A mí ya me ha tocado, ¿y a ti?

Tengo que confesar que me cuesta pensar en ello. No concibo que una mujer no haya sentido nunca un orgasmo. Que ni siquiera sepa qué es, cómo se siente, qué es lo que viene después de la excitación. Pero sí, existe y es más frecuente de lo que creemos.

Cuando comencé este libro estaba un poco indecisa sobre qué pensar. Por una parte no sabía si tomármelo de una forma satírica, como un libro crítico concebido desde la ironía o si en realidad el relato era así, tal cual.

La autora de Ahora me toca a míSELMA LØNNING AARØdispara a bocajarro la historia de una mujer que no conoce el orgasmo, no sabe qué es eso de lo que tanto se habla en libros y revistas y que parece que le llega a todo el mundo menos a ella. No quiero desvelaros nada importante, pero para que os hagáis una idea de cómo es. Imaginaos que vuestra vida ha ido transcurriendo poco a poco. Trabajo, pareja, hijxs, casas, familia… todo tal y como “debe” ser, pero un día aparece en tu mente una duda. Hay algo que circula alrededor, que todo lo impregna, de lo que todo el mundo habla y de lo que no terminas de enterarte. Te empeñas con todas tus fuerzas para poder sentirte dentro de ese círculo social y por mucho que lo intentas cada vez lo ves más lejos y lo único que consigues como premio es frustración. ¿Y qué viene después de ese sentimiento? eso forma parte de cada unx de nosotrxs.

Julie, la protagonista de Ahora me toca a mí, es una auténtica estrella. Cada día finge como parte de su rutina. Finge en la cocina, en el salón, en la cama. Finge mientras cena, mientras desayuna, mientras va al supermercado. Fingir se ha convertido para ella en algo tan normal y natural que ya no sabe que finge. Su nombre ya es sinónimo del verbo fingir.

Ahora me toca a mí, es una novela de lectura fácil y liviana, os garantizo que si la empezáis no vais a poder parar y os durará más o menos como un orgasmo en vuestras manos. Narrada en primera persona, la protagonista de la historia nos abre las puertas de su casa, de su mente y de su vagina para que nos asomemos e indaguemos sobre lo que forma parte de su día a día. Éste personaje tiende a confundirse con la propia autora ya que comparten profesión, es un juego acertado para atraer más a lxs lectorxs (está clasificada como ficción). Es una forma de desenmascararse pero dejando en el aire la duda de si es pura ficción o tiene algo de biográfico.

Esta novela es un relato mordaz sobre la educación sexual de las mujeres, las opresiones sociales que castigan nuestra sexualidad y lo que nosotras mismas esperamos de nuestros propios cuerpos. Creo que ya es un tema del que hemos hablado mucho, la (no)educación sexual que recibimos. El embarazo no deseado y el miedo es lo único que nos enseñan. De esta manera nuestras sexualidades están ligadas al terror ante todo lo que nos han dicho que es “malo”. Después llegan las revistas que nos disciplinan para el placer, pero no el propio, sino el ajeno. Lo importante que es mantener el suelo pélvico bien educado para que en la penetración el pene sienta la entrada más tersa, en vez de decirnos lo beneficioso que es para nosotras mismas mantenerlo ejercitado. Nos recuerdan que si no sabemos hacer bien sexo oral vamos a perder muchos puntos y que si vamos de listillas pidiendo cumplir nuestros deseos perderemos nuestro honor de chicas buenas. A veces se pone de moda ser atrevida y sexy y si no entras en ese juego también pierdes puntos. En conclusión, hagas lo que hagas nunca vas a conseguir ser ese perfil de mujer y en ese transcurso en el que intentas mejorar y dar la talla te pierdes a ti misma. Un día te paras a mirarte, y te preguntas qué ha pasado, qué han significado todos los encuentros sexuales y todas las parejas ante las que gemías y felicitabas por el buen rato que acababas de pasar, en ese momento te conviertes en Julie.

El libro

El libro es muy fácil de leer, sencillo y ágil. El diseño de la portada atrae y el título también. Nos hace pensar en una aventura de búsqueda en la que vamos a descubrir muchas cosas, y en eso acierta. Pero esta novela no se queda en el simple relato, sino que nos hace parar y pensar en nuestra propia vida, sobre todo en la sexual, ¿seré yo como ella? Tal vez no finja orgasmos, no tenga la técnica tan depurada, pero ¿esta vida que llevo es la que realmente quiero? ¿me siento satisfecha en todas las facetas de mi vida?

Sí, es un libro sobre una vagina, pero que invoca a las vaginas de las lectoras a que se pregunten a sí mismas sobre ellas mismas. Es un diario en voz alta, un documento desclasificado, público para que la crítica caiga sobre él.

Sus páginas pasan volando y la lectura es amena. Es un libro perfecto para el verano porque es fácil de transportar, también puedes conseguirlo en ebook, y de una lectura nada pesada. Dividido en capítulos cortos va enganchando hasta llevarnos al gran momento culmen de cerrar su última página ante la que nos quedamos… las reacciones son varias, así que os dejo que lo descubráis.

Este libro es una mezcla de cosas, en parte su vida personal, su infancia, su adolescencia y cómo es ella ahora mismo y por otra parte su faceta más profesional y la sociedad que la rodea. Julie y su marido contratan a una Au pair para liberarla a ella de tareas domésticas y de cuidados, así puede dedicarse a buscar eso que le falta y tener más tiempo libre. Esto no sé muy bien como tomármelo. Por una parte a veces siento que habla de algo muy real pero desde la crítica con un tono irónico que parece muy serio, exigir a una persona que se relegue a tus deseos y sentirte tú misma con un status mayor al suyo. Esta parte no me ha gustado mucho, porque como digo, no sé si es desde una visión crítica poniéndolo en la mirada de una acomodada mujer que se cree con el derecho de sentirse más y mejor que otra, o es tal cual se narra. Por otra parte, el comportamiento del marido, machista, comodón y acomodado que hace el “esfuerzo” de convencer a Julie de que no pasa nada por tener ayuda en casa, así ella puede estar más libre e incluso si le apetece trabajar un poco. Lo que sea mientras él no tenga que hacer nada. Quiero pensar, y desde ahí me sitúo, que todo lo que cuenta en relación a los asuntos domésticos y sociales, se hace desde la crítica jugando con la naturalidad con la que lo cuenta la protagonista. Pero tengo que reconocer que me enfadé un poco con estas líneas por cómo trata a la chica au pair, que no es más que el reflejo de sus propios miedos que hacen que sea cruel y mezquina. Pero no veo que ante eso la protagonista haga mucha autocrítica.

Otra de las cosas que trata es el uso de juguetes eróticos. Recurre a un vibrador típico y conocido para alcanzar su objetivo, pero desde la mentalidad de meterse algo mecánico y antinatural. Una vez más, creo que juega con la visión de la protagonista y consigue que a veces le cojamos un poco de manía, más aún cuando cree que la panacea de todo es tener un acercamiento sexual con alguien de tu mismo sexo que va a comprenderte y guiarte por el sendero del placer, pero si la mente está cerrada, las piernas no se abren. Y mucho menos los sentidos.

Ahora puede tocarte a ti

Como resumen, el libro toca muchos temas, el sexual es tan solo el hilo conductor que nos va llevando de uno a otro casi sin darnos cuenta hasta precipitarnos al final. Hay cosas que no me han gustado mucho pero creo que es un logro para la autora porque lo que hace es mostrar a una mujer que nos muestra tan abiertamente una forma de pensar que si no estás de acuerdo consigue que la odies un poquito. Pero como ya he dicho, es una lectura muy llevadera que nos hace reír y odiar a partes iguales. Me he reído mucho con él.

 

Ficha técnica:
ISBN 9788415070818
240 páginas
Tapa dura, 14,5×21 cm
Traducido por Ana Flecha Marco
Precio:  17€

*Gracias a Lince Ediciones por enviarme el libro y ofrecerme una nueva manera de disfrutar de la lectura.

 

Haz la guerra a la rutina

Con el otoño llega la vuelta a la rutina, los madrugones, las tareas acumuladas y el estrés de tener que llegar a todo. Nos cuesta sacar tiempo para nosotros y nosotras mismas, para disfrutar de un momento de tranquilidad y placer. Y como les sucede a las hojas en ésta época del año, nuestra vida sexual decae un poco.

Tras el periodo estival en el que hemos disfrutado más de las siestas con jugueteos tontos, de las noches sin prisa redescubriendo nuevas formas de disfrutar y de los paseos bajo la luz de la luna, ahora toca reinventarse. A pesar de que sea una tarea complicada, es necesario sacar algo de tiempo para uno/una misma o para la pareja, hay que reorganizar agendas y saber guardar un espacio para alimentar nuestros cuerpos. Y no… no me refiero a darnos un atracón, sino un buen revolcón.

A veces cuesta sacar nuevas ideas y creemos que ya lo hemos inventado todo en la cama, pero siempre hay algo nuevo que seguro no has hecho todavía. No es necesario estudiarse el Kamasutra, ni probar la postura más complicada. Tampoco tienes por qué acudir a técnicas que no terminan de convencerte, tan solo tienes que saber crear un espacio nuevo dentro del que ya tienes.

Una manera muy sencilla de conseguir esa sensación es reacomodar el ambiente. Prueba a sustituir pequeñas cosas y colocar elementos que te hagan sentirte más deshinibido/a. Por ejemplo, pon velas aromáticas, enciende una vara de incieso con un olor que te agrade o simplemente llena la cama de cojines para que al tirarte sobre ella sientas esa sensación de caer sobre una nube.

En cuanto al terreno más puramente sexual, los pequeños detalles marcan la diferencia. Mi recomendación es que pruebes nuevos sabores sexuales. Así, como lo oyes. Si te preguntas cómo puedes cambiar el sabor u olor de tu sexo, realmente es muy sencillo. Hoy en día existen en el mercado muchos productos que nos pueden echar una mano para conseguirlo.

Durante esta etapa de readaptación a la vida cotidiana he optado por utilizar nuevos geles de masaje y lubricantes Durex para que las experiencias sexuales, aunque sean con la misma pareja, parezcan completamente diferentes. Parece que es una tontería, pero sin dañar demasiado la economía, con un pequeño gesto como usar nuevos geles, se consiguen unos resultados no aptos para todos los públicos.

masaje sensual

Por un lado, tengo que deciros que el clásico masaje puede llegar a ser algo asombroso. Tan solo necesitas un gel fluido, suave y que te resulte agradable al tacto como el gel de masaje 2 en 1. Extiéndelo por cualquier zona y para darle un toque diferente da u ofrece el masaje con tu propio cuerpo. Si además optas por tapar los ojos, la sensación de placer será mucho mayor. Éste es un buen comienzo, pero ya que nos ponemos a innovar… se puede optar por algún producto más novedoso. ¿Has probado alguna vez un lubricante con efecto cosquilleante como el Durex Play Frescor? Si es que no, realmente te lo recomiendo. La mezcla es extraordinaria. Es como el efecto calor, pero con un toque de frescor, la sensación de excitación está asegurada. Se puede disfrutar en pareja, pero te aseguro que en tus momentos íntimos de placer a solas, es un buen recurso.

En cuanto a los sabores, si eres de los/las que les gusta probar nuevos ingredientes y experimentar con el gusto, atrévete con las frutas. Los sabores que puedes encontrar en cualquier establecimiento son muy variados. Desde el de fresa con un aroma y sabor intenso, cereza un poco más suave y ¡hasta incluso de aloe vera! Éste último es perfecto para los que tienden a la irritación por la fricción y para pieles sensibles. Por último, si pefieres ir poco a poco porque acabas de empezar a probar este tipo de productos, puedes optar por un lubricante clásico que sea similar a la lubricación natural, o incluso uno que te ayude a alargar el momento de placer.

Como conclusión, haz que tu vida sexual sea divertida en todas las épocas. Siempre es un buen momento para probar cosas nuevas e introducir una pizca de excitación extra. Si tienes una rutina para el día a día, ¿por qué no incluir el sexo en ella? ¡Lánzate a experimentar!

masaje erótico