🔴 Historia y curiosidades de la copa menstrual 🔴

Parece un invento del siglo XXI pero fue creada en los años 30 en Estados Unidos por Leona W. Chalmers, quien patentó este revolucionario sistema de recepción de la menstruación. ¿Sabéis de qué os estoy hablando verdad? ¡Exacto! de la creación de la Copa Menstrual.

Bueno la verdad es que esto no es del todo cierto porque la copa menstrual ya existía desde 1867, pero no era tal y como la conocemos ahora. Era algo más rudimentaria, pero la idea era la misma, recoger el flujo de las personas menstruantes. Leona W. Chalmers fue la primera persona que se lanzó en 1937 a patentar este invento que ahora parece tan novedoso y revolucionario, aunque el invento como tal ya existiera. Al principio la copa menstrual o receptor catamenial, es otro de los nombres que recibía, no gustó mucho. Estaba fabricada en caucho y pasó una mala racha durante la Segunda Guerra Mundial por la falta de este material. Esto le llevó a Chalmers y su equipo a reinventar la copa y fabricarla con un material más flexible el caucho vulcanizado. Más tarde le cambiaron el nombre al producto e hicieron una copa desechable que gustó más a la población de la época.  Como curiosidad, justo en esos mismos años el doctor Earle Hass creo una de las empresas más conocidas y exitosas Tampax. Curiosamente (bueno no tanto, podemos sospechar qué hay detrás) Tampax y su invento de tampones higiénicos se hizo mundialmente famoso mientras que la copa fue cayendo un poco en el olvido.  El primero revolucionó la manera en que las personas menstruantes comenzaron a vivir sus ciclos, mientras que la copa quedó como algo que solo conocían unas fieles seguidoras.

Documento de la patente de la copa por Leona W. Chalmers

Pero no os creáis que Chalmers se rindió, se siguieron creando patentes en el 1935, 1937 y 1950, pero en 1963 dejó de fabricarse porque la copa no resultaba rentable.  Desde ese momento hay un vacío temporal donde la copa se queda en el rincón de algún armario hasta que en 1987 se vuelve a reinventar y renombrada The Keeper. El principal problema por el que la copa menstrual no terminaba de gustar era porque el material era demasiado rígido e incómodo para las usuarias. No debemos olvidar que lo de andarse ahí abajo tampoco estaba muy bien visto, por lo que se fue rechazando su uso. Pero en los 80 se le da una nueva oportunidad haciendo un cambio muy importante y necesario: el material. El látex sustituye al caucho y así se empiezan a fabricar copas más flexibles, adaptables y se crean dos tallas. Volvemos a dar un gran salto en la historia hasta los 2000 cuando vuelve a asomar la cabeza y la silicona sustituye al látex. Como resultado hoy en día tenemos copas menstruales prácticamente para todos los gustos, con siliconas seguras, de fácil adaptación, fáciles de limpiar e higiénicas. Además, cada vez hay más tamaños y texturas, por lo que cada persona puede encontrar su copa perfecta.

La copa menstrual ha revolucionado la manera de sentir la menstruación

Curiosidades de la copa menstrual

  • Algunas copas creadas antes de la que hoy conocemos se sujetaban con cuerdas por la parte exterior.
  • Chalmers tras la baja popularidad de sus primeras copas menstruales decidió asociarse con otras empresas más prósperas y así nació Tassette, otro tipo de copa menstrual. Con esta empresa decidió crear una versión desechable que llamaron Tassaway. Todo esto tenía como objetivo hacer frente a la popularidad de las compresas y tampones, que ya sabemos quién estaba detrás.
  • Se instruyó a enfermeras y se lanzó una campaña educativa sobre la menstruación y el uso de la copa menstrual, pero no sirvió de nada porque en 1973 la empresa tuvo que cerrar por el poco éxito.
  • La copa creada en los 80, la Keeper se sigue vendiendo hoy en día y es la sucesora de la Tassaway.

La copa menstrual y el autocoñocimiento

A partir de los 2000 la copa formaba parte de los productos de higiene femenina de los mercados, pero no ha sido hasta hace pocos años que ha llegado hasta nostras como una alternativa viable, fácil y económica. ¿Por qué? porque todavía hay tabúes que derribar entorno a la menstruación y al estudio de nuestros cuerpos por nosotras mismas. La copa menstrual además de ser una recomendable opción ecológica, es una manera de comprender, ver y sentir cómo funcionan nuestros cuerpos. No es una guarrada coger, observar, tocar, oler y estudiar nuestra regla cuando nos retiramos las copas, es aprender a entendernos, es conocimiento sobre nosotras mismas.

Ay si la señora Chalmers nos viera ahora, estaría orgullosa de cómo las mujeres hemos recogido su testigo y hemos aprendido a usar eso que a ella le pareció imprescindible para las personas menstruantes.

En sangre, cuerpo y alma ♀️

Mi historia puede que sea muy similar a la tuya. Un cuerpo púber que empieza una revolución. Llamo revolución a lo que resbala entre nuestras piernas una vez al mes, lo que comunmente llamamos regla, periodo, menstruación, la tía… es curioso todo lo que se crea alrededor de algo que nos han enseñado a esconder. La verdad que no recuerdo el momento exacto en el que tuve mi primera regla, lo asumí con naturalidad dentro de casa, pero fuera la vergüenza mandaba. Lo que sí recuerdo es la primera visita al ginecólogo. Mis reglas no eran regulares, me diagnosticaron ovarios poliquísticos y me recetaron la píldora anticonceptiva para “regularla” y aquí acabó la historia, ¿te suena?. No me explicaron nada más, ni por qué sucedía eso ni cuáles eran sus razones por las que creía que debía tomarla. Tendría más o menos 17/18 años y no cuestioné al médico. Después de unos años y con el cambio de rutinas sexuales decidí dejarla, se lo comuniqué al médico y tiré las pastillas. La verdad que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, ahora sé que fue una decisión que me llevó a conocer mejor mi cuerpo.

Menstruación Consciente

Dejar la píldora supuso que el cuerpo, después de un tiempo, comenzara a regularse solo y aprendiera a escucharlo y sentirlo. Ahora sé que a esto le llamamos ser conscientes de nuestros cuerpos y en cuanto a la menstruación estoy fascinada del gran paso que hemos dado haciendo visibles nuestras vivencias y experiencias. Hay muchas personas menstruantes que cuentan cómo podemos aprender de nuestros cuerpos y cómo la falta de información ha hecho que nos desconectemos. Hablamos mucho últimamente de menstruación consciente pero ¿qué es en realidad menstruar conscientemente? Sonia Encinas, comunicadora, sexóloga experta en género y coach ha creado un programa para que las mujeres aprendan de sí mismas a través de sus ciclos. “Para mi menstruación consciente es el arte de compren nuestro ciclo menstrual, y no solo cuando ocurre el sangrado, sino el que nos acompaña todo el mes. Es entender cómo funcionan nuestras hormonas sexuales, de qué modo nos afectan y por qué fases pasamos mes tras mes. Somos cíclicas, y entender el significado de eso nos da permiso para entendernos a nosotras mismas y manifestar nuestros distintos estados con total libertad, sin ese miedo tan patriarcal a que nos tachen de locas. Nuestros cambios hormonales cíclicos se han interpretado como un “desequilibrio” obligándonos durante siglos a encajar en un solo tipo de mujer: la mujer ovulatoria y resulta que somos todas nuestras fases por igual”. “Pero no es solo eso menstruar conscientemente, sino también conocer de qué se compone el sangrado, de dónde viene y qué usar para evitar los químicos de los tampones y compresas. Es muy importante saber cómo debemos atendernos a nosotras mismas durante los días de sangrado y qué supone hacerlo en una sociedad patriarcal y capitalista.”

Sonia Encinas es una abanderada de la Sabiduría menstrual que define como el conocimiento de nuestros cuerpos que hemos perdido y con el que debemos re-conectar. Todo esto parece muy bonito, pero siendo sincera no es fácil y no es igual para todas. Por eso Encinas cree que debemos parar y despertar. “Una forma fabulosa de empezar es seguir un diagrama menstrual y tomar notas durante tres meses consecutivos. Ya solo ese paso supone una revolución en nuestra vida porque de repente entendemos”.

Hacerlo en casa y “solas” siempre es un pelín más difícil por eso Sonia ha creado el taller donde poder compartir todas estas experiencias. “La información es poder, por eso primero hablamos de la teoría y luego la aplicamos. Hablamos de las hormonas, comprendemos cómo funcionan y nos afectan y luego reflexionamos juntas sobre nuestras diferentes vivencias, sobre cómo cada una se ha relacionado con su ciclo, su sexualidad y de por qué al sistema patriarcal le conviene la desconexión de las mujeres de sus cuerpos”.

Conocer el ciclo menstrual nos hace conocernos mejor -Imagen de Duvet Days-

Tengo que confesar que a mí me cuesta entender el ciclo, las fases y aclararme con todo ello y Sonia da la clave “Nos cuesta tanto porque no nos han enseñado ni nos han dado permiso para manifestar nuestros cambios cíclicos libremente. Hemos aprendido a esconderlos, pero tiene solución. Una vez que tomamos conciencia, no hay dificultad . Aprender a hablar el lenguaje del cuerpo está entre nosotras”.

¿Qué es la menstruación?

Hace poco enredando en Instagram vi que Xusa Sanz, activista menstrual, enfermera, educadora sanitaria y terapeuta menstrual de Soy Tu menstruación publicaba un post contando qué es la menstruación y yo me pregunté ¿es realmente necesario a estas alturas explicar qué es?. “A pesar de ser un fenómeno que afecta a la mitad de la población, es necesario explicar qué es y en qué consiste una y otra vez porque no hay una cultura
menstrual consolidada. Mas bien, todo lo contrario, la menstruación es un tabú, un
estigma rodeado de mitos, de falsas creencias y de ideas que se deben desterrar
poco a poco para dar paso a una aceptación y a una normalidad”. “La menstruación no es mas que el desprendimiento del revestimiento del útero (endometrio) donde, en caso de embarazo, se hubiera implantado el embrión. Al no haber fecundación, se produce el sangrado vaginal o menstruación, siendo esta la parte visible del ciclo menstrual. Esta sería la explicación puramente biológica del funcionamiento del ciclo menstrual (que consta de diferentes fases, la fase folicular y fase lútea, que a su vez se subdividen en otras dos fases mas cada una). Pero si vamos más allá de la faceta reproductiva, el ciclo menstrual es una herramienta muy útil de autoconocimiento y de autocontrol. Las alteraciones hormonales se manifiestan en desajustes menstruales y otros síntomas, los cuales podemos interpretar y nos pueden ayudar a encontrar el origen del problema. En
definitiva, el ciclo menstrual es un indicador de salud”.

Hay diferentes maneras de hacernos conscientes de nuestros ciclos y sencillos hábitos diarios pueden ayudarnos. “Una manera de menstruar de forma consciente es adaptar tu ciclicidad a tu vida diaria y no al revés. Hoy en día esto es una utopía porque las exigencias laborales, familiares y sociales invisibilizan nuestra naturaleza cíclica y ni si quiera se entiende que en cada fase del ciclo nuestras necesidades cambien”. “Personalmente funciono con dos calendarios totalmente diferentes: mi calendario menstrual por una parte y el calendario gregoriano, intento que sea el menstrual el que se adapte al gregoriano y no al revés, esto no siempre se puede llevar a cabo, pero, ¡al menos se intenta! Para mi es una herramienta muy útil y potente de autoconocimiento, a parte de que me ayuda a organizarme según mis necesidades”.

Conocer cómo es tu flujo te hace saber más de ti

En un momento social en el que nos hemos parado a pensar en todo lo que nos rodea y cómo afecta a nuestros cuerpos, debemos repensar la alimentación que tenemos y cómo está repercutiendo a nuestras vidas. Xusa Sanz recomienda tener una buena alimentación siempre y asegurarnos de que tenemos unas buenas reservas de hierro, consumir productos frescos, de proximidad, ecológicos, no abusar de la bollería y los procesados así como del consumo de alcohol y café.

No me llames loca, prefiero lunática

¿Cuántas veces lo habéis oído? estás loca porque te cambia el humor o porque sientes de diferente manera. Esto tiene una sencilla explicación, ¡el ciclo! Sanz lo aclara: “Las fases del ciclo menstrual van de la mano de fluctuaciones hormonales que  producen cambios a nivel físico y psíquico (aunque no hay que olvidar que somos seres bio-psico-sociales
y nuestro entorno también nos influye). De forma estandarizada, en condiciones ideales, se podría decir que la primera mitad del ciclo que comprendería desde el primer día de sangrado hasta la ovulación, se trataría de la etapa mas enérgica, con los niveles de estrógenos mas altos, que se traducen en mayor fuerza y resistencia, mayor actividad y en
definitiva, momento mas de proyección exterior. La segunda mitad del ciclo o fase lútea, desde el momento posterior a la ovulación hasta el primer día de sangrado de nuevo. En esta fase bajan las revoluciones, entraríamos en un momento de pausa, calma, reflexión, debido a la mayor presencia de la hormona progesterona”.

Sexo y menstruación

Conocemos nuestros ciclos, nos hacemos conscientes de ellos, pero aún así a veces no podemos evitar odiarlos un poquito porque ¡la regla duele!. Hay afortunadas que ni se enteran y otras que cada mes sufren una auténtica tortura, de nuevo el desconocimiento hace que lo asumamos y no busquemos la razón de por qué nos sucede eso. Irene Aterido, socióloga experta en género y salud en Me duele la regla se lanzó a romper todos estos tabúes y ponerles fin. Pero cuando la regla duele o molesta o nos hace sentir incómodas el sexo pasa a un segundo plano.

El sexo durante la menstruación ¡sí!

“Antes de la menstruación la libido puede descender muchísimo debido al descenso de estrógenos y a la caída de la progesterona pero también algunas mujeres pueden ver aumentado su deseo sexual a niveles estratosféricos en la ovulación y justo después” afirma Irene Aterido. De nuevo volvemos al conocimiento como arma, ” Si el ciclo se conoce y se vive a nuestro favor, tanto la mujer como su pareja sexual notarán cambios y aprovecharán las diferentes fases para actuar en consecuencia. Si no conocemos el ciclo o no lo tenemos debido a la toma de píldoras con hormonas sintéticas o a menopausia, descubriremos de una manera dramática que el deseo está en el cerebro, ya que hay mujeres sin ciclo con un fuerte deseo sexual y otras que se despiden de su sexualidad al dejar de menstruar. Los aspectos emocionales son vitales en la sexualidad, no solo la biología del ciclo. Las expectativas psicológicas y los roles de género afectan a la vivencia de la sexualidad en hombres y en mujeres, así que si no somos conscientes de la menstruación nos guiaremos exclusivamente por esas expectativas y roles estereotipados y no pondremos nombre a nuestros estados diferentes. Si por el contrario somos conscientes, lograremos armonizarnos con nuestro ciclo menstrual y tener una sexualidad más asertiva, basada en lo que sentimos y necesitamos en cada fase y en nuestras vidas”.

¡Sexo y regla comparten pista de baile!

Hoy estoy que me subo por las paredes pero mañana no tengo ganas para nada, ¿os ha pasado?. Y seguro que también alguna vez habéis abandonado la idea de tener sexo durante los días de regla, ¡error! “El estrógeno desde el día del primer sangrado va en aumento y hace que tengamos más apetito. Disfrutar de un orgasmo durante el sangrado menstrual permite la salida más rápida del tejido menstrual por el cuello del útero gracias a los espasmos musculares del útero. Se dice que podemos “ahorrarnos” un día de menstruación, es decir, acelerar la expulsión de ese flujo por el canal vaginal y que se deposite en la copa, tampón, compresa o bragas. Las relaciones vaginales apetecen, sin duda, dada la lubricación adicional que proporciona el tejido menstrual que va cayendo por la vagina. La persona menstruante se siente mojada y, si no siente dolor menstrual (no tiene por qué sentirlo), esa sensación puede inducir conductas sexuales, seductoras y de autoerotismo. Creo que es un momento de sexualidad radicalmente sincera” dice Aterido.

Pero la realidad nos dice que cuando la regla nos duele el deseo cae y no nos apetece tener relaciones eróticas, sin embargo Aterido afirma que ” sexo y menstruación son algo muy placentero como para perdérnoslo, si el dolor menstrual nos quita las ganas debemos averiguar qué está pasando”.

Es necesario trabajar por una sexualidad positiva “que abarca mucho más que las relaciones sexuales”. “La sexualidad positiva promueve el valor de la diversidad corporal y fisiológica, la atención a las diferentes necesidades y apetitos, y ¿qué mayor sensor de esas variaciones que el ciclo menstrual? Si no lo conocemos, estamos relacionándonos de una manera incompleta, sesgada, estereotipada, de mujeres menstruantes que necesitan dispositivos que oculten la sangre, que no comunican que están menstruando, que no respetan su estado corporal, partenaires que rechazan hablar abiertamente del ciclo menstrual o ver la sangre se están conformando con una sexualidad típica, estereotipada, algo irreal”.

En Me duele la regla ofrecen coaching menstrual y servicios pensados especialmente para personas con endometriosis y otros trastornos ginecológicos. “El trabajo en la consulta sexológica es incidir en que otras formas de amar y follar son posibles y deseables. Hay que abandonar el coitocentrismo y el binomio pene-vagina.  No concibo que las mujeres con trastornos ginecológicos no prioricen el gozo sexual frente a, por ejemplo, el embarazo. Hay que llenar de placer la vida y , todavía más, la vida si convives con dolor crónico (25% afectadas de endometriosis). Además, los trastornos ginecológicos afectan emocionalmente porque suelen tener un desequilibrio hormonal fuerte de base, afectan relacionalmente porque la autoimagen y el sentimiento del propio valor como mujeres están en niveles bajos debido al sexismo y al capacitismo, afectan socialmente porque la mujer enferma debe ser cuidada y deja de ser cuidadora y sus relaciones de amistad y laborales se ven perjudicadas”. De ahí la importancia del coaching menstrual “Para que puedan tomar decisiones sobre su salud sexual en libertad, sin más constricciones que su salud más elemental, pero también coloquen en esa matriz de decisión aspectos como el placer, el deseo, la libido, prácticas eróticas, la manera de relacionarse en pareja, el ars amandi en definitiva”.

Me quedo con la consciencia y conciencia de SER, de ser yo como cuerpo menstruante y como alma. La información y autoconocimiento es libertad y si nos sentimos libres cogeremos fuerza para ir derribando todos esos tabúes que aún existen sobre la menstruación. 

No me quiero despedir de estas tres sabias menstruales sin antes preguntarles qué es para ellas la menstruación.

La menstruación fue una maldición, un dolor mensual, luego fue un aviso, ha sido algo fascinante de ver variar, ha sido mediciones, calendario, textura y olor , fue el aviso de que algo no iba bien en mi cuerpo (sufro endometriosis rectovaginal) y una vez pasada la cirugía es el recordatorio de que estoy viva. Es un índice de salud global, es un algo cíclico que me alegra y alivia cada vez que baja. Aunque a mí personalmente me afecta mucho por la enfermedad, me gusta tenerla, usar la copa, probar distintos métodos, es fascinante. Es también un momento para mí qu me gusta vivir con lo esencial. Si esto no es posible, se convierte en una etapa muy difícil. Por eso es importante reposar y aprender a descansar socialmente. El descanso individual no se puede realizar sin un apoyo social. Menstruar sin dolor ni estrés debería ser un derecho de todas. Porque es un proceso importante para nuestras vidas”

Irene Aterido

Me duele la regla

 

Para mi la menstruación, o mejor dicho el ciclo menstrual, es mucho mas que un proceso fisiológico, se ha convertido en una herramienta muy potente de gestión de mi salud y medio por el cual me he empoderado a otros niveles.
Entender mi ciclicidad me ha hecho ser mas consciente de mi cuerpo, de mis
necesidades y de mi entorno. También se que es una fase en mi trayectoria como mujer, es una etapa de mi vida que acabará y vendrá otra con otras características y con otras bondades diferentes.

Xusa Sanz

Soy tu menstruación

 

Un maravilloso descubrimiento y una maravillosa reconciliación conmigo misma y con mi cuerpo. La menstruación es mi mejor oráculo.

Sonia Encinas

 

 

Orgullosxs de romper con el Orgullo 🤜🤛

No os voy a contar de dónde y por qué se celebra el Día del Orgullo Gay o por qué junio es el mes elegido. El dios de los buscadores os puede dar una respuesta rápida y concisa y además, si sois un poco atrevidxs, que confío en que lo seréis, os decantaréis por buscar información diferente y crítica que os revele datos de interés más allá del típico desfile.

Hoy vengo a sincerarme, a mostrarme yo, y es que cuando veo toda la parafernalia que se monta alrededor de la celebración del Orgullo hay algo que me chirría. Con esto no quiero decir que no esté a favor de las fiestas y celebraciones, todo lo contrario, me parece una manera divertida de llegar a un público más amplio y que todo el mundo se anime a unirse y participar. Sin embargo, haciendo esto y sólo destacando esta parte sucede lo que sucede, que se queda ahí y que para quien no se molesta en investigar más la celebración del Orgullo es eso, un desfile, una fiesta, un descontrol donde se juntan unas locas a cantar, bailar y follar. Esa es la sensación general que se queda en las mentes no críticas y eso no me gusta.

El Orgullo es mucho más que Gay.

Para que esto sea así hay varios factores: la no educación en mentes críticas que busquen más y que vean más allá que la primera imagen y dar solo esa primera imagen a un público no implicado en un principio.

Dicho esto, me enfada sobremanera la gestión que se hace del Orgullo, como sabréis y si no lo sabéis os lo digo yo, todo esto comenzó gracias a una mujer. Una mujer no cisgénero que se movilizó con sus compañeras para que la policía dejara de molestarlxs cada noche que se atrevían a pisar la calle. Sí, una mujer. Ahora quiero que mires algún programa donde pongan los actos, fiestas y otras celebraciones que se van a hacer entorno a esta fecha, así en general sin irnos a lo específicamente crítico. ¿Qué ves? Yo veo la palabra Gay, bueno Pride también porque somos muy guays y modernxs y usamos la palabra en inglés que queda más bonita. Gay. En eso resume todo. En inglés esto puede estar más justificado porque se tiende a usar ésta palabra para denominar a todas las personas homosexuales, no sólo a los de género hombre. Pero aquí, queridxs, nos gusta llamar a las cosas por su nombre y con gay sólo nos referimos a la orientación sexual de una persona que se considera hombre y que tiene relaciones con otra persona que se considera del mismo género. Y entonces si el Orgullo es gay, si en los programas la mayor parte está dirigido a este público y los emplazamientos donde se hacen las fiestas son ellos los clientes específicos, ¿dónde están todas las siglas que faltan?. De LGTBIQ+ solo marcamos la G y del resto nos olvidamos.

¿Para qué un Orgullo disidente?

La explicación a todo esto es muy sencilla. Es lo que hemos denominado el Polla Pride. Tengo que reconocer que yo no me he inventado el término, lo ha hecho la sombra de ArsEroticas que está en todo y es muy ocurrente. Y es que el público objetivo al que se dirigen la mayoría de actividades y partys organizadas es al colectivo gay, a secas. A hombres blancos, cisgénero, que tienen poder adquisitivo porque pertenecen a una clase social media-alta. Porque, esto es un campo en el que ya nos meteremos en otro momento pero tengo que soltarlo, los hombres cisgénero blancos sin pluma no ven tan vulnerados sus derechos y no olvidemos que cobran más en sus empleos, tienen mayor acceso al mercado laboral y una posición social diferente y si juntamos a dos o más… el nivel aumenta. Llevemos esto ahora a las relaciones de pareja, misma combinación, mismo resultado. Por eso la pobreza es mayor en las parejas de mujeres que de hombres, porque las desigualdades se multiplican sobre una misma mujer, por serlo y por declararse lesbiana y luego por dos al ser dos en la misma condición. Sobra decir que estoy hablando generalmente y del entorno que yo conozco y me rodea y que veo que se extiende a las personas Trans, Queer, Inter y demás géneros y orientaciones disidentes.

Volviendo al Polla Pride, ésta es una herramienta más de desarticular un movimiento reivindicativo. ¿Cómo vanalizarlo? vendiéndolo. Poniendo dinero y marcas por el medio para que se convierta y transforme de tal manera que la esencia se vaya disolviendo poco a poco y que nadie se de cuenta. El Mundial ya ha copado gran parte de las celebraciones que se hacen a lo largo del mes, ahora destacamos el día 28, que sí que este no podemos taparlo y ¿qué hacemos? ¡sacamos carrozas con marcas! despojamos al Orgullo de toda reivindicación y que siga la fiesta. En resumen: absorción, “normalización” y neutralización de las reivindicaciones. Por eso es tan importante que creemos espacios y encuentros diversos y disidentes donde nos organicemos y apoyemos y tener presente que quien quiera apoyarnos tiene que tener un compromiso real.

Otro Orgullo es posible, un Orgullo feminista, crítico, reivindicativo y transgresor. 

El 28 J es el momento perfecto para sacar otras formas de relacionarse y de vivirse. Es la fecha que debe durar todo el año para hablar por ejemplo de la No monogamia, de la Asexualidad, de Cuerpxs diversos, de Anarquía relacional y de otras muchas cosas que están ahí, tras palabras bonitas que solo resuenan en junio y que luego se olvidan.

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El Orgullo crítico de Madrid crece cada año y reivindica un Pride inclusivo y disidente

 

Porno propio y autoco(ñ)ocimiento 📽️

No estoy acostumbrada a estar al otro lado. Siempre soy yo la que hace las preguntas, pero esta vez me he cambiado de lado.

Ester Ferré, CEO y co-fundadora del SexShop feminista Equality Sex, me ha puesto contra las cuerdas para sonsacarme qué es lo que opino sobre el Porno, el Porno feminista y cómo lo aplico en los talleres y en mi vida.

Aquí os dejo la entrevista que me ha hecho.

https://www.equalitysex.com/porno-feminista-ser-directora-de-tu-propia-pelicula-porno-feminista/

 

Sexo 👀 y feminismo 💪

A veces os preguntaréis, ¿qué tiene que ver el feminismo con los encuentros eróticos? Y por qué me empeño tanto en mezclarlo y meter el feminismo en la cama. A veces me han dicho que el feminismo y las reivindicaciones deben quedarse fuera de la habitación, pero yo no estoy de acuerdo. Como mujer sexual que soy, en mi forma de comunicarme eróticamente entran mis convicciones feministas. Sin ellas no sería yo y sin mí misma no podría tener una vida sexual satisfactoria.

¿Un encuentro erótico es solo una forma de sentir placer o puede ser una vía de expresarnos políticamente ? Para mí el sexo, entendido como encuentro erótico, es una vía que utilizo para poner en práctica mis convicciones. Dicho así suena un poco utilitarista y parece que despojo al erotismo de toda su esencia y lo dejo en algo meramente usable, como una herramienta. Lo que quiero decir, es que en el disfrute que hago con mis erotismos, sola y en compañía, mi mente y mi cuerpo están impregnados de esas ideas.

🧐 ¿Te has cuestionado de dónde provienen tus fantasías?

Si nos paramos a pensar, las prácticas sexuales habituales tienen una connotación social muy relevante. Las posturas, los roles, el imaginario erótico… en un principio está masculinamente construido. Es la parte principal, el placer se produce y reproduce para la mirada masculina (hombres sociales) mientras que, por otra parte comienzan a surgir eróticas discursivas especialmente diseñadas para la mirada femenina (mujeres sociales). Es la otra cara de una misma moneda. Por un lado, la cara de la moneda masculinizada muestra ciertos adjetivos eróticos, mientras que por la otra adquiere unos tintes totalmente diferentes. Dice E. Illouz en El consumo de la utopía romántica que hoy en día el amor está feminizado. Los adjetivos que se refieren al amor suelen ser “agradables”, “íntimo”, “tranquilo”, “dulce” o “tierno”. Domina una imagen de romanticismo que nos mete a todxs en una esfera de sentimientos feminizados. ¿Por qué es el amor y los sentimientos lo que está feminizado y no la pornografía, por ejemplo? Porque cuando hablamos de sexo y lo relacionamos con mujeres, ese sexo cambia totalmente. Se vuelve a la idea, socialmente implementada, de que que a las mujeres no nos gusta el sexo, nos gusta el amor. El amor entendido como la parte más tierna y sentimental de los encuentros eróticos, como si a nosotras no nos gustara su parte más física.

De aquí heredamos un imaginario erótico diferenciado por géneros. Lo que les gusta a unxs, no le puede/debe gustar a otrxs. Dentro de este imaginario erótico se estereotipa el ideal de belleza, el ideal de qué es sexy, atrayente, sensual y qué no lo es. Un cuerpo que cumple con determinadas formas será atractivo, mientras que si hay algo en él que lo diferencia de los otros, perderá un punto en la escala normativa de soy un/una tía/o buena/o. Y diréis, ya bueno y qué hay de feminismo en todo. Precisamente lo que leéis, nada. No hay una mirada crítica hacia nuestro comportamiento erótico en la sociedad si no lo atravesamos con el feminismo. Una vez que cambiamos la mirada y miramos cómo nos relacionamos con nuestro entorno vemos cómo chirrían los discursos. Cómo nuestro comportamiento hasta ese momento no ha salido de verdad desde dentro de cada unx de nosotrxs. Es necesaria una deconstrucción del imaginario erótico, un análisis de qué es lo que nos excita, lo que nos pone y por qué lo hace. Y lo que me parece más importante, la clave está en reconstruir esos imaginarios y esas maneras de comunicarnos eróticamente atendiendo a nuestros deseos. Cada personas es sexualmente diferente y diversa y por eso no podemos aceptar una heterogeneización sexual si somos diferentes, deseamos diferente y follamos de maneras diferentes.

El sexo como arma política

En el artículo que he publicado este mes en El Sextante decía que masturbarse es, para mí, un acto político. Meterse la mano entre las bragas y reconocerse como mujer deseante y defender la diversidad de deseos de las mujeres es la mejor arma política sexualmente hablando. La sexualidad de las mujeres se relega en muchos casos a la atracción de una pareja y a la reproducción, es por eso que una vez que una mujer se encuentra en una estabilidad sexual y sentimental, su deseo se va desvaneciendo y se centra en el placer por y para la pareja. La individualidad, de la que tanto hablamos en el sistema social actual, desaparece cuando la cama se comparte diariamente. Que todos disfruten, pero ¿qué hay de una misma? Cuando aparece una pareja a la que complacer y una vida en la que el tiempo es el bien más escaso, el auto placer es la última necesidad.

De ahí que reivindiquemos el auto-placer como arma. Tocarnos, masturbarnos y sentirnos es un camino hacia el auto-conocimiento. Este autoconocimiento nos hace ser conscientes de qué es lo que nos gusta y qué no. Cuando nos empoderamos en nuestra intimidad, lo hacemos a la vez ante lxs demás. Tengo claro lo que quiero y deseo, puedo demostrárselo al mundo. Y al mismo tiempo somos conscientes de cómo somos realmente. Puedo no entrar en los cánones, pero eso no quiere decir que sea menos atractiva. Soy diferente y en esa diferencia es donde debemos encontrar nuestras esencias.

👄 Mis encuentros eróticos y mis deseos ¿son feministas?

¿Qué pasa cuando nos encontramos con que algo que nos gusta no entra dentro de “lo bien visto” por el feminismo? Esta es una discusión que he tenido varias veces. Me quedé atónita cuando me contaron que hay gente que no admite que a otras, feministas, les gustaran los roles de sumisión donde ellas eran las sumisas o juegos donde hay violencia de por medio. Y es aquí donde surge el “que el feminismo se quede fuera y que cada unx disfrute como quiera”. A mi me puede gustar ser sumisa, si soy consciente de qué juegos acepto, lo hago con mutuo consentimiento y es algo de lo que disfruto, ¿por qué no lo voy a hacer? Volviendo al tema del imaginario erótico, ¿qué pasa si mi fantasía más recurrente es que me ataquen? ¿como soy feminista no me puede gustar? Lo importante, para mí, es ser conscientes de las realidades. Podemos hacer una análisis individual y hacernos conscientes de por qué me atrae eso, pero si es algo que nos hace excitarnos y no hay mayor perjuicio, por qué no voy a permitirme excitarme con ello.

Con la pornografía sucede algo similar, yo siempre animo a buscar un porno más diverso en el que nos sintamos identificadas y se atiendan a todos los deseos, pero si a veces (o más) me apetece acudir a una película porno mainstream porque me gusta o porque en ese momento es lo que me apetece, ¿por qué privarnos? Los deseos son parte de nosotrxs y debemos disfrutar de ellos sin restricciones, para mí el feminismo está dentro de mi mundo erótico y mi mundo erótico intento construirlo con mis principios feministas presentes, pero ese mismo feminismo en el que yo creo no me coarta ninguno de mis deseos.

Hace poco dije que follarnos es un acto revolucionario y de verdad lo creo. Desde nuestros deseos y sexualidades podemos cambiar el mundo.