La experiencia de la menstruación

Somos tres. Tres personas que menstrúan y que han decidido hablar así, sin guiones, sobre cómo es vivir como persona menstruante. Desde el momento en el que nos bajó la regla hasta cómo la vivimos ahora, de una manera más consciente.

¿Sigue habiendo tabúes con la menstruación? Sí, y nosotras somos un ejemplo de ello.

¡NO! nos hemos quedado cortadas, es que seguimos aquí, en el canal de Somos Peculiares.

 

Copa Menstrual 🍷 | Cómo ponérsela y quitársela sin dramas

Nos encanta la copa menstrual porque es un invento maravilloso que, a las personas menstruantes, nos ha facilitado mucho la vida, pero a veces nos cuesta colocarla y quitarla bien.

Nos surgen muchas dudas sobre cómo ponerla, cómo lavarla y cuidarla, por eso os comparto mis trucos y os cuento cómo la uso yo.

En sangre, cuerpo y alma ♀️

Mi historia puede que sea muy similar a la tuya. Un cuerpo púber que empieza una revolución. Llamo revolución a lo que resbala entre nuestras piernas una vez al mes, lo que comunmente llamamos regla, periodo, menstruación, la tía… es curioso todo lo que se crea alrededor de algo que nos han enseñado a esconder. La verdad que no recuerdo el momento exacto en el que tuve mi primera regla, lo asumí con naturalidad dentro de casa, pero fuera la vergüenza mandaba. Lo que sí recuerdo es la primera visita al ginecólogo. Mis reglas no eran regulares, me diagnosticaron ovarios poliquísticos y me recetaron la píldora anticonceptiva para “regularla” y aquí acabó la historia, ¿te suena?. No me explicaron nada más, ni por qué sucedía eso ni cuáles eran sus razones por las que creía que debía tomarla. Tendría más o menos 17/18 años y no cuestioné al médico. Después de unos años y con el cambio de rutinas sexuales decidí dejarla, se lo comuniqué al médico y tiré las pastillas. La verdad que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, ahora sé que fue una decisión que me llevó a conocer mejor mi cuerpo.

Menstruación Consciente

Dejar la píldora supuso que el cuerpo, después de un tiempo, comenzara a regularse solo y aprendiera a escucharlo y sentirlo. Ahora sé que a esto le llamamos ser conscientes de nuestros cuerpos y en cuanto a la menstruación estoy fascinada del gran paso que hemos dado haciendo visibles nuestras vivencias y experiencias. Hay muchas personas menstruantes que cuentan cómo podemos aprender de nuestros cuerpos y cómo la falta de información ha hecho que nos desconectemos. Hablamos mucho últimamente de menstruación consciente pero ¿qué es en realidad menstruar conscientemente? Sonia Encinas, comunicadora, sexóloga experta en género y coach ha creado un programa para que las mujeres aprendan de sí mismas a través de sus ciclos. “Para mi menstruación consciente es el arte de compren nuestro ciclo menstrual, y no solo cuando ocurre el sangrado, sino el que nos acompaña todo el mes. Es entender cómo funcionan nuestras hormonas sexuales, de qué modo nos afectan y por qué fases pasamos mes tras mes. Somos cíclicas, y entender el significado de eso nos da permiso para entendernos a nosotras mismas y manifestar nuestros distintos estados con total libertad, sin ese miedo tan patriarcal a que nos tachen de locas. Nuestros cambios hormonales cíclicos se han interpretado como un “desequilibrio” obligándonos durante siglos a encajar en un solo tipo de mujer: la mujer ovulatoria y resulta que somos todas nuestras fases por igual”. “Pero no es solo eso menstruar conscientemente, sino también conocer de qué se compone el sangrado, de dónde viene y qué usar para evitar los químicos de los tampones y compresas. Es muy importante saber cómo debemos atendernos a nosotras mismas durante los días de sangrado y qué supone hacerlo en una sociedad patriarcal y capitalista.”

Sonia Encinas es una abanderada de la Sabiduría menstrual que define como el conocimiento de nuestros cuerpos que hemos perdido y con el que debemos re-conectar. Todo esto parece muy bonito, pero siendo sincera no es fácil y no es igual para todas. Por eso Encinas cree que debemos parar y despertar. “Una forma fabulosa de empezar es seguir un diagrama menstrual y tomar notas durante tres meses consecutivos. Ya solo ese paso supone una revolución en nuestra vida porque de repente entendemos”.

Hacerlo en casa y “solas” siempre es un pelín más difícil por eso Sonia ha creado el taller donde poder compartir todas estas experiencias. “La información es poder, por eso primero hablamos de la teoría y luego la aplicamos. Hablamos de las hormonas, comprendemos cómo funcionan y nos afectan y luego reflexionamos juntas sobre nuestras diferentes vivencias, sobre cómo cada una se ha relacionado con su ciclo, su sexualidad y de por qué al sistema patriarcal le conviene la desconexión de las mujeres de sus cuerpos”.

Conocer el ciclo menstrual nos hace conocernos mejor -Imagen de Duvet Days-

Tengo que confesar que a mí me cuesta entender el ciclo, las fases y aclararme con todo ello y Sonia da la clave “Nos cuesta tanto porque no nos han enseñado ni nos han dado permiso para manifestar nuestros cambios cíclicos libremente. Hemos aprendido a esconderlos, pero tiene solución. Una vez que tomamos conciencia, no hay dificultad . Aprender a hablar el lenguaje del cuerpo está entre nosotras”.

¿Qué es la menstruación?

Hace poco enredando en Instagram vi que Xusa Sanz, activista menstrual, enfermera, educadora sanitaria y terapeuta menstrual de Soy Tu menstruación publicaba un post contando qué es la menstruación y yo me pregunté ¿es realmente necesario a estas alturas explicar qué es?. “A pesar de ser un fenómeno que afecta a la mitad de la población, es necesario explicar qué es y en qué consiste una y otra vez porque no hay una cultura
menstrual consolidada. Mas bien, todo lo contrario, la menstruación es un tabú, un
estigma rodeado de mitos, de falsas creencias y de ideas que se deben desterrar
poco a poco para dar paso a una aceptación y a una normalidad”. “La menstruación no es mas que el desprendimiento del revestimiento del útero (endometrio) donde, en caso de embarazo, se hubiera implantado el embrión. Al no haber fecundación, se produce el sangrado vaginal o menstruación, siendo esta la parte visible del ciclo menstrual. Esta sería la explicación puramente biológica del funcionamiento del ciclo menstrual (que consta de diferentes fases, la fase folicular y fase lútea, que a su vez se subdividen en otras dos fases mas cada una). Pero si vamos más allá de la faceta reproductiva, el ciclo menstrual es una herramienta muy útil de autoconocimiento y de autocontrol. Las alteraciones hormonales se manifiestan en desajustes menstruales y otros síntomas, los cuales podemos interpretar y nos pueden ayudar a encontrar el origen del problema. En
definitiva, el ciclo menstrual es un indicador de salud”.

Hay diferentes maneras de hacernos conscientes de nuestros ciclos y sencillos hábitos diarios pueden ayudarnos. “Una manera de menstruar de forma consciente es adaptar tu ciclicidad a tu vida diaria y no al revés. Hoy en día esto es una utopía porque las exigencias laborales, familiares y sociales invisibilizan nuestra naturaleza cíclica y ni si quiera se entiende que en cada fase del ciclo nuestras necesidades cambien”. “Personalmente funciono con dos calendarios totalmente diferentes: mi calendario menstrual por una parte y el calendario gregoriano, intento que sea el menstrual el que se adapte al gregoriano y no al revés, esto no siempre se puede llevar a cabo, pero, ¡al menos se intenta! Para mi es una herramienta muy útil y potente de autoconocimiento, a parte de que me ayuda a organizarme según mis necesidades”.

Conocer cómo es tu flujo te hace saber más de ti

En un momento social en el que nos hemos parado a pensar en todo lo que nos rodea y cómo afecta a nuestros cuerpos, debemos repensar la alimentación que tenemos y cómo está repercutiendo a nuestras vidas. Xusa Sanz recomienda tener una buena alimentación siempre y asegurarnos de que tenemos unas buenas reservas de hierro, consumir productos frescos, de proximidad, ecológicos, no abusar de la bollería y los procesados así como del consumo de alcohol y café.

No me llames loca, prefiero lunática

¿Cuántas veces lo habéis oído? estás loca porque te cambia el humor o porque sientes de diferente manera. Esto tiene una sencilla explicación, ¡el ciclo! Sanz lo aclara: “Las fases del ciclo menstrual van de la mano de fluctuaciones hormonales que  producen cambios a nivel físico y psíquico (aunque no hay que olvidar que somos seres bio-psico-sociales
y nuestro entorno también nos influye). De forma estandarizada, en condiciones ideales, se podría decir que la primera mitad del ciclo que comprendería desde el primer día de sangrado hasta la ovulación, se trataría de la etapa mas enérgica, con los niveles de estrógenos mas altos, que se traducen en mayor fuerza y resistencia, mayor actividad y en
definitiva, momento mas de proyección exterior. La segunda mitad del ciclo o fase lútea, desde el momento posterior a la ovulación hasta el primer día de sangrado de nuevo. En esta fase bajan las revoluciones, entraríamos en un momento de pausa, calma, reflexión, debido a la mayor presencia de la hormona progesterona”.

Sexo y menstruación

Conocemos nuestros ciclos, nos hacemos conscientes de ellos, pero aún así a veces no podemos evitar odiarlos un poquito porque ¡la regla duele!. Hay afortunadas que ni se enteran y otras que cada mes sufren una auténtica tortura, de nuevo el desconocimiento hace que lo asumamos y no busquemos la razón de por qué nos sucede eso. Irene Aterido, socióloga experta en género y salud en Me duele la regla se lanzó a romper todos estos tabúes y ponerles fin. Pero cuando la regla duele o molesta o nos hace sentir incómodas el sexo pasa a un segundo plano.

El sexo durante la menstruación ¡sí!

“Antes de la menstruación la libido puede descender muchísimo debido al descenso de estrógenos y a la caída de la progesterona pero también algunas mujeres pueden ver aumentado su deseo sexual a niveles estratosféricos en la ovulación y justo después” afirma Irene Aterido. De nuevo volvemos al conocimiento como arma, ” Si el ciclo se conoce y se vive a nuestro favor, tanto la mujer como su pareja sexual notarán cambios y aprovecharán las diferentes fases para actuar en consecuencia. Si no conocemos el ciclo o no lo tenemos debido a la toma de píldoras con hormonas sintéticas o a menopausia, descubriremos de una manera dramática que el deseo está en el cerebro, ya que hay mujeres sin ciclo con un fuerte deseo sexual y otras que se despiden de su sexualidad al dejar de menstruar. Los aspectos emocionales son vitales en la sexualidad, no solo la biología del ciclo. Las expectativas psicológicas y los roles de género afectan a la vivencia de la sexualidad en hombres y en mujeres, así que si no somos conscientes de la menstruación nos guiaremos exclusivamente por esas expectativas y roles estereotipados y no pondremos nombre a nuestros estados diferentes. Si por el contrario somos conscientes, lograremos armonizarnos con nuestro ciclo menstrual y tener una sexualidad más asertiva, basada en lo que sentimos y necesitamos en cada fase y en nuestras vidas”.

¡Sexo y regla comparten pista de baile!

Hoy estoy que me subo por las paredes pero mañana no tengo ganas para nada, ¿os ha pasado?. Y seguro que también alguna vez habéis abandonado la idea de tener sexo durante los días de regla, ¡error! “El estrógeno desde el día del primer sangrado va en aumento y hace que tengamos más apetito. Disfrutar de un orgasmo durante el sangrado menstrual permite la salida más rápida del tejido menstrual por el cuello del útero gracias a los espasmos musculares del útero. Se dice que podemos “ahorrarnos” un día de menstruación, es decir, acelerar la expulsión de ese flujo por el canal vaginal y que se deposite en la copa, tampón, compresa o bragas. Las relaciones vaginales apetecen, sin duda, dada la lubricación adicional que proporciona el tejido menstrual que va cayendo por la vagina. La persona menstruante se siente mojada y, si no siente dolor menstrual (no tiene por qué sentirlo), esa sensación puede inducir conductas sexuales, seductoras y de autoerotismo. Creo que es un momento de sexualidad radicalmente sincera” dice Aterido.

Pero la realidad nos dice que cuando la regla nos duele el deseo cae y no nos apetece tener relaciones eróticas, sin embargo Aterido afirma que ” sexo y menstruación son algo muy placentero como para perdérnoslo, si el dolor menstrual nos quita las ganas debemos averiguar qué está pasando”.

Es necesario trabajar por una sexualidad positiva “que abarca mucho más que las relaciones sexuales”. “La sexualidad positiva promueve el valor de la diversidad corporal y fisiológica, la atención a las diferentes necesidades y apetitos, y ¿qué mayor sensor de esas variaciones que el ciclo menstrual? Si no lo conocemos, estamos relacionándonos de una manera incompleta, sesgada, estereotipada, de mujeres menstruantes que necesitan dispositivos que oculten la sangre, que no comunican que están menstruando, que no respetan su estado corporal, partenaires que rechazan hablar abiertamente del ciclo menstrual o ver la sangre se están conformando con una sexualidad típica, estereotipada, algo irreal”.

En Me duele la regla ofrecen coaching menstrual y servicios pensados especialmente para personas con endometriosis y otros trastornos ginecológicos. “El trabajo en la consulta sexológica es incidir en que otras formas de amar y follar son posibles y deseables. Hay que abandonar el coitocentrismo y el binomio pene-vagina.  No concibo que las mujeres con trastornos ginecológicos no prioricen el gozo sexual frente a, por ejemplo, el embarazo. Hay que llenar de placer la vida y , todavía más, la vida si convives con dolor crónico (25% afectadas de endometriosis). Además, los trastornos ginecológicos afectan emocionalmente porque suelen tener un desequilibrio hormonal fuerte de base, afectan relacionalmente porque la autoimagen y el sentimiento del propio valor como mujeres están en niveles bajos debido al sexismo y al capacitismo, afectan socialmente porque la mujer enferma debe ser cuidada y deja de ser cuidadora y sus relaciones de amistad y laborales se ven perjudicadas”. De ahí la importancia del coaching menstrual “Para que puedan tomar decisiones sobre su salud sexual en libertad, sin más constricciones que su salud más elemental, pero también coloquen en esa matriz de decisión aspectos como el placer, el deseo, la libido, prácticas eróticas, la manera de relacionarse en pareja, el ars amandi en definitiva”.

Me quedo con la consciencia y conciencia de SER, de ser yo como cuerpo menstruante y como alma. La información y autoconocimiento es libertad y si nos sentimos libres cogeremos fuerza para ir derribando todos esos tabúes que aún existen sobre la menstruación. 

No me quiero despedir de estas tres sabias menstruales sin antes preguntarles qué es para ellas la menstruación.

La menstruación fue una maldición, un dolor mensual, luego fue un aviso, ha sido algo fascinante de ver variar, ha sido mediciones, calendario, textura y olor , fue el aviso de que algo no iba bien en mi cuerpo (sufro endometriosis rectovaginal) y una vez pasada la cirugía es el recordatorio de que estoy viva. Es un índice de salud global, es un algo cíclico que me alegra y alivia cada vez que baja. Aunque a mí personalmente me afecta mucho por la enfermedad, me gusta tenerla, usar la copa, probar distintos métodos, es fascinante. Es también un momento para mí qu me gusta vivir con lo esencial. Si esto no es posible, se convierte en una etapa muy difícil. Por eso es importante reposar y aprender a descansar socialmente. El descanso individual no se puede realizar sin un apoyo social. Menstruar sin dolor ni estrés debería ser un derecho de todas. Porque es un proceso importante para nuestras vidas”

Irene Aterido

Me duele la regla

 

Para mi la menstruación, o mejor dicho el ciclo menstrual, es mucho mas que un proceso fisiológico, se ha convertido en una herramienta muy potente de gestión de mi salud y medio por el cual me he empoderado a otros niveles.
Entender mi ciclicidad me ha hecho ser mas consciente de mi cuerpo, de mis
necesidades y de mi entorno. También se que es una fase en mi trayectoria como mujer, es una etapa de mi vida que acabará y vendrá otra con otras características y con otras bondades diferentes.

Xusa Sanz

Soy tu menstruación

 

Un maravilloso descubrimiento y una maravillosa reconciliación conmigo misma y con mi cuerpo. La menstruación es mi mejor oráculo.

Sonia Encinas

 

 

Concurso copa MeLuna y Ars Eroticas

¿Quieres pasarte a la copa pero necesitas un empujón?

¡MeLuna y yo te lo damos! Participa en nuestro concurso de Instagram y llévate una copa menstrual MeLuna.

¿Qué tienes que hacer?

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⇒ Dale a Me gusta a la foto que hay en mi perfil donde anunciamos el concurso, sigue al perfil de MeLuna y el mío

⇒ Hazte una foto, házselo al desastre que montas cada vez que te baja la regla, a tu cara de susto, a tu tripita hinchada, haz un dibujo de cómo te sientes… lo que se te ocurra que mejor describa cómo son tus reglas.

Etiquétanos para que podamos verla y reta a dos amigas a que lo hagan también (esto tiene que aparecen al pie de la foto)

Suma puntos…

⇒ Haciendo una storie y etiquetandonos en ella. Valen vídeos, fotos, lo que tú quieras.

⇒ Rellena este formulario con tus datos para ganar más puntos

¿Quién gana?

La foto más divertida, cómica u original.

 

El concurso empieza hoy hasta el 27 de noviembre a las 12 de la noche. 

 

¡MUCHA SUERTE!

Calma nena, la regla puede ser mejor | Copas menstruales hay más de una

Ya ha pasado Halloween, la sangre y los sustos, pero parece que en tu baño sigue la fiesta porque, a primera vista, es el escenario de La matanza de Texas. ¿Por qué? porque ha venido tu querida amiga la menstruación y tú te has puesto a experimentar con nuevos modos de mantenerla entre tus piernas. Sabes de qué te hablo, ¿verdad?

Ilustración de La Lila, ilustradora feminista

Hace no mucho leí un post de una chica que harta de que todo el mundo le hablara de lo maravilloso que es usar la copa menstrual se atrevió a comprarse una y probarla. El resultado no fue nada satisfactorio y como os podéis imaginar su opinión sobre las copas menstruales pues no era muy buena. “Acusaba” a las defensoras de la copa de que no contaban toda la verdad, que todo parece muy bonito pero que luego no es así. Y puede que tenga algo de razón. Hace tiempo yo empecé con una y la verdad que le di puntos positivos, pero hay que ser sinceras, también los tiene negativos y al principio cuesta hacerse, sobre todo para sacarla y meterla.

Tiene razón, es incómoda y bastante escandalosa usarla en baños públicos. Si no tienes el lavabo al lado ya empiezas a agobiarte pensando a ver cómo lo haces para vaciarla, no olvidarte de llevar agua para limpiarla y volver a ponerla sin que montes el escenario de una peli de terror. Y… que la coloques bien, la sientas cómoda, no te haga daño y sobre todo, olvidarte de la constante paranoia de ¿me estaré manchando?

La copa menstrual vs tampones y compresas

Modo tampón. Cual chica de anuncio de tampones tu coges el tuyo, te lo guardas en el bolsillo, no sea que llames demasiado la atención (léase con ironía e indignación) y te vas al baño. Bajas la ropa, las bragas, te sientas, tiras, sacas, echas a la basura, abres, echas a la basura, metes, sube las bragas, sube la ropa, tira de la cadena, lava las manos y lista.

Modo compresa. Baja la ropa, baja las bragas, la quitas, echas a la basura, abres, tira envoltorio a la basura, pégala, espera me he equivocado mierda las compré sin alas, ah no esta vez lo he hecho bien, pero qué c… le pasa, por qué no pega, venga mantente ahí, no te muevas, límpiate, sube las bragas, sube la ropa, tira de la cadena, lávate las manos y lista.

Modo Copa (versión beta). A ver… parece que no he manchado mucho, alguna gota. Mete el dedo, igual dos, un poco más, sí ahí parece que pierde el vacío, ahora llega la hora de poner en práctica las lecciones de pilates y suelo pélvico, empuja un poquito… tira a la vez. Joe sí que estoy musculada ahí dentro (nota mental no quejarse más de la flacidez de mis brazos, centrarse en la fortaleza de mi vagina), un poco más de esfuerzo titánico y por fin fuera. Buff, a ver ahora voy al lavabo la limpio y de nuevo, a ver si me acuerdo cómo la doblé antes, hago una flor preciosa con ella y adentro. Arriba bragas, ropa, tira de la cadena, me lavo las manos. Comprobación, comprobación, parece que se extiende, me hace el vacío, no me dice nada, no parece que caiga. Venga, lista. ¡Espera! reconocimiento del lugar de los hechos, no hay restos de regueros de sangre, ni taza del baño manchada ni coágulo en el lavabo. Ahora sí, lista.

5 minutos después… voy hacer un pis rápido para ver que no esté chorreando.

Modo Copa (versión me siento súper bien con ella). Baja la ropa, baja las bragas, mete el dedo modo gancho, empuja un poquito, adiós vacío, músculos activados, tiro de su palito… y fuera. Vertido sobre el baño, me limpio, me acerco al lavabo, la enjuago, la doblo como yo sé y para adentro. Subo las bragas, la ropa, tira de la cadena, lávate las manos y lista.

¿El balance? que cada una elige lo que más le gusta y cómodo le resulte. Con los modos A y B nótense los residuos que se generan cada vez que vamos al baño a cambiarnos, sin embargo con la copa lo que más cuesta es el periodo de adaptación, pero generamos 0 residuos. Ya sé que ésto no es importante ni una prioridad para todas, pero si lo es, es una buena manera de reducirlos.

Síndrome del Shock tóxico

Con el uso de la copa menstrual no solo se reducen los residuos sino que también disminuyen los productos tóxicos que nos metemos con cada tampón y compresa. Como ya sabéis no mola nada todo esto de la sangre, la naturalidad y aceptar que las mujeres menstruamos, que es un proceso natural y necesario, así que mejor lo blanqueamos todo bien, aunque sea a base de lejías y tóxicos para hacer que todo parezca mucho más limpio.

A todas nos suena el SST, Síndrome de Shock tóxico, y cuando tenemos un tampón en la mano empezamos a pensar en todo lo que lleva ahí en su inocente apariencia, en lo que suelta cuando nos chupa y en si nos puede pasar algo. Sí, el síndrome existe, los tampones y compresas tienen sustancias nada beneficiosas para el cuerpo, pero también es cierto que el riesgo de sufrir unas consecuencias graves es bajo.  El SST es una enfermedad causada por unas toxinas producidas por la bacteria Straphylococcus aureus, esta bacteria es un micro-organismo que se encuentra en el cuerpo de las personas sanas de forma natural, habitualmente en la piel, nariz, axilas, ingles y vagina. Normalmente esto no supone un problema. El riesgo de SST menstrual relacionado con los tampones está asociado a la absorción: a mayor grado de absorción del tampón, mayor riesgo de contraer la enfermedad y viceversa por eso es importante utilizar uno adecuado al flujo.

Aunque el riesgo sea muy bajo yo lo de los productos que llevan no me lo quito de la cabeza (paranoias mías).

Mi copa menstrual y yo

Ahora mismo tengo 2 copas menstruales. Meluna, me ofreció probar una de sus copas y, como he tenido problemas con la primera, acepté porque quería comparar, que aunque todas parecen similares hay diferencias entre unas y otras.

Desde el principio para mí ha sido muy sencillo usarla, sí que que me cuesta a veces sacarla, pero por lo general estoy contenta. Es cierto que normalmente no tengo muchísimo flujo. Mi primera copa menstrual, de Iris Cup, es bastante blanda, se adapta bien pero su rabito me ha dado problemas. Está hecho como de pequeños círculos entre los que hay un espacio, pues bien, de tirar para sacarla se me ha ido rompiendo hasta quedarse justo la parte que sobre sale de la base de la copa. No sé muy bien por qué. Me he culpado a mi misma porque, como a veces me cuesta, tiendo a tirar muy fuerte y tal vez le hinco un poco la uña. Miradla.

Al estirar se rompe entre las uniones

Cuando me llegó Me Luna noté que al simple tacto es diferente. La silicona es más gruesa que la anterior, el reborde más duro y también cuesta un poco más doblarla. La primera vez que la usé me resultó muy incómoda. No me acostumbraba a ella. Estaba dura, me hacía daño porque la notaba demasiado rígida dentro y no terminaba de colocarla bien. Su forma es más redondeada que la otra, aunque tienen la misma talla, ésta es más achatada y la otra tiene una forma más de copa de vino digamos, más alargada. A simple vista no lo parece mucho, pero yo sí que lo notaba.

El primer uso fue malo, me manché, me sentía incómoda… como que no me encajaba. Pero insistí. Combiné los cambios, cuando con ésta no estaba a gusto me ponía la “vieja” y al hacer cambio volvía a Me luna y así fui adaptándola a mí y yo a ella. ¡Qué bonito verdad!

Aunque colocada no estaba 100% cómoda sorprendentemente su círculo de base hace que quitarla sea infinitamente más fácil de sacar. Estaba dividida. Dentro, no muy bien, pero es que sacarla ¡era genial! y con la Iris Cup me cuesta un montón.

Dos copas, dos formas

Tras un par de periodos ya somos mucho más amigas y ya la siento más mía. Ha cogido forma, se coloca muy bien y no me cuesta nada sacarla (punto súper importante).

Me Luna me gusta porque su forma es muy sencilla y porque ofrece, además de varios tamaños, que esto lo hacen todas, varias texturas. Hay Soft, más blanda y elástica, Classic, para la mayoría de las mujeres con una sensibilidad normal y Sport, más dura que la classic y hecha para pelvis muy entrenadas. Yo tengo la Classic y creo que me vendría mejor la Soft porque la noto demasiado rígida para mí. Pero como os digo, se me ha ido adaptando. Y en cuanto a los tamaños, hay talla S, M, L y XL. Depende del flujo menstrual de cada mujer, de la altura, la complexión, de si has tenido uno o varios partos… en su guía lo explica muy bien.

¿Qué copa es la mía?

Pero nada es absoluto y cada una de nosotras podemos elegir lo que más nos guste y se nos adapte mejor. Si los procesos de adaptación a cualquier método son duros, don´t worrry! todo lleva su tiempo. No te agobies, cógela y déjala cuando quieras y ya irás mejorando.