Todas las respuestas a la Inyección anticonceptiva masculina

¿Te imaginas que un simple pinchazo fuera suficiente para mantener relaciones sin riesgo a tener un embarazo no deseado durante años?


En #NovaLife acabo de publicar un artículo sobre este tema. Por motivos de agenda no ha sido posible incluir las aportaciones de una experta uróloga, así que aquí podéis leer el artículo extendido.


No es ciencia ficción, es ya casi una realidad. Pero esta vez no somos nosotras las que vamos a tener que enfrentarnos a los sudores fríos por pensar en el pinchazo sino que está diseñada para los hombres. Estamos hablando de la primera inyección anticonceptiva para hombres.

Si la píldora anticonceptiva fue una revolución, ya nos podemos imaginar lo que va a suponer esta inyección que evita que se produzcan embarazos no deseados. Nosotras hemos llevado durante años la carga y responsabilidad de velar por la salud sexual en pareja y controlar nuestros cuerpos para evitar quedarnos embarazadas, como si fuera sólo cosa de una. Y ahora, por fin, la balanza se equilibra un poco y son ellos los que tienen que ocuparse de este asunto.

La píldora suspuso una liberación sexual para las mujeres, aunque más tarde se fueron conociendo todos los efectos que iría dejando en nuestros cuerpos. Fue un momento de explosión del deseo y el placer femenino. Estuvo bien, pero los años y los avances nos han hecho ver que hay otras maneras de conseguir el mismo objetivo sin que nuestros cuerpos sufran.

Este no es el primer intento para que sean ellos quienes tomen las riendas de la precaución, pero como todos contenían algún efecto secundario, no han resultado exitosos. Cruzamos los dedos porque este sí lo sea, ya que es rápido, indoloro y no tiene ningún efecto adverso según los estudios oficiales.

El responsable del primer anticonceptivo masculino inyectable del mundo ha sido el Consejo Indio de Investigación Médico (ICMR), que ha ganado esta carrera a los laboratorios estadounidenses y británicos. Tiene una duración de trece años y ya ha sido enviada al Controlador General de Drogas de la India para su aprobación y lanzamiento mundial. Como nos explica la Facultativo Especialista de Urología en el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo Sheila Almuster Domíngez, “la inyección anticonceptiva, nace con la finalidad de sustituir a la vasectomía, que es la técnica quirúrgica utilizada en la actualidad para la anticoncepción masculina permanente” y además, apunta que “la búsqueda de un método anticonceptivo duradero pero reversible en el varón es algo presente desde hace décadas, pero debido a la anatomía y fisiopatología reproductiva masculina es algo que supone todavía un reto para investigadores y médicos de hoy en día, ya que es difícil de abordar”.

Cómo funciona la inyección anticonceptiva para hombres

El anticonceptivo es una inyección no hormonal, tiene una durabilidad, según el estudio, de trece años y debe ser suministrada y aplicada por un profesional de la medicina. Está diseñada para evitar las vasectomías quirúrgicas. La tasa de éxito, un 97,3% en los 303 casos probados, y que no se hayan registrado efectos secundarios, ha ayudado a que sea una medida que se espera con expectación durante este año.

Ante los datos que arroja la investigación, la uróloga nos aclara que “actualmente no hay ningún artículo publicado que especifique la duración exacta de la inyección anticonceptiva ni cada cuanto debe aplicarse. Hay casos individualizados del tiempo que ha durado en algunos de los sujetos incluidos en el estudio, pero siempre hablaríamos de casos únicos, no de un estándar en la población estudiada, que además incluye a un número de sujetos pequeño. La variabilidad de la duración del producto, también variaría en función de la cantidad y concentración del producto aplicado (que ha sido distinta en los distintos sujetos implicados en el estudio)”.

Anticonceptivos para hombres

Cómo se aplica el anticonceptivo para hombres

Este anticonceptivo debe ser inyectado por personal médico y bajo anestesia local. El proceso de inyección dura aproximadamente unos quince minutos. Se trata de un polímero que se inyecta en el conducto deferente (el conducto que se sitúa cerca de los testículos y que contiene esperma) justo donde se une con el escroto. No se aplica directamente en el pene. Los hombres tienen un epidídimo, una estructura circular que recibe los espermatozoides inmaduros de los testículos y que los almacena. Cuando se produce la eyaculación, el semen es expulsado desde el epidídimo hacia el conducto deferente, por eso es ahí donde se inyecta directamente.

El polímero fue desarrollado en la década de 1970 y su función es la desinhibir la producción de esperma. La forma en la que trabaja es haciendo de filtro permitiendo el paso del fluido pero no de los espermatozoides. De este modo, no interfiere en la erección, eyaculación ni en el orgasmo.

La uróloga afirma que, aunque esta es la teoría, “no hay nada claro”. Existen diferentes teorías sobre como afecta a la viabilidad de los espermatozoides. “El mecanismo de acción de este polímero dentro de los conductos deferentes no se ha explicado con claridad y continúa siendo ambiguo. Puede ser que inhiba la función de los espermatozoides por cambios en el pH, ya que el polímero provoca un descenso del pH en el conducto deferente, lo que afectaría a la viabilidad de los espermatozoides. Otra de las teorías explica que el polímero podría producir alteraciones morfológicas y daño histológico a nivel de la luz de los conductos deferentes o que la azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen) vendría dada por la oclusión completa de la luz del conducto deferente, lo que impediría el paso de los espermatozoides”.

La píldora anticonceptiva masculina

En este campo ya se han conocido avances como la píldora anticonceptiva masculina en marzo de 2019, que se trata como la análoga a la femenina. Hubo otro intento anterior en 2016, un gel anticonceptivo creado en el Reino Unido que se aplicaba sobre los hombros. Sin embargo, no tuvieron mucho éxito. ¿Por qué? Porque tienen efectos secundarios como provocar acné, cambios de humor, dolor de cabeza y eso hace que los hombres sean reacios a probarla. Por ello, desde el ICMR aseguran que será una auténtica revolución porque es rápida, duradera y no tiene nigún efecto secundario sobre los hombres.

Sin embargo, la experta resalta que los posibles efectos adversos podrían ser “primero efectos locales: como dolor, inflamación y agrandamiento escrotal, o hematoma e infección de la zona donde se ha aplicado el producto. Hay otro tipo de efectos secundarios de mayor importancia, son aquellos que afectan a cuestiones como la mutagenicidad, la genotoxicidad y la carcinogenicidad, que se están evaluando en muchos centros de la India. Este tipo de efectos secundarios puede ser un hándicap para el desarrollo del fármaco en Europa y Estados Unidos. Además, será necesario realizar ensayos clínicos con un número mayor de pacientes y de duración prolongada en el tiempo para conocer exactamente estos efectos secundarios”.

A pesar de que parecía que la inyección anticonceptiva iba a ser algo factible a corto plazo, Sheila Almuster opina que “la búsqueda de un anticonceptivo ideal para los hombres aun está lejos de alcanzarse. El RISUG (como se conoce en inglés esta inyección) seguramente ha creado un nuevo concepto de anticoncepción con gran viabilidad y esterilidad duradera. Desafortunadamente, el avance de este polímero inyectable es lento, y los ensayos clínicos no están proporcionando suficientes conclusiones sólidas”.“Quedarán todavía muchos años para que comience su desarrollo”.

Esto no es porno. La realidad de la juguetería sexual para lesbianas

Penes dobles, vibradores ultrasónicos, arneses con dildos realísticos acompañados de posturas dignas de contorsionistas y todo ello aderezado con un poco de irrealidad ¿en serio son éstos los juguetes y las prácticas que les gustan a las lesbianas?

Entramos en una tienda erótica y nos dirigimos directamente a la sección dedicada al sexo lésbico. La persona responsable de acompañarnos por este tour turístico del sexo entre mujeres nos dice convencido que lo que más les pone a dos mujeres en la cama, además de rozar sus genitales, es usar juguetes en los que las dos sean penetradas, a ser posible a la vez, y conseguir el ansiado orgasmo simultáneo. Mi cara es de escepticismo y casi me tengo que sujetar los ojos para que no se me salgan de las órbitas. ¿En serio creéis que las mujeres que comparten su vida sexual con otras mujeres se sienten cómodas y satisfechas con este tipo de juguetes?

Vamos a empezar por el principio. Es muy complicado encontrar en una tienda erótica una sección dedicada al sexo lésbico. Es como buscar salchichas veganas en la carnicería de tu barrio, misión imposible, pero cada vez que pasas te asomas por si acaso algo ha cambiado y te llevas la sorpresa de tu vida. Hay una variedad impresionante de juguetes para mujeres, no olvidemos que somos las principales consumidoras de juguetería erótica, pero no hay productos realmente específicos para ellas. Si nos fijamos bien, dentro de toda esa cantidad ingente de vibradores, dildos y demás productos eróticos, hay unos que están “especialmente” pensado para este tipo de prácticas. Y ¿a que adivináis cuáles son? ¡premio! Sí, son los dildos o vibradores dobles. Detrás del sexo lésbico hay muchos estereotipos y se sigue utilizando como imagen para la erotización de otros públicos que no es precisamente su colectivo. Además, como se las integra dentro del colectivo de mujeres no se tiene en cuenta sus necesidades o preferencias a la hora de elegir un juguete sexual.

Para saber más sobre qué productos son los más demandados y por qué la necesidad de juguetes especialmente diseñados para mujeres lesbianas, le hemos preguntado a Plátanomelon, una tienda online de juguetes y complementos eróticos. “Depende de la práctica” es lo primero que nos responden. Conociendo qué es lo que quieren hacer eligen un juguete u otro. “Si, por ejemplo, hablamos de penetración, los juguetes que más triunfan en las relaciones sexuales entre dos personas con vagina son aquellos que pueden generar placer para ambas. Además de los estimuladores para clítoris y los arneses” comentan. Dando un repaso a su web observo que no hay una categoría específica para sexo lésbico, a lo que me contestan que “los juguetes sexuales están diseñados para genitales, independientemente de la identidad de género de la persona que lo use o de su orientación sexual. Es por ello que no diferenciamos entre categorías según la orientación”.

En Plátanomelon ofrecen un servicio personalizado para aconsejarte sobre qué juguete es el mejor para ti. Además de por otras vías, en la web encontramos un cuestionario al que vamos respondiendo. Me pongo manos a la obra y voy metiendo las respuestas a sus preguntas exponiéndoles mi situación, es decir, una relación con otra mujer y marcando qué es lo que estoy buscando. Tras varios pasos obtengo mis ansiados resultados. Estoy hasta nerviosa porque me van a anunciar los juguetes y complementos que más van a triunfar en mi cama. Redoble de tambores por favor… ¡tachán! Y el resultado es un masajeador de clítoris.

Nieves es especialista en esto de recomendar juguetes, forma parte del equipo de Los Placeres de Lola, una tienda erótica en la que las mujeres son sus clientas principales. El proyecto nació para dar un espacio especializado a las mujeres y huir de esa imagen cutre de sexshop. Nieves además es lesbiana, así que tiene más que controlado qué productos se diseñan para las mujeres lesbianas, cómo es su acogida y si de verdad son funcionales. Comenta que afortunadamente han ido surgiendo marcas que han llenado el vacío que dejaban las más conocidas. “Han empezado a salir algunas marcas que tienen mujeres en su equipo de diseño, y que se preocupan más por nuestra anatomía y el ajuste de estos juguetes a ella. Actualmente hay varias marcas españolas que están hechas por mujeres y diseñan productos para mujeres y en especial para lesbianas”. Es el caso de BS Atelier. Un estudio de diseño de juguetes eróticos hecho por y para mujeres, lesbianas especialmente, aunque por supuesto los puede usar cualquier persona. Lulú Lafem es otra de las marcas que ha surgido para satisfacer esta necesidad, de la que Nieves forma parte como creadora. Diseñan y fabrican arneses sexuales para mujeres sabiendo qué es lo que realmente demandan las mujeres lesbianas.

Cuando le preguntamos a Nieves qué es lo que busca cuando quiere comprar algún sextoy nuevo nos lo resume así de claro “lo que te vaya a entrar por la vagina, que te entre también por los ojos”. Es decir, que sea un producto estéticamente bonito, de buena calidad y que se ajuste al propósito con el que está diseñado.

A las mujeres lesbianas les cuesta encontrar un producto erótico que les guste

La opinión de las sexpertas

¿Te has preguntado qué opinará una profesional de la sexología que además es lesbiana sobre los juguetes para su colectivo?

Eugenia Cames, psicóloga y sexóloga, afirma que ella ve diferencias a la hora de elegir un juguete para compartir en pareja entre una pareja heterosexual y una lésbica y es que, en el último caso, “se tira más de los productos hechos para uso individual”. “En el caso de los juguetes pensados para compartir o interactuar con otros sí se tiene en cuenta, pero de forma muy tradicional y muy poco creativa. Si nos fijamos bien, lo que encontraríamos en la lista de productos para lesbianas de un sexshop estándar (normalmente dildos con arnés y dildos dobles para compartir) son juguetes que también pueden utilizar parejas gays y heterosexuales según sus gustos, pero simplemente no nos lo imaginamos porque no es lo que dicta. Realmente aún no he visto ningún juguete sexual que, por su diseño, sea específico para parejas de mujeres lesbianas… que por usos sociales e imaginario colectivo sea utilizado mayoritariamente por lesbianas sí” afirma.

Thais Duthie, artista, escritora y sexblogger, tiene una opinión muy clara sobre la juguetería para mujeres lesbianas: “Está pensada y diseñada para lesbianas, pero no por lesbianas. Muchos fabricantes se ponen a crear un producto desde el más profundo desconocimiento e inexperiencia en el público objetivo y ni siquiera lo testean con clientas reales para comprobar si cumple su función”.

Duthie prueba asiduamente productos eróticos y por ello se ha dado cuenta de que “la mayoría sigue los mismos patrones: dildos dobles, arneses dobles, vibradores dobles… como no hay un pene real creen que necesitan introducirlo en el juguete y se olvidan de que más del 75% de las mujeres necesitamos estimulación en el clítoris para alcanzar el orgasmo”.

Si preguntamos a las sexpertas sobre qué juguetes, según su experiencia, creen que son los mejores para usar en pareja entre dos mujeres, Thais comenta que para ella son los diseñados para parejas heterosexuales, es decir, los que tiene forma de pinza. “En nuestro caso se mantienen sujetos sobre el clítoris de una y la otra también puede recibir la estimulación si se coloca encima y coge la postura”.

Las lesbianas hablan

Algo curioso con lo que me he encontrado es que muchas mujeres lesbianas afirman no usar ningún juguete sexual y es que hay varias razones por las que las lesbianas no usan juguetes. Algunas de ellas son porque no encuentran nada que realmente cumpla sus expectativas y necesidades y otra es, que al contrario de lo que se suele pensar, muchas mujeres no quieren utilizar sextoys porque se sienten bien con el sexo que mantienen sin ellos.

María Torres, psicóloga experta en neuropsicología, opina que es un poco repetitivo y cansado “el odioso concepto freudiano de la envidia de pene y a su vez el reforzamiento social de que, como la relación es entre dos mujeres, ni será válida, ni estará, completa, ni habrá satisfacción plena sin coito”. Además, afirma que “es un poco cansino que una amplia mayoría de juguetes tengan forma fálica”.

Andrea, periodista, admite que no en todas las relaciones con otras mujeres ha utilizado juguetes. “Probablemente no lo haya hecho ni en la mitad de mis relaciones. Prefiero el sexo sin complementos”.

El principal problema que las lesbianas encuentran en los juguetes que se venden para ellas es que “tienen una visión coitocentrista” dice María. A lo que Andrea añade que no cree que existan juguetes para lesbianas, sino que hay una estandarización y que cada una debe plantearse junto con su pareja qué es lo que quieren y cómo lo quieren”. Thais además alude al imaginario erótico que solemos tener sobre las relaciones lésbicas, “se centran demasiado en la penetración, casi siempre simultánea. En ocasiones están pensados para recrear posturas que se ven en el porno y que no adoptamos en la realidad”.

Se ha avanzado mucho y todas ellas admiten que ya no es como antes. Ahora es mucho más fácil encontrar un juguete que encaje en su relación, sobre todo gracias a los catálogos de las tiendas eróticas online, eso sí casi siempre recurriendo a los de “uso individual” porque los diseñados para parejas de mujeres no terminan de encajar bien. Una cosa ha quedado clara: creadores de juguetería erótica, las lesbianas necesitan más juguetes realmente pensados para ellas, teniendo en cuenta sus necesidades reales y dejando atrás todo lo que se ha hecho hasta ahora.

Succionadores de clítoris, ¿de revolución a necesidad?

Esto es una revolución y lo sabes. ¿O acaso no te ha picado la curiosidad por probar esos estimuladores de clítoris de los que tanto se habla últimamente? Con eso ya tenemos mucho ganado.

Puede que haya un gran trabajo comercial detrás y una buena inversión, eso no lo niego, pero de lo que no hay duda es que se habla más de masturbación que nunca. No de cualquier masturbación, sino del clítoris en particular y de tocarnos. Tocarnos sin pensar más allá que en el placer y la experimentación sexual. Este tipo de juguete erótico es muy estimulante y ha marcado un antes y un después en el placer femenino.

Podemos tener diversas opiniones sobre los succionadores de clítoris, pero lo que no podemos negar es que han hecho que se hable de forma natural en cualquier medio de la masturbación femenina. No hay periódico, radio o conversación familiar que se haya librado de sacar el tema y debatirlo. Es cierto que, a pesar de ser interesante y constructivo usar juguetes eróticos, a veces nos acostmbramos a las intensas vibraciones y nos olvidamos de que lo mejor es la combinación ente lo “tradicional” y lo novedoso.

El succionador de clítoris en pareja

Nos estamos encontrando con muchas parejas que se lanzan a los succionadores de clítoris como boya salvavidas del sexo rutinario. Sí, introducir en las relaciones este tipo de productos es beneficioso pero hay que tener cuidado con cómo lo hacemos. Seguro que con este ejemplo lo ves claro. Si empiezas a condimentar la comida con especias que alteran el sabor, al principio será diferente, te hará sentir el plato más sabroso y te atraerá más. Después, te acostumbrarás, te seguirá gustando pero el día que lo comas sin ese extra te costará acabarte el plato. Entiendes por dónde voy, ¿verdad?

Con las altas vibraciones ocurre lo mismo. Nos estamos acostumbrando a llegar al orgasmo a mil revoluciones y cuando compartimos el sexo con otra persona nos impacientamos porque en 5 minutos no hemos alcanzado el clímax. Las salas de espera de los consultorios se llenan de mujeres que ahora están preocupadas porque no son capaces de alcanzar el placer en un encuentro sin juguete. Lo primero de todo es que hay que olvidarse del reloj cuando hablamos de placer y deseos. Hay que darse tiempo y centrarnos en sentir. Buscar un momento tranquilo y un lugar es el primer paso. Asegurarnos de que nadie nos va a interrumpir y que vamos a estar centradas en nuestro cuerpo. No ir directamente a la zona genital es clave. Buscar otras zonas erógenas, escapar de lo conocido y buscar nuevas maneras de llegar a ese punto de no retorno es una idea que te animo a poner en práctica. Después, déjate llevar.

La solución para equilibrar el placer

La solución está en combinar. Usa estos juguetes realmente revolucionarios que hacen nuestra vida sexual mucho más atractiva y satisfactoria, pero sin olvidarnos de que otras opciones también siguen ahí y pueden ayudarnos a conocer mejor cómo funciona nuestro placer.

Investiga más allá del succionador de clítoris, hay otros muchos que también nos aportan un plus de excitación y que son menos fuertes, lo que hará que el placer llegue más lentamente.

¡Apunta esto! ¿Cómo funciona y debo usar el succionador de clítoris?

Realmente los llamamos succionadores, pero no succionan. No te creas que vas a ser absorbida por el aparato. Lo que realmente hacen es emitir unas ondas con aire y vibración en algunos casos que llegan hasta tu clítoris.

No lo uses solo en la vulva. También puedes estimular los pezones con ellos u otras zonas que para ti sean erógenas.

Si se te queda corto, ya existen los vibradores con succionador incluido para estimular interna y externamente a la vez.

No todas tenemos la misma anatomía y no cualquier juguete te va a ir bien, así que ¡tendrás que encontrar el tuyo! Hay muchos modelos, solo hay que mirar y experimentar hasta dar con el adecuado. Y si lo pruebas y no es para ti, a ora cosa mariposa.

He probado muchos succionadores de clítoris y ésta es mi opinión.

Ser feminista en la cama, ¿sí o no?

Somos feministas en el trabajo, en la calle, en cada comida familiar, pero ¿sabes dónde está la verdadera revolución? ¡En tu cama!

El sexo puede ser lo último en lo que has pensado cuando te has replanteado la sociedad en la que vivimos. Vemos las desigualdades en el ámbito laboral, en la barra del bar y en las tareas domésticas, pero en la cama, ¡qué va! La cama es solo placer y el placer no entiende de brechas de género. Lo sentimos, pero tenemos que decirte que sí. Que tus momentos de placer compartidos con otra persona también pueden mejorar y ser más igualitarios.

¿Cuántas veces has cedido al dar placer, te has quedado con las ganas o no has acabado como te gustaría? No hay nada más que añadir señoría, eso es todo lo que tenemos que argumentar para que veas que no gozas igual que la persona que tienes a tu lado.

Si luchamos por ser iguales y tener las mismas oportunidades, ¿por qué no hacerlo también entre las sábanas? Anabel Mira, psicóloga y sexóloga opina que “El tema no es qué metemos debajo de las sábanas sino cómo lo metemos”. Es importante no perder de vista que, más allá del activismo o de lo político, debajo de las sábanas somos personas desnudas, vulnerables y con ganas de pasarlo bien. No hay enemigos, somos cómplices, y si queremos un buen cómplice es labor de ambas partes hacer de las sábanas un espacio de escucha, intercambio igualitario, y sobre todo de placer salvaje”.

El feminismo nos ha enseñado a ver la realidad de una manera más clara y percibir las situaciones en las que no somos tratadas como las personas de otro género. Sin embargo, el placer sigue siendo un asunto pendiente. Estamos ante una auténtica revolución en las redes sociales en las que muchas mujeres han tomado la bandera de la liberación corporal y la del deseo. Reclamar nuestros deseos y expresarlos libremente es un camino que todavía estamos empezando a conquistar.

La sexóloga y trabajadora social Isabel López nos recuerda lo importante que es cuestionarse el deseo y lo que cada persona entiende por placer. “Somos objeto de deseo para otra persona, pero también somos sujeto, y eso a veces se nos olvida, sobre todo a las mujeres. Es importante comprender que hay personas que en su biografía lo único que han aprendido es a ser sujetos y desear objetos, y otras, al contrario, a sentirse únicamente objetos y ver sujetos deseantes en los demás”. A lo que Mina añade que “Revindicar un espacio propio de placer, de búsqueda de deseos, de convertirse en sujetos y no objetos es muy importante. Conocerse no desde donde se supone que debíamos estar, sino desde donde queremos estar”. Por lo tanto, el primer paso eres tú. Conocer qué es lo que a ti te gusta, te excita y satisface es el primer escalón en esta escalera hacia el auto-conocimiento y aunque ahora no te lo parezca, el feminismo te está ayudando a hacerlo.

Brecha de deseo

Hay veces que el sexo se convierte en una tarea más del día a día. En la lista de la compra bien podríamos incluirlo, eso sí, como la última labor a realizar. Antes de ponernos a ello, pensamos en la lavadora que queda por poner, en el montón de ropa por doblar o en todo lo que no hemos comprado hoy. Nos vamos a la cama con todos estos pensamientos y nos encontramos a una pareja, generalmente un hombre, que nos pregunta si hoy nos apetece. Y tú te preguntas, ¿por qué a él le apetece y a mí no? Apunta esto: carga mental. Esas dos palabras son las culpables de que tu deseo esté por los suelos.

Tú, generalmente, te ocupas de pensar en qué hay de comer, en prepararlo todo, revisar y estar pendiente de cada miembro de la familia, incluso si solo sois dos. Sin embargo, él asume tareas pero esa carga te la deja a ti porque sabe que la asumes. Su cabeza está más libre para dedicarse a fantasear, a pensar en el sexo y en su cuerpo, mientras tú piensas en todo menos en tus deseos íntimos. ¿Te suena algo? Para las sexólogas esta cuestión va más allá y es que, según Mira, el deseo y los encuentros no deben convertirse en una tarea más y la educación sexual junto con la comunicación es la base.

“Aprender a verbalizar los deseos o no deseos, a comunicarnos con nosotras mismas y con el otro. Al final es una cuestión de cambio de perspectiva de ambos y de una búsqueda no solo de respeto y entendimiento, sino también de placeres”. Para López es importante reservarse esos momentos. “Hay varios factores necesarios para poder tener una relación erótica, y uno de ellos es buscar el momento adecuado, porque a veces se nos olvida que para follar, para compartir fluidos, para amarnos y cuidarnos, necesitamos tiempo, y no distracciones”.

En cuanto a la brecha de género en el deseo Mira opina que “Ambos géneros están bastante perdidos en este tema. Cada uno desde sus mochilas, la cuestión del deseo y el placer se ha quedado en la superficie y nunca se han parado a darle la suficiente atención. Porque no es una cuestión de orgasmos, de quién llega o no, es una cuestión de plantearme que el deseo y el placer va más allá de la mecánica de follar”. En cuanto a si debemos ser feministas en la cama, las expertas apuestan por olvidarse del deber y simplemente ser atendiendo a los diversos deseos con respeto.

Hacerse lesbiana es la solución

Muchas veces hemos oído y leído en estudios sobre el placer sexual que las relaciones eróticas entre mujeres son mucho más satisfactorias. Conocer el otro cuerpo igual que el tuyo, saber dónde tocar y cómo ayuda y mucho a que las relaciones sean más placenteras. Además, las mujeres que comparten vida íntima gozan de una mayor comunicación, así como de ganas de romper con todos los tabúes establecidos. Todos estos ingredientes hacen que el sexo entre dos mujeres sea más equitativo y ambas disfruten por igual. Pero, ¿es esto real? “Las relaciones eróticas entre dos mujeres podrán ser satisfactorias y placenteras en la misma medida que la de dos hombres, o un hombre y una mujer, siempre y cuando ambas personas busquen el goce y sepan lo que quieren”, afirma López. A lo que Mira añade que “No es una cuestión de ser mujer, hombre u otra categoría. La búsqueda de lo igualitario y la satisfacción no debería tener género, ni tampoco plantearse desde los estereotipos. Una relación homosexual entre mujeres no es garante de placer, lo que es garante de placer y diversidad de prácticas es la comunicación de los deseos y los apeteceres”.

Artículo publicado en NovaLife

Esto es todo lo que debes saber antes de tomar la píldora del día después

¿Sabías que, según los datos de 2018 de la Sociedad Española de Contracepción, el 30% de las mujeres españolas en edad fértil ha recurrido alguna vez a la píldora del día después?

La píldora del día después (PDD) es un método anticonceptivo de emergencia. No es de uso regular y nunca debe sustituir al método anticonceptivo que estemos utilizando. Seguro que cuando se habla de esta píldora te surgen muchas dudas, y es que se habla de ella pero nadie nos ha explicado de forma sencilla cómo funciona.

¿Tienes claro qué es la píldora del día después?

La PDD no es una píldora abortiva sino que su función es evitar el embarazo antes de que se produzca, inhibiendo o retrasando la liberación del óvulo para evitar que sea fecundado. Es un medicamento que se toma tras haber mantenido relaciones sexuales sin protección o si ha habido un fallo en el método habitual. Es deci,r que tuviste sexo con penetración sin usar un método de barrera o si lo usaste y algo falló como que el condón se rompió, te olvidaste de tomar la píldora, te quitaron el DIU, te colocaste mal el Anillo o se te despegó el parche anticonceptivo durante más de 24h, pueden ser algunas de las situaciones en las que tomarla está justificado. ¡Cuidado! No es un método que debas tomar todos los días.

Así funciona y estos son los tipos que te puedes encontrar

Esta pastilla actúa retrasando o inhibiendo la ovulación. Para que su eficacia sea máxima hay que tomarla durante las 24 horas siguientes a la penetración y nunca dejar que pasen más de 120h, 5 días.

Este tiempo tan concreto se debe a que la disponibilidad del óvulo para ser fecundado es de 24h. Si durante ese tiempo no se produce la fecundación el ciclo seguirá su curso y terminará con la menstruación. Sin embargo, los espermatozoides tienen mayor tiempo de vida útil. Pueden estar activos dentro de ti durante cinco días. De ahí que el riesgo de embarazo comience cinco días antes de tu ovulación si ha habido eyaculación. Si te ha fallado el método y tu ovulación está próxima, la píldora hará que ésta se retrase para que los espermatozoides que estén dentro vivitos y coleando no le puedan fecundar.

Aunque parece que si has tenido un disgusto sigue leyendo