Soy un fraude | El síndrome de la impostora

Recibo una llamada, un email o veo una oferta de trabajo en la que podría encajar  y automáticamente pienso, y si no sé hacerlo bien. No es lo mismo ponerme detrás de mi pantalla y contaros todas estas cosas, estar presente en las redes y seguir a mi ritmo, que tener entre mis manos algo más importante y serio. ¿Por qué me hago esto? ¿por qué dudo de mi capacidad de trabajo, de mis habilidades? ¿ Por qué siento que cada vez que puedo dar un paso más allá no voy a saber hacerlo y me siento como si estuviera defraudando a otras personas?

Esto no es algo que me pase solo a mí ni a ti. Muchas mujeres de mi entorno con las que he hablado de esto han coincidido conmigo en que al afrontar una nueva situación profesional, se sienten inseguras, dudan de sí mismas y se replantean si sus capacidades son lo suficientemente buenas. En una de estas conversaciones sobre este tema que a todas nos preocupa y contra el que luchamos, salió el término con el que se denomina:  Síndrome de la impostora.

El Síndrome de la Impostora se refiere a la falta de autoestima para desempeñar un puesto en espacios principalmente masculinos; quien lo sufre se siente obligada a esforzarse mucho más de lo habitual. La socialización diferenciada, por la cual hombres y mujeres son educados en roles distintos y en valores distintos, crea el caldo de cultivo perfecto para que las mujeres sientan de forma masiva el síndrome de la impostora. Y esto es lo que ocurre, que muchas mujeres dudan de si podrán o no “dar la talla” en su carrera profesional. Una baja autoestima o una excesiva auto-exigencia influye en este sentimiento por el cual una persona se ve menos cualificada para un puesto, cargo o desempeño dado, que sus compañeros. Según Coral Herrera, doctora en Humanidades y experta en Género y Comunicación, afirma en la revista S moda que “nuestra cultura patriarcal nos enseña que las habilidades femeninas no tienen tanta importancia como las masculinas. Por eso hay labores de cuidado, crianza y domésticas que no se pagan, ni tienen valor social, aunque son imprescindibles para la supervivencia”. Por ello, desde su perspectiva, “el síndrome de la impostora tiene mucho que ver con esta idea de que los hombres lo hacen todo mejor. Hay estudios que explican que las niñas, a partir de los 5 o 6 años, ya tienen la sensación de pertenecer a un grupo inferior. Para ellas las mujeres pueden hacer cosas buenas, pero son los hombres los que destacan”.

En el mismo artículo la psicóloga y sexóloga Cristina Callao dice que “es posible que las personas que sufren este síndrome tengan problemas gastrointestinales, jaquecas, tensión o dolor muscular, insomnio, apatía, conductas de desorden en los hábitos alimentarios, etc. ya que no sabemos manejar estos problemas de autopercepción, autorrealizamiento y perfeccionismo, generalmente por desconocimiento de lo que nos ocurre y nuestro cerebro tiende a manifestar esa angustia en algo palpable”.

El síndrome de la impostora es parte de una construcción social mediante la cual  las necesidades femeninas son menos importantes que las masculinas, por ello algunas mujeres se sienten obligadas a exigir menos, o nada, pero siempre dar más y sus capacidades profesionales son puestas en duda y atribuidas a la suerte o a algún otro factor, olvidando y despreciando el esfuerzo personal de las mujeres.

Por lo general el síndrome de la impostora se atribuye a mujeres con éxito profesional, pero yo creo que no es así, que cualquiera de nosotras realizando cualquier trabajo puede tener este sentimiento. Silvia Nanclares lo explica muy bien en este artículo para el diario.es.

Fuimos niñas de primera fila, a veces de última, porque el malotismo siempre da puntos sociales y hay que saber estar un poco en todo. De mayores invertimos horas y sacrificios para conseguir esos títulos, ese trabajo, esa sensación de bienestar profesional y, ¿ahora vamos a dudar de nuestras capacidades? no, me niego. Como con muchas otras cosas a veces nos asaltan pensamientos que creíamos destruídos pero que nos hacen ver cuánto pesa la educación y el entorno social en el que vivimos. Ya somos fuertes para arrancárnoslos de raíz y reconstruirnos una autoestima y autopercepción mejorada. En el terreno profesional no es diferente. Refuerza tu lado positivo, reconoce lo que se te da bien o mal y quiérete. Quiérete a través de los halagos a tus méritos, déjate halagar y ten presente que cada unx de nosotrxs es diferente, con sus características y que nadie debe ser peor que nadie porque el aprendizaje es continuo y hay tiempo para mejorar y si es el caso para plantarle al detractor de turno nuestras capacidades a la cara.

Lo sé, en la teoría queda muy bonito, pero la realidad es otra. Lo importante es tenerlo presente y ser conscientes de ello porque así habrá oportunidad de mejorar.

Porque nuestras sexualidades se lo merecen | Mujeres sexbloggers

Porque sí. Ya sé que no es una respuesta muy madura. Así de pronto puede parecer una respuesta un tanto maleducada y nada reflexiva, pero os puedo asegurar que lo es. Aunque esta es tan solo mi opinión.

Muchas veces me preguntan por qué no hay casi sexbloggers chicos, por qué hay tantas mujeres que se han lanzado a abrir un blog, un perfil en You Tube o una cuenta en cualquier otra red social contando sus devenires sexuales y aconsejando y dando información y sobre el uso del cuerpo como herramienta de autoconocimiento, empoderamiento y crecimiento personal. Durante la comida en el último sexblogger meeting estuvimos hablando sobre esta cuestión. Uno de los compañeros nos lanzó la pregunta. En mi interior salta ese porque sí, porque nos lo merecemos, pero afortunadamente no siempre digo lo que pienso, aunque debería hacerlo más a menudo y esa pregunta nos llevó a reflexionar. Él nos comentaba que entre su grupo de amigos, que no están profesionalmente dedicados a la sexualidad, eso de tener sexo más allá de la penetración, sentir los momentos e incluso disfrutar de un porno compartido les parecía una absurdez. Ellos querían mantener su porno secreto, a su mujeres en su sitio y ellos en el suyo y que el sexo siguiera siendo como hasta ahora, sin estupideces de esas de accesorios, tantras y otras cosas, supongo que el discurso os sonará. Pero realmente no quiero meterme en ese jardín que es otro con arenas movedizas y del que ya tendremos tiempo de hablar en otra ocasión y por supuesto no tengo ninguna intención de generalizar, porque hay muchos hombres que no piensan de esa manera. De lo que me gustaría hablar hoy es de por qué hay tantas mujeres en el mundo de la divulgación sexual desde muy diferentes miradas.

El pasado día 8 de agosto se celebró el día internacional del orgasmo femenino (y del gato y en spankling también), no soy muy de marcar fechas, porque de qué sirve que ese día todos alcemos la voz por una causa si el resto del año giramos la cara. De todos modos, está bien salir en las redes sociales visibilizando el día y demandando hacernos dueñas de nuestros deseos y placeres. ¿Cuántos años se nos ha negado el placer? muchísimos, siglos de represión sexual, de no te toques, no alardees de tu sexo, guárdate para quien valore tu virtud… y muchas frases más que nos parecen muy antiguas pero no lo son tanto y se siguen oyendo. No me entendáis mal, no tengo nada en contra de los hombres y que los hombres hablen de sexo, visibilicen que tienen muchas formas de darse y recibir placer y que para ellos también hay un mundo erótico del que aún queda mucho por descubrir, me parece fantástico, pero nosotras necesitamos también necesitamos este espacio. Necesitamos salir del círculo de confianza y decir que sí que nos gusta el porno, que nos masturbamos, que no todas somos románticas y no esperamos ni príncipes ni princesas, que no se nos olvida quiénes somos por emparejarnos y que ya es hora de que se nos respeten nuestros espacios y que nos dejen disfrutar de hacer y decir lo que nos de la gana.

El terreno sexual es uno en los que más hemos sido castigadas. Con una sexualidad dirigida a la reproducción, nuestro clítoris ha sido un desconocido hasta no hace mucho y ni que contar el resto de nuestros cuerpos, del cual también se puede recibir placer. Es cierto que desde hace un tiempo ha habido una especie de boom en el que los blogs sobre experiencias sexuales y divulgación sexual han aumentado y esto es muy positivo. Es positivo porque significa que nos estamos dando cuenta de que tenemos mucho que decir y que vamos a gritarle a la sociedad que nosotras somos quienes manejamos nuestros cuerpos, placeres y sexualidades. A este creciente número de mujeres se suman muchas sexólogas que se hacen ver a través de sus trabajos y perfiles sociales y que nos ayudan mucho para seguir haciéndonos conscientes de cómo y qué importante es vivirnos. La multitud de miradas hace que el espacio se enriquezca porque hay muchas maneras de pensarse y todas son respetables.

El mundo de la juguetería erótica también ha tomado conciencia de esto. Desde la creación del primer vibrador para curar histerias, ha sabido ver en el placer femenino un mercado potencial demandante de objetos para disfrutarse. Vale, podemos pensar que claro las marcas lo que quieren es vender y colocarnos esa necesidad de tener vibradores para satisfacer nuestros deseos sexuales, que no es incierto del todo, pero esto nos lo podemos llevar a nuestro terreno. Su intención de ofrecer cada vez juguetes más novedosos es una buena forma de conocernos sexualmente a nosotras mismas. No quiero decir que sin ellos no lo podamos hacer, sí que se puede y debemos alternar las formas de autocomplacernos. Pero, es cierto que es una forma divertida y diferente.

Estoy cansada de oír a chicas “necesito un vibrador porque no quiero saber nada de hombres o porque he dejado a mi novio”. Mi cerebro explota cada vez. Lo hemos dicho muchas veces, NO, tu placer individual no es un sustituto de nada, es tuyo y solo tuyo. Es tu forma de quererte de ver que tienes muchas cosas que ofrecerte a ti misma y que no dependes para nada de un otrx, y mucho menos para aprender a quererte.

Me encanta ver cada vez a más mujeres que nos muestran sus trabajos entorno al sexo y la sexualidad de las mujeres. Estas muestras van desde las que se dedican a hacer dildos artesanales, colgantes en forma de vulva, accesorios eróticos, hasta coser vulvas y clítoris a punto de cruz. Es maravilloso que el círculo se vaya ampliando y que la red de mujeres conscientes crezca. Y es que ya era hora de que nos toque a nosotras, de que no sintamos vergüenza por corrernos, por tener una sexualidad diversa, porque no nos guste la penetración y nos gusten los pies. Nosotras también podemos ser fetichistas de algo, también podemos dominar en el sexo y también podemos tener las cosas claras y decir Sí o No cuando queramos sin que tenga ninguna consecuencia.

¿Parece fácil verdad? pues no lo es. Lanzarte a hablar de sexo es una aventura, decir lo que te gusta y lo que no puede a veces incluso convertirse en un deporte de riesgo. Claro es que somos una guarras, cochinas y busconas diciendo lo que nos pone y cuando tenemos la “suerte” de recibir una fotopolla o un mensaje en el que nos van a hacer morir de placer ¡nos atrevemos a decir que no y a pedir respeto! que cosas, ¿verdad?. Es que solo se nos ocurre a nosotras. Es de sobra sabido que si hablas de sexo eres una folladora empedernida, enferma además, que solo quiere ir provocando y que por supuesto lo haremos genial porque para eso hablamos tanto del sexo, para hacernos expertas en follar.

Cuando comparto este blog con otras mujeres me preguntan, ¿pero y cómo te atreves a contar tu vida sexual y que vea la gente lo que haces? ¡qué vergüenza! Otra vez la maldita vergüenza. Suelo responder,  si nadie lo hiciera seguiríamos pensando que eso que hago yo es raro, que debo esconderme y que no es “normal” esto que me gusta tanto. Las ventanas están hechas para abrirse y respirar, e Internet, con sus cosas buenas y malas, es una gran ventana que nos permite compartir nuestras experiencias para que nadie siga pensando que es un bicho raro y que hay mucha gente que nos puede ayudar y asesorar. Por eso ya es hora de que cojamos las armas y nos lancemos a la batalla de defender nuestro sexo, porque los hombres ya tienen sus espacios (prácticamente todos) en los que a veces nos “dejan” participar bajo vigilancia parental y necesitamos hacernos nuestro hueco y no tener una participación sino la mitad del pastel.

Y ya para acabar este post hecho desde lo más hondo de mi alma feminista y reivindicativa, no debemos olvidar que hay mujeres que comparten su vida con mujeres y que para ellas también es este espacio. La heteronormativización y la vida en pareja lo acapara todo muchas vecen en este tema, pero hay mujeres que no quieren ser pareja de nadie y que su sexualidad no atiende a etiquetas, que no quieren definirse ni sentirse dentro de ninguna categoría y ellas también merecen un espacio.

Porque sí, porque nos lo merecemos, porque debemos tomarlo si pedir permisos, sin pensar en más allá porque ya es hora de que nuestro sexo sea nuestro, de que nos vivamos y nos dejen vivir. Porque esta también es una forma de autocuidado.

 

Feminismos Reunidos, la revolución que te absorberá

Ésta es una de esas ideas que marcan y hacen que se produzca un antes y un después. Si os preguntara que me dijerais una mujer que ha hecho historia en el mundo del arte (además de Frida Kahlo) ¿quién me diríais? ¿y si os pido que esa mujer sea negra? ¿cuántos nombres os salen?

¿Habéis hecho la prueba de mientras habláis de un tema como por ejemplo la investigación, la ciencia, algún deporte en concreto… intentar pensar en mujeres de ese campo? Os invito a que lo probéis.

Sangre Fucsia tuvo una de esas ideas que nos van a cambiar. Es un juego, es cultura, es aprendizaje continuo, es reconocimiento, es valentía, es empoderamiento, es disfusión, es Feminismos Reunidos. Conocí su iniciativa a través de las redes sociales porque soy una seguidora habitual y vi que lanzaron un crowdfunding en Verkami para que este tablero de libertad intelectual saliera a la luz, y así fue. Poco a poco y con un resultado espectacular, Feminismos Reunidos se transformó en una realidad. Pero el espacio de Sangre Fucsia abarca mucho más que ésta última idea, constituido por mujeres que trabajan de forma asamblearia, forman parte de la emisora libre y autogestionada Ágora Sol Radio, donde emiten cada viernes un programa desde el estudio en la Kasa Pública de Mujeres Eskalera Karakola, espacio transfeminista de referencia en Madrid desde 1996. En sus redes y en su blog podéis encontrar los programas y muchos temas interesantes que han tratado, pero ahora nos vamos da centrar en el juego.

Me atreví a proponerles que nos contaran qué hay detrás de Feminismos Reunidos, cómo fue el proceso y cómo surgió. Y ésto es lo que me han contado. Luego os cuento yo mi experiencia con el juego.

  • ¿Cómo surgió la idea de crear Feminismos Reunidos?

Curiosamente la inspiración no nos vino jugando al clásico Trivial sino a ¿Quién sabe Marx?, un trivial temático creado por el Partido Comunista de Irún. Estábamos echando una partida y pensamos que sería estupendo tener un juego propio sobre el tema que más nos apasiona: los feminismos.

  • El juego consta de seis categorías encabezadas por mujeres que son relevantes en esa materia, ¿por qué elegisteis a estas mujeres como representantes de cada categoría?

Buscábamos mujeres que fuesen más o menos conocidas, representativas de cada una de las categorías (academia, cultura, calle, cuerpos, herstory, derechos) y a la vez lo suficientemente diversas entre ellas. Nos han criticado la elección de Frida Kahlo, por ejemplo, pero sin duda es uno de los primeros nombres de mujer que surgen cuando pensamos en artistas.

  • ¿Cómo fue el proceso desde que Feminismos reunidos es una idea hasta que se materializa?

La idea general estaba clara y en los primeros meses nos centramos principalmente en recopilar las preguntas. En un principio añadiendo poco a poco, con preguntas que surgían de ver documentales, leer libros o participar en actividades. Posteriormente repasamos concienzudamente nuestros propios programas de radio y la documentación que consultamos para ello. Finalmente nos juntamos en una reunión muy extensa e intensa en la que decidimos entre todas el nombre y diseñamos un prototipo del tablero. Y, por supuesto, un montón de pruebas con las amigas, a las que íbamos leyendo las preguntas a la menor ocasión.

  • ¿Se quedaron muchas ideas fuera?

Cuando coges carrerilla con el tema de las preguntas, luego es difícil parar. Por supuesto que hay muchos aspectos del feminismo y aportaciones de mujeres que se han quedado fuera, pero nunca pretendimos que las preguntas fuesen una especie de resumen de la historia del movimiento.

  • ¿Fue muy difícil diseñarlo?

El diseño partiendo de nuestras ideas corrió a cargo de Joana Paz, una diseñadora portuguesa que se entusiasmó con el proyecto cuando se enteró de él a través de unas amigas. La idea era mantener el esquema del trivial para que siguiera siendo familiar pero dándole una vuelta, por ejemplo, el tablero en forma de estrella y no de rueda. Los famosos quesitos del trivial han sido sustituidos por troquelados con las figuras de las categorías del feminismo, en parte por decisión propia y también porque es uno de los elementos que tiene trivial pursuit registrado (igual que el nombre).

  • El juego es muy completo y con preguntas muy elaboradas, ¿cómo fue reunir toda esa información y elegir qué preguntas incluir?

Una locura. Para algunas se convirtió en una obsesión, e iban por la calle tomando notas en una libreta y enviándose notas de voz cada vez que les venía una idea a la cabeza. Después de esa fase más “de vomitona”, realizamos un trabajo más sistemático. Repasamos, por ejemplo, los más de 100 podcast que teníamos entonces, ya que cada semana hacemos una pequeña investigación para el programa y queríamos aprovechar el trabajo.

  • El resultado, el juego que ahora tenemos, ¿es tal cual lo habíais imaginado?

La verdad es que el apoyo del crowdfunding nos ha permitido tener un juego final con unas calidades alucinantes: resistencia del cartón, potencia de los colores, nivel de detalle… que ni podíamos soñar con nuestra idea inicial de una tirada de en torno a 400 ejemplares y en blanco y negro. El enamoramiento con este juego final no ha decaído y no paramos de mirarlo con auténtica devoción.

  • ¿Os esperabais la buena acogida que ha tenido?

Ni de lejos. Cuando lanzamos la campaña de crowdfunding calculamos el presupuesto que necesitaríamos para imprimir entre 200 y 400 juegos, en blanco y negro y en un cartoncillo fino. Decíamos que sería un éxito si llegábamos a 500 juegos reservados por mecenas. ¡Y finalmente fueron unos 2.500! Tampoco imaginábamos la repercusión que tendría en medios.

  • ¿Cómo os sentís siendo las creadoras de este gran paso para el feminismo?

Tampoco se trata de una idea tan original: simplemente es un trivial temático. De hecho, nos constan al menos otros dos juegos así realizados desde grupos feministas (uno en Galicia y otro en Euskadi), con quienes nos pusimos en contacto antes de lanzar el nuestro. Lo complicado, y de lo que nos sentimos muy orgullosas, es haber tenido la constancia de llevarlo a cabo sin que el éxito ni el trabajo extra nos haya hecho mella como colectivo.

También estamos muy orgullosas del podcast sobre feminismo que llevamos emitiendo semanalmente desde hace cuatro años y medio. Muchas de las preguntas plasmadas en Feminismos Reunidos salen, de hecho, de ahí.

Y ahora, ¿jugamos?

Como han mencionado desde Sangre Fucsia, el juego consta de un tablero, 200 tarjetas con preguntas y respuestas, 20 tarjetas en blanco para que puedas añadir tus propias preguntas, un dado, 4 fichas de juego y 24 cartas con las “Reinas del Feminismo”.  Éstas son las cabezas de cada categoría. Simone de Beauvoir para Academia (grandes referentes teóricos de ayer y de hoy), Angela Davis para Calle (movimientos sociales y activismo, también en Internet), Judith Butler para Cuerpos (sexualidad, salud, LGTBQ, transfeminismos), Frida Kahlo para Cultura (aportaciones femeninas y feministas a la historia de la literatura, música, bellas artes, cine, etc), Olympe de Gouges para Derechos (avances en materia de derechos, política institucional, convenciones y legislación internacional) y  Valentina Tereshkova para Herstory (la historia está llena de mujeres que hicieron y hacen muchas cosas importantes).

Contenido de Feminismos Reunidos
Contenido de Feminismos Reunidos

Seguro que alguna vez has jugado al Trivial Pursuit, pues el modelo es muy similar. Se comienza desde el centro del tablero. En el primer turno se lanza el dado y se selecciona hacia qué categoría quieres dirigirte. Según el color en el que te quedes, se te hará una pregunta de esa categoría. Si responde correctamente, tu turno continúa. Si no es así, el turno pasa a la o al siguiente participante o equipo si es que habéis hecho equipos. Se puede jugar de 2 a 16 personas, de forma individual o en un máximo de cuatro equipos. La edad recomendada es a partir de 14 años. Para jugar se requiere un mínimo de conocimiento sobre los temas tratados.

Tengo que reconocer que el juego me encanta, pero la primera partida fue dura y muy muy larga. Éramos solo 2 y al final cuando entras en un bucle de no acertar se empieza a hacer cuesta arriba. Digo dura en el sentido que, aunque sabemos más de lo que creemos, hay muchas preguntas que te recuerdan lo mucho que todavía te queda por recorrer, feminísticamente hablando. Gracias al juego he aprendido muchas cosas, he asociado muchos nombres y me he dado cuenta de que sí se puede, se puede buscar un nombre de mujer ante cualquier temática y que sea igual de relevante que los que nos enseñan en el colegio.

Yo recomiendo que se juegue más de dos personas porque así se hace más ameno. ¡Cuidado! porque tratar algún tema que entusiasme al grupo puede derivar en una larga conversación que acompañe el juego y las veladas van a ser muy interesantes.

Por otra parte, considero que hay preguntas bastante difíciles. Difíciles porque son muy concretas.  La edad recomendada es a partir de 14, pero sinceramente, ya me gustaría que personas de esas edad conocieran los datos necesarios para jugar. ¿Es un juego especializado? sí, pero accesible. Si sabes del tema vas a saber y disfrutarlo, si te falta un poco de base feminista, no te preocupes porque se disfruta igual, y te deja el regusto de querer aprender más.

En cuanto a las características técnicas, el juego está bien hecho y bonito. Los dibujos me encantan, el cartón es duro y resistente. Además, se incluye una postal sorpresa de una Feminista. Los detalles están muy trabajados. Es un juego que debe estar en nuestras sesiones de sobre mesa.

Les felicito a todas las que forman parte de Sangre Fucsia y a todas las que han colaborado con ellas porque han logrado hacer algo maravilloso y es un paso más para deconstruir la cultura impuesta y seguir creciendo y aprendiendo.

El reflejo del empoderamiento femenino

Estoy fascinada. Tenía hace tiempo un post en la cabeza en el que os quería poner algunas películas que me han encantado. A medida que las voy viendo les doy el visto bueno o no para añadirlas a la lista de “imperdibles”. Echando una ojeada en Internet me he encontrado con una página web Películas feministas, que es MARAVILLOSA. Lo tengo que decir en mayúsculas porque me ha encantado. Hay muchísimas películas y me gusta cómo han hecho las diferentes categorías. Hay desde películas donde se trata el aborto, amores prohibidos, violencia hacia las mujeres, amistades, cine lésbico, intersexualidad… el abanico es amplísimo. Hay películas de muy diferentes procedencias y en diferentes idiomas. Os animo a que le echéis un vistazo a la web y os animéis a ir viéndolas. En la misma páginas están los tráilers junto a la ficha de cada película y en algunas ocasiones se pueden ver online o nos da el link directo a la descarga.

Pero volviendo al tema que impulsa este post, la pantalla es un amplificador de sensaciones y de emociones. Todo lo que se proyecta a través de ella parece crecer y llegar mucho más lejos. Por ello, me parece muy importante utilizar este medio para producir películas que nos hagan ver la realidad,  levantarnos del sillón y querer cambiar el mundo y sobre todo nuestros mundos particulares. Necesitamos películas, series y documentales empoderadoras. Y de eso os quiero hablar hoy de películas empoderadoras y resilientes.

Como siempre digo, no recomiendo ni opino sobre algo que no haya probado o visto, así que, aunque hay muchas películas y la lista sería, bueno sería la página de Películas feministas, solo os voy a recomendar las que ya han pasado mi filtro. Ni que fuera yo Bechdel, pero bueno, cada una podemos tener nuestro propio test ¿no?. Pues aquí va la lista.

  • Clásica y no por ello menos buena es La costilla de Adán

Amanda (Katharine Hepburn) y Adam Bonner son un idílico matrimonio de abogados cuya paz conyugal se ve afectada cuando un caso los enfrenta en los tribunales como defensor y fiscal respectivamente: una mujer (Judy Holliday) es juzgada por disparar contra su marido y la amante de éste. Adam no duda de la culpabilidad de la acusada, pero Amanda no es de la misma opinión.

  • Fóllame. Basada en la novela homónima de Virginie Despentes tenemos esta cinta que nos salpica de realidad y crudeza.

Una joven de un barrio marginal es violada y, después, durante una discusión, mata a su propio hermano. Su destino se cruza con el de otra mujer, también marcada por un violento destino: es una prostituta que ha matado a su compañera de piso. Las dos chicas se encuentran por azar en su huida, y deciden aliarse en un salvaje viaje marcado por el sexo, la violencia, su autodeterminación pero sobretodo la gran amistad que surgirá entre ellas.

  • Basada en hechos reales y con la que Julia Roberts ganó el Oscar a mejor actriz y muchos otros premios más, Erin Brockovich narra la historia de una mujer que quiere ser mucho más que lo que la sociedad le impone.

Erin Brockovich es una madre de 3 hijos soltera que consigue un puesto de trabajo en un pequeño despacho de abogados. Su personalidad y forma de vestir poco convencional hará que sus comienzos no sean demasiado alentadores, pero todo cambiará cuando decida investigar el extraño caso de unos clientes que padecen una sospechosa enfermedad.

  • Te violan, te golpean y te quedas embarazada. ¿Cómo reaccionarías?. Paulina es una mujer que se enfrenta a esta situación y el debate esta servido.

Paulina (Dolores Fonzi) es una joven abogada que regresa a su ciudad para dedicarse a labores sociales. Trabaja en un programa de defensa de los derechos humanos en zonas humildes de la periferia de la ciudad. Tras la segunda semana de trabajo, es interceptada y atacada por una patota. Remake del clásico del cine argentino del mismo nombre.

  • Seguro que a cualquiera de nosotras nos hubieran “detectado” histeria femenina. De ahí viene lo que ahora conocemos como, ah bueno que aún seguimos siendo histéricas (a veces se me olvida). Bueno al menos salió un buen invento.

Ambientada en la época victoriana, narra el tratamiento de la histeria femenina en esa época y como llevó a la invención del vibrador. 

  • Seguida tenemos Sufragistas. Me gustó mucho y me hizo pensar en todo lo que han luchado las mujeres y lo poco que hemos avanzado. Debemos seguir con el testigo y no dejar que la lucha decaiga.

Repaso de lo que fué el movimiento sufragista en Inglaterra. La mayoría de las sufragistas no procedían de las clases altas, sino que eran obreras que veían impotentes cómo sus pacíficas protestas no servían para nada. Entonces se radicalizaron y, en su incansable lucha por conseguir la igualdad, se arriesgaron a perderlo todo: su trabajo, su casa, sus hijos y su vida. La protagonista es Maud (Carey Mulligan), una mujer que reivindicó denodadamente la dignidad de las mujeres.

  • Y de ahí pasamos al presente. Grandma deja el regusto de las grandes autoras feministas y con un baño de realidad de cómo está el sistema educativo.

Elle (Lily Tomlin) acaba de romper con su novia Olive, cuando su nieta Sage (Julia Garner) aparece inesperadamente pidiéndole dinero con urgencia. Aún dolida por su ruptura sentimental, la abuela Elle y Sage pasarán todo el día intentando conseguir dinero visitando a antiguos amigos, lo que hará que comiencen a desvelarse secretos del pasado.

  • Ya he hablado de esta película en otras ocasiones y es que me gustó cuando la vi porque las risas están aseguradas y toca un tema del que no se suele hablar desde la comedia. Es una buena película para debatir sobre la idea de amor.

La película sigue a Donna, una comediante de stand-up. Dejada por su novio una noche se emborracha y después de esa aventura descubrirá que está embarazada. Decidirá abortar el día de San Valentín. El film muestra en su primera parte el proceso doloroso de superar y aceptar una ruptura. En la segunda parte se centrará en el tema del aborto, todo ello en clave de humor.

  • Mustang fue toda una sorpresa. Cuando la vi no sabía muy bien de qué iba a tratar y cómo se iba a desencadenar la historia. Pero ésta fue ganando fuerza a medida que pasan los minutos y con un final…. os dejo que lo descubráis.

Tras un inocente juego en la playa junto a sus compañeros de clase al comienzo del verano, la vida de cinco jóvenes hermanas huérfanas de un pequeño pueblo turco cambia radicalmente. Disgustados por la supuesta inmoralidad en el comportamiento de las chicas, su abuela y su tío deciden tomar medidas que garanticen la virginidad y pureza de las cinco hermanas, así como precipitarlas hacia su destino de futuras esposas.

Esta lista es demasiado corta para todas las películas que se me ocurren y tengo para mostraros, así que seguro que hay más entregas y por supuesto os animo a que añadáis las que os hayan gustado y parecido empoderadoras.

¿Cuáles recomendarías?

Las manchas de mis bragas

Hace unos días estuve en Zinemakumeak Gara, una muestra de cine dirigido por mujeres que se celebra cada año en Bilbao. Es una buena oportunidad para descubrir nuevas películas que no llegan a las pantallas españolas o que, al estar dirigidas por mujeres, tienen menos incidencia en la taquilla, que es lo que motiva esta muestra. Es interesante porque se dan a conocer películas muy buenas que de otra manera tal vez nunca hubiéramos visto.

El film que fui a ver se llama Obvious Child y trata sobre una chica que tras una noche de sexo ocasional con un chico que acaba de conocer, descubre que está embarazada. La decisión es rápida. En ese momento un bebé no encaja en su vida y decide abortar. La película, en clave cómica, trata el tema de la mejor forma que he visto hasta el momento. Desde una perspectiva femenina y con autoridad. Ella toma la decisión sobre su cuerpo, sus amigos y amigas le acompañan en ella y le aportan su opinión, pero siempre destacando que la toma de decisión debe ser solo suya porque es su cuerpo y su vida. No os voy a hacer spoilers, lo prometo, pero tengo que confesar que una de mis escenas favoritas es cuando su amiga suelta todo un discurso feminista sobre las decisiones de los cuerpos de las mujeres. No os cuento más, os dejo el tráiler para que os pique el gusanillo.

Pero no es de eso de lo que os voy a hablar principalmente. Es de las manchas blancas de sus bragas, de las mías y de las tuyas (si eres mujer, o si no, pero llevas bragas y las manchas). Ella es cómica, entre otras cosas, y en una de sus actuaciones habla de esas manchas blancas que se quedan en las bragas negras, ya sabes… por la excitación. El flujo que se va filtrando por los labios vaginales y se queda adherido a la tela. Te las quitas y uy… las bragas no mienten. En sus monólogos se ríe de ello y más adelante, cuando se acuesta con el chico, ve por la mañana que las bragas se quedaron en su almohada rozándole la cara. Y ahí se ve que sí que le gustaba el chico, porque en esas bragas la marca estaba patente.

En ese momento a mi lado estaban sentados un chico y una chica, que eran pareja sentimental (lo constaté). El chico, que no se había enterado mucho de qué pasaba con el asunto de las bragas, le pregunta a la chica:

  • ¿Qué es eso?

Y ella le contesta:

  • Pues… una “manchita” en las bragas

Y yo, que no pude no escuchar el comentario, pensé en la expresión “una manchita”. Y ya comencé a preguntarme, supongo que éste chico habrá visto alguna vez las bragas de su pareja y si todo va bien… manchas, alguna vez al menos, habrá tenido. No es asunto mío su vida sexual, pero sí que me pare a pensar en cómo, hasta esta película, no había visto tratar de forma tan natural las machas que se quedan en la ropa interior por la excitación.

Y es que ésta excitación no se produce solo cuando vamos a follar con alguien, porque los estímulos externos e internos son constantes a lo largo del día y aunque no sea con un objetivo sexual, nos excitamos. Y lo hacemos porque no solo el sexo nos excita. Hay muchas cosas de las que nos rodean, que hacen, a veces sin darnos cuenta, que el flujo fluya y suceda esto. Pero, no es algo que se hable con normalidad. Es un asunto íntimo que nos reservamos para nosotrxs o para compartir solo con nuestras parejas.

Bueno, pues yo quiero romper una lanza a favor de este tema y liberarlo de la clandestinidad. Confieso que mis bragas sufren constantes ataques por los flujos vaginales y que no solo responden a una excitación sexual a causa de otras personas, sino, que muchas veces, sin haber sido consciente de estar estimulada, al mirar mi ropa interior compruebo que mi vagina tiene una vida muy interesante. La felicito, me siento orgullosa de ella.

 *Al escribir este post no pude evitar hacer una búsqueda en Google para ver qué había sobre el tema. Encontré unos cuantos foros en los que chicas preguntaban asombradas qué eran esas manchas. Lo que me devuelve a la idea de la necesidad de una educación sexual en la que se explique la diferencia entre las manchas de fluidos, que es totalmente normal y las producidas por alguna infección. Internet es una fuente de información primaria para muchas personas ya que no se ha recibido la educación suficiente y correcta sobre los temas sexuales y de sexualidad, por lo que debemos seguir generando contenido que ayude a esta educación sexpositiva.