Ser feminista en la cama, ¿sí o no?

Somos feministas en el trabajo, en la calle, en cada comida familiar, pero ¿sabes dónde está la verdadera revolución? ¡En tu cama!

El sexo puede ser lo último en lo que has pensado cuando te has replanteado la sociedad en la que vivimos. Vemos las desigualdades en el ámbito laboral, en la barra del bar y en las tareas domésticas, pero en la cama, ¡qué va! La cama es solo placer y el placer no entiende de brechas de género. Lo sentimos, pero tenemos que decirte que sí. Que tus momentos de placer compartidos con otra persona también pueden mejorar y ser más igualitarios.

¿Cuántas veces has cedido al dar placer, te has quedado con las ganas o no has acabado como te gustaría? No hay nada más que añadir señoría, eso es todo lo que tenemos que argumentar para que veas que no gozas igual que la persona que tienes a tu lado.

Si luchamos por ser iguales y tener las mismas oportunidades, ¿por qué no hacerlo también entre las sábanas? Anabel Mira, psicóloga y sexóloga opina que “El tema no es qué metemos debajo de las sábanas sino cómo lo metemos”. Es importante no perder de vista que, más allá del activismo o de lo político, debajo de las sábanas somos personas desnudas, vulnerables y con ganas de pasarlo bien. No hay enemigos, somos cómplices, y si queremos un buen cómplice es labor de ambas partes hacer de las sábanas un espacio de escucha, intercambio igualitario, y sobre todo de placer salvaje”.

El feminismo nos ha enseñado a ver la realidad de una manera más clara y percibir las situaciones en las que no somos tratadas como las personas de otro género. Sin embargo, el placer sigue siendo un asunto pendiente. Estamos ante una auténtica revolución en las redes sociales en las que muchas mujeres han tomado la bandera de la liberación corporal y la del deseo. Reclamar nuestros deseos y expresarlos libremente es un camino que todavía estamos empezando a conquistar.

La sexóloga y trabajadora social Isabel López nos recuerda lo importante que es cuestionarse el deseo y lo que cada persona entiende por placer. “Somos objeto de deseo para otra persona, pero también somos sujeto, y eso a veces se nos olvida, sobre todo a las mujeres. Es importante comprender que hay personas que en su biografía lo único que han aprendido es a ser sujetos y desear objetos, y otras, al contrario, a sentirse únicamente objetos y ver sujetos deseantes en los demás”. A lo que Mina añade que “Revindicar un espacio propio de placer, de búsqueda de deseos, de convertirse en sujetos y no objetos es muy importante. Conocerse no desde donde se supone que debíamos estar, sino desde donde queremos estar”. Por lo tanto, el primer paso eres tú. Conocer qué es lo que a ti te gusta, te excita y satisface es el primer escalón en esta escalera hacia el auto-conocimiento y aunque ahora no te lo parezca, el feminismo te está ayudando a hacerlo.

Brecha de deseo

Hay veces que el sexo se convierte en una tarea más del día a día. En la lista de la compra bien podríamos incluirlo, eso sí, como la última labor a realizar. Antes de ponernos a ello, pensamos en la lavadora que queda por poner, en el montón de ropa por doblar o en todo lo que no hemos comprado hoy. Nos vamos a la cama con todos estos pensamientos y nos encontramos a una pareja, generalmente un hombre, que nos pregunta si hoy nos apetece. Y tú te preguntas, ¿por qué a él le apetece y a mí no? Apunta esto: carga mental. Esas dos palabras son las culpables de que tu deseo esté por los suelos.

Tú, generalmente, te ocupas de pensar en qué hay de comer, en prepararlo todo, revisar y estar pendiente de cada miembro de la familia, incluso si solo sois dos. Sin embargo, él asume tareas pero esa carga te la deja a ti porque sabe que la asumes. Su cabeza está más libre para dedicarse a fantasear, a pensar en el sexo y en su cuerpo, mientras tú piensas en todo menos en tus deseos íntimos. ¿Te suena algo? Para las sexólogas esta cuestión va más allá y es que, según Mira, el deseo y los encuentros no deben convertirse en una tarea más y la educación sexual junto con la comunicación es la base.

“Aprender a verbalizar los deseos o no deseos, a comunicarnos con nosotras mismas y con el otro. Al final es una cuestión de cambio de perspectiva de ambos y de una búsqueda no solo de respeto y entendimiento, sino también de placeres”. Para López es importante reservarse esos momentos. “Hay varios factores necesarios para poder tener una relación erótica, y uno de ellos es buscar el momento adecuado, porque a veces se nos olvida que para follar, para compartir fluidos, para amarnos y cuidarnos, necesitamos tiempo, y no distracciones”.

En cuanto a la brecha de género en el deseo Mira opina que “Ambos géneros están bastante perdidos en este tema. Cada uno desde sus mochilas, la cuestión del deseo y el placer se ha quedado en la superficie y nunca se han parado a darle la suficiente atención. Porque no es una cuestión de orgasmos, de quién llega o no, es una cuestión de plantearme que el deseo y el placer va más allá de la mecánica de follar”. En cuanto a si debemos ser feministas en la cama, las expertas apuestan por olvidarse del deber y simplemente ser atendiendo a los diversos deseos con respeto.

Hacerse lesbiana es la solución

Muchas veces hemos oído y leído en estudios sobre el placer sexual que las relaciones eróticas entre mujeres son mucho más satisfactorias. Conocer el otro cuerpo igual que el tuyo, saber dónde tocar y cómo ayuda y mucho a que las relaciones sean más placenteras. Además, las mujeres que comparten vida íntima gozan de una mayor comunicación, así como de ganas de romper con todos los tabúes establecidos. Todos estos ingredientes hacen que el sexo entre dos mujeres sea más equitativo y ambas disfruten por igual. Pero, ¿es esto real? “Las relaciones eróticas entre dos mujeres podrán ser satisfactorias y placenteras en la misma medida que la de dos hombres, o un hombre y una mujer, siempre y cuando ambas personas busquen el goce y sepan lo que quieren”, afirma López. A lo que Mira añade que “No es una cuestión de ser mujer, hombre u otra categoría. La búsqueda de lo igualitario y la satisfacción no debería tener género, ni tampoco plantearse desde los estereotipos. Una relación homosexual entre mujeres no es garante de placer, lo que es garante de placer y diversidad de prácticas es la comunicación de los deseos y los apeteceres”.

Artículo publicado en NovaLife

El género importa

Personas. Todas somos personas. ¿Por qué usar géneros si podemos eliminarlos y ser simplemente seres humanos? Queda muy bonito decirlo así, pero en la realidad todas las personas no somos iguales y de ahí la importancia de destacar las desigualdades con las que nacemos.

Yo solía pensar que el género, esa construcción social que nos marca desde antes de nacer, debía ir modificándose y suprimiéndose hasta desaparecer para así llevarse consigo las diferencias entre mujeres y hombres. Las diferencias que la sociedad dice que tenemos y que según las cuales recibimos un trato diferente en todos los aspectos de la vida. Estas diferencias no son positivas para ningún género, y mucho menos para el femenino. De ahí que la palabra igualdad se haya instaurado en todo, a veces más por moda que por verdadera convicción. Estar está, pero ¿de verdad es positivo eliminar los géneros?

El otro día leí este artículo en Tribuna Feminista que me hizó reflexionar y me recordó a una discusión que tuve conmigo misma hace poco. Estoy leyendo Historia y análisis político del Lesbianismo. La liberación de una generación de Beatriz Gimeno, un libro imprescindible para entender la construcción e importancia del lesbianismo político y por ende la de ser mujer. En él se habla de Feminismos y de otras teorías que han ido surgiendo como es el caso de la Queer. Soy una apasionada de Paul B. Preciado. Devoro sus libros y me fascina su manera de romper con todo y de deconstruir el sistema sexo/género. Pero, con las dos partes en mi cabeza y una reflexión profunda, he llegado a la conclusión de que marcar el género es imprescindible como acción política.

Eliminar el género, sobre todo el femenino, significaría borrar la importancia de todas las desigualdades con las que vivimos cada día. No creo posible situarnos en la misma línea porque no hemos tenido las mismas oportunidades, no se nos reconoce de igual manera, no podemos subir al mismo escalón cuando a una parte se le exigen subir antes 40 y a la otra 20. No es posible porque lo que necesitamos es equidad, que no es lo mismo que igualdad.

Hace unos días se anunció la medida que ha tomado una Universidad holandesa de contratar sólo a mujeres. En un principio puede parecer condescendiente contratar sólo a mujeres y va contra la opinión de realizar candidaturas sin género y foto para evitar prejuicios, pero si no se realizan medidas así, nunca se va a conseguir llegar a un punto equitativo. No queremos que se nos elija por el género, sino por nuestros méritos, esfuerzo y habilidades, pero, esto en nuestro mundo todavía no es posible. Por ello, ser mujer es sinónimo de seguir luchando por defender un género que debe reconocerse.

El género es importante a la hora de tomar medidas políticas y judiciales. Sin género no podríamos contabilizar los asesinatos a mujeres por ser precisamente eso mujeres. El patriarcado afecta a cualquier género, sí, pero ya sabemos quiénes son las principales afectadas. Si dijéramos que han matado a una persona no estaríamos visibilizando el asesinato machista ni la violencia de género que es lo que es y no una muerte más. Sin género no tendríamos en cuenta que la trayectoria vital no es la misma en todos los casos y que hay etapas, como puede ser la maternidad, que no repercute de igual manera. Podemos y debemos trabajar por ser más equitativos e igualitaros, por impulsar la coeducación, la conciliación, el reparto equitativo de trabajo reproductivo y asumpción de tareas, pero debemos ser realistas. Aún no lo hemos conseguido y queda mucho por hacer. Así que, aunque nos encantaría ser personas abiertas andando por la calle sin poner una etiqueta sobre cada una de nosotras, esto no es posible porque yo soy una mujer que comparte su vida con otra mujer. Porque si vivo así es porque he decidio políticamente que voy a ponerle la zancadilla al patriarcado y quiero que se me reconozca como tal.

Qué es un plan de parto y cómo se hace

Últimamente mis redes sociales se han llenado de mujeres embarazadas. Yo ya le he cambiado el nombre a Instagram por el de Preñagram y hay un tema que me ha llamado la atención y sobre el que me he lanzado a investigar. ¿Cómo se hace un plan de parto?

Me he dado cuenta recientemente de la importancia de este tema. Ahora lo oímos habitualmente, pero yo no lo había escuchado y tenía curiosidad por saber qué es un plan de parto y sobre todo, cómo se hace. Me he puesto las pilas y en mi último artículo para Nova Life os cuento de la mano de la asociación El Parto es Nuestro cómo podemos prepararnos para ese momento 👇 .

Has asistido a todas las clases pre-parto, a clases de yoga para embarazadas, conoces todas las técnicas para llevarlo lo mejor posible e incluso estás en un grupo de WhatssApp en el que os contáis al minuto los cambios que vais sintiendo. El parto es, sin duda, no el desenlace, sino el comienzo de una nueva vida. Lo que te transformará para siempre y por ello debe ser un momento en el que te sientas tú misma, estés cómoda y seas tú la que controle la situación.

Hasta no hace mucho concebíamos el parto como un tránsito. Un momento en el que nos trataban como a un instrumento para traer a la vida a esa nueva personita olvidándonos de nuestro papel crucial. Asociaciones y grupos de mujeres han alzado la voz contra esto poniendo en relieve que nosotras somos las que debemos dirigirlo y sentirnos libres de pedir lo que necesitemos y deseemos en cada momento con la ayuda de los y las profesionales.

Una buena herramienta para tener un mayor dominio sobre nuestros partos es hacer un plan de parto. Desde El Parto es Nuestro, una asociación sin ánimo de lucro formada por usuarias y profesionales que pretende mejorar las condiciones de atención a madres e hijos durante el embarazo, parto y posparto en España, nos aclara que “El Plan de Parto y Nacimiento es una manifestación de voluntad escrita. Es nuestro consentimiento informado. Es un documento con el que ejercemos nuestro derecho a decidir libremente, a consentir o no sobre las intervenciones médicas que se le propongan”.

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The Sorority Van arranca de nuevo 🚐🌬️

¡Volvemos a la carretera! 🚐🌬️

✅Maleta pensada (aún no la he hecho voy a ser sincera).

✅ Bolsas preparadas.

✅Sala reservada.

✅Comida pedida.

🔜 Sólo nos faltáis vosotras.

The Sorority Van ya está nerviosa, la vamos a usar como excusa, pero somos nosotras las que estamos ya con ese dolor de tripa de cuando viene algo bueno y tienes que estar firme y serena. Esos nervios que alimentan el alma y que nos hacen meternos en nuevos proyectos locos. Susana, Espe, Ana y yo ya estamos emocionadas por volver a veros y es que con el trajín, el trabajo y todos los demás quehaceres no os conté bien cómo fue nuestra primera parada.

Madrid

Voy a volver atrás en el tiempo para recordar cómo fue. Con una palabra me vale: MARAVILLOSO. Con mayúsculas y todo. No imaginábamos un estreno tan apoteósico y bonito como que el que tuvimos. Ver hecho realidad tantos planes fue una subidón de adrenalina que nos dio impulso para aguantar una jornada muy larga e intensa.

Desde que os recibimos en el desayuno con vuestras caras de ilusión y expectación hasta que os despedimos con besos y abrazos fue una sucesión de emociones. Una tras otra. A veces risa, a veces lágrimas, a veces miradas cómplices y a veces caras de desaprobación, porque oye en todo no se puede estar de acuerdo, así que también hubo espacio para poner en relieve que cada una tenemos una manera diferente de ver la realidad.

Me paso a la primera persona para agradeceros personalmente vuestra entrega en los talleres y charlas. No os lo pensásteis dos veces, y eso es muy valiente, abrir vuestros corazones y experiencias. En particular el taller que yo impartí. Superó incluso mis expectativas. Es muy complicado conseguir que mujeres que tan solo se conocen desde hace dos horas se vuelquen de esa manera y ellas lo hicieron. Los susurros que se oían en la sala me erizaron la piel y es algo que compartí con mis compañeras de aventura, nos dejasteis con el corazón bien lleno.

Mallorca

La ruta sigue y ahora le toca el turno a Palma de Mallorca. El próximo 18 de mayo hacemos otra parada. Será en el Hotel Avenida Plaza de Mallorca y de nuevo inauguramos una jornada que empezará a las 10 de la mañana y acabará sobre las 8/9 de la noche.

Repetimos talleres, charlas, encuentros, networking… esta vez con rostros nuevos. Con nuevas voces que relaten otro tipo de experiencias. Y así, cuando acabemos la ruta completa tendremos un archivo enorme de todas las voces que hemos escuchado y vivencias que nos han acompañado.

Si no quieres perdértelo pásate por nuestra web en la que podrás conseguir una entrada para el evento.

¡Os esperamos!

No simplemente Mujeres

Mañana es #8M.

Es el Día Internacional de la Mujer (o mujer trabajadora) que se celebra desde hace más de un siglo en conmemoración de las protestas de 1908 por parte de las trabajadoras del sector textil en Estados Unidos. Durante la revuelta murieron 145 trabajadoras en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist en Nueva York y por ello la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhague en 1910 comenzó a conmemorar este día.

En algunos países es festivo y en otros hemos cambiado las tradiciones de felicitar a las mujeres por la de parar el mundo, salir y reivindicar los derechos que se nos siguen negando.

Durante estos días hablamos y mucho de las feministas que marcaron un antes y un después en diferentes momentos de la historia y que gracias a su valentía tenemos más derechos. Pero hay muchas otras mujeres que no salen en las ilustraciones que encontramos en las redes sociales ni en los libros que las recuerdan. Tenemos figuras importantes que se repiten hasta la saciedad y por el camino nos vamos dejando otras. Hoy vamos a recordar algunas de esas mujeres que también consiguieron hacer un hito histórico y que allanaron el camino a sus compañeras.

Sarla Thakral


Sarla Sharma, nombre de soltera, fue la primera mujer piloto de la India. En 1936 recibió una licencia de piloto de aviación del Grupo A tras de su exitosa carrera de mil horas de vuelo. La inestabilidad que se vivía en la India antes de su indepencencia le hizo más difícil conseguir la licencia de piloto comercial del Grupo B, pero continuó con su entrenamiento y después de que el país lograra la independencia obtuvo su licencia de piloto profesional, ejerció como piloto personal de aviones del Rey Alwari en 1948 durante seis meses.

Annette Kellerman

Annette Kellermann, nadadora profesional australiana, estrella de cine del vodevil, escritora y emprendedora, fue una de las primeras mujeres en usar traje de baño de una sola pieza. Kellermann fue una defensora de la salud, el ejercicio y la belleza natural a lo largo de toda su vida y fue detenida por indecente al vestir el traje de baño.

Tuvo tanto éxito que creó su propia línea de moda de baño. Además, se la reconoce como la inventora de la natación sincronizada tras su actuación en el año 1907 en el New York Hippodrome.

Margaret Bourke-White

Fue la primera mujer corresponsal de guerra y la primera a la que se le permitió trabajar en zonas de combate en la Segunda Guerra Mundial. También fue la primera mujer fotógrafa que trabajó para la revista Life, dirigida por Henry Luce. La portada de la primera edición, el 23 de noviembre de 1936, fue con una fotografía hecha por ella.

Bourke-White se consideraba de izquierdas e hizo varios viajes a la antigua Unión soviética (URSS). En 1930 fue la primera fotógrafa occidental a la que se le permitió fotografiar la industria soviética. En 1931 publicó “Eyes on Russia“.

Winnie

Winnie era una de las 2.000 mujeres que trabajaban en los astilleros estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.

*No he encontrado más información sobre ella.

Marina Ginestá Coloma

Militante comunista durante la Segunda República y la Guerra Civil Española.

Se hizo más conocida por la fotografía que el 21 de julio de 1936 le tomó el fotógrafo alemán Hans Gutmann (Juan Guzmán) en la terraza del Hotel Colón de Barcelona, con 17 años. Esta foto se convirtió en uno de los iconos gráficos de la Guerra Civil.3 Durante la contienda trabajó como periodista de varios medios de comunicación republicanos, así como de mecanógrafa y como intérprete del corresponsal del diario soviético Pravda.

Fue una pionera del feminismo y del cooperativismo en Cataluña y participó en la Semana Trágica de 1909

Elspeth  Beard

Con 24 años, en el año 1980, se compró una BMW R60 del año 74 con 45.000 km y comenzó a viajar por Escocia e Irlanda. 
Es una de las mujeres pioneras que lograron dar la vuelta al mundo en su propia moto. Aquí tenéis toda la historia.

Leola N. King

Fue la primera mujer agente de tráfico de Estados Unidos.

*No he encontrado más información que la foto en Washington DC. de 1918.

Muchas veces reconocemos a las mujeres que inventaron cosas o contribuyeron al avance científico, pero los actos cotidianos pueden ser igual de revolucionarios y no debemos olvidar a todas estas mujeres (y otras muchas) que rompieron los moldes de sus sociedades.