🚐💨 The Sorority Van ♀️

La caravana de la Sororidad ya está en marcha y estamos tan contentas y abrumadas por la acogida que aún tenemos resaca emocional.

Somos cuatro mujeres profesionales que un día nos paramos a pensar en toda la ayuda que necesitamos y en las desigualdades a las que aún seguimos teniendo que enfrentarnos. ¿Cómo podemos combatir la falta de educación y apoyo en nuestras sexualidades, emociones y proyectos? creando sororidad, es decir, hermandad.

¿Por qué?

Es la pregunta que más nos han hecho desde que hemos lanzado The Sorority Van. ¿Por qué os habéis metido en este “lío”? en primero lugar porque nos encanta “liarnos” y enredarnos en proyectos que tengan como objetivo dar impulso a mujeres diversas y que encuentren un referente en otras. Eso que en inglés se conoce como Support y que tanto estamos oyendo últimamente. Y es que necesitamos oírlo más y ponerlo en práctica.

Nosotras somos el motor del cambio y somos NOSOTRAS las que debemos ponernos en marcha para ayudarnos a seguir creciendo como mujeres. Por eso hemos lanzado esta caravana de Sororidad que recorrerá diferentes ciudades para acercar otras formas de conocernos y ver que no estamos solas.

La caravana de la sororidad

Empezamos en marzo en Madrid, pero la ruta pasará por Mallorca, Valencia y Bilbao. Hemos elegido estas ciudades porque son nuestros puntos de partida personales y profesionales, aunque estamos abiertas a extenderla y convocar más jornadas en otros puntos.

Qué vamos a hacer

Vamos a re-evolucionarnos. Las jornadas estarán llenas de actividades, charlas, presentaciones y muchas formas de aprender a conocernos desde diferentes perspectivas. Durarán todo el día y será una oportunidad única para rodearnos de otras mujeres inspiradoras y de dar un impulso a nuestras vidas tanto en el terreno personal como profesional.

¿Cómo apuntarse y participar?

A través de nuestras redes sociales y página web puedes ver cuál es el programa de cada ciudad. ¡Ya puedes ver el de Madrid! . Muy pronto abriremos la venta de entradas e inscripciones.

Si quieres apoyar este proyecto de alguna manera también puedes hacer una propuesta mandándonos un mensaje a info@thesororityvan.com. Estaremos encantadas de recibir ideas nuevas y apoyo.

Si además eres una mujer que tiene un proyecto que crees que puede encajar, ya sea artístico, visual, bailas, cantas y tienes mucho arte, también puedes hacer una propuesta para la ciudad que más cerca te quede.

Estamos muy ilusionadas con este proyecto y muy agradecidas. Yo personalmente estoy emocionada de compartir un proyecto tan importante y necesario con tres grandes profesionales de las que estoy segura que voy a aprender muchísimo. No voy a negar que me da vértigo, pero del bueno, del que te corta la respiración para aprender a coger aire de otra manera.

¡Abrid las ventanas mujeres que ya llegamos!

Somos plurales hasta en los derechos | Feminismos

Feminismo (noun) 

Doctrina que considera justa la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Movimiento encaminado a conseguir la igualdad

(Según el diccionario María Moliner)

Definiciones sobre feminismo hay muchas y opiniones sobre ellas también. El feminismo se ha convertido en una de las palabras más usadas durante los últimos años. Por necesidad, por reivindicación, por que ya era hora de que este conocimiento se expandiera a toda la sociedad, el feminismo es un trending topic constante que no entiende de estadísticas ni de métricas. La oímos y pronunciamos todos los días. La hemos paladeado, digerido y asumido, pero ¿conocemos todas las pluralidades del feminismo? 

He adquirido una manía y es que a todo le añado una S. Sí, la letra S al final de cada palabra. Cada vez que oigo mujer en los discursos sobre igualdad me da un vuelco el corazón y no puedo evitar preguntar en voz alta, ¿solo hay una mujer? Fijaos en la diferencia, si le ponemos una s al final todas y cada una de nostras ya estamos incluidas. No es tan difícil, ¿verdad?. Que no nos vendan que es una palabra representativa para todas, porque si podemos ser plurales, ¿por qué ser singulares? 

Lo mismo sucede con el/los feminismo(s) que, como de una vez por todas hemos naturalizado la palabra y su significado, a ver quién es ahora la valiente que se atreve a llegar a todos los sectores de la ciudadanía a decirle que sí, el Feminismo es global, pero es tan potente y poderoso que le ponemos una s y así puede llegar a cualquiera sea cual sea su condición. 

El feminismo llega a cualquier lugar por eso es plural

Tipos de feminismos

Feminismos es una palabra plural, y no me refiero solo a su número gramatical, sino a su significado. No hay un solo feminismo. Podemos decir que hay un feminismo madre del que se han ido derivando muchas otras corrientes. 

“Algunas de las clasificaciones que se han hecho de los distintos feminismos o de las distintas manifestaciones del feminismo son: el feminismo socialista, el cultural, el radical, el ecofeminismo, el anarcofeminismo, el feminismo de la diferencia, el de la igualdad, el marxista, el separatista, el filosófico, el feminismo espiritual, el transfeminismo, el postfeminismo entre otros. La feminista canadiense, Ángela Miles, propone una clasificación más general en feminismos reformistas y feminismos transgresores o transformadores” afirman en el diccionario de la transgresión feminista

Aunque al leer todos los feminismos nos sintamos un poco descolocadas no hay que perder la perspectiva de que cada uno de ellos tiene el mismo objetivo: proclamar la promoción de los derechos de las mujeres y combatir las desigualdades por razón de géneros. 

Feminismo liberal

El feminismo liberal “promueve la emancipación y empoderamiento individual de cada mujer. Se basa en el principio clásico del liberalismo que mantiene que cada individuo tiene el derecho a defender su felicidad y sus intereses. Apoya la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres y se opone a los prejuicios y la discriminación que obstaculizan las aspiraciones de éstas”.

¿Qué reivindica?

La participación política y educativa para terminar con la discriminación hacia las mujeres. Se caracteriza por definir la situación de las mujeres como una de desigualdad y porpromover la reforma del sistema hasta lograr la igualdad entre los sexos.

“Las liberales comenzaron definiendo el problema principal de las mujeres como su exclusión de la esfera pública, y propugnaban reformas relacionadas con la inclusión de las mismas en el mercado laboral. Las feministas radicales hicieron una crítica al feminismo liberal por considerar que éste no va más allá de la defensa de la integración de las mujeres en el mundo capitalista del trabajo asalariado y de la cultura, dejando intacta la estructura de relaciones de poder entre hombres y mujeres. El feminismo liberal lleva a la erradicación de todas las formas de opresión y explotación por ser contrarias a la igualdad entre los sexo y la eliminación del capitalismo. 

Ideólogas

Algunas de las ideólogas principales fueron Mary Wollstonecraft, Harriet Taylor, Betty Friedan o Gloria Steinem.

Feminismo radical

No te confundas, porque lleve la palabra radical no significa lo que tú crees, o al menos mucha gente cree. “Esta corriente sostiene que para lograr eliminar la desigualdad social es indispensable atacar la raíz del problema” de ahí lo de radical. Se centra en el análisis de las relaciones de poder que constituyen la supremacía masculina y tiene su origen en la llamada Segunda Ola del Feminismo de los años 60.

¿Qué reivindica?

Estrategias para atacar al patriarcado a través de una reorganización de la sociedad que no esté basada en roles de género ni en la idea de la superioridad o inferioridad de cualquiera de los géneros, así como en la eliminación de estereotipos o prácticas culturales basadas en esas ideas. 

Ideólogas

Sus principales ideólogas fueron Annie Leclerc y Luce Yrigaray en Francia, Carla Lonzi en Italia y Victoria Sendón de León en España.

Feminismo socialista

“Nace de la crítica tanto al patriarcado capitalista como al androcentrismo en la obra de Marx. Tiene algunos temas en común con el feminismo liberal pero se produce un giro en la respuesta que da a las cuestiones tratadas históricamente por el feminismo. Las feministas socialistas creen que las reformas defendidas por las liberales son insuficientes, que la sociedad burguesa debe ser re-estructurada para terminar con la esclavitud doméstica y dar lugar a alguna fórmula de colectivización de las tareas del hogar y del cuidado de los niños” según definen en el glosario antes mencionado. 

¿Qué reivindican?

Enfatizan en las diferencias entre la situación de las mujeres proletarias y las de clase media, que con la revolución industrial quedan enclaustradas en los hogares. Se las ha criticado por considerarlas poco realistas ya que creen que si se alcanza la igualdad entre los géneros de clase obrera se acabará con la subordinación de las mujeres. Alejandra Kollontai, una feminista socialista nacida en el siglo XIX, decía que la revolución no podrá realizarse hasta que no se haya resuelto la cuestión femenina. Insistía en que el cambio social se había iniciado en las mujeres nuevas, conscientes de su opresión en un mundo concebido por y para varones, en el que su papel se define por sus relaciones y su individualidad no tiene valor. Para ella las mujeres nuevas “se presentan a la vida con exigencias propias, heroínas que afirman su personalidad, heroínas que protestan de la servidumbre de la mujer dentro del estado, en el seno de la familia, de la sociedad, heroínas que saben luchar por los derechos.”

Ideólogas

Algunas ideólogas de esta corriente son Flora Tristán, Clara Zetkin y la ya mencionada Alejandra Kollontai. 

Feministas

La cuarta ola

Tras las pinceladas de las tres corrientes más conocidas de los feminismos pienso en cómo estamos ahora. La verdad que mientras leía y me documentaba sobre lo que todas nuestras ancestras pedían a través de sus movimiento me doy cuenta de que seguimos en el mismo círculo y que muchas de sus reivindicaciones siguen siendo las nuestras. 

Durante este año, en el que hemos parado el mundo, nos hemos dado cuenta de que esto que estamos haciendo es algo muy grande e importante y tal vez debamos considerarlo como la Cuarta ola de los feminismos. Gracias a Internet como herramienta y al hartazgo como motor hemos logrado llegar a muchos salones donde había mujeres que tal vez no se sentían aludidas antes y que se dieron cuenta de que esto es universal y que seas como seas a ti también te toca. 

#Somoslacuartaola 


En el feminismo se hablaba hasta ahora de las Tres Olas. La primera, en la Ilustración y hasta la segunda mitad del siglo XIX, donde se reclamaban derechos civiles para las mujeres. La segunda, la de la lucha por el sufragio hasta la Primera Guerra Mundial. Y la tercera, hasta la primera década del siglo XXI, hasta la actualidad, donde había que destacar derechos reproductivos y sexuales. 

El Periódico 

 

💌 El Deseo femenino | ¿Verdad o mercancía?

Hace tiempo que llevo pensando en algo que me pega muy de cerca. He dudado mucho sobre si escribir esto o no, pero siento la imperiosa necesidad de criticarme de manera constructiva.

Deseo femenino

Aquí empieza todo. El deseo de las mujeres, y me refiero a las mujeres como socialmente lo entendemos, ha estado relegado a un segundo plano, escondido y estigmatizado. Ha sido objeto de vergüenza y hasta sinónimo de enfermedad mental. Afortunadamente esto ya no sucede, se ha dado la vuelta y ahora el deseo es un objeto que todas queremos tener y alcanzar.

Hablamos de deseo muchas veces en singular como si fuera un aura que no somos capaces de tocar. Sin embargo, esta palabra no se puede entender sin su plural, deseos. No hay un deseo igual a otro, igual que no hay una mujer igual a otra. Hay tantos deseos como mujeres, como sexualidades y como maneras de entender nuestros cuerpos y placeres, así que cuando empezamos hablando de deseo ya empezamos mal.

Los deseos se han homogeneizado tanto que parece que todas las mujeres desean de la misma manera, a través de las mismas formas y llegan al orgasmo por las mismas vías.

Deseo, ¿qué te ha pasado?

El otro día comentaba en las redes sociales que la cómoda que compré para guardar mi arsenal erótico ya se ha quedado pequeña. Ahora estoy en un proceso de estrategia de ver dónde puedo ir apilando cajas. Es curioso, porque la mayoría de nosotras descubrimos nuestros cuerpos con nuestras manos o a lo sumo con un objeto cotidiano que hacía las veces de juguete sexual. Y de repente no hay placer sin #sextoys. 

Los juguetes eróticos parecen la panacea a todos lo problemas relacionados con las sexualidades. Si no tienes deseo, cómprate un vibrador. Si entre tu pareja y tú el erotismo ha decaído, invertid en un juguete para parejas. Si no te gustas, este juguete te va a hacer que te mueras de deseo por ti. Yo que no tengo espacio para mis juguetes digo que esto no es la solución.

No voy a negar que los juguetes sexuales nos han hecho cambiar el chip, repensar las maneras en las que nos relacionamos eróticamente y que muchas veces son una herramienta fantástica. Pero, no son la panacea a todo. Si hay problemas entre las parejas, está muy bien pensar en reavivar la vida sexual, pero también hay que hablar, hay que analizar y ver por qué se da esa situación. Si no me quiero, no me atraigo, un vibrador rabbit con 10 velocidades y ultrasonidos vaginales no me va a hacer que me mire al espejo con más amor.

¿Sabéis qué es lo que le ha pasado de verdad al deseo y al sexo? que se ha capitalizado. Se ha convertido en un objeto con el que comerciar y ganar dinero. Y de nuevo quiénes son el objeto de consumo, las mujeres. A las mujeres nos han dicho que está muy bien explorarse, pero que una ayudita no viene mal y ahí empezó todo. ¿Cuáles son los juguetes sexuales que más se fabrican? los dildos y vibradores. Y si hilamos más fino, y aunque esto va cambiando, con un diseño fálico. Las mujeres son el público mayoritario para el que se producen juguetes sexuales. Cuando la industria se ha dado cuenta de que nos gusta compartirlos en pareja, entonces se les ocurrió crear juguetes para parejas (heterosexuales claro) y después vienen los juguetes para que los hombres tengan también sus momentos. Pero pensando en qué… en mujeres. Porque aquí la mujer aparece en las dos caras, en la de consumir y en la de ser consumida. Somos las clientas potenciales, pero también nuestro cuerpo se usa como reclamo para otro tipo de juguetes destinados a otros públicos.

Love you first

 Punto por punto

El punto G, el punto A, el punto P, y todos los puntos suspensivos se alcanzan con un juguete. En el post del otro día, Sergio Fosela nos enseñaba como alcanzar un orgasmo cervical con un masaje manual. Y es que parece que los diferentes puntos de nuestros cuerpos no son alcanzables si no nos ayudamos de un objeto externo especialmente diseñado. Hay juguetes Gs (ahora llamo así a los juguetes para el punto G), hay juguetes para provocar la eyaculación femenina, hay juguetes para el orgasmo vaginal, para el clitoriano… y así la lista se va incrementando.

A mi me gustan los juguetes, no lo voy a negar, además de que me dan de comer, pero creo que hemos llegado a un punto en el que necesitamos pararnos y pensar. Lo que de verdad importa es educar en sexualidad y darnos cuenta de que nuestros cuerpos son poderosos y que lo que este mundo necesita es IMAGINACIÓN. De la falta de ella se derivan muchos de los problemas a los que nos enfrentamos en la vida íntima. Nos aburrimos, se nos acaba el deseo, ¿no será que nos hemos vuelto menos imaginativas?. La asociación de erotismos y placer con penetración y orgasmos ha hecho que relacionemos el deseo directamente con ello. Nos cuesta disfrutar de un acto erótico sin que acabe en orgasmo y es que el orgasmo no es el fin de la práctica, es sólo el comienzo.

Mujeres al borde de un ataque de capitalismo

Así me sentía yo el otro día. Cuando se me encendió la luz y pensé en que el deseo de las mujeres se ha capitalizado para hacer dinero. Cada vez me encuentro con más tiendas eróticas online que son producto de la oportunidad. El sexo y el deseo vende y ahora a eso se han sumado los juguetes sexuales porque se está asociando la idea de placer a la de comprar algo que nos lo de. Hay mucha gente que como extra a su vida planta una web donde vender productos, ¿cuáles? pues los que se venden más. Sin preguntarse si ella o él puede aportar con esa nueva página una forma diferente de darse placer por ejemplo no alimentando al mercado que usa el cuerpo de la mujer como reclamo sexual. El propósito no es otro que subirse al tren de la oportunidad sexual.

¿Solo cuentan los likes al deseo?

Pero cuidado

Con todo esto no quiero decir que los juguetes sexuales no sean buenos ni nada así, creo que son una manera fantástica de compartir momentos con nosotras mismas y con otras. Con lo que no estoy de acuerdo es con el todo vale por aprovechar el tirón del éxito. Por eso, cuando quieras un juguete erótico:

👉 Pregúntate qué es lo que quieres o necesitas. Para qué es, porque igual un diseño puede servirte para muchos usos y no tienes que comprar 5.

👉 Experimenta con tu cuerpo, tócate. Que el juguete sea algo accesorio y no lo principal. En cuanto a las relaciones de pareja aplica la misma lógica.

👉 ¿Dónde y a quién compras? La ética cuenta también en este caso. Al igual que lo aplicamos a la compra de comida y ropa, ¿por qué no hacerlo con nuestra intimidad?. Juguetes hechos responsablemente, pensando en el bienestar de productores y consumidores.

👉 Disfruta, pero no dejes que tu deseos y placeres se conviertan en un objeto con el que mantener este sistema.

My vibes are mine

¡No tires tu flujo menstrual! ⛔️ Todo esto puedes hacer con él

Cada vez que me quito la copa menstrual automáticamente la vuelco y veo como cae mi sangre menstrual. Es una acto automático que seguro que muchas personas menstruantes hacen. Ahora me siento tonta por hacerlo.

Desde que comencé a usarla, como os he contado muchas veces, me gusta (bueno voy a admitir que me encanta y me fascina) ver y tocar el flujo que se queda en la copa, observar cómo es mi endometrio, la textura, el color… es una forma más de conocerme, de conocernos. Pero después de ese encuentro fugaz la tiro. Tirarla es un acto reflejo, es como si “eso” no sirviera para nada, ha salido, lo he recogido para no manchar y se va WC abajo. Pues la sangre menstrual, además de indicarnos cómo estamos y ayudarnos a conocernos un poco más, también se le pueden dar otros muchos usos.

El camino rubí dice que “tirar la sangre es un gesto de ignorancia. Nuestra sangre menstrual no es un desecho y por tanto, no puede ser tratado como tal. Nuestra sangre menstrual contiene células madre regeneradoras. Nuestra sangre menstrual, antes de que la ciencia corroborase lo que nuestras cazadoras- recolectoras sabían, muchas mujeres la utilizaban para las tratar las heridas y los traumatismos, para fertilizar la tierra (danzaban las jovencitas con largas faldas- sin bragas- entre los campos. De ahí el origen de estas faldas con vuelo y los bailes en círculo de nuestras danzas populares), para tratamientos de belleza y un sin fin de usos regenerativos y nutritivos. Como veis tirarla al cubo de la basura o por la taza de WC es una pérdida de recursos”.

¿Qué podemos hacer con la sangre menstrual?

Arte. Así como lo oyes, arte menstrual. Es lo que Jen Lewis hace con su flujo menstrual. Creadora de Beauty in Blood Lewis hace increíbles obras de arte con su menstruación. Ha conseguido poner en valor la belleza de la regla. Crea obras suntuosas y casi hipnóticas con tan solo el flujo que recoge de ella misma.

En su web podemos ver las obras que ha creado divididas por meses con las menstruaciones correspondientes a cada ciclo vivido. Y explica así cómo lo hace: “Empiezo a verter, rociar y gotear la materia ensangrentada en un inodoro limpio y otro recipiente transparente. Algunos derrames imitan un vertedero de la “vida real”, es decir, rápido e involuntario, en el cuenco, mientras que otros se ejecutan con mayor atención prestando especial atención a la altura y la técnica de vertido con la intención específica de hacer diseños “bellos” o “interesantes”. La composición es crucial para la imagen final y se compone de vertidos en partes iguales y movimiento casual del material en el agua”.

“Las sesiones de disparo pueden durar entre 60 segundos y 30 minutos, dependiendo del volumen de fluido menstrual recogido y la consistencia. Las muestras que tienen más coágulos y tejido tienden a moverse muy lentamente a través del agua con muchas vueltas y torsiones a medida que la materia se disuelve y se libera en su viaje al fondo del recipiente” y así registra cada uno de sus ciclos. 

Usos para el flujo menstrual en casa

Para las que no tenemos tanta técnica ni nos damos tanto arte, nunca mejor dicho, hay otras muchas cosas que podemos hacer con nuestros flujos menstruales en casa.

Regar las plantas

Seguro que lo has oído alguna vez, regar las plantas. Pues es cierto, ahora que conocemos las propiedades que tiene la sangre menstrual no nos parece tan extraño que este uso sea válido.

Es tan sencillo como coger el flujo de la copa y diluirlo en medio litro de agua. Aquí presta atención a la cantidad de regla que tienes, si es mucho (como la copa llena) usa un litro entero, sino con medio es suficiente.

Mascarilla para la piel

Mascarilla facial. Sí, también se puede usar como mascarilla para la cara con el fin de limpiar impurezas y suavizar la piel. Mezcla la sangre recogida con un poco de arcilla y agua. La arcilla la elijes tú, yo tengo arcilla blanca ecológica, pero puede servir la verde o si tienes alguna en casa. Lo mezclas todo, haces una pasta y la pones sobre la cara. Déjala que se seque, como se suele hacer y la retiras con agua.

Mascarilla de arcilla y flujo menstrual

Reavivar el brillo del pelo

Es otro de los usos que he visto que se le dan, éste todavía no lo he probado. Utilizar la sangre menstrual diluida en agua y aplicarla en el pelo tras el lavado aporta brillo y volumen. Se hace de manera muy similar a los anteriores usos, diluimos la sangre en agua y ese agua nos lo ponemos en el pelo después del lavado habitual. Frotamos, lo dejamos unos minutos y aclaramos, como si nos pusiéramos una mascarilla capilar.

Muchas personas estarán pensando ¡pero qué asco! y es que, en mi opinión, esto conlleva un proceso. Un proceso en el que empezamos viendo que todo lo que nos han contado no son más que tabúes sociales y que seguimos adueñándonos de nuestros cuerpos para conocerlos mejor. Una vez que damos el paso a sentirnos y vivirnos, entonces ya creceremos con los procesos que suceden dentro de nosotras. Una buena manera es el uso de la copa y si nos queremos lanzar a estrechar lazos con el flujo, genial. Pero cada persona tiene que ir haciendo este camino a su medida, paso a paso. Igual hoy no te atreves a ponerte tu sangre menstrual en la cara, pero seguro que te crea curiosidad mirarla más de cerca y ver cómo es.

Os dejo este vídeo de Beauty in Blood para que veáis lo que esta mujer es capaz de hacer con su flujo. ¡Aviso que es hipnótico!

Copa Menstrual 🍷 | Cómo ponérsela y quitársela sin dramas

Nos encanta la copa menstrual porque es un invento maravilloso que, a las personas menstruantes, nos ha facilitado mucho la vida, pero a veces nos cuesta colocarla y quitarla bien.

Nos surgen muchas dudas sobre cómo ponerla, cómo lavarla y cuidarla, por eso os comparto mis trucos y os cuento cómo la uso yo.