Orgasmos de cérvix y energía sexual, ¿cómo conseguirlo? | Con invitado de honor Sergio Fosela y su Terapia Sexitiva

¿Cuántos tipos de orgasmos somos capaces de tener? Si recordáis hubo un tiempo en el que estábamos obsesionadas y obsesionados por los tipos de orgasmos. Que si el orgasmo de clítoris, el orgasmo vaginal, el orgasmo a través de los pechos… y hoy os digo ¿habéis tenido alguna vez un orgasmo cervical?

El orgasmo cervical es el que se produce en el Cérvix y, según los y las expertas y personas que lo han vivido, es uno de los orgasmos más potentes que podemos llegar a sentir. Yo si os soy sincera no sabía que este tipo de orgasmo existía. Fue cuando oí la experiencia de una compañera que narraba cómo le latía el útero en según que orgasmos cuando me puse a investigar. Por la descripción deduje que lo que ella sentía era un orgasmo cervical, pero ¿cómo se alcanza un orgasmo de cérvix?

Me he propuesto aprender y ponerlo en práctica, pero no lo voy a hacer sola, hoy tengo ayuda. Sergio Fosela, sexólogo, coach sexual y de pareja y un auténtico experto en energía sexual se ha prestado a echarme una mano con este tema. Fosela es el creador de Terapia Sexitiva, un libro de esos que todo el mundo debería tener en su mesilla para preguntarse cosas de vez en cuando y aprender que no todo en la sexualidad es algo físico, sino que va mucho más allá. Tengo que confesar que no sé mucho de esto, así que vamos a empezar primero organizando nuestras energías y ya luego hablamos de orgasmos.

¿La energía sexual existe?

Hace poco en las redes sociales tenía un día de esos de inspiración y con bajo apetito sexual, esas épocas por las que pasamos todxs, y automáticamente en esos momentos pensamos que igual nuestra pareja ya no nos atrae tanto y caemos en el típico “hay que reinventarse”. Pero yo pensé, no es que haya ningún problema es que la vida va cambiando y nuestros deseos y apetencias sexuales con ella. La sexualidad no desaparece ni se destruye, sino que se transforma. Sergio Fosela en cambio opina que el deseo se puede quedar “dormido”. “No creo que pueda transformarse pues no veo la forma en que el deseo pueda cambiar de estado o vibración, como la energía (sexual). Pero sí es cierto que no se destruye ni desaparece. Tan sólo se aletarga. Con la energía sexual sucede un poco lo mismo -aunque ésta sí puede llegar a transformarse, sobre todo en las “transferencias” de las que se oye hablar últimamente mucho – ya que, para mí, deseo, excitación y energía sexual son “primas-hermanas” e influyen directa e indirectamente las unas a las otras”.

Los bloqueos sexuales que a veces sentimos pueden provenir de muy diferentes vías y éste es el objetivo de las terapias Sexitivas que realiza Sergio, trabajar el empoderamiento sexual desde lo vivencial, para romper esos bloqueos y permitir reconocer, fluir y desarrollar la energía sexual. Pero ¿cómo podemos trabajar nuestras energías sexuales? “Hay distintas vías para trabajar la energía sexual. Pero para mí la forma más práctica y fundamental es poniendo conciencia a nuestra sexualidad, es decir, todo lo que hago y me hacen es para mí, sintiéndolo y poniendo toda mi atención en mi placer, sin presión, sin expectativas, sin egos y sin “cumplir”. Pero lo difícil es hacerlo cuando existen bloqueos, miedos, creencias limitantes, culpas y vergüenzas que nos impiden disfrutar de la sexualidad con plenitud. De este modo es imposible cultivar la energía sexual ya que permanecería inhibida” aclara Sergio.

La energía sexual

Estar yo sola con mi energía me parece relativamente fácil porque mi placer sólo lo gestiono yo, pero cuando lo compartimos con otra persona, ¿qué pasa con esas energías? ¿cambian?. “¿Por qué debería cambiar o ser distinta? Nuestra energía puede ser mayor o menor según nuestras circunstancias, y no se transforma porque haya alguien o no en nuestras vidas (¡menuda locura sería!)” responde.  “Lo que si puede ocurrir es que nuestra energía sexual al estar en pareja sí cambie nuestro estado de ánimo, deseo, excitación, etc y parecer que tenemos más energía sexual con pareja que sin ella. La energía sexual alimenta nuestras emociones principalmente, y evidentemente si estoy con alguien por quien siento atracción sexual, va a potenciar esa sensación y excitación, cosa que a solas no suele ocurrir. Pero ojo, igualmente puede potenciar una emoción derivada de una mala experiencia sexual y hacernos afrontar la siguiente con miedos o dolor, algo que tampoco es frecuente que ocurra a solas. Así que, no es diferente, pero si es distinto su funcionamiento”.

¿Es diferente un orgasmo clitoriano a uno cervical?

Desde que me puse a investigar este tema he visto que el Orgasmo cervical está de moda, pero ¿en que se diferencia un orgasmo cervical de uno estimulando el clítoris? Físicamente Sergio aclara que ” en las contracciones que suceden al darse el orgasmo. En el clítoris principalmente se contraen el músculo pubococcígeo (sobre todo el periné) y la entrada de la vagina; en el cérvix se contraen el útero y la vagina. Estos espasmos van a hacer que el orgasmo se sienta diferente. Otra diferencia es a nivel cerebral; ambos estímulos orgásmicos provocan el orgasmo en el córtex, pero en distintas áreas (adyacentes, eso sí), lo que hace que se sientan ligeramente distintos. Y después está la forma en que se produce el orgasmo; con el clítoris el impulso nervioso viaja hasta el sacro para subir por la médula hasta el cerebro y con el cuello del útero el impulso nervioso viaja directamente al cerebro a través del nervio vago.

Aparte de lo más puramente físico, ¿sensorialmente es diferente?  ” A nivel sensorial el estímulo orgásmico cervical puede provocar una “sensación orgásmica continua” como yo lo llamo, o sea, es como un orgasmo que nunca para. No hay período refractario. Sólo para  parar el estímulo y vuelve a activarse al reiniciarse el estímulo, aunque hayan pasado un par de minutos”.

“Después está la parte subjetiva que me parece interesante tener en cuenta. Los testimonios de mis pacientes, lo describen como un orgasmo expansivo, brutal, con sensación de “morirse” (puede que sea este el estímulo que provoca lo que conocemos como la petite mort) y que les permiten encadenar orgasmos sin dificultad. Lo describen también como mucho más placentero y satisfactorio”.

¡¿Cómo consigo tener un orgasmo de cérvix?!

No sé vosotras pero visto las sensaciones que produce no me importaría probar a tener un orgasmo de este tipo.  Sergio Fosela ha hecho una minucioso estudio en el que detalla la técnica para conseguir orgasmos de cérvix. De momento no está disponible, pero muy pronto podremos verlo en su web.

Se realiza a través de un masaje del cérvix y de la vagina y cualquier mujer con útero podría alcanzarlo. “Lo que sí hay que tener en cuenta, es que, aunque la hipótesis es que cualquier mujer puede tenerlo, se deben cumplir unas premisas. Y es que esa mujer no tenga dificultades que le impidan disfrutar de su placer y obtener orgasmos tanto a solas como en pareja (con el estímulo que sea). Si sufre anorgasmia, o no se masturba y no siempre logra llegar al orgasmo en pareja o tiene sentimientos de culpa por sentir placer, por poner un ejemplo, sería imposible alcanzar el orgasmo a través de este tipo de estímulo orgásmico ya que no lo hace con ningún otro” añade Fosela.

El cérvix también es una parte importante de nuestras vidas sexuales

¿Por qué en el cérvix se pueden obtener orgasmos?

A mi me sigue llamando mucho la atención que esta zona sea tan placentera y Sergio lo resume así: A pesar de lo que se venía creyendo hasta ahora, de que la vagina sólo tiene sensibilidad en el primer tercio (con la justificación de que, si no, los partos serían insoportables del todo, algo que no me cuadra en absoluto si has visto un parto en directo) resulta que sí está totalmente inervada. Así que, si hay receptores sensoriales, puede haber orgasmo. Yo de todos modos tengo mi propia teoría aprendida hace mucho tiempo en mi camino por la energía sexual: Si al producirse un orgasmo por estímulo del cérvix el útero y la vagina se contraen, cuando masajeamos y estimulamos ambas zonas, lo que estamos provocando son pequeñas contracciones (simulamos una contracción orgásmica) y el cerebro si piensa que está teniendo un orgasmo, al final nos lo da. Y ¿por qué no lo he sentido nunca si me he estimulado la vagina muchas veces a solas y con mi pareja? Pues porque seguramente tu útero está espástico (rígido y tenso). Por eso es necesario realizar la técnica que propongo en mi trabajo, para que poco a poco vaya descontracturando la vagina, eliminando tensión uterina y dejando el útero flexible y móvil. Al cabo de pocas sesiones, el masaje se transforma en una masturbación maravillosa que lleva al orgasmo cervical”.

Dónde tocarse exactamente

Creo que necesito un mapa de mi cuerpo para encontrar ese camino, “No tiene mucha dificultad. Lo difícil a veces es tener la paciencia para explorar, estimular, sentir y abandonarse a las sensaciones sin aburrirse o agobiarse. Muchas veces como no se siente nada en los primeros minutos, se abandona y se va a lo que se conoce. Así que imagina pedir estar una hora durante varios días sin sentir nada”.

“Para localizar el punto que provoca ese orgasmo con exactitud, es justo por encima del cuello del útero, en el fondo del saco vaginal anterior. En pareja no hay dificultad para llegar a ese punto, pero a solas, es necesario poner un pie encima de un taburete alto antes de introducirte el dedo (tendrías una pierna en cuclillas y otra estirada y de pie)”.

No puedo dejar escapar a Sergio sin hacerle ESA pregunta que tanta polémica suscita, ¿de verdad hay diferentes tipos de orgasmos o en realidad son diferentes formas de estimular que llevan al mismo fin?

“El orgasmo se sabe a ciencia cierta que se produce en el cerebro. Lo que existen son estímulos orgásmicos que viajan al cerebro y desencadenan ese estado máximo de placer. Si se acarician las zonas erógenas (zonas con una sensibilidad especial al tacto) y estamos en un estado de relajación y clave erótica, estos estímulos orgásmicos se harán muy fuertes provocando el orgasmo. Pero las caricias pueden darse en zonas no consideradas erógenas y provocar un orgasmo e incluso sin llegar a haber contacto puede haber orgasmo (como ocurre en los sueños húmedos).

Así que son diferentes formas de estimular, pero para mí, aunque todas lleven al orgasmo, generan distintas sensaciones y por eso me parece bien etiquetarlos como si fueran diferentes, ya que cada persona los siente diferentes, los consiguen de forma diferente y para cada una, uno es más fácil que otro. Y así conseguimos distinguirlos mejor al pensar en ellos o sentirlos”.

Sergio Fosela creador de Terapia Sexitiva

EVA 🐛 y los clítoris contentos | Orgasmos en el clítoris

Tiene alas y no es un pájaro. Serpentea y no es una serpiente. Zumba y no es una mosca. ¿Qué es?

¡EVA!

Eva es uno de los estimuladores más compactos, versátiles y bonitos que hay. Y lo digo muy segura, por eso he tardado tanto en escribir este post, porque la he testado a conciencia para conocerla bien y poder presentárosla. Eva es muy entrañable, parece inofensiva por su aspecto pequeño y delicado, pero es un juguete de lo más sofisticado (a pesar de su sencillísimo uso).

¿Qué o quién es Eva?

Os presento a Eva II, una de las últimas novedades de Dame Products, un proyecto que enamora nada más conocerlo. Dos mujeres al frente de una empresa que piensa en el PLACER Femenino. Sí, así con mayúsculas, porque tienen pocos productos pero muy bien pensados y diseñado para personas con vulva.

Eva es un vibrador fabricado en silicona pensado para parejas. En principio para parejas heterosexuales, para que este bichito estimule la vulva, concretamente el clítoris mientras se está jugando e incluso durante la penetración. Pero ya sabéis que aquí a todo le damos la vuelta así que la hemos probado en relaciones sexuales entre dos personas con vulvas.

Su cuerpecito es muy sencillo, una parte principal donde va el mecanismo y las dos alas. ¿Para qué son las alas? para que se quede encajada entre los labios de la vulva. Eva viene, se prepara, pliega sus alas se acurruca entre los labios y se expande para no moverse de ahí ni con los ritmos de vibración más altos ni si te apetece ponerte a hacer piruetas.

Una vez en su posición en su cabeza tiene una parte que podemos presionar para que empiece a trabajar, que a veces se acomoda y se hace la vaga. Le damos una vez y empieza la fiesta. Tiene tres ritmos, de menor a mayor intensidad. Es un juguete manos libres, ya que una vez puesta no hace falta tocarla más. Ella solita se encarga de todo y tú, solo tienes que disfrutar.

Simplemente con presionar se enciende y se apaga.

Eva y las mujeres

Como os decía Eva está pensada para disfrutarla en soledad o en parejas, no indica que sea exclusivamente para heterosexuales (en el caso de las parejas), pero por su forma y modo todo indica que sí. Pero en ArsEroticas le hemos dado la vuelta y la hemos puesto a prueba. Y ha pasado la prueba.

En primer lugar por el juego que ofrece. Al ser un juguete tan discreto y llamativo hace que se genere un juego muy rápidamente. Es como si recibiéramos una visita, una invitada a jugar. Una se la coloca y la pone en marcha mientras los juegos van surgiendo. La excitación va aumentando y ahí está participando disimuladamente. Se puede tocar un poco para cambiar el ritmo o para rozarla más intensamente contra el clítoris.

En pareja

Con ella, y al ser tan cómoda, se pueden combinar otros juguetes como un dildo si nos apetece una penetración u otro tipo de juguete. Eso sí, yo os recomiendo algo liviano o sin vibración para no distraer demasiado a los sentidos. Pero si queréis divertiros de verdad con ella, probad a ponérosla mientras estáis en casa (o fuera para las atrevidas). Por ejemplo, esa mañana que vais a pasar haciendo tareas y ordenando, póntela o que se la ponga ella y que el ritmo le acompañe. Es muy divertido.

En solitario

Si te apetece tener un momento para ti y además cambiar la manera de cómo te sueles masturbar prueba a ponerte a Eva y activarla. ¡Fuera manos del pubis y vulva! déjate sentir y si usas las manos que sea para que recorran otras partes del cuerpo, pero esa está prohibido. Mueve la cadera y balancea porque este movimiento hace que la excitación suba y así ayudamos a que Eva cumpla con su función. Poco a poco irás sintiendo el placer y no necesitarás más que sentir-te.

Eva me ha encantado

Si te ha gustado aquí puedes conseguir una igual a la mía

http://www.dameproducts.com?rfsn=1533834.82847

El Punto G, ¿qué es en realidad?

Admítelo, muchas veces has dudado de si eso que cuentan sobre el Punto G es verdad.

¿Es cierto que el Punto G es tan maravilloso y provoca orgasmos tan intensos?

Yo tenía mis dudas y pensando sobre los beneficios de tocar el Punto G durante los encuentros eróticos me plantee si de verdad sabemos qué es el Punto G.

El Punto G no es un botón que al apretar obtenemos un orgasmo como premio, el Punto G es una zona que se encuentra en la vagina. Pero no es un punto y a parte, podríamos decir que es un punto y seguido, es la parte trasera del clítoris. El clítoris, ese maravilloso punto de placer, tiene muchísimas terminaciones nerviosas que se extienden por la cara interna de nuestros muslos y por la parte primera de la vagina. Por esta razón es tan placentero estimular la primera parte de la vagina, porque ahí hay muchas ramificaciones nerviosas del clítoris.

Anatomía del clítoris

¿Cómo tocar el Punto G?

Alcanzar y tocar el Punto G es muy sencillo, tan solo hay que introducir los dedos y dirigir las yemas hacia la pared de arriba de la vagina. No hace falta introducirlos mucho. La zona la notarás un poco rugosa, con una textura diferente al resto de las paredes vaginales. Una vez localizado puedes tocarlo como más te guste, haciendo movimientos circulares o como si le indicaras a alguien que viniera.

Aquí está el Punto G

Es importante tocarse con las manos para sentir cómo somos y reconocernos, pero también se puede estimular con juguetes eróticos. Los juguetes perfectos para tocarlo son los que tienen un poco de curvatura. La curvatura perfecta dependerá de cómo sea tu anatomía. Prueba con uno que sea bastante flexible para ver cuál es la forma perfecta para ti.

Curiosidades del Punto G

❓El Punto o zona G mide entre 1 y 5 centímetros.

❓Fue descubierto en los años 40 por el doctor Ernst Gräfenberg, de ahí el nombre.

❓ Se negó su existencia y hasta los años 80 no se empezó a conocer.

❓ En el sexo tántrico el punto G es conocido como el “punto sagrado”. 

❓ Su tejido es eréctil.

Te sigo contando más en el vídeo que he preparado sobre el Punto G y sus misterios.

 

 

 

 

Cómo estimular los pechos

Los pechos son mucho más que los pezones, por eso en el vídeo de hoy os cuento cómo tocarlos bien y estimularlos.

A mí ya me ha tocado, ¿y a ti?

Tengo que confesar que me cuesta pensar en ello. No concibo que una mujer no haya sentido nunca un orgasmo. Que ni siquiera sepa qué es, cómo se siente, qué es lo que viene después de la excitación. Pero sí, existe y es más frecuente de lo que creemos.

Cuando comencé este libro estaba un poco indecisa sobre qué pensar. Por una parte no sabía si tomármelo de una forma satírica, como un libro crítico concebido desde la ironía o si en realidad el relato era así, tal cual.

La autora de Ahora me toca a míSELMA LØNNING AARØdispara a bocajarro la historia de una mujer que no conoce el orgasmo, no sabe qué es eso de lo que tanto se habla en libros y revistas y que parece que le llega a todo el mundo menos a ella. No quiero desvelaros nada importante, pero para que os hagáis una idea de cómo es. Imaginaos que vuestra vida ha ido transcurriendo poco a poco. Trabajo, pareja, hijxs, casas, familia… todo tal y como “debe” ser, pero un día aparece en tu mente una duda. Hay algo que circula alrededor, que todo lo impregna, de lo que todo el mundo habla y de lo que no terminas de enterarte. Te empeñas con todas tus fuerzas para poder sentirte dentro de ese círculo social y por mucho que lo intentas cada vez lo ves más lejos y lo único que consigues como premio es frustración. ¿Y qué viene después de ese sentimiento? eso forma parte de cada unx de nosotrxs.

Julie, la protagonista de Ahora me toca a mí, es una auténtica estrella. Cada día finge como parte de su rutina. Finge en la cocina, en el salón, en la cama. Finge mientras cena, mientras desayuna, mientras va al supermercado. Fingir se ha convertido para ella en algo tan normal y natural que ya no sabe que finge. Su nombre ya es sinónimo del verbo fingir.

Ahora me toca a mí, es una novela de lectura fácil y liviana, os garantizo que si la empezáis no vais a poder parar y os durará más o menos como un orgasmo en vuestras manos. Narrada en primera persona, la protagonista de la historia nos abre las puertas de su casa, de su mente y de su vagina para que nos asomemos e indaguemos sobre lo que forma parte de su día a día. Éste personaje tiende a confundirse con la propia autora ya que comparten profesión, es un juego acertado para atraer más a lxs lectorxs (está clasificada como ficción). Es una forma de desenmascararse pero dejando en el aire la duda de si es pura ficción o tiene algo de biográfico.

Esta novela es un relato mordaz sobre la educación sexual de las mujeres, las opresiones sociales que castigan nuestra sexualidad y lo que nosotras mismas esperamos de nuestros propios cuerpos. Creo que ya es un tema del que hemos hablado mucho, la (no)educación sexual que recibimos. El embarazo no deseado y el miedo es lo único que nos enseñan. De esta manera nuestras sexualidades están ligadas al terror ante todo lo que nos han dicho que es “malo”. Después llegan las revistas que nos disciplinan para el placer, pero no el propio, sino el ajeno. Lo importante que es mantener el suelo pélvico bien educado para que en la penetración el pene sienta la entrada más tersa, en vez de decirnos lo beneficioso que es para nosotras mismas mantenerlo ejercitado. Nos recuerdan que si no sabemos hacer bien sexo oral vamos a perder muchos puntos y que si vamos de listillas pidiendo cumplir nuestros deseos perderemos nuestro honor de chicas buenas. A veces se pone de moda ser atrevida y sexy y si no entras en ese juego también pierdes puntos. En conclusión, hagas lo que hagas nunca vas a conseguir ser ese perfil de mujer y en ese transcurso en el que intentas mejorar y dar la talla te pierdes a ti misma. Un día te paras a mirarte, y te preguntas qué ha pasado, qué han significado todos los encuentros sexuales y todas las parejas ante las que gemías y felicitabas por el buen rato que acababas de pasar, en ese momento te conviertes en Julie.

El libro

El libro es muy fácil de leer, sencillo y ágil. El diseño de la portada atrae y el título también. Nos hace pensar en una aventura de búsqueda en la que vamos a descubrir muchas cosas, y en eso acierta. Pero esta novela no se queda en el simple relato, sino que nos hace parar y pensar en nuestra propia vida, sobre todo en la sexual, ¿seré yo como ella? Tal vez no finja orgasmos, no tenga la técnica tan depurada, pero ¿esta vida que llevo es la que realmente quiero? ¿me siento satisfecha en todas las facetas de mi vida?

Sí, es un libro sobre una vagina, pero que invoca a las vaginas de las lectoras a que se pregunten a sí mismas sobre ellas mismas. Es un diario en voz alta, un documento desclasificado, público para que la crítica caiga sobre él.

Sus páginas pasan volando y la lectura es amena. Es un libro perfecto para el verano porque es fácil de transportar, también puedes conseguirlo en ebook, y de una lectura nada pesada. Dividido en capítulos cortos va enganchando hasta llevarnos al gran momento culmen de cerrar su última página ante la que nos quedamos… las reacciones son varias, así que os dejo que lo descubráis.

Este libro es una mezcla de cosas, en parte su vida personal, su infancia, su adolescencia y cómo es ella ahora mismo y por otra parte su faceta más profesional y la sociedad que la rodea. Julie y su marido contratan a una Au pair para liberarla a ella de tareas domésticas y de cuidados, así puede dedicarse a buscar eso que le falta y tener más tiempo libre. Esto no sé muy bien como tomármelo. Por una parte a veces siento que habla de algo muy real pero desde la crítica con un tono irónico que parece muy serio, exigir a una persona que se relegue a tus deseos y sentirte tú misma con un status mayor al suyo. Esta parte no me ha gustado mucho, porque como digo, no sé si es desde una visión crítica poniéndolo en la mirada de una acomodada mujer que se cree con el derecho de sentirse más y mejor que otra, o es tal cual se narra. Por otra parte, el comportamiento del marido, machista, comodón y acomodado que hace el “esfuerzo” de convencer a Julie de que no pasa nada por tener ayuda en casa, así ella puede estar más libre e incluso si le apetece trabajar un poco. Lo que sea mientras él no tenga que hacer nada. Quiero pensar, y desde ahí me sitúo, que todo lo que cuenta en relación a los asuntos domésticos y sociales, se hace desde la crítica jugando con la naturalidad con la que lo cuenta la protagonista. Pero tengo que reconocer que me enfadé un poco con estas líneas por cómo trata a la chica au pair, que no es más que el reflejo de sus propios miedos que hacen que sea cruel y mezquina. Pero no veo que ante eso la protagonista haga mucha autocrítica.

Otra de las cosas que trata es el uso de juguetes eróticos. Recurre a un vibrador típico y conocido para alcanzar su objetivo, pero desde la mentalidad de meterse algo mecánico y antinatural. Una vez más, creo que juega con la visión de la protagonista y consigue que a veces le cojamos un poco de manía, más aún cuando cree que la panacea de todo es tener un acercamiento sexual con alguien de tu mismo sexo que va a comprenderte y guiarte por el sendero del placer, pero si la mente está cerrada, las piernas no se abren. Y mucho menos los sentidos.

Ahora puede tocarte a ti

Como resumen, el libro toca muchos temas, el sexual es tan solo el hilo conductor que nos va llevando de uno a otro casi sin darnos cuenta hasta precipitarnos al final. Hay cosas que no me han gustado mucho pero creo que es un logro para la autora porque lo que hace es mostrar a una mujer que nos muestra tan abiertamente una forma de pensar que si no estás de acuerdo consigue que la odies un poquito. Pero como ya he dicho, es una lectura muy llevadera que nos hace reír y odiar a partes iguales. Me he reído mucho con él.

 

Ficha técnica:
ISBN 9788415070818
240 páginas
Tapa dura, 14,5×21 cm
Traducido por Ana Flecha Marco
Precio:  17€

*Gracias a Lince Ediciones por enviarme el libro y ofrecerme una nueva manera de disfrutar de la lectura.