Los juguetes sexuales no son para lesbianas

¿Quién diseña los juguetes sexuales?

¿Te lo has preguntado alguna vez? Nosotras sí. Cada vez que queremos comprar algo nuevo para compartir con una pareja sexual. Cada vez que buscamos un juguete o que sacamos del cajón el que ya tenemos, nos hacemos esta pregunta. ¿Quién ha pensado que este juguete, que me vendieron como ideal para parejas lésbicas, es realmente útil y satisfactorio?

Siendo sinceras, los juguetes sexuales en su mayoría están pensados para el público femenino. Mujeres heterosexuales, bajo una mirada masculina o mujeres que satisfacen el deseo en solitario. Desde hace unos años, no demasiados, la juguetería erótica están creando cada vez más sextoys para hombres y para parejas. Parejas. Sí. ¿Qué parejas? Parece que la revolución está en los juguetes que sirven a la vez para los hombres y las mujeres que tienen encuentros eróticos juntos. Pero, ¿qué hay para las parejas homosexuales? Las empresas de juguetes han creado un nicho especial para los gays a los que les ofrecen juguetes específicos para ellos y así los venden. Es un mercado que funciona, que vende y que tiene unos productos que se diseñan en exclusiva para ellos. Vale, estos también pueden utilizarlos hombres no gays e incluso introducirlos en una relación sexual no exclusivamente gay, pero eso ya es otra historia. Y se acabó.

Para las parejas lésbicas se recomiendan los juguetes diseñados para mujeres, los creados para la doble penetración y generalmente los arneses o strapon. ¿Por qué? Porque no hay unos productos exclusivos, pensados y diseñados para las parejas de mujeres. En primer lugar se supone que todas deseamos la penetración. La penetración con un juguete de forma fálica, y si no, atrévete a encontrar algo que no lo sea. Se nos ofrecen dobles dildos para satisfacer esta supuesta necesidad sexual. Arneses para cubrir la inculcada fantasía de que nos gusta sentir el poder de embestir y juguetes polivalentes, es decir, que sirven para penetraciones anales, vaginales, para todo tipo de parejas… y así ya está la necesidad cubierta. Como sirve para todxs, no hay que darle más vueltas. Pero el quid de la cuestión no es que sirvan o no, es que realmente cumplan la función que se les supone y que sean cómodos y satisfactorios para las lesbianas.

Dildo o cachiporra
Dildo o cachiporra. El dildo doble clásico al más puro estilo porno

¿Esto es solo cosa mía o nos pasa a todas?

Tengo un gran fondo de armario de juguetería erótica, lo admito. Mirando, revisando y tras las relaciones sexuales compartidas me di cuenta de que entre todo lo que tengo solo uno nos era satisfactorio para usar conjuntamente. Me lancé a preguntar si esto me ocurre a mí sola o también les sucede a otras parejas lésbicas y la respuesta fue abrumadora. Todas las mujeres que se han puesto en contacto conmigo coinciden en que se sienten realmente frustradas a la hora de encontrar un juguete que les guste y les sirva de verdad.

Andrea y su pareja querían lanzarse a probar nuevas experiencias, pero su deseo se quedó por el camino. “Hace poco quisimos experimentar con algún juguete y nos encontramos con que casi no hay dildos dobles, y los que hay suelen tener la mayoría forma de pene. Nos costó horrores encontrar uno que no tuviera un tamaño desmesurado y que tuviera forma hergonómica, y es realmente frustrante”. “No es que tengamos fobia al pene, pero siempre es lo mismo, el falo como centro de todo el placer y en este caso de nuestros juguetes sexuales”.

Marian y Claudia utilizan juguetes de vez en cuando como complemento a sus relaciones. “Los gustos van variando y vamos probando”. “Lo que no nos gusta es la falta de realismo, no estético, sino más bien en la textura, la densidad o la ergonomía de los juguetes”. “No nos atrae la idea de ponernos arneses, son aparatosos e incómodos por eso a veces usamos dildos dobles, pero cuando hay mucha excitación o el sexo es más duro, el dildo doble sin sujección se resbala constantemente y tienes que estar agarrádolo con una mano. Al final, te resta libertad para hacer otras cosas y no estás cómoda”.

No son solo los juguetes lo que no está adaptado. Mónica y Lucía se iniciaron en la juguetería con unas fundas para dedos. “Queríamos algo diferente para probar. Compramos unas con relieves, pero no sabemos si es porque están pensadas para dedos masculinos, nos quedan grandes y se nos caen. Hemos probado a meter dos dedos en una para evitarlo, pero no caben. Por lo que para nosotras ya es algo descartado”. “Los vibradores tampoco nos convencen. Queremos algo exclusivo para nosotras, algo que no simule un pene”. Al igual que Marian y Claudia sostienen que el tacto de los vibradores no les agrada, “antes de comprar uno toqué muchísimos… pero nada, son las texturas, que no me atraen” confiesa Mónica.

Thais Duthie, la escritora y sexblogger, ha probado casi de todo. Cuando le pregunté si creía que existían juguetes para lesbianas me respondió que “existen, pero de aquella manera”. “Seguro que sí los han diseñado pensando en dos mujeres teniendo sexo, pero lo han hecho en el más puro estado de desconocimiento”.

Pasa como con las películas porno lésbicas mainstream. ¿Quién las hace? ¿para qué público y con qué objetivo? Ahí está la respuesta. Detrás de todo está el pensamiento heterosexual que, igual que en un rodaje, en el diseño de un juguete, lo que se hace es especular e intentar acertar qué es lo que va a gustar y no cubrir las necesidades reales. Heterosexuales pensando en un público lésbico. 

“Mi experiencia es que ningún juguete que yo haya probado ha sido diseñado exclusivamente para lesbianas, y si lo ha sido no es funcional, tienen fallos” añade Duthie. Me pone como ejemplo algunos de los juguetes que ha probado y que se supone están pensados en parejas lésbicas. Los famosos dobles dildos “El primero que probé fue New Wave de Fun Factory, es extraño que cada extremo sea diferente, uno es más grueso que otro. Las sensaciones son muy diferentes para una y para la otra y la parte central es demasiado blanda y no se sujeta demasiado bien, aunque es un buen intento”.

Los arneses sin correas parecían ser la solución a todos nuestros problemas. Cómodos, te sientes libre y disfrutan las dos. Ya, será en teoría porque en la práctica mi experiencia es como la de Marian y Claudia, se resbala, los músculos pélvicos tiene que tener la fuerza de Thor para mantenerlo siempre en su sitio y además, no tienen el tamaño idóneo para satisfacer a las dos. Thais dice que de esos el único que le parecía que iba por buen camino es Sharevibe, de la misma marca que el anterior pero “a ver quién se atreve con eso… La que lleva la parte más gruesa tiene que tener una musculatura vaginal muy en forma para sostener el juguete sin que se caiga, y encima meter y sacar el extremo. Un poco lío. Yo hago ejercicios de kegel y no fui capaz de usar este juguete en condiciones. Como dije en una reseña: el extremo gordo es perfecto para usarlo como mango, y ya está”.

Y ante todos éstos surgen los juguetes dobles súper revolucionarios. Valen para dobles penetraciones en una misma y en diferentes personas, por eso son válidos para parejas lésbicas. Una vez más, en la teoría. En la práctica, “yo no lo veo, sinceramente” dice Thais Duthie. “Me parece perfecto para masturbación en solitario: el extremo más grueso vaginal y el más pequeño anal. Si no, otra vez, la que lleva el grande le lleva mucha más ventaja a la otra”

Yo también tengo este juguete y lo uso en sexo compartido, la verdad que nunca en solitario. Está bien que cada una puede tener su extremo. Se lo introduce y con el mando vas cambiando el modo de vibración. Puedes moverte, tienes libertad en las manos y lo que te permita el cable de unión, pero le falta algo. No se siente el movimiento, a veces tienes que tener cuidado cómo te giras para no tirar demasiado y como dice Thais, que las dos vayan sintiendo lo mismo, lo cual es difícil cuando cada parte es diferente.

Nos quedan los arneses normales y corrientes a los que les colocas un dildo o vibrador. Para Thais el mejor es el de BS Atelier, yo no lo he probado, pero cuando alguna vez se me ha ocurrido hacer algún invento… está bien en el momento, pero deja dolor en la zona por las embestidas y esto ocurre también con los que venden en los sexshop. Generalmente están pensados para un juego fetichista y no particularmente para el disfrute de dos mujeres.

Las lesbianas en los sexshops

¿Dónde está la zona lésbica? Como las lesbianas somos mujeres, solo hasta que leas a Monique Wittig, nuestros juguetes son todos los pensados y diseñados para mujeres. Cuando buscas un dildo doble, un arnés o un juego que sirva para dos mujeres tienes que dirigirte hacia la parte de fetichismos. No hay una sección clara para nosotras.

Para los gays la hay, suele haber un rinconcito para sus juguetes sexuales, anales principalmente. Para los nuevos juguetes para parejas se ha creado ese espacio. Pero para encontrar algo que nos valga hay que preguntar a la o el dependiente para que nos oriente de entre todo lo que hay, qué podemos aplicar a nuestras relaciones.

Pero esto no ocurre solo con la juguetería erótica. También sucede con los juegos y lencería. Mónica cuenta que ha ido a varias tiendas de productos sexuales y eróticos en busca de un juego de cartas erótico, “he ido a muchos y en todos me dicen lo mismo, que no hay para mujeres. La solución que me dan es que compre unas para heteros y que lo hagamos con un vibrador. Pero no es lo mismo, no es para nosotras”. “Me sorprende mucho que no me ha pasado solo en uno, sino que soy incapaz de encontrar una tienda que las tenga y la respuesta que me dan siempre es la misma”.

En cuanto a la lencería sucede lo mismo. ¿Os habéis fijado que siempre es del mismo estilo? Soy una fanática de la ropa interior y afortunadamente puedo encontrar lo que me gusta en tiendas no especializadas, pero si te gusta algo diferente, siendo mujer, ni siquiera en las love store lo ofrecen. La línea siempre es la misma. ¿y el público? también. Y para encontrar algo alejado de esa línea femenina estándar tienes que ir a los productos “fetichistas” de nuevo.

Hasta el packing y marketing de los productos es poco inclusivo. Ahora los juguetes se presentan de una forma más elegante y ya no hay fotos explícitas, por lo general, en las cajas, pero la forma de venderlos y anunciarlos sigue siendo normativa y heterosexual. Y si buscas un producto de gama media a precio asequible entonces sí que olvídate. “A ver de dónde sacan nuestras lectoras el presupuesto. Los arneses que acostumbro a ver en tiendas que son más baratos son muy malos de calidad y apenas sujetan” apunta Thais Duthie.

El tema de la erótica ya sea a través de revistas, películas, cómics, libros… es otro gran tema a tratar. Los que representan sexo lésbico no lo hacen pensando en un público lésbico, sino como algo morboso y que nos puede poner a todos. Los productos creados exclusivamente para las lesbianas son muy escasos y difíciles de encontrar.

Como anécdota, en mi última visita a Berkana, en Madrid, estaba encantada con todo lo que vi, pero me decepcionó ver que la parte final de la tienda estaba llena de productos eróticos audiovisuales para público gay (solo hombres) y no había lo mismo para lesbianas. Para encontrar un cómic erótico lésbico he tenido que hacer una gran investigación por Internet y ver dónde podía conseguirlo, porque no es algo “corriente”.

Cuando creas un producto lo diseñas pensando en el público al que te quieres dirigir. Entonces lo único que me queda preguntar es: ¿nadie quiere crear productos para lesbianas?

¿Por qué?

 

 

Calma nena, la regla puede ser mejor | Copas menstruales hay más de una

Ya ha pasado Halloween, la sangre y los sustos, pero parece que en tu baño sigue la fiesta porque, a primera vista, es el escenario de La matanza de Texas. ¿Por qué? porque ha venido tu querida amiga la menstruación y tú te has puesto a experimentar con nuevos modos de mantenerla entre tus piernas. Sabes de qué te hablo, ¿verdad?

Ilustración de La Lila, ilustradora feminista

Hace no mucho leí un post de una chica que harta de que todo el mundo le hablara de lo maravilloso que es usar la copa menstrual se atrevió a comprarse una y probarla. El resultado no fue nada satisfactorio y como os podéis imaginar su opinión sobre las copas menstruales pues no era muy buena. “Acusaba” a las defensoras de la copa de que no contaban toda la verdad, que todo parece muy bonito pero que luego no es así. Y puede que tenga algo de razón. Hace tiempo yo empecé con una y la verdad que le di puntos positivos, pero hay que ser sinceras, también los tiene negativos y al principio cuesta hacerse, sobre todo para sacarla y meterla.

Tiene razón, es incómoda y bastante escandalosa usarla en baños públicos. Si no tienes el lavabo al lado ya empiezas a agobiarte pensando a ver cómo lo haces para vaciarla, no olvidarte de llevar agua para limpiarla y volver a ponerla sin que montes el escenario de una peli de terror. Y… que la coloques bien, la sientas cómoda, no te haga daño y sobre todo, olvidarte de la constante paranoia de ¿me estaré manchando?

La copa menstrual vs tampones y compresas

Modo tampón. Cual chica de anuncio de tampones tu coges el tuyo, te lo guardas en el bolsillo, no sea que llames demasiado la atención (léase con ironía e indignación) y te vas al baño. Bajas la ropa, las bragas, te sientas, tiras, sacas, echas a la basura, abres, echas a la basura, metes, sube las bragas, sube la ropa, tira de la cadena, lava las manos y lista.

Modo compresa. Baja la ropa, baja las bragas, la quitas, echas a la basura, abres, tira envoltorio a la basura, pégala, espera me he equivocado mierda las compré sin alas, ah no esta vez lo he hecho bien, pero qué c… le pasa, por qué no pega, venga mantente ahí, no te muevas, límpiate, sube las bragas, sube la ropa, tira de la cadena, lávate las manos y lista.

Modo Copa (versión beta). A ver… parece que no he manchado mucho, alguna gota. Mete el dedo, igual dos, un poco más, sí ahí parece que pierde el vacío, ahora llega la hora de poner en práctica las lecciones de pilates y suelo pélvico, empuja un poquito… tira a la vez. Joe sí que estoy musculada ahí dentro (nota mental no quejarse más de la flacidez de mis brazos, centrarse en la fortaleza de mi vagina), un poco más de esfuerzo titánico y por fin fuera. Buff, a ver ahora voy al lavabo la limpio y de nuevo, a ver si me acuerdo cómo la doblé antes, hago una flor preciosa con ella y adentro. Arriba bragas, ropa, tira de la cadena, me lavo las manos. Comprobación, comprobación, parece que se extiende, me hace el vacío, no me dice nada, no parece que caiga. Venga, lista. ¡Espera! reconocimiento del lugar de los hechos, no hay restos de regueros de sangre, ni taza del baño manchada ni coágulo en el lavabo. Ahora sí, lista.

5 minutos después… voy hacer un pis rápido para ver que no esté chorreando.

Modo Copa (versión me siento súper bien con ella). Baja la ropa, baja las bragas, mete el dedo modo gancho, empuja un poquito, adiós vacío, músculos activados, tiro de su palito… y fuera. Vertido sobre el baño, me limpio, me acerco al lavabo, la enjuago, la doblo como yo sé y para adentro. Subo las bragas, la ropa, tira de la cadena, lávate las manos y lista.

¿El balance? que cada una elige lo que más le gusta y cómodo le resulte. Con los modos A y B nótense los residuos que se generan cada vez que vamos al baño a cambiarnos, sin embargo con la copa lo que más cuesta es el periodo de adaptación, pero generamos 0 residuos. Ya sé que ésto no es importante ni una prioridad para todas, pero si lo es, es una buena manera de reducirlos.

Síndrome del Shock tóxico

Con el uso de la copa menstrual no solo se reducen los residuos sino que también disminuyen los productos tóxicos que nos metemos con cada tampón y compresa. Como ya sabéis no mola nada todo esto de la sangre, la naturalidad y aceptar que las mujeres menstruamos, que es un proceso natural y necesario, así que mejor lo blanqueamos todo bien, aunque sea a base de lejías y tóxicos para hacer que todo parezca mucho más limpio.

A todas nos suena el SST, Síndrome de Shock tóxico, y cuando tenemos un tampón en la mano empezamos a pensar en todo lo que lleva ahí en su inocente apariencia, en lo que suelta cuando nos chupa y en si nos puede pasar algo. Sí, el síndrome existe, los tampones y compresas tienen sustancias nada beneficiosas para el cuerpo, pero también es cierto que el riesgo de sufrir unas consecuencias graves es bajo.  El SST es una enfermedad causada por unas toxinas producidas por la bacteria Straphylococcus aureus, esta bacteria es un micro-organismo que se encuentra en el cuerpo de las personas sanas de forma natural, habitualmente en la piel, nariz, axilas, ingles y vagina. Normalmente esto no supone un problema. El riesgo de SST menstrual relacionado con los tampones está asociado a la absorción: a mayor grado de absorción del tampón, mayor riesgo de contraer la enfermedad y viceversa por eso es importante utilizar uno adecuado al flujo.

Aunque el riesgo sea muy bajo yo lo de los productos que llevan no me lo quito de la cabeza (paranoias mías).

Mi copa menstrual y yo

Ahora mismo tengo 2 copas menstruales. Meluna, me ofreció probar una de sus copas y, como he tenido problemas con la primera, acepté porque quería comparar, que aunque todas parecen similares hay diferencias entre unas y otras.

Desde el principio para mí ha sido muy sencillo usarla, sí que que me cuesta a veces sacarla, pero por lo general estoy contenta. Es cierto que normalmente no tengo muchísimo flujo. Mi primera copa menstrual, de Iris Cup, es bastante blanda, se adapta bien pero su rabito me ha dado problemas. Está hecho como de pequeños círculos entre los que hay un espacio, pues bien, de tirar para sacarla se me ha ido rompiendo hasta quedarse justo la parte que sobre sale de la base de la copa. No sé muy bien por qué. Me he culpado a mi misma porque, como a veces me cuesta, tiendo a tirar muy fuerte y tal vez le hinco un poco la uña. Miradla.

Al estirar se rompe entre las uniones

Cuando me llegó Me Luna noté que al simple tacto es diferente. La silicona es más gruesa que la anterior, el reborde más duro y también cuesta un poco más doblarla. La primera vez que la usé me resultó muy incómoda. No me acostumbraba a ella. Estaba dura, me hacía daño porque la notaba demasiado rígida dentro y no terminaba de colocarla bien. Su forma es más redondeada que la otra, aunque tienen la misma talla, ésta es más achatada y la otra tiene una forma más de copa de vino digamos, más alargada. A simple vista no lo parece mucho, pero yo sí que lo notaba.

El primer uso fue malo, me manché, me sentía incómoda… como que no me encajaba. Pero insistí. Combiné los cambios, cuando con ésta no estaba a gusto me ponía la “vieja” y al hacer cambio volvía a Me luna y así fui adaptándola a mí y yo a ella. ¡Qué bonito verdad!

Aunque colocada no estaba 100% cómoda sorprendentemente su círculo de base hace que quitarla sea infinitamente más fácil de sacar. Estaba dividida. Dentro, no muy bien, pero es que sacarla ¡era genial! y con la Iris Cup me cuesta un montón.

Dos copas, dos formas

Tras un par de periodos ya somos mucho más amigas y ya la siento más mía. Ha cogido forma, se coloca muy bien y no me cuesta nada sacarla (punto súper importante).

Me Luna me gusta porque su forma es muy sencilla y porque ofrece, además de varios tamaños, que esto lo hacen todas, varias texturas. Hay Soft, más blanda y elástica, Classic, para la mayoría de las mujeres con una sensibilidad normal y Sport, más dura que la classic y hecha para pelvis muy entrenadas. Yo tengo la Classic y creo que me vendría mejor la Soft porque la noto demasiado rígida para mí. Pero como os digo, se me ha ido adaptando. Y en cuanto a los tamaños, hay talla S, M, L y XL. Depende del flujo menstrual de cada mujer, de la altura, la complexión, de si has tenido uno o varios partos… en su guía lo explica muy bien.

¿Qué copa es la mía?

Pero nada es absoluto y cada una de nosotras podemos elegir lo que más nos guste y se nos adapte mejor. Si los procesos de adaptación a cualquier método son duros, don´t worrry! todo lleva su tiempo. No te agobies, cógela y déjala cuando quieras y ya irás mejorando.

 

 

Sexo y chocolate | Better than chocolate 2 by Nomi Tang

¿Puede haber algo mejor que una onza de chocolate bueno derritiéndose en la boca? Esa sensación de fundirse sobre la lengua y que va calando las mejillas por dentro, traspasando los dientes y envolviendo la boca con ese sabor tan agradable.

¡Pues lo hay! no soy muy de tópicos y cuando se dice eso de que el chocolate sustituye al sexo… yo digo ¿por qué hay que sustituir nada? si podemos tener las dos cosas a la vez. Y yo ahora os propongo ¿y si añadimos un tercero? estoy pensando en un ménage à trois. Sí, es lo que estáis pensado, os traigo una review literalmente Better than chocolate 2, uno de los productos estrella de Nomi Tang.

Nomi Tang llama la atención por sus diseños y calidad, pero sobre todo por este juguetito que os voy a enseñar hoy. Lo han llamado literalmente así: Mejor que el chocolate/ Better than chocolate. Es un estimulador externo que puede utilizarse por todo el cuerpo y encaja perfectamente con la forma del pubis, lo que hace que cumpla muy bien su misión. Es un sextoy muy versátil porque sirve como masajeador, puede pasarse por cualquier zona erógena y después ir dejándolo bajar poco a poco hasta su destino. Como decía, y es algo que me ha asombrado, su forma se adapta perfectamente al pubis. Lo primero que hice al tenerlo en mis manos fue tocarlo, ver su textura, su forma de activarse y desactivarse y como la forma me llamaba tanto la atención lo coloqué directamente sobre el monte de Venus para ver como quedaba. Sí, como quien se prueba una camiseta, pero yo lo hago con los juguetes. Y me quedaba a la perfección, ni hecho a medida. Es una de sus características que más valoro, la capacidad de ajustarse a las curvas corporales.

Better than chocolate2
¿Por dónde empiezo?

Su funcionamiento es muy sencillo. Antes de usarlo hay que ponerlo a cargar. Incluye un cargador con USB que podemos conectar al ordenador. Para que alcance la carga total debe estar 5 horas. Al enchufarlo se enciende una luz roja parpadeante y una vez alcanzada la carga se cambia a azul. Para accionarlo debemos presionar el botón durante unos segundos y comienza a moverse. Ahora tan solo hay que ir probándo cómo recorre el cuerpo, qué modo de vibración nos gusta más de entre las 5 que tiene, con presionar una vez el botón es suficiente. Cada vez que lo presiones pasa a un modo nuevo. Pero lo que me encanta y me enamora de Better than chocolate 2 es el rectángulo blanco que marca su cabeza, el touch slider,  donde se sitúa el botón. Ésto para mí es su característica principal y lo que lo hace muy diferente a otros juguetes de estimulación externa. Al pasar el dedo suavemente por esta parte podemos aumentar o disminuir la intensidad de la vibración. Pero de verdad. Porque sí que existen juguetes a los que les puedes cambiar la intensidad, pero no varía mucho. En éste sí, va desde casi imperceptible, muy relajante y estimulante, hasta una intensidad muy fuerte.

Tengo que decir que me gusta mucho mucho esta cualidad. A mi me suele suceder que los vibradores tienen mucha potencia, lo que está muy bien y no voy a decir que no me gusta, pero, sobre todo al principio, me colapsa un poco esa sensación de vibración intensa y me gusta bajar el nivel. Jugar con los diferentes tipos de movimientos vibratorios y a la vez gestionar la intensidad con la que lo quieres sentir, es una combinación absolutamente perfecta. Además, es muy sencillo y no interrumpe nada el juego. Al mismo tiempo que lo sujetas y juegas con él, con un leve movimiento vas cambiando la intensidad y el modo de juego. Como os digo, excelente.

En cuanto a su condición de estimulador externo, pensado para el clítoris y vagina, pero válido y diseñado para que se utilice por todo el cuerpo, es el mejor que he probado.

Cómo es Better than chocolate 2 de cerca

Hoy he ido al grano y no me he detenido mucho es sus características técnicas, eso podéis consultarlo en la página web de Nomi Tang, pero sí os diré que el tacto es muy sedoso y agradable. No se resbala de las manos ni aun cuando le ponemos lubricante. El lubricante, siempre de base de agua, viene muy bien en el momento en que va deslizándose por la vagina y el clítoris para que fluya mejor. Se puede utilizar bajo el agua, hasta 1 metro de profundidad. Otra verdad es que no hace demasiado ruido. Todos los juguetes prometen ser silenciosos, pero al final si queremos potencia, es irremediable que suene, Nomi Tang con Better than chocolate 2 lo ha conseguido. Es potente, sencillo, atractivo y silencioso.

No puedo dejar de hablaros del packing. Los juguetes cada vez son más elegantes y se nos presentan de una manera muy atractiva, y éste no es menos. Tras la caja con la marca y la imagen del producto encontramos otra caja que recuerda al empaquetado de las joyas. Se abre y tachánnn ahí está Better than chocolate 2 reposando sobre una cama de tela sedosa. Los colores son muy bonitos y la combinación es acertada. El juguete importa mucho, pero ese momento de recibirlo, desempaquetar y abrirlo se queda grabado y si todo lo que rodea al objeto nos atrae y nos va acercando a la idea de un producto cuidado seremos mucho más receptivxs ante lo que nos promete.

En cuanto a Nomi Tang, es una marca reconocida y premiada. Éste mismo juguete fue reconocido por su diseño y funcionalidad con el Reddot design award. Con sede en Hong Kong, su creador parte de la experiencia personal y del feedback de expertxs y usuarixs para ir mejorando sus diseños a los deseos de los consumidores. Es su página web se pueden ver otros juguetes y el blog donde encontrar toda la información.

Pero como decía, no creo que haya que dejar a un lado el chocolate para disfrutar de un buen sexo ni que uno sustituya al otro, así que

¿con qué chocolate acompañaríais a Better than chocolate 2?

 

EmocionArte para encender o reavivar tu/su SenXualidad.

Abrimos febrero de una manera muy especial, con una firma invitada, la de Zoraida Granados, psicóloga y sexóloga.

Zoraida Granados es una persona multidisciplinar y transversal que eleva sus conocimientos hacia diferentes áreas. Sabe llevar la sexualidad hacia los diversos aspectos y momentos de las vidas, pero hace mucho más que eso, porque no solo habla de sexualidad sino de cómo ha sabido combinar su formación para poder dar a sus pacientes una atención completa. 

Se ha convertido en una de las fieles seguidoras de Ars Eroticas y por ello le cedo hoy este espacio para que hable de lo que le apetezca y nos aconseje, desde su visión profesional, sobre la sexualidad y de cómo vivirla solxs y acompañadxs.  

 

Hola a tod@s los seguidorxs, fans y enamoradxs de Ars Eroticas:

Soy Zoraida Granados, Psicóloga-Sexóloga, entre otras cosas, jajaja del Gabinete de Psicología CoNpasión en Castellón. Os dejo aquí la información por si os interesa.

Y me encontráis aquí, porque tengo el honor, el placer y la suerte de poder realizar una entrada en ésta web. Pero antes que nada, tengo que realizar una mención y agradecimiento a mis compañeras Gwen de @mamanoleas y @MaryAsexsora ya que me descubrieron -al compartir la web en las redes sociales- la Erótica entendida desde la sensualidad y sensibilidad, no sólo a nivel teórico sino con imágenes y palabras, así que gracias a ellas y a la gran labor de Ars Eroticas, me hice una fan entusiasta.

Y ¿por qué os preguntaréis? Por la estética, el mensaje que transmite, las imágenes cálidas, susceptibles y sensuales, y las palabras evocadoras y reivindicativas a través de una de las expresiones más sinceras y sensuales, el arte basado en suscitar emociones.

Y es que, me encuentro tanto en mi Gabinete, como cuando imparto Formación, que existe un abismo y una gran desinformación a la hora de expresar, definir, poner nombre a las emociones, cómo gestionarlas y o afrontarlas.  Así como compartir hechos, sensaciones y emociones que nos afectan y que están asociadas y compartidas con otras personas, como las relaciones familiares o de pareja. Por eso, existen, desafortunadamente todavía, las lagunas, influencias culturales y falsas creencias que rodean a la vivencia y experiencia de una Sexualidad Responsable y Plena.

Toda ésta explicación se debe a que todos conocéis o habréis experimentado la sensación que en ocasiones, una imagen, un perfume o una canción nos evocan unas emociones, nos transportan a unos recuerdos y unas vivencias. Y mi intención, en la Terapia Sexual y de Pareja es facilitarlas y acompañarlas a través de palabras, como lecturas, audiolibros,…o con imágenes que nos transmitan calma, sosiego e incluso un estado de activación, cuando así se requiera.

Todo ello está muy bien, es beneficioso, pero nos debemos ocupar también del fortalecimiento de la sensibilización y reencuentro con los propios sentidos y sensaciones que se producen en nuestro cuerpo ante nuestro contacto o el de nuestra pareja. Porque nos estamos convirtiendo en la Era de la Información y las #RRSS, en insensibles emocionales; tanto al experimentar como recibir afectos y emociones.

Por ello os recomiendo que comencéis un camino de reencuentro con vosotros mismos y vuestras parejas. ¿Cómo? Pues con la relación que proporciona el EmocionArte con las palabras e imágenes que encienden tu SenXualidad, y un ejemplo de ello son las láminas creadas por Ars Eroticas, así que, disfrútalas, compártelas, regálalas y siéntelas.

Un abrazo CoNpasión.

Las etiquetas son para la ropa

El viernes el programa Hoy por Hoy de la cadena SER presentado por Pepa Bueno se retransmitía desde Torremolinos y en él estuvieron hablando del colectivo LGTBI y del primer certamen del premio Pedro Zerolo.

Me llamó especialmente la atención y estuve escuchando atentamente para ver cómo retransmitían las discriminaciones a las que se enfrenta este colectivo. En el programa participó Ana Juárez, periodista ganadora del primer premio Pedro Zerolo en la categoría digital por el reportaje 15 mujeres de empresa quieren salir hoy del armario que hizo para Vanitatis de El Confidencial y en el que retrataba a 15 mujeres lesbianas de éxito que salían del armario en el ámbito profesional.

 A partir de una especie de Linkedin para mujeres lesbianas profesionales, fue acercándose a cada una y pidiéndoles que le contaran su historia.  Al principio le costó que se sienceraran y abrieran su intimidad ante una desconocida, pero luego una vez que unas pocas se lanzaron a la piscina se fueron sumando muchas más. Dice la autora del artículo que si hubiera seguido, habría conseguido más de 30 entrevistas.

Algunas de las participantes se encontraron con que la empresa en la que estaban trabajando les pedía que no vincularan su nombre con el de la empresa. Según palabras de Ana Juárez, es mucho más fácil con las internacionales, sobre todo con las Norteamericanas porque atrae y es una forma de darse a conocer a través de su buen acogimiento de las diversidades. Pero, sin embargo, en las PYMES locales es más complicado.

Una de las participantes es Marta Riquelme, tiene 32 años y lleva desde los 23 como manager en la empresa Accenture. Para aportar su experiencia Marta no pidió autorización en el trabajo,

Ni se me pasó por la cabeza pedir permiso para participar, tampoco la repercusión que podía tener. El día que salió el reportaje volvía de viaje y me encontré con muchos mensajes de compañeros y jefes que me daban la enhorabuena”

Marta está casada y a su boda fueron gran parte de sus jefes y compañerx, lo que le demuestra que su inclinación sexual no repercute negativamente a su vida profesional. Para cuando se hizo el reportaje, en el entorno laboral en el que se mueve ya había dejado claro que es lesbiana.

Siempre que lo he contado ha sido más fácil de lo que yo pensaba. Somos nosotros mismos los que nos ponemos las barreras. Mientras estaba en el armario los rumores corrían sin parar, y eso es lo que más daño hace. En la familia la situación fue similar, pensaba que iba a tener más barreras y fue todo lo contrario”

Lina Gálvez, directora del máster de Género e Igualdad de la Universidad Pablo de Olavide, habla de los datos del colectivo. En España no hay registros viables, pero en Estados Unidos y Canada sí. “Los hombres homosexuales recibe el 5% menos de salario que los heterosexuales, sin embargo en el de las mujeres lesbianas ha crecido un 8%, lo que hace ver cómo la maternidad está penalizada”.

Pero la discriminación va mucho más allá. “Los datos nos muestran los problemas en el acceso a la vivienda, ya que a la hora de acceder a una vivienda social sufren discriminación y son rechazados en mayor número. Entre las personas sin hogar el colectivo LGTB está sobre representado, sobre todo entre los jóvenes, son el 40% de las personas que viven en la calle. 2/3 de los chicos y las chicas que tienen otra orientación sexual que la heteronormativa son acosados y 1/3 sufren abandono escolar. Se ha estimado cuánto cuesta esta desigualdad y por ejemplo en el caso de la India es de 32 billones anuales, eso es el coste de la discriminación contra los homosexuales, ya si es contra las mujeres (y además son lesbianas) la cuenta sube porque las desigualdades también lo hacen”.

Las últimas agresiones hacen pensar que hay un repunte de homofobia con más de 200 ataques (solo en Madrid según la asociación Arcópoli). Pero no hay datos fiables ni suficientes porque las denuncias son muy pocas. Los que más denuncian son los hombres jóvenes gays y las que menos las mujeres transexuales y lesbianas, que siguen invisibilizadas. Lina Gálvez afirma que “es necesario aprobar una ley anti homofobia. Ha habido medidas como la de Cataluña, que establece sanciones, pero no es suficiente. Para cambiar el nombre se exige mayoría de edad y para cambiar de género 2 años de tratamiento psicológico y esto repercute muy negativamente a sus vidas. Además, es la primera causa de acoso escolar. Nos tenemos que dar cuenta de que a mayor derechos, mayor libertad para todos”.

Mientras escuchaba el programa y las preguntas que le hacía Pepa Bueno a Marta me di cuenta de cómo se repite siempre en este tipo de entrevistas la gran pregunta de ¿cómo se lo contaste a tus padres y amigos/as? Y yo siempre pienso, cuando una persona es heterosexual, nunca se hace esa pregunta, porque nunca hay un momento en el que tengas que dar explicaciones a nadie sobre tu orientación sexual. Sin embargo, cuando no entras dentro de esa “normalidad” hay que ir respondiendo a cuestiones como ésta. Todxs damos por hecho que a una chica le van a gustar los chicos y que a un chico le van a  gustar las chicas y cuando no es así, llega un momento en la vida en el que hay que decir NO. No me gusta lo que me “corresponde” me gusta otra cosa. Pero si eres heterosexual nadie se parará a mirarte o a cuestionarte, porque es lo habitual.

Llevando la cuestión más allá también me plantee otra duda. ¿Y si no eres gay, ni lesbiana, ni hetero, no tienes claro si eres bi…? Tan solo te acuestas o te juntas con aquella persona que te gusta y te encaja como es. Sin cuestionarte si por eso te has hecho lesbiana, gay o como se suponga que debes etiquetarte. ¿Qué haces?. Un día en tu entorno laboral das a conocer a tu pareja, pongamos que eres una chica y la otra persona también se identifica como tal. Para tus compañerxs automáticamente serás lesbiana. Pero después de un tiempo esa relación se ha acabado y la nueva persona con la que compartes parte de tu vida es un chico. Madre mía… los cerebros empiezan a echar humo. ¿Cómo van a creer que eres? ¿Entonces eres bisexual porque te gustan las mujeres y los hombres?. ¿Y si tu próxima pareja es transexual o no tiene género porque se considera así? Cortocircuito cerebral asegurado.

En primer lugar hay que dejar claro que no hay por qué dar explicaciones de nuestra vida íntima a nadie, salvo que queramos darlas. Pero, siempre hay un momento en el que te encuentras ante alguien y esa conversación de qué tal el fin de semana, qué has hecho, llega y no sabes si tratarlo tal y como es o disimular con ambigüedades. Yo digo que la palabra clave es NATURALIDAD. Porque es totalmente natural que una persona cuando es feliz quiera compartir esos momentos con quien se pasa 8 horas al día o con sus amistades. Y si tú mismx tratas tus relaciones con fluidez y naturalidad eso se transmite, y cuando alguien te pregunta y te dice por propio automatismo si tienes novio o novia (según se supone que corresponde) y tu caso es el contrario, con todo orgullo y satisfacción le corriges y le dices bien claro que a ti te va lo contrario, dado la vuelta al revés y contra la pared.

Pero no es tan fácil como parece y como lo escribo, porque la triste realidad es que cuando te vas a abrir así, sabes que la otra persona ya tiene unas ideas y que serás juzgadx y te meterán dentro de una etiqueta u otra porque en algún lado tienes que estar, aunque tú te niegues y reniegues de ese sistema. Pero hay que saltarlas y como en una carrera de fondo coger bien aire, llegar hasta el final disfrutando cada etapa y ser feliz. Que es lo único que nos debe de importar en esta vida.

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