Orgullosxs de romper con el Orgullo 🤜🤛

No os voy a contar de dónde y por qué se celebra el Día del Orgullo Gay o por qué junio es el mes elegido. El dios de los buscadores os puede dar una respuesta rápida y concisa y además, si sois un poco atrevidxs, que confío en que lo seréis, os decantaréis por buscar información diferente y crítica que os revele datos de interés más allá del típico desfile.

Hoy vengo a sincerarme, a mostrarme yo, y es que cuando veo toda la parafernalia que se monta alrededor de la celebración del Orgullo hay algo que me chirría. Con esto no quiero decir que no esté a favor de las fiestas y celebraciones, todo lo contrario, me parece una manera divertida de llegar a un público más amplio y que todo el mundo se anime a unirse y participar. Sin embargo, haciendo esto y sólo destacando esta parte sucede lo que sucede, que se queda ahí y que para quien no se molesta en investigar más la celebración del Orgullo es eso, un desfile, una fiesta, un descontrol donde se juntan unas locas a cantar, bailar y follar. Esa es la sensación general que se queda en las mentes no críticas y eso no me gusta.

El Orgullo es mucho más que Gay.

Para que esto sea así hay varios factores: la no educación en mentes críticas que busquen más y que vean más allá que la primera imagen y dar solo esa primera imagen a un público no implicado en un principio.

Dicho esto, me enfada sobremanera la gestión que se hace del Orgullo, como sabréis y si no lo sabéis os lo digo yo, todo esto comenzó gracias a una mujer. Una mujer no cisgénero que se movilizó con sus compañeras para que la policía dejara de molestarlxs cada noche que se atrevían a pisar la calle. Sí, una mujer. Ahora quiero que mires algún programa donde pongan los actos, fiestas y otras celebraciones que se van a hacer entorno a esta fecha, así en general sin irnos a lo específicamente crítico. ¿Qué ves? Yo veo la palabra Gay, bueno Pride también porque somos muy guays y modernxs y usamos la palabra en inglés que queda más bonita. Gay. En eso resume todo. En inglés esto puede estar más justificado porque se tiende a usar ésta palabra para denominar a todas las personas homosexuales, no sólo a los de género hombre. Pero aquí, queridxs, nos gusta llamar a las cosas por su nombre y con gay sólo nos referimos a la orientación sexual de una persona que se considera hombre y que tiene relaciones con otra persona que se considera del mismo género. Y entonces si el Orgullo es gay, si en los programas la mayor parte está dirigido a este público y los emplazamientos donde se hacen las fiestas son ellos los clientes específicos, ¿dónde están todas las siglas que faltan?. De LGTBIQ+ solo marcamos la G y del resto nos olvidamos.

¿Para qué un Orgullo disidente?

La explicación a todo esto es muy sencilla. Es lo que hemos denominado el Polla Pride. Tengo que reconocer que yo no me he inventado el término, lo ha hecho la sombra de ArsEroticas que está en todo y es muy ocurrente. Y es que el público objetivo al que se dirigen la mayoría de actividades y partys organizadas es al colectivo gay, a secas. A hombres blancos, cisgénero, que tienen poder adquisitivo porque pertenecen a una clase social media-alta. Porque, esto es un campo en el que ya nos meteremos en otro momento pero tengo que soltarlo, los hombres cisgénero blancos sin pluma no ven tan vulnerados sus derechos y no olvidemos que cobran más en sus empleos, tienen mayor acceso al mercado laboral y una posición social diferente y si juntamos a dos o más… el nivel aumenta. Llevemos esto ahora a las relaciones de pareja, misma combinación, mismo resultado. Por eso la pobreza es mayor en las parejas de mujeres que de hombres, porque las desigualdades se multiplican sobre una misma mujer, por serlo y por declararse lesbiana y luego por dos al ser dos en la misma condición. Sobra decir que estoy hablando generalmente y del entorno que yo conozco y me rodea y que veo que se extiende a las personas Trans, Queer, Inter y demás géneros y orientaciones disidentes.

Volviendo al Polla Pride, ésta es una herramienta más de desarticular un movimiento reivindicativo. ¿Cómo vanalizarlo? vendiéndolo. Poniendo dinero y marcas por el medio para que se convierta y transforme de tal manera que la esencia se vaya disolviendo poco a poco y que nadie se de cuenta. El Mundial ya ha copado gran parte de las celebraciones que se hacen a lo largo del mes, ahora destacamos el día 28, que sí que este no podemos taparlo y ¿qué hacemos? ¡sacamos carrozas con marcas! despojamos al Orgullo de toda reivindicación y que siga la fiesta. En resumen: absorción, “normalización” y neutralización de las reivindicaciones. Por eso es tan importante que creemos espacios y encuentros diversos y disidentes donde nos organicemos y apoyemos y tener presente que quien quiera apoyarnos tiene que tener un compromiso real.

Otro Orgullo es posible, un Orgullo feminista, crítico, reivindicativo y transgresor. 

El 28 J es el momento perfecto para sacar otras formas de relacionarse y de vivirse. Es la fecha que debe durar todo el año para hablar por ejemplo de la No monogamia, de la Asexualidad, de Cuerpxs diversos, de Anarquía relacional y de otras muchas cosas que están ahí, tras palabras bonitas que solo resuenan en junio y que luego se olvidan.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El Orgullo crítico de Madrid crece cada año y reivindica un Pride inclusivo y disidente

 

Porno propio y autoco(ñ)ocimiento 📽️

No estoy acostumbrada a estar al otro lado. Siempre soy yo la que hace las preguntas, pero esta vez me he cambiado de lado.

Ester Ferré, CEO y co-fundadora del SexShop feminista Equality Sex, me ha puesto contra las cuerdas para sonsacarme qué es lo que opino sobre el Porno, el Porno feminista y cómo lo aplico en los talleres y en mi vida.

Aquí os dejo la entrevista que me ha hecho.

https://www.equalitysex.com/porno-feminista-ser-directora-de-tu-propia-pelicula-porno-feminista/

 

Sexo 👀 y feminismo 💪

A veces os preguntaréis, ¿qué tiene que ver el feminismo con los encuentros eróticos? Y por qué me empeño tanto en mezclarlo y meter el feminismo en la cama. A veces me han dicho que el feminismo y las reivindicaciones deben quedarse fuera de la habitación, pero yo no estoy de acuerdo. Como mujer sexual que soy, en mi forma de comunicarme eróticamente entran mis convicciones feministas. Sin ellas no sería yo y sin mí misma no podría tener una vida sexual satisfactoria.

¿Un encuentro erótico es solo una forma de sentir placer o puede ser una vía de expresarnos políticamente ? Para mí el sexo, entendido como encuentro erótico, es una vía que utilizo para poner en práctica mis convicciones. Dicho así suena un poco utilitarista y parece que despojo al erotismo de toda su esencia y lo dejo en algo meramente usable, como una herramienta. Lo que quiero decir, es que en el disfrute que hago con mis erotismos, sola y en compañía, mi mente y mi cuerpo están impregnados de esas ideas.

🧐 ¿Te has cuestionado de dónde provienen tus fantasías?

Si nos paramos a pensar, las prácticas sexuales habituales tienen una connotación social muy relevante. Las posturas, los roles, el imaginario erótico… en un principio está masculinamente construido. Es la parte principal, el placer se produce y reproduce para la mirada masculina (hombres sociales) mientras que, por otra parte comienzan a surgir eróticas discursivas especialmente diseñadas para la mirada femenina (mujeres sociales). Es la otra cara de una misma moneda. Por un lado, la cara de la moneda masculinizada muestra ciertos adjetivos eróticos, mientras que por la otra adquiere unos tintes totalmente diferentes. Dice E. Illouz en El consumo de la utopía romántica que hoy en día el amor está feminizado. Los adjetivos que se refieren al amor suelen ser “agradables”, “íntimo”, “tranquilo”, “dulce” o “tierno”. Domina una imagen de romanticismo que nos mete a todxs en una esfera de sentimientos feminizados. ¿Por qué es el amor y los sentimientos lo que está feminizado y no la pornografía, por ejemplo? Porque cuando hablamos de sexo y lo relacionamos con mujeres, ese sexo cambia totalmente. Se vuelve a la idea, socialmente implementada, de que que a las mujeres no nos gusta el sexo, nos gusta el amor. El amor entendido como la parte más tierna y sentimental de los encuentros eróticos, como si a nosotras no nos gustara su parte más física.

De aquí heredamos un imaginario erótico diferenciado por géneros. Lo que les gusta a unxs, no le puede/debe gustar a otrxs. Dentro de este imaginario erótico se estereotipa el ideal de belleza, el ideal de qué es sexy, atrayente, sensual y qué no lo es. Un cuerpo que cumple con determinadas formas será atractivo, mientras que si hay algo en él que lo diferencia de los otros, perderá un punto en la escala normativa de soy un/una tía/o buena/o. Y diréis, ya bueno y qué hay de feminismo en todo. Precisamente lo que leéis, nada. No hay una mirada crítica hacia nuestro comportamiento erótico en la sociedad si no lo atravesamos con el feminismo. Una vez que cambiamos la mirada y miramos cómo nos relacionamos con nuestro entorno vemos cómo chirrían los discursos. Cómo nuestro comportamiento hasta ese momento no ha salido de verdad desde dentro de cada unx de nosotrxs. Es necesaria una deconstrucción del imaginario erótico, un análisis de qué es lo que nos excita, lo que nos pone y por qué lo hace. Y lo que me parece más importante, la clave está en reconstruir esos imaginarios y esas maneras de comunicarnos eróticamente atendiendo a nuestros deseos. Cada personas es sexualmente diferente y diversa y por eso no podemos aceptar una heterogeneización sexual si somos diferentes, deseamos diferente y follamos de maneras diferentes.

El sexo como arma política

En el artículo que he publicado este mes en El Sextante decía que masturbarse es, para mí, un acto político. Meterse la mano entre las bragas y reconocerse como mujer deseante y defender la diversidad de deseos de las mujeres es la mejor arma política sexualmente hablando. La sexualidad de las mujeres se relega en muchos casos a la atracción de una pareja y a la reproducción, es por eso que una vez que una mujer se encuentra en una estabilidad sexual y sentimental, su deseo se va desvaneciendo y se centra en el placer por y para la pareja. La individualidad, de la que tanto hablamos en el sistema social actual, desaparece cuando la cama se comparte diariamente. Que todos disfruten, pero ¿qué hay de una misma? Cuando aparece una pareja a la que complacer y una vida en la que el tiempo es el bien más escaso, el auto placer es la última necesidad.

De ahí que reivindiquemos el auto-placer como arma. Tocarnos, masturbarnos y sentirnos es un camino hacia el auto-conocimiento. Este autoconocimiento nos hace ser conscientes de qué es lo que nos gusta y qué no. Cuando nos empoderamos en nuestra intimidad, lo hacemos a la vez ante lxs demás. Tengo claro lo que quiero y deseo, puedo demostrárselo al mundo. Y al mismo tiempo somos conscientes de cómo somos realmente. Puedo no entrar en los cánones, pero eso no quiere decir que sea menos atractiva. Soy diferente y en esa diferencia es donde debemos encontrar nuestras esencias.

👄 Mis encuentros eróticos y mis deseos ¿son feministas?

¿Qué pasa cuando nos encontramos con que algo que nos gusta no entra dentro de “lo bien visto” por el feminismo? Esta es una discusión que he tenido varias veces. Me quedé atónita cuando me contaron que hay gente que no admite que a otras, feministas, les gustaran los roles de sumisión donde ellas eran las sumisas o juegos donde hay violencia de por medio. Y es aquí donde surge el “que el feminismo se quede fuera y que cada unx disfrute como quiera”. A mi me puede gustar ser sumisa, si soy consciente de qué juegos acepto, lo hago con mutuo consentimiento y es algo de lo que disfruto, ¿por qué no lo voy a hacer? Volviendo al tema del imaginario erótico, ¿qué pasa si mi fantasía más recurrente es que me ataquen? ¿como soy feminista no me puede gustar? Lo importante, para mí, es ser conscientes de las realidades. Podemos hacer una análisis individual y hacernos conscientes de por qué me atrae eso, pero si es algo que nos hace excitarnos y no hay mayor perjuicio, por qué no voy a permitirme excitarme con ello.

Con la pornografía sucede algo similar, yo siempre animo a buscar un porno más diverso en el que nos sintamos identificadas y se atiendan a todos los deseos, pero si a veces (o más) me apetece acudir a una película porno mainstream porque me gusta o porque en ese momento es lo que me apetece, ¿por qué privarnos? Los deseos son parte de nosotrxs y debemos disfrutar de ellos sin restricciones, para mí el feminismo está dentro de mi mundo erótico y mi mundo erótico intento construirlo con mis principios feministas presentes, pero ese mismo feminismo en el que yo creo no me coarta ninguno de mis deseos.

Hace poco dije que follarnos es un acto revolucionario y de verdad lo creo. Desde nuestros deseos y sexualidades podemos cambiar el mundo.

 

Taller Porno Feminista en Somos Peculiares

¡Así se empieza la semana! Os comparto la información sobre el Taller de Porno Feminista que haré el próximo 2 de Marzo en el espacio de Somos Peculiares.

¿Cómo te sientes cuando ves porno? ¿No encuentras una película que te guste y te represente sexualmente? ¿Crees que lo que ves en la pantallas es solo ficción y no te atreves a ponerlo en práctica? Con el taller de Porno feminista te proponemos descubrir que el porno es mucho más que una película de sexo explícito.

El porno es atravesar la pantalla y sentirnos dentro de una trama en el que el sexo es el protagonista. Pero, ¿qué pasa cuando ese encuentro erótico que estamos viendo no representa nuestros deseos y sexualidades? Hemos llegado a este punto y por eso en este taller queremos mostrar una nueva forma de ver porno, descubrir otro tipo de cine para adultos que represente nuestras sexualidades y, además, aprender que también podemos ser los sujetos de un vídeo pornográfico.

Por ello, desde Somos Peculiares y Ars Eroticas os proponemos a través de María Torre, quien dirigirá el taller, saltar la barrera de la ficción y que nos creamos protagonistas de nuestras propias historias. Además de ser una manera de erotización, vernos a través de la cámara nos hace cambiar la mirada sobre nosotras mismas y sobre nuestro cuerpos. Reflejar nuestras sexualidades nos ayuda a valorarlas y crecer con ellas. Empoderarnos a través de nuestras sexualidades, de eso se trata.

El taller, que será el viernes 2 de marzo en la redacción de Somos Peculiares y durará dos horas aproximadamente, consta de dos partes: una teórica y una práctica. En la parte teórica hablaremos de por qué existe este movimiento, quiénes están detrás de él y dónde podemos encontrarloVeremos muchos vídeos, partes de documentales y hablaremos largo y tendido. ¡Nos vamos a escuchar! Vamos a contar cómo nos sentimos cuando vemos porno, dónde accedemos a él, para qué nos sirve… y debatiremos sobre las películas que os proponemos.

En la parte práctica, y tras ver todo lo anterior, pondremos a trabajar la imaginación. Haremos un pequeño guión de una película en la que reflejaremos lo que nos apetezca. Aquí hay libertad total para crear y sacar de nuestro imaginario erótico las mejores propuestas.

Como colofón, os podréis llevar todo impreso para que podáis seguir investigando en casa y compartirlo con quien os apetezca. También se sorteará una lámina. El taller incluye una consumición (refresco, cerveza o kalimotxo).

Inscríbete aquí

Flexibilidad sexual, ¡no dejes que te encasillen!