¡Mira mamá hago mi propio sextoy!

¡Sí! por fin lo he hecho.

Tenía muchísimas ganas de dar forma a mi propio sextoy y gracias a The Dodil he fabricado mi propio juguete. Bueno dicho así parece que he diseñado uno y sí es así, pero no. He diseñado uno, pero solo para mi.

The dodil es una de las marcas que se han sumado a la revolución de los juguetes sexuales moldeables. Son juguetes que tienen un mecanismo interno al que le podemos dar la forma que más nos guste o que mejor se adapte a nuestros cuerpos. Tengo que confesar que hace tiempo que lo tengo en casa, pero quería enseñarlo bien, así que me he puesto con ello y me he lanzado a haceros un vídeo de cómo usar y crear tu propio The Dodil.

Aquí está. También lo podéis ver directamente en YouTube y si os apetece os suscribís a mi canal. Luego os cuento cuál ha sido mi experiencia con él.

 

Ahora en mis carnes

Cuando supe que este tipo de juguetes existía y que cada vez hay más, yo solo tengo dos, me pareció una idea genial. Hay mucha gente a la que los dilos habituales no les convence porque son demasiado rectos, rígidos o la forma no es lo suficientemente ergonómica. Con este tipo de sextoys eso está solucionado porque tú mismx puedes darle la forma que más te guste.

Lo que más me gusta es eso. Poder hacerlo como quieras. También me parece muy original el packing. Ya sabéis que para mi la presentación del producto es súper importante y esa idea del termo me gustó mucho. Es cierto que para guardarlo es un poco estorbo, pero eso ya es otra historia.

El vídeo lo hice directamente, no lo había probado antes. Y no tenía muy claro si los tiempos de espera eran acertados y no. Como os cuento hay que tenerlo en agua hirviendo 30 min. Yo tuve que dejarlo más porque aún tenía alguna parte dura. Una vez que está blando la sensación es muy rara. Podría decir que es como un pene flácido al que puedes moldear como quieras y luego ¡pum! que se ponga duro así tal cual. Más o menos… A mi me costó darle la forma. No es como la plastilina que lo aprietas y se queda, tiende a volver a su forma original, así que en cuando le haces una marca debes usar la cuerda para que se mantenga. O si optas por una forma más sencilla, como simplemente ponerle la punta hacia un lado u otro, pásalo por agua fría rápidamente antes de que cambie de nuevo.

No es un juguete de usar en un impulso. Si lo quieres usar tienes que organizarte antes porque tienes que contar que el agua hierva, que esté media hora dentro, los saques, le des forma y lo dejes enfriar. Vamos casi 1 hora para tenerlo listo. Para un aquí te pillo como que no. La solución, un día que te apetezca juguetear y te sientas creativx te pones a ello y le das la forma, luego lo guardas así y ¡listo! Cuando lo vayas a usar ya está preparado.

El tacto es muy similar a otros juguetes de silicona. Pero cuando está blando es una sensación muy rara a la vez que gustosa. Es algo que hay que probar porque es difícil de describir.

Como dildo está bien. Jugar con sus formas nos da la oportunidad de variar las zonas que tocamos por dentro y por fuera. Es su punto más positivo. Así en original, pues sin más, pero claro el punto que tiene es ese, la forma que tú le das.

Me parece un juguete muy original. Al principio parece bonito pero un poco soso, luego cambia cuando te implicas en el proceso de creación.  Y lo mejor de todo, cada vez que lo vuelvas a hervir puedes ¡volver a estrenar un dildo nuevo!

Ideas

  • Dale una forma muy diferente a nada que hayas probado a ver qué punto te descubres
  • Si tienes pareja sorpréndelx con un diseño y compartidlo
  • Úsalo como antiestrés moldeando y luego quítate el estrés que te quede con él en la cama
  • Pon su recipiente visible en casa, es muy bonito. Ya verás como llama la atención. A ver qué explicaciones das…

*Nunca te introduzcas el dildo cuando lo acabes de sacar del agua hirviendo.

*No penetres ni te penetres con él en estado blando

*No utilices lubricantes de silicona

*Cuando lo hiervas no uses utensilios metálicos, nada que pueda estropear la silicona que lo recubre

 

De todo lo que ha pasado por mi cama me quedo con esto

Ho ho ho

La compulsividad, el ritmo cardíaco acelerado y el come cocos de qué compro ya están aquí. Bueno, tranquilidad, intentaremos superarlo y sino, moriremos en el intento. Ya sé que es una época muy estresante para algunas personas, pero qué queráis que os diga, yo estoy un poco acelerada y me meto enseguida en el papel. Pensando el otro día en qué decir en este post, en la planificación del fin y principio de año, me di cuenta de cuántos han pasado por mi cama. Aclaro: cuántos juguetes han pasado por mi cama (y otros sitios, pero vamos a dejarlo ahí). Y no lo puedo negar, una tiene sus favoritos.

Esa cosita que hace que sean especiales o que te han tocado el punto exacto en el momento preciso les ha puesto en el top de mis preferencias sexuales. Y por eso me he dicho, ¡voy a hacer un ranking, mi ranking, de los mejores juguetes del 2017! He abierto los cajones de mi cómoda y aquí os traigo mi selección.

Vibra que te vibra

Voy a ser un poco clásica y voy a empezar diciendo cuáles ha sido para mi los mejores vibradores de este año.

El puesto 1 lo tengo muy claro. Me ha conquistado, se ha adaptado y dado todo por conseguir los mejores orgasmos. Para mí uno de los mejores vibradores que he usado es el Crecendo de MysteryVibe. Es muy moldeable, adopta posturas increíbles y los modos de vibración están muy bien pensados. Es sin duda mi favorito para usar sola y en compañía, y la impresión de que es un buen juguete no es sólo mía…

Crescendo de MysteryVibe

En segundo lugar es para el Impulsor de FunFactory porque es una revolución. Supera el límite de un simple vibrador añadiendo el movimiento de penetración. Es cierto que es bastante grueso y tiene un tacto peculiar, pero da una experiencia diferente. Llevo un tiempo diciendo que hay mucha novedad en cuanto a diseño de juguetes, pero no a funcionalidad. Cambian su forma física, pero en el fondo todos hacen y vibran de la misma manera. La gama de impulsores lo ha roto abriendo una nueva forma de utilizar los vibradores.

Have fun, have sex

Sin duda este año ha sido el año de los juguetes personalizables. Esos que se pueden moldear para ajustarlos a la anatomía y ponerles la forma que más nos satisfaga. Dodil es otro de ellos. En cuanto pueda os enseño cómo funciona y cómo se adapta al cuerpo. Pero os dejo la pista de que tiene puntos para convertirse en favorito.

En el punto exacto

No sin mi estimulador de clítoris. Así son mis encuentros eróticos ahora. Siempre, siempre, siempre hay uno a mano. El primero que probé y que me fascinó es Better Than Chocolate 2 de Nomi Tang y es mi número 1 del ranking de estimuladores de clítoris. Me tiene enamorada. Para mí es el único que de verdad tiene la posibilidad de poner una vibración muy baja. Esto es algo muy importante, sobre todo cuando es un juguete especialmente diseñado para el clítoris. Lo he hablado con más mujeres y todas coincidimos en que los vibradores y estimuladores tienen demasiada potencia y saturan. Necesitamos que los grados de vibración sean más amplios porque, sobre todo al principio, el cuerpo nos pide algo suavecito. Éste ha conseguido eso, o al menos para mí. Pero lo que más me fascina es su forma. Se adapta perfectamente a la vulva, encaja como si fuera una pieza de puzzle.

Antes de que penséis que estoy loca y que por qué no lo he incluido, aquí está el súper succionador de clítoris Satisfyer en el puesto 2. Tiene loca a toda la comunidad de sexblogger y yo me preguntaba por qué hasta que lo probé. Y sí, tengo que admitirlo que estimula el clítoris de una forma muy diferente. En vez de ser un vibrador tal cual, ejerce unas ondas sobre la piel que hace que no sepas muy bien que está pasando ahí abajo. Y creo que ahí radica su éxito, en la diferencia. En provocar una sensación diferente y difícil de describir.

Satisfyer Next Generation

Por partida doble

Un poco manida la expresión, ya lo sé, pero es lo que me sugiere el 2x de Adrien Lastic, tiene el puesto 1 y único de esta sección (de momento. Estoy en el laboratorio probando más). Un doble vibrador con dos cabezas unidas por un cable fino y flexible. Es una sensación excitante compartirlo con otra persona y sentirte unida. Tiene mando a distancia lo que le da puntos extra para tener las manos y el resto del cuerpo más libre. Es bastante cómodo, tiene un tacto agradable, fácil de usar y sirve para varias prácticas sexuales.

2X Adrien Lastic

Ha sido difícil elegir solo dos para cada categoría porque todos tienen algo que les hace diferentes. Me dejo mucho por el camino pero en los rankings hay que ser estricta y sacar solo lo más llamativo. No quiero cerrar el post sin recomendaros que probéis Neo de LoveSecrets porque aunque parezca un vibrador más, el control por voz es una pasada. Lea de Feelztoys es al uso un conejito más, pero la verdad que tiene algo en su curvatura que cuando lo utilizas no es igual que cualquier otro vibrador Rabbit. Además de la curvatura el tamaño cambia según las zonas y no sé que es exactamente pero al uso es muy diferente. Otro de sus puntos positivos es el tacto, es increíble. Cada vez que lo saco y se lo enseño a alguien alucina con la textura que tiene. De verdad que engancha, es hasta desestresante acariciarlo.

 

 

 

 

Los juguetes sexuales no son para lesbianas

¿Quién diseña los juguetes sexuales?

¿Te lo has preguntado alguna vez? Nosotras sí. Cada vez que queremos comprar algo nuevo para compartir con una pareja sexual. Cada vez que buscamos un juguete o que sacamos del cajón el que ya tenemos, nos hacemos esta pregunta. ¿Quién ha pensado que este juguete, que me vendieron como ideal para parejas lésbicas, es realmente útil y satisfactorio?

Siendo sinceras, los juguetes sexuales en su mayoría están pensados para el público femenino. Mujeres heterosexuales, bajo una mirada masculina o mujeres que satisfacen el deseo en solitario. Desde hace unos años, no demasiados, la juguetería erótica están creando cada vez más sextoys para hombres y para parejas. Parejas. Sí. ¿Qué parejas? Parece que la revolución está en los juguetes que sirven a la vez para los hombres y las mujeres que tienen encuentros eróticos juntos. Pero, ¿qué hay para las parejas homosexuales? Las empresas de juguetes han creado un nicho especial para los gays a los que les ofrecen juguetes específicos para ellos y así los venden. Es un mercado que funciona, que vende y que tiene unos productos que se diseñan en exclusiva para ellos. Vale, estos también pueden utilizarlos hombres no gays e incluso introducirlos en una relación sexual no exclusivamente gay, pero eso ya es otra historia. Y se acabó.

Para las parejas lésbicas se recomiendan los juguetes diseñados para mujeres, los creados para la doble penetración y generalmente los arneses o strapon. ¿Por qué? Porque no hay unos productos exclusivos, pensados y diseñados para las parejas de mujeres. En primer lugar se supone que todas deseamos la penetración. La penetración con un juguete de forma fálica, y si no, atrévete a encontrar algo que no lo sea. Se nos ofrecen dobles dildos para satisfacer esta supuesta necesidad sexual. Arneses para cubrir la inculcada fantasía de que nos gusta sentir el poder de embestir y juguetes polivalentes, es decir, que sirven para penetraciones anales, vaginales, para todo tipo de parejas… y así ya está la necesidad cubierta. Como sirve para todxs, no hay que darle más vueltas. Pero el quid de la cuestión no es que sirvan o no, es que realmente cumplan la función que se les supone y que sean cómodos y satisfactorios para las lesbianas.

Dildo o cachiporra
Dildo o cachiporra. El dildo doble clásico al más puro estilo porno

¿Esto es solo cosa mía o nos pasa a todas?

Tengo un gran fondo de armario de juguetería erótica, lo admito. Mirando, revisando y tras las relaciones sexuales compartidas me di cuenta de que entre todo lo que tengo solo uno nos era satisfactorio para usar conjuntamente. Me lancé a preguntar si esto me ocurre a mí sola o también les sucede a otras parejas lésbicas y la respuesta fue abrumadora. Todas las mujeres que se han puesto en contacto conmigo coinciden en que se sienten realmente frustradas a la hora de encontrar un juguete que les guste y les sirva de verdad.

Andrea y su pareja querían lanzarse a probar nuevas experiencias, pero su deseo se quedó por el camino. “Hace poco quisimos experimentar con algún juguete y nos encontramos con que casi no hay dildos dobles, y los que hay suelen tener la mayoría forma de pene. Nos costó horrores encontrar uno que no tuviera un tamaño desmesurado y que tuviera forma hergonómica, y es realmente frustrante”. “No es que tengamos fobia al pene, pero siempre es lo mismo, el falo como centro de todo el placer y en este caso de nuestros juguetes sexuales”.

Marian y Claudia utilizan juguetes de vez en cuando como complemento a sus relaciones. “Los gustos van variando y vamos probando”. “Lo que no nos gusta es la falta de realismo, no estético, sino más bien en la textura, la densidad o la ergonomía de los juguetes”. “No nos atrae la idea de ponernos arneses, son aparatosos e incómodos por eso a veces usamos dildos dobles, pero cuando hay mucha excitación o el sexo es más duro, el dildo doble sin sujección se resbala constantemente y tienes que estar agarrádolo con una mano. Al final, te resta libertad para hacer otras cosas y no estás cómoda”.

No son solo los juguetes lo que no está adaptado. Mónica y Lucía se iniciaron en la juguetería con unas fundas para dedos. “Queríamos algo diferente para probar. Compramos unas con relieves, pero no sabemos si es porque están pensadas para dedos masculinos, nos quedan grandes y se nos caen. Hemos probado a meter dos dedos en una para evitarlo, pero no caben. Por lo que para nosotras ya es algo descartado”. “Los vibradores tampoco nos convencen. Queremos algo exclusivo para nosotras, algo que no simule un pene”. Al igual que Marian y Claudia sostienen que el tacto de los vibradores no les agrada, “antes de comprar uno toqué muchísimos… pero nada, son las texturas, que no me atraen” confiesa Mónica.

Thais Duthie, la escritora y sexblogger, ha probado casi de todo. Cuando le pregunté si creía que existían juguetes para lesbianas me respondió que “existen, pero de aquella manera”. “Seguro que sí los han diseñado pensando en dos mujeres teniendo sexo, pero lo han hecho en el más puro estado de desconocimiento”.

Pasa como con las películas porno lésbicas mainstream. ¿Quién las hace? ¿para qué público y con qué objetivo? Ahí está la respuesta. Detrás de todo está el pensamiento heterosexual que, igual que en un rodaje, en el diseño de un juguete, lo que se hace es especular e intentar acertar qué es lo que va a gustar y no cubrir las necesidades reales. Heterosexuales pensando en un público lésbico. 

“Mi experiencia es que ningún juguete que yo haya probado ha sido diseñado exclusivamente para lesbianas, y si lo ha sido no es funcional, tienen fallos” añade Duthie. Me pone como ejemplo algunos de los juguetes que ha probado y que se supone están pensados en parejas lésbicas. Los famosos dobles dildos “El primero que probé fue New Wave de Fun Factory, es extraño que cada extremo sea diferente, uno es más grueso que otro. Las sensaciones son muy diferentes para una y para la otra y la parte central es demasiado blanda y no se sujeta demasiado bien, aunque es un buen intento”.

Los arneses sin correas parecían ser la solución a todos nuestros problemas. Cómodos, te sientes libre y disfrutan las dos. Ya, será en teoría porque en la práctica mi experiencia es como la de Marian y Claudia, se resbala, los músculos pélvicos tiene que tener la fuerza de Thor para mantenerlo siempre en su sitio y además, no tienen el tamaño idóneo para satisfacer a las dos. Thais dice que de esos el único que le parecía que iba por buen camino es Sharevibe, de la misma marca que el anterior pero “a ver quién se atreve con eso… La que lleva la parte más gruesa tiene que tener una musculatura vaginal muy en forma para sostener el juguete sin que se caiga, y encima meter y sacar el extremo. Un poco lío. Yo hago ejercicios de kegel y no fui capaz de usar este juguete en condiciones. Como dije en una reseña: el extremo gordo es perfecto para usarlo como mango, y ya está”.

Y ante todos éstos surgen los juguetes dobles súper revolucionarios. Valen para dobles penetraciones en una misma y en diferentes personas, por eso son válidos para parejas lésbicas. Una vez más, en la teoría. En la práctica, “yo no lo veo, sinceramente” dice Thais Duthie. “Me parece perfecto para masturbación en solitario: el extremo más grueso vaginal y el más pequeño anal. Si no, otra vez, la que lleva el grande le lleva mucha más ventaja a la otra”

Yo también tengo este juguete y lo uso en sexo compartido, la verdad que nunca en solitario. Está bien que cada una puede tener su extremo. Se lo introduce y con el mando vas cambiando el modo de vibración. Puedes moverte, tienes libertad en las manos y lo que te permita el cable de unión, pero le falta algo. No se siente el movimiento, a veces tienes que tener cuidado cómo te giras para no tirar demasiado y como dice Thais, que las dos vayan sintiendo lo mismo, lo cual es difícil cuando cada parte es diferente.

Nos quedan los arneses normales y corrientes a los que les colocas un dildo o vibrador. Para Thais el mejor es el de BS Atelier, yo no lo he probado, pero cuando alguna vez se me ha ocurrido hacer algún invento… está bien en el momento, pero deja dolor en la zona por las embestidas y esto ocurre también con los que venden en los sexshop. Generalmente están pensados para un juego fetichista y no particularmente para el disfrute de dos mujeres.

Las lesbianas en los sexshops

¿Dónde está la zona lésbica? Como las lesbianas somos mujeres, solo hasta que leas a Monique Wittig, nuestros juguetes son todos los pensados y diseñados para mujeres. Cuando buscas un dildo doble, un arnés o un juego que sirva para dos mujeres tienes que dirigirte hacia la parte de fetichismos. No hay una sección clara para nosotras.

Para los gays la hay, suele haber un rinconcito para sus juguetes sexuales, anales principalmente. Para los nuevos juguetes para parejas se ha creado ese espacio. Pero para encontrar algo que nos valga hay que preguntar a la o el dependiente para que nos oriente de entre todo lo que hay, qué podemos aplicar a nuestras relaciones.

Pero esto no ocurre solo con la juguetería erótica. También sucede con los juegos y lencería. Mónica cuenta que ha ido a varias tiendas de productos sexuales y eróticos en busca de un juego de cartas erótico, “he ido a muchos y en todos me dicen lo mismo, que no hay para mujeres. La solución que me dan es que compre unas para heteros y que lo hagamos con un vibrador. Pero no es lo mismo, no es para nosotras”. “Me sorprende mucho que no me ha pasado solo en uno, sino que soy incapaz de encontrar una tienda que las tenga y la respuesta que me dan siempre es la misma”.

En cuanto a la lencería sucede lo mismo. ¿Os habéis fijado que siempre es del mismo estilo? Soy una fanática de la ropa interior y afortunadamente puedo encontrar lo que me gusta en tiendas no especializadas, pero si te gusta algo diferente, siendo mujer, ni siquiera en las love store lo ofrecen. La línea siempre es la misma. ¿y el público? también. Y para encontrar algo alejado de esa línea femenina estándar tienes que ir a los productos “fetichistas” de nuevo.

Hasta el packing y marketing de los productos es poco inclusivo. Ahora los juguetes se presentan de una forma más elegante y ya no hay fotos explícitas, por lo general, en las cajas, pero la forma de venderlos y anunciarlos sigue siendo normativa y heterosexual. Y si buscas un producto de gama media a precio asequible entonces sí que olvídate. “A ver de dónde sacan nuestras lectoras el presupuesto. Los arneses que acostumbro a ver en tiendas que son más baratos son muy malos de calidad y apenas sujetan” apunta Thais Duthie.

El tema de la erótica ya sea a través de revistas, películas, cómics, libros… es otro gran tema a tratar. Los que representan sexo lésbico no lo hacen pensando en un público lésbico, sino como algo morboso y que nos puede poner a todos. Los productos creados exclusivamente para las lesbianas son muy escasos y difíciles de encontrar.

Como anécdota, en mi última visita a Berkana, en Madrid, estaba encantada con todo lo que vi, pero me decepcionó ver que la parte final de la tienda estaba llena de productos eróticos audiovisuales para público gay (solo hombres) y no había lo mismo para lesbianas. Para encontrar un cómic erótico lésbico he tenido que hacer una gran investigación por Internet y ver dónde podía conseguirlo, porque no es algo “corriente”.

Cuando creas un producto lo diseñas pensando en el público al que te quieres dirigir. Entonces lo único que me queda preguntar es: ¿nadie quiere crear productos para lesbianas?

¿Por qué?

 

 

Encuentro con… Flamma | “Debemos ampliar esas sensaciones que tanto te hacen disfrutar”

Flamma. Es la nueva palabra que tienes que añadir a tu buscador. Flamma es un lugar donde encontrar ideas, placer y  sorpresas que harán que nuestras vidas sexuales se vuelvan más divertidas. No es solo una tienda online de juguetería erótica. Su propósito es convertirse en tu lugar de confianza donde puedes acudir siempre que quieras, no solo para comprar algo nuevo, sino para disfrutar del placer de muy diferentes maneras. Es el rincón donde podrás descubrir que tu sexualidad tiene muchas caras. En Flamma se han propuesto tratar la sexualidad y el sexo de una manera natural y sin rodeos. “Debemos ampliar esas sensaciones que tanto te hacen disfrutar. Para ello hemos explorado muchas soluciones y hemos logrado algo increíble”, afirman desde su web.

Nos esperan muchas sorpresas y artículos que no hay en otras shops online de este tipo, como las Secret Boxes. Aún tendremos que esperar un poco para descubrirlas, pero algo me dice que valdrá la pena… Como no me podía quedar con las ganas de ver qué hay detrás de todo esto, he hablado con Fernando, uno de los creadores de Flamma, y ésto es lo que me ha contado. ¿Quieres saber cómo, por qué y qué nos ofrece Flamma? Pues aquí lo tienes.

Flamma Secret Boxes

 

¿Quién está detrás de Flamma?

Detrás de Flamma estamos Carmen y Fernando, dos almerienses que un día decidimos dar un giro y a nuestras vidas y hacer lo que nos gusta. Con estudios de arte, diseño, arquitectura y pasión por el erotismo y la sexualidad, quisimos vincular ambos conceptos y crear Flamma.

¿Cómo surgió este proyecto?

Surgió de la forma más inesperada. Un día, desayunando en una terraza a pie de playa (un lugar fantástico para hacer volar la imaginación)  comenzamos a hablar sobre ideas que nos rondaban la cabeza desde hacía tiempo. Quizás fuera el café o las maravillosas vistas, pero ese día continuamos hablando y las ideas se materializaron en proyectos.

Nuestra primera intención fue lanzar la Secret Box (todavía en proceso). Sin embargo, tras estudiar las necesidades de un público exigente, nos dimos cuenta que hacía falta mucho más. La experiencia debía ser completa, no solo disfrutar de un producto interesante. También hay que informar y atender de la forma más interactiva posible. Dar vida a un lugar donde todos participemos, donde podamos expresarnos con naturalidad.

¿Qué queréis ofrecer al mundo de la juguetería erótica?

Para nosotros lo fundamental es desarrollar un espacio atractivo, con un diseño alegre y divertido, donde el usuario se sienta invitado a expresar su sexualidad de forma cómoda y respetuosa.

Además, queremos fomentar nuevas experiencias como las Secret Boxes. Formas de despertar emoción y generar nuevas sensaciones.

A veces, como usuarios, nos hemos sentido apáticos ante un mercado carente ideas. Si bien es cierto que las opciones para disfrutar nuestra sexualidad son variadas, casi nunca tenemos tiempo para cogernos un fin de semana romántico o desplazarnos para ver un espectáculo erótico de interés.

Por eso queríamos dar vida a opciones con las que disfrutar cómodamente desde el hogar. Y que a su vez aportasen novedades a todos aquellos usuarios que quieran disfrutar del sexo pero se vean limitados por una vida cargada de responsabilidades.

¿Creéis que los juguetes están cambiando la forma de disfrutar del sexo?

Hace unos años la sexualidad era un tema tabú. Algo de lo que se hablaba con pudor y cierta vergüenza. Donde la información era escasa y, en muchos casos, sesgada.

Hoy, gracias a muchísima gente que se esfuerza por fomentar el diálogo, personas que entienden el sexo como una práctica saludable, estos tabús se están rompiendo.
Los juguetes son tan solo una consecuencia de este cambio. Una forma más para expresar nuestra sexualidad y disfrutar de nuestras relaciones. Una herramienta que nos ayuda a descubrirnos a nosotros mismos, mientras gozamos del placer que nos ofrecen.

 

Ahora solo nos queda pasarnos por su página y dejarnos influir por su positivismo y también por las buenas ideas que nos dan en su blog.

 

 

Neo de Lovesecrets y la play list que te hará dar el do de pecho

¿Si te digo que puedes llegar al orgasmo por una estimulación oral, pero que esa boca no va a tocar tus genitales te lo creerías?

Es el rasgo más característico e impresionante de Neo, uno de los juguetes estrella de Lovesecrets. Así, a bocajarro os he soltado el secreto a voces peor guardado de este juguete y es que a estas alturas, y si algo ya has oído hablar de Neo, seguro que algo te suena. Y no son solo las vibraciones. Neo es un vibrador que encierra un don magnífico, vibrar y hacerte sentir a través de los sonidos que le envuelven.

Pero, ¿de dónde viene?

Neo es uno de los juguetes de Lovesecrets, una de las marcas más punteras en juguetería sexual. Lovesecrets se ha especializado en crear juguetes elegantes, de alta calidad y con unos resultados difíciles de comparar. En su web podemos encontrar tanto productos propios como de otras marcas, todos ellos con un nivel de calidad testado. Como decía antes, Neo es uno de los productos más populares y codiciados por las características que ofrece. No os voy a detallar todas sus características porque eso ya lo podéis ver haciendo una visita exprés a su página, sino que me voy a centrar más en las habilidades que tiene.

Neo llega a casa vestido de etiqueta. En una caja negra que se desliza para dejar ver el producto que va en el interior. Entonces nos quedamos con una caja negra, elegante con el sello de la marca estampado en el frontal.  Separamos la tapa y ahí está, reposando sobre una cama de terciopelo y a sus pies una pestaña que nos ofrece su cargador y libro de usuarix. Os recomiendo, en este caso lo creo muy necesario, que leáis bien las instrucciones porque con este juguete se pueden cambiar de varias maneras la forma de jugar y… bueno en momentos de manos temblorosas, podemos no acertar a la primera y tampoco es lo más idóneo sentarte a leerlas. Que si necesitas un receso, puedes aprovechar y luego volver con las pilas cargadas y la batería de Neo también a tope. Pero quizá sea mejor leerlas, aprender cómo funciona y luego ya ponerlo a trabajar.

¿A qué podemos jugar con él?
  • A buscarnos los puntos. Tras haber cargado el vibrador y encenderlo, éste es el primer juego al que nos reta. Tiene 7 modos de vibración los cuales se pueden regular dándole a + ó -, según nos apetezca. Su cabeza redondeada y algo curvada facilita la inserción. *Consejo! lubrícalo antes y prueba a jugar con él por otras zonas erógenas que te gusten y por el contorno de los genitales como previo a la penetración. Lo hace más interesante.
  • A bucear. Si ya has explorado todo el amazonas estás listx a adentrarte en la selva de orgasmos. De nuevo los diferentes modos de vibración e intensidades hacen que el volumen suba y baje para que te sientas en una montaña rusa de placer.
  • ¿Y si lo hacemos todo a la vez? Aquí cada parte tiene su misión. La cabeza redondeada y regordeta se ocupa de llegar a lo más hondo de nuestro placer, mientras que el tronco le sigue el ritmo de vibración.
  • Y tatatatatatachán llegan los idescriptibles, juguetones y extraordinarios gemidos por el placer oral de la boca que nunca rozó los genitales. Sí, vuelvo a lo que me vuelve loca de este juguete, mi nuevo best friend. Dentro de sus habilidades está la de vibrar al ritmo de los sonidos. Éstos pueden ser tu propia voz, la de tu acopañantx si lx tuvieras, la de la música que te has puesto o… esto es un súper descubrimiento mío, la de los susurros o pequeños soplidos. Si una boca susurrante se acerca al sensor vibra, como lo hace con la música o la voz alta, pero a mi me parece muy especial. Si sueltas pequeños sopliditos también en esa zona, funciona igual y a mi me encanta. Me parece muy erótico. Así que os animo a que lo probéis.
Qué me gusta de Neo y qué no

Me gusta su tacto aterciopelado y esa elegancia con la que irrumpe en la cama. Me gusta que hayan combinado el negro de todo el pack con el color plata de la parte de los botones. Me parece una elección acertada. Más allá de su físico, me gusta su interior. Soy muy de interiores. Los 7 modos y variantes para mí son suficientes y creo que ha quedado claro que el control por voz me ha dejado a mi sin la mía. Que se pueda bajar la intensidad es algo que creo que todo juguete debe llevar, porque a veces vibran tanto que saturan un poco (esto es muy personal).

La forma me gusta, la curvatura que tiene en la parte que se introduce y como hace la forma del “mango”, es bastante cómoda y facilita el manejo. Los relieves que le recorren también son un punto fuerte. Que sea recargable hoy en día es casi indispensable, pero de todos modos es muy valorable el abandono de pilas y la apuesta por otras opciones más ecológicas, cómodas y baratas.

Por otra parte, tengo que reconocer que al ser tan premium me da como un poco de miedo estropearlo y lo trato con mucho tiento. Por sacarle alguna pega, al principio me volvía un poco loca para cambiar los modos, pero es algo que se soluciona con el tiempo.

¿Pero no os habéis preguntado aún por qué he puesto eso de la play list? Pues porque pensando en esta review, se me ocurrió que una muy buena manera de testar su característica más diferenciadora sería poniendo música con diferentes ritmos para ver cómo iba cambiando su forma de sentir y cómo me hacía a mí recibir esos cambios. Los he recibido muy bien, así que me he dado cuenta de que soy buena conductora de placeres.

Aquí os dejo una lista de canciones para que descubráis todo lo que os puede hacer sentir Neo. Espero que os gusten y os toquen muy dentro.

Si tras esta inspiradora lista se te ocurren otras canciones, ¡adelante! coméntamelas y las iré probando. O si has probado otras formas de jugar con él, puedes contárnoslo.