocurrir alrededor de la sexta semana de embarazo. Muchas mujeres no saben en ese tiempo que están embarazada porque no tengan ciclos menstruales regulares, no lleven bien las cuentas de sus menstruaciones o cualquier otra razón. Además, según los expertos, ese “latido” es una actividad eléctrica y en muchos casos aun no están ni formadas las válvulas del corazón. Lo que quiere decir que hay actividad, pero no que el embarazo sea viable. Así que estamos poniendo en una tesitura difícil a una mujer que no sabe si en realidad su embarazo seguirá adelante (y si ella quiere seguir con él) o no.

Esta ley no admite excepciones en caso de violaciones o incesto, sólo cuando hay un riesgo de la salud de la gestante o el feto. Es decir, que las excepciones son muy reducidas. Incluso si hilamos más fino, no deja claro en qué situaciones tiene que estar la gestante en cuanto a peligrosidad de su salud, para poder permitir el aborto.

Otra de las cosas “curiosas” de esta ley es que cualquier ciudadano o ciudadana puede hacer una denuncia sobre un aborto. Como lo oyes. “Texas faculta a los ciudadanos particulares a demandar a cualquiera que practique un aborto o que “ayude a realizarlo”. Los demandantes que no tienen ninguna relación con la paciente o la clínica pueden demandar y recuperar los honorarios legales, así como 10.000 dólares si ganan”, según el New York Times.

 La medida creará obstáculos casi insuperables para ciertas poblaciones vulnerables, como las adolescentes, que a menudo no se dan cuenta de que están embarazadas hasta que el embarazo está más avanzado; la población de bajos ingresos, que necesita reunir alrededor de 550 dólares para cubrir el costo del procedimiento; las personas de color y los inmigrantes sin estatus legal.

New York Times

Esta ley afecta en mayor medida a las adolescentes que no suelen darse cuenta de su estado hasta que es avanzado y a mujeres con recursos limitados que tardan tiempo en reunir el dinero para poder costearse el procedimiento. Así como a la población negra que goza de menos derechos, más restricciones o que no tienen la posibilidad de trasladarse a otros estados donde poder realizarlo y por ello sufren una mayor tasa de mortalidad materna.

Relaciones liana, ¿qué son y por qué nos enganchamos?

¿Sientes que pasas de una relación a otra sin descanso y que algo no está funcionando?, estás colgada de la liana y esto es lo que te puede pasar

Todas tenemos una amiga que cuando acaba una relación no pasa ni una semana sin que tenga un nuevo ligue y si no la tienes, quizás es que seas tú. Es habitual, desafortunadamente, que cuando acabamos una relación nos sintamos solas, tengamos un pequeño sentimiento de fracaso y que lo primero que se nos pase por la cabeza es encontrar a alguien que rellene ese hueco que ha dejado la anterior persona. Vamos, lo que siempre ha sido que un clavo saca a otro clavo. Pero en la realidad no es tan sencillo como parece, ya que cuando hacemos esto nos enredamos en las relaciones liana a lo Tarzán pasando de una a otra y perdiéndonos algo muy importante por el camino: a nosotras mismas.

¿Qué es una relación liana?

La psicóloga y sexóloga Judith Viudes lo explica así: “Cuando una persona va pasando de una relación de pareja a otra, sin darse ningún tiempo de duelo o un tiempo suficiente para conocer a la otra persona, se entiende como una relación liana”. Así de sencillo.

Has acabado una relación y, ¿qué es lo ideal? Darse tiempo, sentirse y ver cómo estamos. Dependiendo de qué tipo de relación hayamos tenido, a veces pasamos por una especie de duelo en el que tenemos que asumir la nueva situación y aprender a vivir sin esa persona con la que hemos estado. Pero esto da miedo. En nuestra sociedad hay miedo a la soledad, sobre todo a la femenina. Y es que, ¡qué mal vista está la soledad y qué necesaria es a veces! Huyendo de esta soltería es fácil que nos acostumbremos a estar de relación en relación sin periodo de descanso y que se convierta en una situación adictiva.

Adictas a las relaciones de rebote o liana

Esto no es porno. La realidad de la juguetería sexual para lesbianas

Penes dobles, vibradores ultrasónicos, arneses con dildos realísticos acompañados de posturas dignas de contorsionistas y todo ello aderezado con un poco de irrealidad ¿en serio son éstos los juguetes y las prácticas que les gustan a las lesbianas?

Entramos en una tienda erótica y nos dirigimos directamente a la sección dedicada al sexo lésbico. La persona responsable de acompañarnos por este tour turístico del sexo entre mujeres nos dice convencido que lo que más les pone a dos mujeres en la cama, además de rozar sus genitales, es usar juguetes en los que las dos sean penetradas, a ser posible a la vez, y conseguir el ansiado orgasmo simultáneo. Mi cara es de escepticismo y casi me tengo que sujetar los ojos para que no se me salgan de las órbitas. ¿En serio creéis que las mujeres que comparten su vida sexual con otras mujeres se sienten cómodas y satisfechas con este tipo de juguetes?

Vamos a empezar por el principio. Es muy complicado encontrar en una tienda erótica una sección dedicada al sexo lésbico. Es como buscar salchichas veganas en la carnicería de tu barrio, misión imposible, pero cada vez que pasas te asomas por si acaso algo ha cambiado y te llevas la sorpresa de tu vida. Hay una variedad impresionante de juguetes para mujeres, no olvidemos que somos las principales consumidoras de juguetería erótica, pero no hay productos realmente específicos para ellas. Si nos fijamos bien, dentro de toda esa cantidad ingente de vibradores, dildos y demás productos eróticos, hay unos que están “especialmente” pensado para este tipo de prácticas. Y ¿a que adivináis cuáles son? ¡premio! Sí, son los dildos o vibradores dobles. Detrás del sexo lésbico hay muchos estereotipos y se sigue utilizando como imagen para la erotización de otros públicos que no es precisamente su colectivo. Además, como se las integra dentro del colectivo de mujeres no se tiene en cuenta sus necesidades o preferencias a la hora de elegir un juguete sexual.

Para saber más sobre qué productos son los más demandados y por qué la necesidad de juguetes especialmente diseñados para mujeres lesbianas, le hemos preguntado a Plátanomelon, una tienda online de juguetes y complementos eróticos. “Depende de la práctica” es lo primero que nos responden. Conociendo qué es lo que quieren hacer eligen un juguete u otro. “Si, por ejemplo, hablamos de penetración, los juguetes que más triunfan en las relaciones sexuales entre dos personas con vagina son aquellos que pueden generar placer para ambas. Además de los estimuladores para clítoris y los arneses” comentan. Dando un repaso a su web observo que no hay una categoría específica para sexo lésbico, a lo que me contestan que “los juguetes sexuales están diseñados para genitales, independientemente de la identidad de género de la persona que lo use o de su orientación sexual. Es por ello que no diferenciamos entre categorías según la orientación”.

En Plátanomelon ofrecen un servicio personalizado para aconsejarte sobre qué juguete es el mejor para ti. Además de por otras vías, en la web encontramos un cuestionario al que vamos respondiendo. Me pongo manos a la obra y voy metiendo las respuestas a sus preguntas exponiéndoles mi situación, es decir, una relación con otra mujer y marcando qué es lo que estoy buscando. Tras varios pasos obtengo mis ansiados resultados. Estoy hasta nerviosa porque me van a anunciar los juguetes y complementos que más van a triunfar en mi cama. Redoble de tambores por favor… ¡tachán! Y el resultado es un masajeador de clítoris.

Nieves es especialista en esto de recomendar juguetes, forma parte del equipo de Los Placeres de Lola, una tienda erótica en la que las mujeres son sus clientas principales. El proyecto nació para dar un espacio especializado a las mujeres y huir de esa imagen cutre de sexshop. Nieves además es lesbiana, así que tiene más que controlado qué productos se diseñan para las mujeres lesbianas, cómo es su acogida y si de verdad son funcionales. Comenta que afortunadamente han ido surgiendo marcas que han llenado el vacío que dejaban las más conocidas. “Han empezado a salir algunas marcas que tienen mujeres en su equipo de diseño, y que se preocupan más por nuestra anatomía y el ajuste de estos juguetes a ella. Actualmente hay varias marcas españolas que están hechas por mujeres y diseñan productos para mujeres y en especial para lesbianas”. Es el caso de BS Atelier. Un estudio de diseño de juguetes eróticos hecho por y para mujeres, lesbianas especialmente, aunque por supuesto los puede usar cualquier persona. Lulú Lafem es otra de las marcas que ha surgido para satisfacer esta necesidad, de la que Nieves forma parte como creadora. Diseñan y fabrican arneses sexuales para mujeres sabiendo qué es lo que realmente demandan las mujeres lesbianas.

Cuando le preguntamos a Nieves qué es lo que busca cuando quiere comprar algún sextoy nuevo nos lo resume así de claro “lo que te vaya a entrar por la vagina, que te entre también por los ojos”. Es decir, que sea un producto estéticamente bonito, de buena calidad y que se ajuste al propósito con el que está diseñado.

A las mujeres lesbianas les cuesta encontrar un producto erótico que les guste

La opinión de las sexpertas

¿Te has preguntado qué opinará una profesional de la sexología que además es lesbiana sobre los juguetes para su colectivo?

Eugenia Cames, psicóloga y sexóloga, afirma que ella ve diferencias a la hora de elegir un juguete para compartir en pareja entre una pareja heterosexual y una lésbica y es que, en el último caso, “se tira más de los productos hechos para uso individual”. “En el caso de los juguetes pensados para compartir o interactuar con otros sí se tiene en cuenta, pero de forma muy tradicional y muy poco creativa. Si nos fijamos bien, lo que encontraríamos en la lista de productos para lesbianas de un sexshop estándar (normalmente dildos con arnés y dildos dobles para compartir) son juguetes que también pueden utilizar parejas gays y heterosexuales según sus gustos, pero simplemente no nos lo imaginamos porque no es lo que dicta. Realmente aún no he visto ningún juguete sexual que, por su diseño, sea específico para parejas de mujeres lesbianas… que por usos sociales e imaginario colectivo sea utilizado mayoritariamente por lesbianas sí” afirma.

Thais Duthie, artista, escritora y sexblogger, tiene una opinión muy clara sobre la juguetería para mujeres lesbianas: “Está pensada y diseñada para lesbianas, pero no por lesbianas. Muchos fabricantes se ponen a crear un producto desde el más profundo desconocimiento e inexperiencia en el público objetivo y ni siquiera lo testean con clientas reales para comprobar si cumple su función”.

Duthie prueba asiduamente productos eróticos y por ello se ha dado cuenta de que “la mayoría sigue los mismos patrones: dildos dobles, arneses dobles, vibradores dobles… como no hay un pene real creen que necesitan introducirlo en el juguete y se olvidan de que más del 75% de las mujeres necesitamos estimulación en el clítoris para alcanzar el orgasmo”.

Si preguntamos a las sexpertas sobre qué juguetes, según su experiencia, creen que son los mejores para usar en pareja entre dos mujeres, Thais comenta que para ella son los diseñados para parejas heterosexuales, es decir, los que tiene forma de pinza. “En nuestro caso se mantienen sujetos sobre el clítoris de una y la otra también puede recibir la estimulación si se coloca encima y coge la postura”.

Las lesbianas hablan

Algo curioso con lo que me he encontrado es que muchas mujeres lesbianas afirman no usar ningún juguete sexual y es que hay varias razones por las que las lesbianas no usan juguetes. Algunas de ellas son porque no encuentran nada que realmente cumpla sus expectativas y necesidades y otra es, que al contrario de lo que se suele pensar, muchas mujeres no quieren utilizar sextoys porque se sienten bien con el sexo que mantienen sin ellos.

María Torres, psicóloga experta en neuropsicología, opina que es un poco repetitivo y cansado “el odioso concepto freudiano de la envidia de pene y a su vez el reforzamiento social de que, como la relación es entre dos mujeres, ni será válida, ni estará, completa, ni habrá satisfacción plena sin coito”. Además, afirma que “es un poco cansino que una amplia mayoría de juguetes tengan forma fálica”.

Andrea, periodista, admite que no en todas las relaciones con otras mujeres ha utilizado juguetes. “Probablemente no lo haya hecho ni en la mitad de mis relaciones. Prefiero el sexo sin complementos”.

El principal problema que las lesbianas encuentran en los juguetes que se venden para ellas es que “tienen una visión coitocentrista” dice María. A lo que Andrea añade que no cree que existan juguetes para lesbianas, sino que hay una estandarización y que cada una debe plantearse junto con su pareja qué es lo que quieren y cómo lo quieren”. Thais además alude al imaginario erótico que solemos tener sobre las relaciones lésbicas, “se centran demasiado en la penetración, casi siempre simultánea. En ocasiones están pensados para recrear posturas que se ven en el porno y que no adoptamos en la realidad”.

Se ha avanzado mucho y todas ellas admiten que ya no es como antes. Ahora es mucho más fácil encontrar un juguete que encaje en su relación, sobre todo gracias a los catálogos de las tiendas eróticas online, eso sí casi siempre recurriendo a los de “uso individual” porque los diseñados para parejas de mujeres no terminan de encajar bien. Una cosa ha quedado clara: creadores de juguetería erótica, las lesbianas necesitan más juguetes realmente pensados para ellas, teniendo en cuenta sus necesidades reales y dejando atrás todo lo que se ha hecho hasta ahora.

Ligar en tiempos de Feminismos

Ligar se ha convertido en un suplicio para muchas y en un juego sin límite de tiempo para otras. Así es como ligamos con miedo y detrás de las pantallas

Estamos en tiempos de feminismos. El mensaje nos ha calado y lo llevamos allá donde vamos y por supuesto que a la hora de ligar no se nos olvida que no haremos nada que no nos apetezca hacer. Hasta aquí todo perfecto, pero ahora vamos a ver la otra cara. Estamos un poco cansadas de oír eso de que ahora “ni se puede ligar”, “no te puedes acercar a una chica” y otras perlas como estas que os aseguramos que no son verdad.

Lo que sí es verdad es que la manera de ligar ha cambiado, y menos mal, y hay que actualizarse un poco para triunfar delante de esa persona que tanto nos gusta.

Con todos los cambios que estamos viviendo los últimos años entendemos que hay muchos y muchas que se sienten perdidos. Ha comenzado a aparecer un temor que está corriendo como la pólvora. Tras el #MeToo y las crecientes noticias sobre denuncias por acoso en lugares de trabajo a muchos se les ha atragantado un poco esto de ligar y es que tenemos por un lado este temor creciente y por el otro el síndrome de Tinderella, uno de esos que han aparecido en el siglo XXI y que describe el placer de alargar el flirteo hasta límites insospechados refugiándose en el anonimato de las aplicaciones para ligar. Nos preguntamos, ¿no son la cara de la misma moneda? El miedo al enfrentamiento cara a cara ya sea disfrazado de placer por ligar sin tiempo límite o directamente no salir de casa prefiriendo la manta, como está haciendo la generación Z, encontrando así otra forma de retrasar ese estresante momento vital.

Beatriz Cerezo y Nuria Arrebola de Espai Indàgora, espacio de psicología, afirman que “Es algo que sucede tanto en jóvenes, como adultos, como personas de más de 50… el tema de los afectos es algo que atraviesa a todas las identidades. El reconocimiento, la aceptación, la necesidad de cariño por parte de las personas es algo que nos determina como seres sociales. En el acto de ligar se pone en juego el resultado de aceptación o rechazo, si lo hago bien me aceptan, si lo hago mal me rechazarán, lo que implica una simbolización de mi persona como de ser insuficiente, no válido. Eso produce muchísimo miedo, hay mucho en riesgo con cada acto y pasito que damos en el ligar”.

Lee el artículo completo