Así se hace el poliamor 👇

Si eres un purista de la R.A.E no pronuncies esta palabra: POLIAMOR, ya que, de momento, no está admitida por esta institución española tan moderna y respetuosa. Avisadx quedas de que si lo haces serás condenado al infierno de la lengua castellana.

Ya había tardado ¿verdad?, está en todos los medios, ahora si no eres poliamoroso eres el más fake de lxs modernxs y yo sin hacer un post sobre el poliamor. Tanto oír hablar del poliamor, e incluso de escuchar a personas cercanas decir que se han pasado al lado no normativo de las relaciones afectivo sexuales, me ha hecho pensar en si todas las personas que se han sumado a esta bandera saben de verdad lo que supone. Antes de tomar decisiones importantes solemos informarnos, buscar experiencias que nos ayuden y tener algún referente, pero con los asuntos del erotismo no solemos hacerlo, nos lanzamos y a ver que pasa. No seré yo quien le ponga límites a este asunto, pero tras ver que muchos caminos iniciados en el poliamor acaban en desilusión y catástrofe me he propuesto dar las claves para que una relación poliamorosa funcione.

Cómo hacer que una relación poliamorosa funcione

Se pregunta Miguel Vagalume en (H) amor¹ ( Editorial Continta me tienes) que qué tiene de nuevo la no-monogamia actual, si esto se lleva haciendo desde hace siglos. Es interesante la reflexión que hace sobre la romantización del poliamor. Luchamos por romper el amor romántico, buscamos otras formas de relacionarnos y volvemos a caer en lo mismo, a encorsetarnos en nombres y etiquetas que nos dictan cómo y qué hacer. Ya os aviso que si esto sucede es que algo está fallando.

“Mientras se va desmoronando el ideal de amor, mientras se va cuestionando cada vez más que tengamos que organizar nuestra vida en parejas, cuando ya sabemos que ni son para toda la vida, ni únicamente para tener descendencia, ni tampoco nuestra única fuente de placer, van apareciendo soluciones, nuevos nombres, etiquetas que ayudan a entender nuestra situación actual e intentar adivinar hacia dónde se dirigen las nuevas relaciones, sean con un vínculo mayor, menor o ninguno en absoluto: la anarquía relacional, el poliamor, las parejas abiertas, el swinging, la agamia, el amor informal o promiscuidad amorosa de Carsie Blanton… cada relación monógama con sus ventajas e inconvenientes, y a veces anunciados como la solución mágica que aliviará todos nuestros problemas”

Oímos hablar mucho en los medios de comunicación, en blogs e incluso en personajes que se muestran abanderados de la lucha no-monogámica como una revolución que va a marcar un antes y un después en la forma de relacionarnos. Pero no puedo evitar pensar que estos relatos están algo idealizados. Vagalume a esto contesta que esto mismo es lo que le impulsó a Tristán Taormino a escribir Opening Up, un manual para crear relaciones abiertas. 

Más tarde Brigitte Vasallo nos presentó “los cadáveres emocionales” que iban dejando las personas que pasaban por el mundo del poliamor solo pensando en su propia satisfacción. Y para ello creó la “revolución de los afectos” para no caer de nuevo en las dinámicas del pasado. “Si no nos están cuidando, si se desentienden por completo de la otra persona puede que ya estemos de nuevo en el terreno del sexo y punto”. Añade Vagalume. Pero esto no es malo, es sexo por sexo no es negativo a no ser que entre medias metamos cosas que lo confundan como promesas de amor.

Si las relaciones no son respetuosas, explotan

Pasos para ser Poliamorosx de verdad

  • Para que esta revolución funcione hay que hablarla y discutirla.
  • Tener en cuenta los Pros y los Contras.
  • Preguntarse ¿cómo me va a repercutir tener este tipo de relaciones? ¿estoy preparadx? ¿conozco bien cómo funciona?
  • Analizar si surgen celos, sacarlos y comunicarse. Los sentimientos agradables y desagradables van a empezar a fluir y hay que ser sincerxs con nosotrxs mismxs y con el resto de personas.
  • Buscar referencias. Personas con las que compartir experiencias, grupos de apoyo, lecturas…
  • No soportar situaciones con las que no estamos a gusto.

De nuevo en la poligamia se aceptan impuestos que nos recuerdan al amor romántico, como que al principio vas a sufrir. Es difícil manejar los sentimientos y una situación nueva, pero sufrir y no estar a gusto nunca debe formar parte de las relaciones. Si sucede esto es porque algo no hemos hecho bien antes de meternos en el laberinto.

Si quieres ser poliamorosx ten en cuenta esto:

  • ¿Qué quieres? Es lo primero que te tienes que preguntar. No vamos a tenerlo todo claro desde el principio, pero no está demás tener una idea clara de por qué lo hacemos.
  • Desaprende. Antes de meterte en algo nuevo, para evitar repetir errores, deconstruye todo lo que nos han enseñado sobre el amor y las relaciones. Es difícil, muy difícil salir de la zona de confort, pero os aseguro que merece la pena.

Todo esto queda muy bonito, hacer unos cambios y embarcarse en una nueva forma de vivir las relaciones. Pero no es así. ¿No os sentís a veces axfisiados por el sistema que marca nuestras relaciones? Pues en el poliamor puede pasar lo mismo. ¿La solución? Miguel Vagalume lo dice bien clarito hacerse una relación a medida. Y es que esto debería ser lo más lógico del mundo. Que cada persona teja, cosa y construya las relaciones con los demás a su medida, adaptándola a sus necesidades y circunstancias. 

Muchas veces nos ocurre que tras hacer todo este análisis nos quedamos con una pareja, pero ya no es una pareja igual, es una pareja fortalecida y que tiene claras sus bases en la que ya ha desaparecido esa imagen idealizada. Y lo más importante, está en esa situación porque es la que mejor cubre sus necesidades, le satisface y así lo ha decidido. Otras optarán por abrirse sexualmente, por abrirse en conjunto, por la anarquía relacional… los nombres son lo de menos. Lo que importa es que esa relación nos encaje bien al cuerpo y tener presente que esa relación irá cambiando con nosotrxs, habrá que reajustarla, volver a medirla y remodelarla las veces que haga falta. Otras ya no nos valdrá y la tiraremos para volver a hacer otra.