Los juguetes sexuales no son para lesbianas

¿Quién diseña los juguetes sexuales?

¿Te lo has preguntado alguna vez? Nosotras sí. Cada vez que queremos comprar algo nuevo para compartir con una pareja sexual. Cada vez que buscamos un juguete o que sacamos del cajón el que ya tenemos, nos hacemos esta pregunta. ¿Quién ha pensado que este juguete, que me vendieron como ideal para parejas lésbicas, es realmente útil y satisfactorio?

Siendo sinceras, los juguetes sexuales en su mayoría están pensados para el público femenino. Mujeres heterosexuales, bajo una mirada masculina o mujeres que satisfacen el deseo en solitario. Desde hace unos años, no demasiados, la juguetería erótica están creando cada vez más sextoys para hombres y para parejas. Parejas. Sí. ¿Qué parejas? Parece que la revolución está en los juguetes que sirven a la vez para los hombres y las mujeres que tienen encuentros eróticos juntos. Pero, ¿qué hay para las parejas homosexuales? Las empresas de juguetes han creado un nicho especial para los gays a los que les ofrecen juguetes específicos para ellos y así los venden. Es un mercado que funciona, que vende y que tiene unos productos que se diseñan en exclusiva para ellos. Vale, estos también pueden utilizarlos hombres no gays e incluso introducirlos en una relación sexual no exclusivamente gay, pero eso ya es otra historia. Y se acabó.

Para las parejas lésbicas se recomiendan los juguetes diseñados para mujeres, los creados para la doble penetración y generalmente los arneses o strapon. ¿Por qué? Porque no hay unos productos exclusivos, pensados y diseñados para las parejas de mujeres. En primer lugar se supone que todas deseamos la penetración. La penetración con un juguete de forma fálica, y si no, atrévete a encontrar algo que no lo sea. Se nos ofrecen dobles dildos para satisfacer esta supuesta necesidad sexual. Arneses para cubrir la inculcada fantasía de que nos gusta sentir el poder de embestir y juguetes polivalentes, es decir, que sirven para penetraciones anales, vaginales, para todo tipo de parejas… y así ya está la necesidad cubierta. Como sirve para todxs, no hay que darle más vueltas. Pero el quid de la cuestión no es que sirvan o no, es que realmente cumplan la función que se les supone y que sean cómodos y satisfactorios para las lesbianas.

Dildo o cachiporra
Dildo o cachiporra. El dildo doble clásico al más puro estilo porno

¿Esto es solo cosa mía o nos pasa a todas?

Tengo un gran fondo de armario de juguetería erótica, lo admito. Mirando, revisando y tras las relaciones sexuales compartidas me di cuenta de que entre todo lo que tengo solo uno nos era satisfactorio para usar conjuntamente. Me lancé a preguntar si esto me ocurre a mí sola o también les sucede a otras parejas lésbicas y la respuesta fue abrumadora. Todas las mujeres que se han puesto en contacto conmigo coinciden en que se sienten realmente frustradas a la hora de encontrar un juguete que les guste y les sirva de verdad.

Andrea y su pareja querían lanzarse a probar nuevas experiencias, pero su deseo se quedó por el camino. “Hace poco quisimos experimentar con algún juguete y nos encontramos con que casi no hay dildos dobles, y los que hay suelen tener la mayoría forma de pene. Nos costó horrores encontrar uno que no tuviera un tamaño desmesurado y que tuviera forma hergonómica, y es realmente frustrante”. “No es que tengamos fobia al pene, pero siempre es lo mismo, el falo como centro de todo el placer y en este caso de nuestros juguetes sexuales”.

Marian y Claudia utilizan juguetes de vez en cuando como complemento a sus relaciones. “Los gustos van variando y vamos probando”. “Lo que no nos gusta es la falta de realismo, no estético, sino más bien en la textura, la densidad o la ergonomía de los juguetes”. “No nos atrae la idea de ponernos arneses, son aparatosos e incómodos por eso a veces usamos dildos dobles, pero cuando hay mucha excitación o el sexo es más duro, el dildo doble sin sujección se resbala constantemente y tienes que estar agarrádolo con una mano. Al final, te resta libertad para hacer otras cosas y no estás cómoda”.

No son solo los juguetes lo que no está adaptado. Mónica y Lucía se iniciaron en la juguetería con unas fundas para dedos. “Queríamos algo diferente para probar. Compramos unas con relieves, pero no sabemos si es porque están pensadas para dedos masculinos, nos quedan grandes y se nos caen. Hemos probado a meter dos dedos en una para evitarlo, pero no caben. Por lo que para nosotras ya es algo descartado”. “Los vibradores tampoco nos convencen. Queremos algo exclusivo para nosotras, algo que no simule un pene”. Al igual que Marian y Claudia sostienen que el tacto de los vibradores no les agrada, “antes de comprar uno toqué muchísimos… pero nada, son las texturas, que no me atraen” confiesa Mónica.

Thais Duthie, la escritora y sexblogger, ha probado casi de todo. Cuando le pregunté si creía que existían juguetes para lesbianas me respondió que “existen, pero de aquella manera”. “Seguro que sí los han diseñado pensando en dos mujeres teniendo sexo, pero lo han hecho en el más puro estado de desconocimiento”.

Pasa como con las películas porno lésbicas mainstream. ¿Quién las hace? ¿para qué público y con qué objetivo? Ahí está la respuesta. Detrás de todo está el pensamiento heterosexual que, igual que en un rodaje, en el diseño de un juguete, lo que se hace es especular e intentar acertar qué es lo que va a gustar y no cubrir las necesidades reales. Heterosexuales pensando en un público lésbico. 

“Mi experiencia es que ningún juguete que yo haya probado ha sido diseñado exclusivamente para lesbianas, y si lo ha sido no es funcional, tienen fallos” añade Duthie. Me pone como ejemplo algunos de los juguetes que ha probado y que se supone están pensados en parejas lésbicas. Los famosos dobles dildos “El primero que probé fue New Wave de Fun Factory, es extraño que cada extremo sea diferente, uno es más grueso que otro. Las sensaciones son muy diferentes para una y para la otra y la parte central es demasiado blanda y no se sujeta demasiado bien, aunque es un buen intento”.

Los arneses sin correas parecían ser la solución a todos nuestros problemas. Cómodos, te sientes libre y disfrutan las dos. Ya, será en teoría porque en la práctica mi experiencia es como la de Marian y Claudia, se resbala, los músculos pélvicos tiene que tener la fuerza de Thor para mantenerlo siempre en su sitio y además, no tienen el tamaño idóneo para satisfacer a las dos. Thais dice que de esos el único que le parecía que iba por buen camino es Sharevibe, de la misma marca que el anterior pero “a ver quién se atreve con eso… La que lleva la parte más gruesa tiene que tener una musculatura vaginal muy en forma para sostener el juguete sin que se caiga, y encima meter y sacar el extremo. Un poco lío. Yo hago ejercicios de kegel y no fui capaz de usar este juguete en condiciones. Como dije en una reseña: el extremo gordo es perfecto para usarlo como mango, y ya está”.

Y ante todos éstos surgen los juguetes dobles súper revolucionarios. Valen para dobles penetraciones en una misma y en diferentes personas, por eso son válidos para parejas lésbicas. Una vez más, en la teoría. En la práctica, “yo no lo veo, sinceramente” dice Thais Duthie. “Me parece perfecto para masturbación en solitario: el extremo más grueso vaginal y el más pequeño anal. Si no, otra vez, la que lleva el grande le lleva mucha más ventaja a la otra”

Yo también tengo este juguete y lo uso en sexo compartido, la verdad que nunca en solitario. Está bien que cada una puede tener su extremo. Se lo introduce y con el mando vas cambiando el modo de vibración. Puedes moverte, tienes libertad en las manos y lo que te permita el cable de unión, pero le falta algo. No se siente el movimiento, a veces tienes que tener cuidado cómo te giras para no tirar demasiado y como dice Thais, que las dos vayan sintiendo lo mismo, lo cual es difícil cuando cada parte es diferente.

Nos quedan los arneses normales y corrientes a los que les colocas un dildo o vibrador. Para Thais el mejor es el de BS Atelier, yo no lo he probado, pero cuando alguna vez se me ha ocurrido hacer algún invento… está bien en el momento, pero deja dolor en la zona por las embestidas y esto ocurre también con los que venden en los sexshop. Generalmente están pensados para un juego fetichista y no particularmente para el disfrute de dos mujeres.

Las lesbianas en los sexshops

¿Dónde está la zona lésbica? Como las lesbianas somos mujeres, solo hasta que leas a Monique Wittig, nuestros juguetes son todos los pensados y diseñados para mujeres. Cuando buscas un dildo doble, un arnés o un juego que sirva para dos mujeres tienes que dirigirte hacia la parte de fetichismos. No hay una sección clara para nosotras.

Para los gays la hay, suele haber un rinconcito para sus juguetes sexuales, anales principalmente. Para los nuevos juguetes para parejas se ha creado ese espacio. Pero para encontrar algo que nos valga hay que preguntar a la o el dependiente para que nos oriente de entre todo lo que hay, qué podemos aplicar a nuestras relaciones.

Pero esto no ocurre solo con la juguetería erótica. También sucede con los juegos y lencería. Mónica cuenta que ha ido a varias tiendas de productos sexuales y eróticos en busca de un juego de cartas erótico, “he ido a muchos y en todos me dicen lo mismo, que no hay para mujeres. La solución que me dan es que compre unas para heteros y que lo hagamos con un vibrador. Pero no es lo mismo, no es para nosotras”. “Me sorprende mucho que no me ha pasado solo en uno, sino que soy incapaz de encontrar una tienda que las tenga y la respuesta que me dan siempre es la misma”.

En cuanto a la lencería sucede lo mismo. ¿Os habéis fijado que siempre es del mismo estilo? Soy una fanática de la ropa interior y afortunadamente puedo encontrar lo que me gusta en tiendas no especializadas, pero si te gusta algo diferente, siendo mujer, ni siquiera en las love store lo ofrecen. La línea siempre es la misma. ¿y el público? también. Y para encontrar algo alejado de esa línea femenina estándar tienes que ir a los productos “fetichistas” de nuevo.

Hasta el packing y marketing de los productos es poco inclusivo. Ahora los juguetes se presentan de una forma más elegante y ya no hay fotos explícitas, por lo general, en las cajas, pero la forma de venderlos y anunciarlos sigue siendo normativa y heterosexual. Y si buscas un producto de gama media a precio asequible entonces sí que olvídate. “A ver de dónde sacan nuestras lectoras el presupuesto. Los arneses que acostumbro a ver en tiendas que son más baratos son muy malos de calidad y apenas sujetan” apunta Thais Duthie.

El tema de la erótica ya sea a través de revistas, películas, cómics, libros… es otro gran tema a tratar. Los que representan sexo lésbico no lo hacen pensando en un público lésbico, sino como algo morboso y que nos puede poner a todos. Los productos creados exclusivamente para las lesbianas son muy escasos y difíciles de encontrar.

Como anécdota, en mi última visita a Berkana, en Madrid, estaba encantada con todo lo que vi, pero me decepcionó ver que la parte final de la tienda estaba llena de productos eróticos audiovisuales para público gay (solo hombres) y no había lo mismo para lesbianas. Para encontrar un cómic erótico lésbico he tenido que hacer una gran investigación por Internet y ver dónde podía conseguirlo, porque no es algo “corriente”.

Cuando creas un producto lo diseñas pensando en el público al que te quieres dirigir. Entonces lo único que me queda preguntar es: ¿nadie quiere crear productos para lesbianas?

¿Por qué?

 

 

“Ideas para no salir de la cama” by Amantis

¿Cuándo vas a elegir un producto en qué es lo primero en que te fijas? ¿Sueles ir directx a una marca en concreto o te gusta deambular en busca de ese nuevo producto que se convertirá en tu favorito?

Pues con los productos eróticos sucede lo mismo. A veces nos metemos en páginas y páginas buscando ese sextoy, lubricante o cualquier otro accesorio que haga que nuestra vida sexual cambie o sea aún más divertida. Otras veces, el buscador ya se sabe la ruta y va directamente a esa tienda en la que sabes dónde esta todo y lo que estás buscando. ¿A que no es tan diferente como hacer la compra de otro tipo de productos?

A mi esto me sucede a menudo. Y es que, como ya he dicho en otras ocasiones, hay determinadas tiendas y productos que siempre recomiendo. Cuando tengo que hacer un regalo admito que me cuesta mucho librarme de mi recurso más utilizado, ¡buscar un juguete! Si hay confianza con la persona a la que se lo voy a regalar sí que busco algo en mis páginas de confianza que le pueda gustar. Elijo según su experiencia, si es su primera vez utilizando productos eróticos, si es unx amante de los accesorios o si ya tiene cajones llenos de ellos y aunque no sepa qué le puede faltar en su arsenal erotico festivo, recurro a ello. Si no tengo un trato tan cercano o sé directamente que esto no le va… pues ya tengo que pensar en otras cosas, y eso tengo que admitir que no me gusta, porque con los juguetes siempre puedes sorprender y aportar algo nuevo y diferente. Lo que sí tengo claro cuando estoy buscando un detalle así, es a dónde voy a acudir. Y casi que mi ordenador ya se lo sabe, a Amantis.

Amantis es más que una Love store, sí vamos a decirlo así que ahora se lleva mucho y queda muy bonito, es un rincón hecho para el placer donde hay de TODO. Y cuando digo de todo, quiero decir en cuanto a productos y precios. Porque cuando queremos probar algo nuevo o es un detalle para otra persona muchas veces tenemos un presupuesto del que no queremos salirnos mucho, por eso yo valoro las tiendas en las que hay productos variados, de diferentes marcas que sin perder calidad se ajustan a todos los bolsillos.

Bajo la etiqueta productos exclusivos amantis, podemos encontrar más de 200 productos con precios especiales y de marca propia, como por ejemplo Desliz by Amantis que son de la casa y que no están disponibles en ninguna otra tienda.  Es una de las cosas que más les diferencia de otros sex shop.

Amantis vende tanto físicamente, tiene tiendas en Madrid y Barcelona, como online. Comprar de forma online es muy cómodo. A mi no me queda ninguna tienda cerca, así que siempre recurro a su shop en Internet. La página es bastante sencilla, está bien distribuida, aunque sí que creo que podría ser un poco más atractiva. Ahora han hecho algunos cambios y ha mejorado. A través de las categorías es fácil ir directamente al tipo de producto que queremos consultar sin tener que pasar por todo. Desde el inicio nos muestran todas las ofertas y rebajas que podemos encontrar, así como vídeos demostrativos de cómo usar algunos juguetes. Además de las categorías, arriba hay unas pestañas que nos llevan a los productos en oferta o de la marca de la casa. De esta manera si estamos buscando algo con un presupuesto fijo podemos ir directamente a esos que tienen ya un precio que se ajuste a lo que buscamos.

Pero voy a contaros por qué hago este post realmente y cuál es mi opinión. No es que tenga acciones ni nada por el estilo en Amantis, pero os voy a confesar que cuando comencé a experimentar con juguetes sexuales es donde hice mi primera compra seria. ¿Por qué? pues porque no quería gastarme demasiado en algo que no sabía si me iba a gustar (qué ingenua), entonces su web me ofreció la oportunidad de, sin gastarme mucho, probar cosas nuevas con productos de calidad pero sin pagar un precio excesivo. Además, otra de las cosas que me gusta es que a la hora de envíarlos ofrece varias alternativas, incluso si vives en alguna de las ciudades donde hay tienda física puedes pasar a recogerlo sin coste adicional. De las tiendas que suelo visitar, ésta es de las que menos gastos de envío tiene. He querido hacer este post monográfico porque hay muchas personas que me preguntan qué tienda les recomendaría para comenzar a explorar su sexualidad, y mi respuesta incluye ésta, por los motivos que ya he comentado y por la confianza que me da. Hay calidad a buenos precios y productos de todo tipo para cualquier práctica y afición sexual.

Además, tienen un blog donde van ofreciendo ideas, sugerencias e información sobre los talleres y actividades que se realizan en las tiendas Amantis. Si tienes la suerte de vivir cerca de alguna es una muy buena oportunidad para aumentar el conocimiento sexual. Suele haber una gran oferta y los temas son muy diversos. También tienen un probador donde los clientxs opinan sobre los productos que han comprado y ya han utilizado. Esto también es muy importante, al menos para mí, ya que suelo guiarme por los comentarios positivos o negativos de los usuarixs y las observaciones que hacen. La verdad, que casi todos los artículos tienen muchos comentarios, el feedback les funciona muy bien, supongo que será por algo, ¿no?.

El foro, parece algo como pasado de moda, ¿verdad?, pues en Amantis le han dado una vuelta y como tienen mucho interés por conocer las opiniones y el intercambio de ideas, o eso es lo que me parece a mí, mantienen un foro continuo y abierto en el que se puede participar opinando o publicando las dudas que te han surgido. Otros usuarixs se prestan rápidamente a contestar y ayudar con sus opiniones y experiencias.

¿Sabéis que Amantis tiene programa de puntos? Cada vez que compras algo se acumula una serie de puntos que se traducen en dinero y la próxima vez que compres algo puedes descontarlo de la factura final. ¡Qué manera de engancharnos! con eso de que no se nos pasen los puntos y porque nos sale más baratos…. así están nuestras mesillas. Pero otro punto positivo que se llevan. Cuanto más activx eres en su comunidad, más puntos obtienes, más descuento puedes aplicar, más puedes comprar y así hasta el infinito y más orgasmos.

Mi experiencia, hasta ahora, ha sido positiva. He probado sus lubricantes y un bálsamo Desliz y me han gustado, son ligeros y agradables. También he comprado vibradores tanto para mi como para regalar. Los que yo tengo son geniales y no me han dado ningún problema. Los regalados, pues están felices en sus nuevos hogares, o eso me han dicho.

Para regalar elegí uno de los básicos, pero para empezar está muy bien. Es el Seda 2G. Sirve tanto para la estimulación externa como interna y tiene 10 modos diferentes de vibración. Está disponible en dos colores y éste es su aspecto.

Seda 2G by Amantis

Algunos de los lubricantes Desliz que os reto a probar son el clásico de agua y los de sabores.

Si tenéis la oportunidad os animo a que os paséis por alguna de sus tiendas o echéis un vistazo a la web pero os advierto que es difícil resistirse a llevarse algo. Como rezan algunos de sus lemas, hay más de 5000 formas de decir te quiero y muchas ideas para no salir de la cama.

¿Habéis comprado en Amantis alguna vez?
Más de 5000 modos de decir Te quiero