👄 Sexo Oral 👄 y protección

Neo de Lovesecrets y la play list que te hará dar el do de pecho

¿Si te digo que puedes llegar al orgasmo por una estimulación oral, pero que esa boca no va a tocar tus genitales te lo creerías?

Es el rasgo más característico e impresionante de Neo, uno de los juguetes estrella de Lovesecrets. Así, a bocajarro os he soltado el secreto a voces peor guardado de este juguete y es que a estas alturas, y si algo ya has oído hablar de Neo, seguro que algo te suena. Y no son solo las vibraciones. Neo es un vibrador que encierra un don magnífico, vibrar y hacerte sentir a través de los sonidos que le envuelven.

Pero, ¿de dónde viene?

Neo es uno de los juguetes de Lovesecrets, una de las marcas más punteras en juguetería sexual. Lovesecrets se ha especializado en crear juguetes elegantes, de alta calidad y con unos resultados difíciles de comparar. En su web podemos encontrar tanto productos propios como de otras marcas, todos ellos con un nivel de calidad testado. Como decía antes, Neo es uno de los productos más populares y codiciados por las características que ofrece. No os voy a detallar todas sus características porque eso ya lo podéis ver haciendo una visita exprés a su página, sino que me voy a centrar más en las habilidades que tiene.

Neo llega a casa vestido de etiqueta. En una caja negra que se desliza para dejar ver el producto que va en el interior. Entonces nos quedamos con una caja negra, elegante con el sello de la marca estampado en el frontal.  Separamos la tapa y ahí está, reposando sobre una cama de terciopelo y a sus pies una pestaña que nos ofrece su cargador y libro de usuarix. Os recomiendo, en este caso lo creo muy necesario, que leáis bien las instrucciones porque con este juguete se pueden cambiar de varias maneras la forma de jugar y… bueno en momentos de manos temblorosas, podemos no acertar a la primera y tampoco es lo más idóneo sentarte a leerlas. Que si necesitas un receso, puedes aprovechar y luego volver con las pilas cargadas y la batería de Neo también a tope. Pero quizá sea mejor leerlas, aprender cómo funciona y luego ya ponerlo a trabajar.

¿A qué podemos jugar con él?
  • A buscarnos los puntos. Tras haber cargado el vibrador y encenderlo, éste es el primer juego al que nos reta. Tiene 7 modos de vibración los cuales se pueden regular dándole a + ó -, según nos apetezca. Su cabeza redondeada y algo curvada facilita la inserción. *Consejo! lubrícalo antes y prueba a jugar con él por otras zonas erógenas que te gusten y por el contorno de los genitales como previo a la penetración. Lo hace más interesante.
  • A bucear. Si ya has explorado todo el amazonas estás listx a adentrarte en la selva de orgasmos. De nuevo los diferentes modos de vibración e intensidades hacen que el volumen suba y baje para que te sientas en una montaña rusa de placer.
  • ¿Y si lo hacemos todo a la vez? Aquí cada parte tiene su misión. La cabeza redondeada y regordeta se ocupa de llegar a lo más hondo de nuestro placer, mientras que el tronco le sigue el ritmo de vibración.
  • Y tatatatatatachán llegan los idescriptibles, juguetones y extraordinarios gemidos por el placer oral de la boca que nunca rozó los genitales. Sí, vuelvo a lo que me vuelve loca de este juguete, mi nuevo best friend. Dentro de sus habilidades está la de vibrar al ritmo de los sonidos. Éstos pueden ser tu propia voz, la de tu acopañantx si lx tuvieras, la de la música que te has puesto o… esto es un súper descubrimiento mío, la de los susurros o pequeños soplidos. Si una boca susurrante se acerca al sensor vibra, como lo hace con la música o la voz alta, pero a mi me parece muy especial. Si sueltas pequeños sopliditos también en esa zona, funciona igual y a mi me encanta. Me parece muy erótico. Así que os animo a que lo probéis.
Qué me gusta de Neo y qué no

Me gusta su tacto aterciopelado y esa elegancia con la que irrumpe en la cama. Me gusta que hayan combinado el negro de todo el pack con el color plata de la parte de los botones. Me parece una elección acertada. Más allá de su físico, me gusta su interior. Soy muy de interiores. Los 7 modos y variantes para mí son suficientes y creo que ha quedado claro que el control por voz me ha dejado a mi sin la mía. Que se pueda bajar la intensidad es algo que creo que todo juguete debe llevar, porque a veces vibran tanto que saturan un poco (esto es muy personal).

La forma me gusta, la curvatura que tiene en la parte que se introduce y como hace la forma del “mango”, es bastante cómoda y facilita el manejo. Los relieves que le recorren también son un punto fuerte. Que sea recargable hoy en día es casi indispensable, pero de todos modos es muy valorable el abandono de pilas y la apuesta por otras opciones más ecológicas, cómodas y baratas.

Por otra parte, tengo que reconocer que al ser tan premium me da como un poco de miedo estropearlo y lo trato con mucho tiento. Por sacarle alguna pega, al principio me volvía un poco loca para cambiar los modos, pero es algo que se soluciona con el tiempo.

¿Pero no os habéis preguntado aún por qué he puesto eso de la play list? Pues porque pensando en esta review, se me ocurrió que una muy buena manera de testar su característica más diferenciadora sería poniendo música con diferentes ritmos para ver cómo iba cambiando su forma de sentir y cómo me hacía a mí recibir esos cambios. Los he recibido muy bien, así que me he dado cuenta de que soy buena conductora de placeres.

Aquí os dejo una lista de canciones para que descubráis todo lo que os puede hacer sentir Neo. Espero que os gusten y os toquen muy dentro.

Si tras esta inspiradora lista se te ocurren otras canciones, ¡adelante! coméntamelas y las iré probando. O si has probado otras formas de jugar con él, puedes contárnoslo.

Placer oral para ella y para él

Sexo-Oral

El sexo oral es una de las prácticas más íntimas a la vez que placenteras. Debería estar presente en todas nuestras vidas sexuales pero a veces no nos atrevemos a realizarlo porque no estamos seguros/as de si lo haremos bien o de si a nuestra pareja le agradará. Pues aquí os dejo unos consejos de como practicar un buen cunnilingus para ella y como hacer que él se derrita en nuestra boca.

La boca se utiliza constantemente cuando nos relacionamos sexualmente con otra persona, desde los besos hasta la caricia con los labios sobre la piel del otro u otra. Pues para no romper con esta tradición podemos seguir usándola hasta producirnos un gran placer.  Pero lo que merece una especial atención es la lengua, a veces olvidada pero tan presente a la vez, y es que… esa pequeña parte húmeda de nuestros cuerpos puede ser una herramienta estupenda para una buena sesión de sexo.

Para que tu lengua o la de tu compañero/a te produzca un placer extremo hay que saber utilizarla bien.

Para ella

Primero debemos tener una posición cómoda. Podemos empezar estimulando el clítoris, para pasar a usar la boca y juntar labios y labios y después empezar a oir gemidos de placer.

Algunas ideas son:

– De rodillas con la cabeza de la otra persona entre sus piernas. Que la boca quede justo a la altura de la vulva.

– Acomódate en el extremo de la cama y deja colgar las piernas. Nuestra pareja deberá ponerse de rodillas en el suelo y situar su cabeza entre las piernas. Aquí es aconsejable ayudarse de cojines para elevar la pelvis de ella y para que el que está en el suelo no se haga daño en las rodillas.

– La clásica postura del 69 y una variación de la misma. Poniéndose de lado las cabezas se apoyan en los muslos de la pareja. Aquí hay que tener cuidado para estar cómodos, la cabeza apoyada en la pierna pero a la vez que la otra pierna no recaiga sobre el que está lamiendo para que esté agusto. Puede hacerse mutuamente o si perdemos la concentración primero uno y luego el otro. Si se hace por separado, se puede tumbar de lado, abrir las piernas y dejar que la cabeza del que chupa se situe entre ellas y mantener la otra hacia atrás para que no moleste.

– Y la más clásica  es ella tumbada, abre las piernas y lista para la acción. Para ayudar podemos poner un cojín bajo la pelvis para elevar y sobre todo mirar como tenemos la cabeza de nuestra pareja entre las piernas, lo que dará un plus de morbo.

¡Ahora empezamos a practicar! una vez que nos hemos puesto y que estamos calientes una buena forma de no enfriarnos es utilizar la lengua para ir recorriendo el cuerpo poco a poco. Desde los besos por la cara, chupando los pezones, bajando por el ombligo y no… no vamos directamente a la vagina sino que merodeamos por la zona. Vamos de un lado a otro como vagabundos por unas tierras muy húmedas y calientes. Mordisqueamos y lamemos los muslos por la cara interior y vamos acercándonos a la vagina. Nos encontramos los labios mayores, los acariciamos con la boca, podemos besarlos incluso meternoslos en la boca para que se exciten más,  la sangre fluya por sus genitales y lubrique. Accedemos a los labios menores y les mostramos la puntita de la lengua. Se la pasamos de arriba a abajo, muy despacio al principio. El ritmo es crucial para ir estimulando ya que el clítoris es una parte muy sensible y no podemos atacarle directamente porque puede que no esté todavía preparado. Por ello, vamos andando alrededor para ver como se hincha como lubrica la vulva y nos va pidiendo más. Rodéalo con la lengua alrededor de los surcos del capuchón del clítoris. Roza la parte que separa el clítoris de los labios menores.

Y ahora que está preparado podemos pasar a él. Chúpalo, lámelo, rózalo, tócalo, el ritmo lo marca ella. Puede gustarle suave o fuerte y preciso. Tendrás que adaptarte a lo que pida.  Puedes excitarlo aun más absorbiendo un poquito, con cuidado porque puede hacer daño si lo hacemos demasiado fuerte.  Para completar el placer podemos ayudarnos de algún juguete o el dedo e introducirlo para estimularla doblemente. La presión de la lengua sobre el clítoris puede ir variando, si vemos que va a tener un orgasmo podemos aumentar la presión y mantener el movimiento hasta que acabe.

Para él.

Para ellos el sexo oral puede llegar a convertirse en una fantasía. Es algo que siempre se ha atribuido a los hombres como uno de sus más fervientes deseos. Ya ha quedado claro antes que para las mujeres también es muy satisfactorio y que nos encanta ver la cabeza de nuestra pareja entre nuestras piernas. Pero para compensar la balanza ¿qué podemos hacerle a él?

Las posturas que podemos realizar son:

– Tumbado y ponerse junto a él de la forma más cómoda.

– De pie y la otra persona de rodillas hasta estar a la altura de sus genitales.

– Sentado en el sofá o en el borde de cualquier superficie y agacharte sobre su pene erecto o ponerlo erecto.

Para empezar podemos tocar un poco con las manos, partimos desde el punto en el que la pareja está caliente. Así que para seguir podemos avanzar un poquito con las manos. Tocar suavemente de arriba a abajo. Tocar todos los genitales, tocarle un poquito y muy despacio su punto P (el situado entre el final del escroto y el ano). Acariciar, rozar y manosear su pene entre las manos.

Ahora, teniendo cuidado con los dientes, podemos empezar a pasar la lengua por todo el tronco del pene. Primero como si chupáramos una piruleta. Podemos centrarnos un poco en los testículos, succionarlos suavemente y darles unos golpecitos con la punta de la lengua. Eso hará que se excite todavía más.

Luegos nos centramos en el glande que podemos chupar con movimientos circulares. De abajo a arriba como si se fuera a caer. Tocando la punta de la lengua con la punta de su pene. Y a la vez podemos ayudarnos con las manos en el resto. Si nos atrevemos podemos pasarle una bala vibradora por el resto del pene mientras estamos ocupados/as en su puntita. Así el placer será completo.

Si quieres innovar y hacerle sentir algo nuevo, sujeta su glande con los labios, que no se escape. Y con la lengua haz movimientos giratorios. Y en este momento tambíen puedes acudir al punto P de antes. La estimulación será máxima.

Para que no se comvierta en algo monótono, el ritmo debe variar, así como la técnica. No te quedes en la misma parte con el mismo movimiento, sino que combinalos y varialos y cuando veas que está a punto mantente ahí.

El sexo oral es muy satisfactorio y realmente placentero. Puede relizarse como una práctica aislada que nos lleve al orgasmo o como parte del juego. Los escenarios pueden variar, puede realizarse en cualquier parte de la casa y así podremos ponerle más morbo al momento. Hazlo donde se te ocurra y de forma espontánea y se convertirá en un momento especial.  Atrévete y no dejes de practicarlo para ir mejorando la técnica.