Sexo y chocolate | Better than chocolate 2 by Nomi Tang

¿Puede haber algo mejor que una onza de chocolate bueno derritiéndose en la boca? Esa sensación de fundirse sobre la lengua y que va calando las mejillas por dentro, traspasando los dientes y envolviendo la boca con ese sabor tan agradable.

¡Pues lo hay! no soy muy de tópicos y cuando se dice eso de que el chocolate sustituye al sexo… yo digo ¿por qué hay que sustituir nada? si podemos tener las dos cosas a la vez. Y yo ahora os propongo ¿y si añadimos un tercero? estoy pensando en un ménage à trois. Sí, es lo que estáis pensado, os traigo una review literalmente Better than chocolate 2, uno de los productos estrella de Nomi Tang.

Nomi Tang llama la atención por sus diseños y calidad, pero sobre todo por este juguetito que os voy a enseñar hoy. Lo han llamado literalmente así: Mejor que el chocolate/ Better than chocolate. Es un estimulador externo que puede utilizarse por todo el cuerpo y encaja perfectamente con la forma del pubis, lo que hace que cumpla muy bien su misión. Es un sextoy muy versátil porque sirve como masajeador, puede pasarse por cualquier zona erógena y después ir dejándolo bajar poco a poco hasta su destino. Como decía, y es algo que me ha asombrado, su forma se adapta perfectamente al pubis. Lo primero que hice al tenerlo en mis manos fue tocarlo, ver su textura, su forma de activarse y desactivarse y como la forma me llamaba tanto la atención lo coloqué directamente sobre el monte de Venus para ver como quedaba. Sí, como quien se prueba una camiseta, pero yo lo hago con los juguetes. Y me quedaba a la perfección, ni hecho a medida. Es una de sus características que más valoro, la capacidad de ajustarse a las curvas corporales.

Better than chocolate2
¿Por dónde empiezo?

Su funcionamiento es muy sencillo. Antes de usarlo hay que ponerlo a cargar. Incluye un cargador con USB que podemos conectar al ordenador. Para que alcance la carga total debe estar 5 horas. Al enchufarlo se enciende una luz roja parpadeante y una vez alcanzada la carga se cambia a azul. Para accionarlo debemos presionar el botón durante unos segundos y comienza a moverse. Ahora tan solo hay que ir probándo cómo recorre el cuerpo, qué modo de vibración nos gusta más de entre las 5 que tiene, con presionar una vez el botón es suficiente. Cada vez que lo presiones pasa a un modo nuevo. Pero lo que me encanta y me enamora de Better than chocolate 2 es el rectángulo blanco que marca su cabeza, el touch slider,  donde se sitúa el botón. Ésto para mí es su característica principal y lo que lo hace muy diferente a otros juguetes de estimulación externa. Al pasar el dedo suavemente por esta parte podemos aumentar o disminuir la intensidad de la vibración. Pero de verdad. Porque sí que existen juguetes a los que les puedes cambiar la intensidad, pero no varía mucho. En éste sí, va desde casi imperceptible, muy relajante y estimulante, hasta una intensidad muy fuerte.

Tengo que decir que me gusta mucho mucho esta cualidad. A mi me suele suceder que los vibradores tienen mucha potencia, lo que está muy bien y no voy a decir que no me gusta, pero, sobre todo al principio, me colapsa un poco esa sensación de vibración intensa y me gusta bajar el nivel. Jugar con los diferentes tipos de movimientos vibratorios y a la vez gestionar la intensidad con la que lo quieres sentir, es una combinación absolutamente perfecta. Además, es muy sencillo y no interrumpe nada el juego. Al mismo tiempo que lo sujetas y juegas con él, con un leve movimiento vas cambiando la intensidad y el modo de juego. Como os digo, excelente.

En cuanto a su condición de estimulador externo, pensado para el clítoris y vagina, pero válido y diseñado para que se utilice por todo el cuerpo, es el mejor que he probado.

Cómo es Better than chocolate 2 de cerca

Hoy he ido al grano y no me he detenido mucho es sus características técnicas, eso podéis consultarlo en la página web de Nomi Tang, pero sí os diré que el tacto es muy sedoso y agradable. No se resbala de las manos ni aun cuando le ponemos lubricante. El lubricante, siempre de base de agua, viene muy bien en el momento en que va deslizándose por la vagina y el clítoris para que fluya mejor. Se puede utilizar bajo el agua, hasta 1 metro de profundidad. Otra verdad es que no hace demasiado ruido. Todos los juguetes prometen ser silenciosos, pero al final si queremos potencia, es irremediable que suene, Nomi Tang con Better than chocolate 2 lo ha conseguido. Es potente, sencillo, atractivo y silencioso.

No puedo dejar de hablaros del packing. Los juguetes cada vez son más elegantes y se nos presentan de una manera muy atractiva, y éste no es menos. Tras la caja con la marca y la imagen del producto encontramos otra caja que recuerda al empaquetado de las joyas. Se abre y tachánnn ahí está Better than chocolate 2 reposando sobre una cama de tela sedosa. Los colores son muy bonitos y la combinación es acertada. El juguete importa mucho, pero ese momento de recibirlo, desempaquetar y abrirlo se queda grabado y si todo lo que rodea al objeto nos atrae y nos va acercando a la idea de un producto cuidado seremos mucho más receptivxs ante lo que nos promete.

En cuanto a Nomi Tang, es una marca reconocida y premiada. Éste mismo juguete fue reconocido por su diseño y funcionalidad con el Reddot design award. Con sede en Hong Kong, su creador parte de la experiencia personal y del feedback de expertxs y usuarixs para ir mejorando sus diseños a los deseos de los consumidores. Es su página web se pueden ver otros juguetes y el blog donde encontrar toda la información.

Pero como decía, no creo que haya que dejar a un lado el chocolate para disfrutar de un buen sexo ni que uno sustituya al otro, así que

¿con qué chocolate acompañaríais a Better than chocolate 2?

 

A mí ya me ha tocado, ¿y a ti?

Tengo que confesar que me cuesta pensar en ello. No concibo que una mujer no haya sentido nunca un orgasmo. Que ni siquiera sepa qué es, cómo se siente, qué es lo que viene después de la excitación. Pero sí, existe y es más frecuente de lo que creemos.

Cuando comencé este libro estaba un poco indecisa sobre qué pensar. Por una parte no sabía si tomármelo de una forma satírica, como un libro crítico concebido desde la ironía o si en realidad el relato era así, tal cual.

La autora de Ahora me toca a míSELMA LØNNING AARØdispara a bocajarro la historia de una mujer que no conoce el orgasmo, no sabe qué es eso de lo que tanto se habla en libros y revistas y que parece que le llega a todo el mundo menos a ella. No quiero desvelaros nada importante, pero para que os hagáis una idea de cómo es. Imaginaos que vuestra vida ha ido transcurriendo poco a poco. Trabajo, pareja, hijxs, casas, familia… todo tal y como “debe” ser, pero un día aparece en tu mente una duda. Hay algo que circula alrededor, que todo lo impregna, de lo que todo el mundo habla y de lo que no terminas de enterarte. Te empeñas con todas tus fuerzas para poder sentirte dentro de ese círculo social y por mucho que lo intentas cada vez lo ves más lejos y lo único que consigues como premio es frustración. ¿Y qué viene después de ese sentimiento? eso forma parte de cada unx de nosotrxs.

Julie, la protagonista de Ahora me toca a mí, es una auténtica estrella. Cada día finge como parte de su rutina. Finge en la cocina, en el salón, en la cama. Finge mientras cena, mientras desayuna, mientras va al supermercado. Fingir se ha convertido para ella en algo tan normal y natural que ya no sabe que finge. Su nombre ya es sinónimo del verbo fingir.

Ahora me toca a mí, es una novela de lectura fácil y liviana, os garantizo que si la empezáis no vais a poder parar y os durará más o menos como un orgasmo en vuestras manos. Narrada en primera persona, la protagonista de la historia nos abre las puertas de su casa, de su mente y de su vagina para que nos asomemos e indaguemos sobre lo que forma parte de su día a día. Éste personaje tiende a confundirse con la propia autora ya que comparten profesión, es un juego acertado para atraer más a lxs lectorxs (está clasificada como ficción). Es una forma de desenmascararse pero dejando en el aire la duda de si es pura ficción o tiene algo de biográfico.

Esta novela es un relato mordaz sobre la educación sexual de las mujeres, las opresiones sociales que castigan nuestra sexualidad y lo que nosotras mismas esperamos de nuestros propios cuerpos. Creo que ya es un tema del que hemos hablado mucho, la (no)educación sexual que recibimos. El embarazo no deseado y el miedo es lo único que nos enseñan. De esta manera nuestras sexualidades están ligadas al terror ante todo lo que nos han dicho que es “malo”. Después llegan las revistas que nos disciplinan para el placer, pero no el propio, sino el ajeno. Lo importante que es mantener el suelo pélvico bien educado para que en la penetración el pene sienta la entrada más tersa, en vez de decirnos lo beneficioso que es para nosotras mismas mantenerlo ejercitado. Nos recuerdan que si no sabemos hacer bien sexo oral vamos a perder muchos puntos y que si vamos de listillas pidiendo cumplir nuestros deseos perderemos nuestro honor de chicas buenas. A veces se pone de moda ser atrevida y sexy y si no entras en ese juego también pierdes puntos. En conclusión, hagas lo que hagas nunca vas a conseguir ser ese perfil de mujer y en ese transcurso en el que intentas mejorar y dar la talla te pierdes a ti misma. Un día te paras a mirarte, y te preguntas qué ha pasado, qué han significado todos los encuentros sexuales y todas las parejas ante las que gemías y felicitabas por el buen rato que acababas de pasar, en ese momento te conviertes en Julie.

El libro

El libro es muy fácil de leer, sencillo y ágil. El diseño de la portada atrae y el título también. Nos hace pensar en una aventura de búsqueda en la que vamos a descubrir muchas cosas, y en eso acierta. Pero esta novela no se queda en el simple relato, sino que nos hace parar y pensar en nuestra propia vida, sobre todo en la sexual, ¿seré yo como ella? Tal vez no finja orgasmos, no tenga la técnica tan depurada, pero ¿esta vida que llevo es la que realmente quiero? ¿me siento satisfecha en todas las facetas de mi vida?

Sí, es un libro sobre una vagina, pero que invoca a las vaginas de las lectoras a que se pregunten a sí mismas sobre ellas mismas. Es un diario en voz alta, un documento desclasificado, público para que la crítica caiga sobre él.

Sus páginas pasan volando y la lectura es amena. Es un libro perfecto para el verano porque es fácil de transportar, también puedes conseguirlo en ebook, y de una lectura nada pesada. Dividido en capítulos cortos va enganchando hasta llevarnos al gran momento culmen de cerrar su última página ante la que nos quedamos… las reacciones son varias, así que os dejo que lo descubráis.

Este libro es una mezcla de cosas, en parte su vida personal, su infancia, su adolescencia y cómo es ella ahora mismo y por otra parte su faceta más profesional y la sociedad que la rodea. Julie y su marido contratan a una Au pair para liberarla a ella de tareas domésticas y de cuidados, así puede dedicarse a buscar eso que le falta y tener más tiempo libre. Esto no sé muy bien como tomármelo. Por una parte a veces siento que habla de algo muy real pero desde la crítica con un tono irónico que parece muy serio, exigir a una persona que se relegue a tus deseos y sentirte tú misma con un status mayor al suyo. Esta parte no me ha gustado mucho, porque como digo, no sé si es desde una visión crítica poniéndolo en la mirada de una acomodada mujer que se cree con el derecho de sentirse más y mejor que otra, o es tal cual se narra. Por otra parte, el comportamiento del marido, machista, comodón y acomodado que hace el “esfuerzo” de convencer a Julie de que no pasa nada por tener ayuda en casa, así ella puede estar más libre e incluso si le apetece trabajar un poco. Lo que sea mientras él no tenga que hacer nada. Quiero pensar, y desde ahí me sitúo, que todo lo que cuenta en relación a los asuntos domésticos y sociales, se hace desde la crítica jugando con la naturalidad con la que lo cuenta la protagonista. Pero tengo que reconocer que me enfadé un poco con estas líneas por cómo trata a la chica au pair, que no es más que el reflejo de sus propios miedos que hacen que sea cruel y mezquina. Pero no veo que ante eso la protagonista haga mucha autocrítica.

Otra de las cosas que trata es el uso de juguetes eróticos. Recurre a un vibrador típico y conocido para alcanzar su objetivo, pero desde la mentalidad de meterse algo mecánico y antinatural. Una vez más, creo que juega con la visión de la protagonista y consigue que a veces le cojamos un poco de manía, más aún cuando cree que la panacea de todo es tener un acercamiento sexual con alguien de tu mismo sexo que va a comprenderte y guiarte por el sendero del placer, pero si la mente está cerrada, las piernas no se abren. Y mucho menos los sentidos.

Ahora puede tocarte a ti

Como resumen, el libro toca muchos temas, el sexual es tan solo el hilo conductor que nos va llevando de uno a otro casi sin darnos cuenta hasta precipitarnos al final. Hay cosas que no me han gustado mucho pero creo que es un logro para la autora porque lo que hace es mostrar a una mujer que nos muestra tan abiertamente una forma de pensar que si no estás de acuerdo consigue que la odies un poquito. Pero como ya he dicho, es una lectura muy llevadera que nos hace reír y odiar a partes iguales. Me he reído mucho con él.

 

Ficha técnica:
ISBN 9788415070818
240 páginas
Tapa dura, 14,5×21 cm
Traducido por Ana Flecha Marco
Precio:  17€

*Gracias a Lince Ediciones por enviarme el libro y ofrecerme una nueva manera de disfrutar de la lectura.

 

Por el propio placer

Masturbación, onanismo, placer manual, autoerotismo, paja…  hay multitud de maneras de denominar a la acción de darnos placer en solitario. Bueno digo en solitario porque tradicionalmente cuando pensamos en mastrubación directamente pensamos en una acción solitaria y escondida. Pero no tiene porque ser así. La mastrubación puede ser un ejercicio de estimulación para satisfacer a un/a compañero/a sexual o simplemente para ir poniéndonos a punto a nosotros/as mismas/os para un encuentro mientras nos sentimos observadas/os.

Creo que se puede decir que la masturbación ha evolucionado. El onanismo ha sido o es en algunos casos, un tema tabú. Como algo que no se debe decir y pocos se atreven a confesar y defender que todas/os lo hacemos y por qué no, ¡que nos encanta!. También se ha creido durante mucho tiempo que es una cosa de hombres y que las mujeres no hacían esas cosas. Por eso digo que tal vez podamos empezar a afirmar que tocarse, estimularse, correrse con nuestras propias manos es algo común, es más soy una firme defensora de que es una práctica sana que debemos implementar en nuestra vida diaria. Es una forma de relajación o de activación según el tono con que la tomemos. Puede ayudarnos a dormir o ponernos a punto para un día duro.

Decía que había cambiado la forma de masturbarse. No solo en cómo o dónde, que ya no sea algo escondido ni que nos avergüence sino en la práctica. La técnica manual sigue siendo y será universal, podemos adoptar nuevas formas, ideas. Que sea solo exterior o no, que lo hagamos como método personal para conseguir algo o como estimulación.

Pero lo que quería con este post es daros unas recomendaciones, tanto manuales como sugeriros algún juguete que podéis usar solos/as o en compañía.

La masturbación masculina es sencilla, manualmente no tiene complicación. Lo que sí podemos hacer es hacer que sea un poco diferente jugando con los tiempos. Es decir, que no sea lineal, que comience con unas caricias suaves y la mano vaya aumentando la velocidad a medida que sube la temperatura. Alguna vez he hablado del sexo tántrico, pues la masturbación también puede serlo. Que el ritmo sea lento, que se acompase con la sensación que recorre el cuerpo. No hay prisa, hay que sentir cada sensación que se descarga desde el pene. Podemos antes de comenzar a tocar leer o ver algo que nos ponga, aquí cada uno juega con sus fantasías y debilidades. Yo os recomendaría que especialmente jugárais con el capullo intensamente antes de coger todo el pene y recurrir a la maniobra tradicional o bien tocaros más abajo hacia el escroto y llegando casi al ano. Es una parte muy sensible que os sorprenderá.

Si por el contrario ya domináis todas estas prácticas y queréis sorprenderos con algo nuevo, hace no mucho tiempo salieron al mercado unos huevos masturbadores para hombres. Son sencillos de utilizar, podéis también pedirle a vuestra pareja que juegue con ellos en vuestra zona caliente. Otra manera de estimular es tomando prestado el juguete de vuestra pareja, en el caso de que sea una chica o tengáis vibradores en casa. Podéis probarlo a pasaroslo por la zona que os he comentado antes o simplemente por el tronco del pene. O comprar uno especial para hombres que está dirigido a puntos específicos. Otra opción es la linterna masturbadora, ahora hay unos diseños muy atractivos. Por fuera no se aprecia bien exactamente qué es, pero al introducir el pene la sensación es muy similar a la de una vagina.

En cuanto a la masturbación femenina ha costado que sea aceptada y que se socialice como la masculina. Pero aun queda mucho por andar ya que hay gente que se resiste a tratarlo como algo habitual.

Dejando esto a un lado, la mastrubacion femenina manual suele basarse en la estimulación del clítoris. Si no conocéis muy bien vuestra parte más divertida os propongo que cojáis un espejito, lo coloquéis entre las piernas y empecéis a rebuscar e investigar todo lo que hay ahí abajo.

Una vez que ya os conozcáis un poco mejor y estéis cómodas solo hay que empezar a jugar. El clítoris es una de las partes más estimulantes, la mayoría de los orgasmos proceden de él y se puede jugar solo con este pequeño botón y alcanzar un estallido de placer. Podéis hacer círculos sobre él, podéis masajearlo con los labios que lo recubren, podéis pasar algún elemento que os excite… Hacer movimientos verticales de arriba abajo. También es recomendable no ir directamente al clítoris desde el principio sino probar con la zona de alrededor, es decir los labios, que es muy sensible y hace que la vagina se vaya excitando y lubricando. La presión y los movimientos son muy importantes. Si queremos que se alargue un poco más podemos ir alternando movimientos y presionando un poquito y soltando.

Como todas sabemos existe el complemento de la masturbación interna. Puede hacerse con un juguete o con nuestros propios dedos. Aquí cada una tiene su técnica, pero también podemos variar la posición de los dedos. Ponerlos como si llamaramos a alguien para estimular las raices del clítoris (lo que comunmente se denomina punto G) que es una de las parte más placenteras. A la vez que hacemos esto podemos seguir tocándonos por afuera e incluso probar a rodear el ano. El conjunto de todo a la vez puede ser interesante. Al igual que en la zona exterior, en el interior podemos cambiar la manera de mover los dedos. Hacia adelante y hacia atrás, curvándolos hacia arriba o hacia abajo o haciendo círculos dentro de la vagina.

Como para los chicos, hay muchos juguetes que complementan la satisfacción. No puedo dejar de mencionar el reconocido Rabbit de Sexo en Nueva York que se convirtió en uno de los juguetes por excelencia. Pero el mundo del placer es mucho más que el conejito, buscad, buscad y encontraréis el adecuado o más de uno…

Y ahora solo queda disfrutar.

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Querido botón del placer

Después de una temporada con temas un poco más livianos y una desconexión total del mundo, vuelvo con un tema al que llevo tiempo dándole vueltas.

Con el documental que puse en el anterior post me ha vuelto a surgir una duda, que en verdad, ni yo misma me he sabido contestar y que tal vez alguna vez os hayáis preguntado. Y yo, ¿qué tipo de orgasmo tengo?.

Tras ver el documental me quedó bastante claro que si se busca un placer altamente satisfatorio y asegurarse el orgasmo debemos acudir a nuestros clítoris. Eso, obviamente, ya lo había comprobado, pero ¿nos podemos correr sin acudir a él?. Tal vez sea posible, ya que la estimulación se genera por todo el cuerpo e incluso podríamos llegar a tener un orgasmo sin ni siquiera bajar a esa parte de nuestra anatomía. Cada persona tiene unas zonas erógenas más desarrolladas que otras, pero cualquier parte puede convertirse en una zona a estimular. Ya sea el lóbulo de la oreja, el cuello, los pezones o cualquier otra menos común, puede hacernos sentir ese inmenso placer que nos recorre todo el cuerpo.

Realmente como he podido descubir tras una pequeña investigación, no existen dos orgasmos diferentes. Me refiero a la diferenciación que se suele hacer entre orgasmo clitorídeos y orgasmos vaginales. Al plantearnoslos como dos partes diferenciadas nos causa confusión y nos planteamos si el orgasmo es diferente cuando hay penetración a cuando la estimulación se hace solo exteriormente. Según pudimos ver en el documental sobre el clítoris, éste es el encargado de proporcionarnos el placer y la vagina por su parte, no tiene ninguna función placentera. Entonces nos preguntamos, por qué siento placer con una penetración. Por una parte, socialmente no existe el sexo si no es con penetración y por otro lado, la vagina comparte terminaciones nerviosas con el clítoris. El tan popular punto G. No es sino un haz de las terminaciones nerviosas del clítoris que pegan con la pared de la vagina. Si durante la penetración, el pene o el objeto que utilicemos roza esta parte y a la vez estimulamos el clítoris entonces alcanzaremos una gran satisfación.

Es posible que en el caso de alguna mujeres puedan llegar al orgasmo con solo la penetración, pero hago hincapié que puede darse que a la vez haya una estimulación exterior y que al mismo tiempo esos nervios tan maravillosos se encuentren con lo que esté dentro de la vagina.

Con respecto al placer que podemos obtener con el clítoris, ya sea solo o acompañado, puedes frotarlo directamente, puedes estimularlo con el roce contra otro cuerpo u objeto, oralmente o incluso con el propio movimiento de los labios vaginales podemos llegar a sentir un pequeño gran placer.

Y es que al fin y al cabo, qué mas da como consigamos el orgasmo o dónde, lo que realmente cuenta es que se produzca y es que ¡es un orgasmo!Imagen