Virus del Papiloma Humano, ¿tienes claro cómo se contagia?

El Virus del papiloma no es una enfermedad ni es el resultado de ser una irresponsable sexual. Ocho de cada diez personas sexualmente activas lo van a contraer y esto es lo que debes saber de él.

Vergüenza, miedo, rechazo… son algunos de los sentimientos que nos afloran cuando nos enteramos de que podemos haber contraído el Virus del Papiloma Humano. Esta Infección de Transmisión Sexual (ITS) es una de las más comunes, pero ¿sabemos cómo se trata y cómo podemos evitar contraerla? En la teoría sí, pero la verdad es que, aunque se habla mucho de ella, la información que nos llega es muy escasa.

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las ITS más comunes. La doctora Gema García Gálvez, ginecóloga responsable de la Unidad de Suelo Pélvico del Hospital Quirón Salud de Madrid y sexóloga médica, nos confirma este dato y aclara que “Se trata de un virus ADN con mucha afinidad por los epitelios, infecta piel y mucosas tras el estrecho contacto en las prácticas sexuales. Se considera la infección de transmisión sexual más frecuente”.

Se genera en las células epiteliales y se transmite por contacto directo de la piel o las mucosas. Hay que dejar claro que no es una enfermedad, sino una contaminación asintomática que en la mayoría de los casos desaparece sin necesidad de tratamiento.

¿Cómo sé que tengo VPH?

“La mayoría de las personas a las que se les detecta no manifiestan ningún signo o síntoma, salvo cuando aparecen verrugas genitales. La infección subclínica, muy frecuente, se diagnostica mediante citología o colposcopia en el caso de la mujer”, apunta la doctora.

Es una infección muy común. Los datos dicen sigue leyendo

Jugar en pareja o juegos de pareja, ¡tú decides!

La monotonía en la pareja es un factor que afecta a más de la mitad de las relaciones que han convivido juntos durante más de 4 años. Siendo un problema tan frecuente en las parejas de hoy en día, cada vez son más las que intentan buscar soluciones que les ayuden a romper con esta rutina de monotonía y aburrimiento. Muchas de ellas deciden incorporar juegos a sus relaciones sexuales pero, ¿qué alternativas tenemos y hasta qué punto son efectivas?

Todos hemos escuchado hablar de juegos sexuales que, si bien en ocasiones no nos hacen experimentar nada nuevo, sí que funcionan bien como complemento en esas relaciones que, tras varios años, comienzan a planteársenos como rutinarias.

Los ejemplos más evidentes podrían ser los típicos dados que nos proponen algo tan sencillo como cambiar de postura; o los dados sexuales, que nos presentan opciones de tocar, acariciar, masajear, chupar, etc. en distintas zonas del cuerpo; o incluso juegos que nos presentan un laberíntico recorrido por decenas de posturas (algunas casi imposibles) incluidas en el Kamasutra.

No obstante, hay juegos que van un poco más allá, y que nos ofrecen propuestas algo más complejas y elaboradas, permitiendo estrechar lazos con tu pareja, descubrir nuevos gustos y disfrutar mucho más del sexo en pareja.

Un claro ejemplo es Coupletition, un nuevo juego sexual para parejas que promete romper por completo con la rutina y el aburrimiento creando una experiencia basada en la competencia y la confianza con tu pareja. A continuación, vamos a explicar brevemente en que consiste y porque creemos que es una forma sencilla, barata y divertida de darle una vuelta a tus relaciones sexuales en pareja.

Coupletition consta de 15 pruebas en las que competirás con y contra tu pareja en la búsqueda de los Couplepoints. Iréis acumulando estos Couplepoints o puntos a lo largo de los distintos niveles y, finalmente, permitirán que uno de los dos se lleve un fantástico premio que vosotros mismos decidiréis. ¿Interesante verdad? Pues aún hay más.

Este juego diseñado en Barcelona ha pensado en todo, y para que no hagáis todas las pruebas de golpe, establece un periodo de descanso obligatorio que dilatará la experiencia hasta un mínimo de 15 intensos y divertidos días. Nada de jugar y volver a meter el juego en el cajón hasta la próxima vez que os acordéis (como sucede con la mayoría de las propuestas que encontramos en el mercado); en Coupletition disfrutaréis de un mínimo de 15 encuentros llenos de diversión donde jugaréis a todo tipo de pruebas: desde sexting, roleplays y bondage hasta planear y dirigir vuestra película porno perfecta.

La pre-venta de Coupletition está ya disponible en la plataforma Verkami, desde el 22 de octubre. Allí podréis obtener una unidad del juego a un precio muy reducido antes de que se ponga a la venta oficialmente, además de poder obtener kits especiales solo disponibles durante la pre-venta.

Estáis a un par de clics de darle un giro a vuestras relaciones sexuales, ¿a qué esperáis?

By Coupletition

Esto es todo lo que debes saber antes de tomar la píldora del día después

¿Sabías que, según los datos de 2018 de la Sociedad Española de Contracepción, el 30% de las mujeres españolas en edad fértil ha recurrido alguna vez a la píldora del día después?

La píldora del día después (PDD) es un método anticonceptivo de emergencia. No es de uso regular y nunca debe sustituir al método anticonceptivo que estemos utilizando. Seguro que cuando se habla de esta píldora te surgen muchas dudas, y es que se habla de ella pero nadie nos ha explicado de forma sencilla cómo funciona.

¿Tienes claro qué es la píldora del día después?

La PDD no es una píldora abortiva sino que su función es evitar el embarazo antes de que se produzca, inhibiendo o retrasando la liberación del óvulo para evitar que sea fecundado. Es un medicamento que se toma tras haber mantenido relaciones sexuales sin protección o si ha habido un fallo en el método habitual. Es deci,r que tuviste sexo con penetración sin usar un método de barrera o si lo usaste y algo falló como que el condón se rompió, te olvidaste de tomar la píldora, te quitaron el DIU, te colocaste mal el Anillo o se te despegó el parche anticonceptivo durante más de 24h, pueden ser algunas de las situaciones en las que tomarla está justificado. ¡Cuidado! No es un método que debas tomar todos los días.

Así funciona y estos son los tipos que te puedes encontrar

Esta pastilla actúa retrasando o inhibiendo la ovulación. Para que su eficacia sea máxima hay que tomarla durante las 24 horas siguientes a la penetración y nunca dejar que pasen más de 120h, 5 días.

Este tiempo tan concreto se debe a que la disponibilidad del óvulo para ser fecundado es de 24h. Si durante ese tiempo no se produce la fecundación el ciclo seguirá su curso y terminará con la menstruación. Sin embargo, los espermatozoides tienen mayor tiempo de vida útil. Pueden estar activos dentro de ti durante cinco días. De ahí que el riesgo de embarazo comience cinco días antes de tu ovulación si ha habido eyaculación. Si te ha fallado el método y tu ovulación está próxima, la píldora hará que ésta se retrase para que los espermatozoides que estén dentro vivitos y coleando no le puedan fecundar.

Aunque parece que si has tenido un disgusto sigue leyendo

El género importa

Personas. Todas somos personas. ¿Por qué usar géneros si podemos eliminarlos y ser simplemente seres humanos? Queda muy bonito decirlo así, pero en la realidad todas las personas no somos iguales y de ahí la importancia de destacar las desigualdades con las que nacemos.

Yo solía pensar que el género, esa construcción social que nos marca desde antes de nacer, debía ir modificándose y suprimiéndose hasta desaparecer para así llevarse consigo las diferencias entre mujeres y hombres. Las diferencias que la sociedad dice que tenemos y que según las cuales recibimos un trato diferente en todos los aspectos de la vida. Estas diferencias no son positivas para ningún género, y mucho menos para el femenino. De ahí que la palabra igualdad se haya instaurado en todo, a veces más por moda que por verdadera convicción. Estar está, pero ¿de verdad es positivo eliminar los géneros?

El otro día leí este artículo en Tribuna Feminista que me hizó reflexionar y me recordó a una discusión que tuve conmigo misma hace poco. Estoy leyendo Historia y análisis político del Lesbianismo. La liberación de una generación de Beatriz Gimeno, un libro imprescindible para entender la construcción e importancia del lesbianismo político y por ende la de ser mujer. En él se habla de Feminismos y de otras teorías que han ido surgiendo como es el caso de la Queer. Soy una apasionada de Paul B. Preciado. Devoro sus libros y me fascina su manera de romper con todo y de deconstruir el sistema sexo/género. Pero, con las dos partes en mi cabeza y una reflexión profunda, he llegado a la conclusión de que marcar el género es imprescindible como acción política.

Eliminar el género, sobre todo el femenino, significaría borrar la importancia de todas las desigualdades con las que vivimos cada día. No creo posible situarnos en la misma línea porque no hemos tenido las mismas oportunidades, no se nos reconoce de igual manera, no podemos subir al mismo escalón cuando a una parte se le exigen subir antes 40 y a la otra 20. No es posible porque lo que necesitamos es equidad, que no es lo mismo que igualdad.

Hace unos días se anunció la medida que ha tomado una Universidad holandesa de contratar sólo a mujeres. En un principio puede parecer condescendiente contratar sólo a mujeres y va contra la opinión de realizar candidaturas sin género y foto para evitar prejuicios, pero si no se realizan medidas así, nunca se va a conseguir llegar a un punto equitativo. No queremos que se nos elija por el género, sino por nuestros méritos, esfuerzo y habilidades, pero, esto en nuestro mundo todavía no es posible. Por ello, ser mujer es sinónimo de seguir luchando por defender un género que debe reconocerse.

El género es importante a la hora de tomar medidas políticas y judiciales. Sin género no podríamos contabilizar los asesinatos a mujeres por ser precisamente eso mujeres. El patriarcado afecta a cualquier género, sí, pero ya sabemos quiénes son las principales afectadas. Si dijéramos que han matado a una persona no estaríamos visibilizando el asesinato machista ni la violencia de género que es lo que es y no una muerte más. Sin género no tendríamos en cuenta que la trayectoria vital no es la misma en todos los casos y que hay etapas, como puede ser la maternidad, que no repercute de igual manera. Podemos y debemos trabajar por ser más equitativos e igualitaros, por impulsar la coeducación, la conciliación, el reparto equitativo de trabajo reproductivo y asumpción de tareas, pero debemos ser realistas. Aún no lo hemos conseguido y queda mucho por hacer. Así que, aunque nos encantaría ser personas abiertas andando por la calle sin poner una etiqueta sobre cada una de nosotras, esto no es posible porque yo soy una mujer que comparte su vida con otra mujer. Porque si vivo así es porque he decidio políticamente que voy a ponerle la zancadilla al patriarcado y quiero que se me reconozca como tal.

Las prácticas sexuales más arriesgadas en verano

Por los vestidos vaporosos, la brisa del mar o por el calor, no sabemos por qué exactamente en verano nuestro deseo se dispara y nos lanzamos a tener encuentros sexuales que no siempre acaban bien y es que ¿sabías que en verano el sexo se puede volver un deporte de riesgo?

Esa fantasía que tienes ahí guardada, los paseos al atardecer cerca de la playa o los ligues de verano cobran de repente un interés tan grande que el cerebro solo puede pensar en satisfacer nuestro deseo sexual sin tener en cuenta los riesgos que podemos correr. ¿A ti también te ha pasado que esa escena que parecía tan idílica y erótica en tu cabeza luego no se pareció en nada a la realidad?

En verano los encuentros eróticos se multiplican y con ellos las prácticas de riesgo. La absorción de vitamina D aumenta, tenemos más horas de luz y nuestros cuerpos se exponen más. Esto hace que nuestra libido también crezca ya que generamos más testosterona, estrógenos, melatonina, endorfinas y serotonina. A esto hay que sumar que pasamos más tiempo al aire libre, en ambientes sociales y el estrés por el trabajo disminuye. Todo ello produce que estemos más proclives a tener sexo ya sea en pareja o en relaciones esporádicas.

Inma Ríos, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja, explica que el incremento se debe a todos estos factores y añade que “El hecho de viajar a otros lugares o que vengan personas de vacaciones a nuestro ambiente, despierta también nuestra libido por lo exótico y novedoso de las nuevas relaciones, así como la posibilidad de tener encuentros sexuales esporádicos sin mayor compromiso”. “La posibilidad de dejarse llevar, de liberarse, de focalizarse en el placer y no en nuestras responsabilidades cotidianas son unos grandes promotores de nuestro deseo”. La alimentación en la época estival también ayuda influenciando “nuestro ánimo y energía”. “Solemos comer alimentos de temporada más fresquitos y ligeros, aportándonos mayor cantidad de vitaminas”.

¿Cambias de rutina sexual en verano?

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