Cómo hacer un arnés casero

Sexo y chocolate | Better than chocolate 2 by Nomi Tang

¿Puede haber algo mejor que una onza de chocolate bueno derritiéndose en la boca? Esa sensación de fundirse sobre la lengua y que va calando las mejillas por dentro, traspasando los dientes y envolviendo la boca con ese sabor tan agradable.

¡Pues lo hay! no soy muy de tópicos y cuando se dice eso de que el chocolate sustituye al sexo… yo digo ¿por qué hay que sustituir nada? si podemos tener las dos cosas a la vez. Y yo ahora os propongo ¿y si añadimos un tercero? estoy pensando en un ménage à trois. Sí, es lo que estáis pensado, os traigo una review literalmente Better than chocolate 2, uno de los productos estrella de Nomi Tang.

Nomi Tang llama la atención por sus diseños y calidad, pero sobre todo por este juguetito que os voy a enseñar hoy. Lo han llamado literalmente así: Mejor que el chocolate/ Better than chocolate. Es un estimulador externo que puede utilizarse por todo el cuerpo y encaja perfectamente con la forma del pubis, lo que hace que cumpla muy bien su misión. Es un sextoy muy versátil porque sirve como masajeador, puede pasarse por cualquier zona erógena y después ir dejándolo bajar poco a poco hasta su destino. Como decía, y es algo que me ha asombrado, su forma se adapta perfectamente al pubis. Lo primero que hice al tenerlo en mis manos fue tocarlo, ver su textura, su forma de activarse y desactivarse y como la forma me llamaba tanto la atención lo coloqué directamente sobre el monte de Venus para ver como quedaba. Sí, como quien se prueba una camiseta, pero yo lo hago con los juguetes. Y me quedaba a la perfección, ni hecho a medida. Es una de sus características que más valoro, la capacidad de ajustarse a las curvas corporales.

Better than chocolate2
¿Por dónde empiezo?

Su funcionamiento es muy sencillo. Antes de usarlo hay que ponerlo a cargar. Incluye un cargador con USB que podemos conectar al ordenador. Para que alcance la carga total debe estar 5 horas. Al enchufarlo se enciende una luz roja parpadeante y una vez alcanzada la carga se cambia a azul. Para accionarlo debemos presionar el botón durante unos segundos y comienza a moverse. Ahora tan solo hay que ir probándo cómo recorre el cuerpo, qué modo de vibración nos gusta más de entre las 5 que tiene, con presionar una vez el botón es suficiente. Cada vez que lo presiones pasa a un modo nuevo. Pero lo que me encanta y me enamora de Better than chocolate 2 es el rectángulo blanco que marca su cabeza, el touch slider,  donde se sitúa el botón. Ésto para mí es su característica principal y lo que lo hace muy diferente a otros juguetes de estimulación externa. Al pasar el dedo suavemente por esta parte podemos aumentar o disminuir la intensidad de la vibración. Pero de verdad. Porque sí que existen juguetes a los que les puedes cambiar la intensidad, pero no varía mucho. En éste sí, va desde casi imperceptible, muy relajante y estimulante, hasta una intensidad muy fuerte.

Tengo que decir que me gusta mucho mucho esta cualidad. A mi me suele suceder que los vibradores tienen mucha potencia, lo que está muy bien y no voy a decir que no me gusta, pero, sobre todo al principio, me colapsa un poco esa sensación de vibración intensa y me gusta bajar el nivel. Jugar con los diferentes tipos de movimientos vibratorios y a la vez gestionar la intensidad con la que lo quieres sentir, es una combinación absolutamente perfecta. Además, es muy sencillo y no interrumpe nada el juego. Al mismo tiempo que lo sujetas y juegas con él, con un leve movimiento vas cambiando la intensidad y el modo de juego. Como os digo, excelente.

En cuanto a su condición de estimulador externo, pensado para el clítoris y vagina, pero válido y diseñado para que se utilice por todo el cuerpo, es el mejor que he probado.

Cómo es Better than chocolate 2 de cerca

Hoy he ido al grano y no me he detenido mucho es sus características técnicas, eso podéis consultarlo en la página web de Nomi Tang, pero sí os diré que el tacto es muy sedoso y agradable. No se resbala de las manos ni aun cuando le ponemos lubricante. El lubricante, siempre de base de agua, viene muy bien en el momento en que va deslizándose por la vagina y el clítoris para que fluya mejor. Se puede utilizar bajo el agua, hasta 1 metro de profundidad. Otra verdad es que no hace demasiado ruido. Todos los juguetes prometen ser silenciosos, pero al final si queremos potencia, es irremediable que suene, Nomi Tang con Better than chocolate 2 lo ha conseguido. Es potente, sencillo, atractivo y silencioso.

No puedo dejar de hablaros del packing. Los juguetes cada vez son más elegantes y se nos presentan de una manera muy atractiva, y éste no es menos. Tras la caja con la marca y la imagen del producto encontramos otra caja que recuerda al empaquetado de las joyas. Se abre y tachánnn ahí está Better than chocolate 2 reposando sobre una cama de tela sedosa. Los colores son muy bonitos y la combinación es acertada. El juguete importa mucho, pero ese momento de recibirlo, desempaquetar y abrirlo se queda grabado y si todo lo que rodea al objeto nos atrae y nos va acercando a la idea de un producto cuidado seremos mucho más receptivxs ante lo que nos promete.

En cuanto a Nomi Tang, es una marca reconocida y premiada. Éste mismo juguete fue reconocido por su diseño y funcionalidad con el Reddot design award. Con sede en Hong Kong, su creador parte de la experiencia personal y del feedback de expertxs y usuarixs para ir mejorando sus diseños a los deseos de los consumidores. Es su página web se pueden ver otros juguetes y el blog donde encontrar toda la información.

Pero como decía, no creo que haya que dejar a un lado el chocolate para disfrutar de un buen sexo ni que uno sustituya al otro, así que

¿con qué chocolate acompañaríais a Better than chocolate 2?

 

Ocean Storm mini de Adrien Lastic, el huevo todopoderoso

Pequeño, compacto, versátil y muy potente. Si me dijeran que escogiera 4 palabras para describir al huevo vibrador con control remoto Ocean Storm mini de Adrien Lastic, éstos serían los adjetivos que utilizaría.

Como su propio nombre indica, es un huevo pequeño, bastante compacto, no ocupa mucho, puede llevarse en el bolso o en la maleta sin que estemos preocupadxs porque se estropee, ya que podemos meterlo en cualquier parte. El huevo viene acompañado de un mando a distancia, pero no hay ninguna conexión física visible entre ellos, la magia del control remoto hace que podamos usarlo hasta una cierta distancia. El mando sí que lleva una pila de botón, que se incluye en el pack, el huevo se conecta a través de un cable USB para cargarlo. Es perfecto porque se reduce mucho el uso de pilas.

¿Qué contiene la caja?

La caja incluye al actor principal, el huevo Ocean Storm mini. El mando a distancia, que es muy pequeño. Una bolsita blanca de satén donde podemos guardar a nuestro juguetito y llevarlo con más comodidad y seguridad. El cable USB para conectar el huevo. Una pila para el mando. Un folleto con las instrucciones en diferentes idiomas y una tarjeta donde nos indica que tiene dos años de garantía.

Pack Ocean Storm de Adrien Lastic
Pack Ocean Storm de Adrien Lastic
¿Qué nos ofrece de nuevo el Ocean Storm mini?

Lo primero que os diría es que me ha sorprendido muchísimo la potencia que tiene. Luego hay que destacar que es muy atractivo físicamente y que está hecho con materiales de muy buena calidad.

Tiene 10 modos diferentes de vibración.

Está fabricado en Abs 100% libre de phalatos.

Es muy suave al tacto y el cuerpo tiene relieves que van haciendo aros a su alrededor, lo que hace que sea muy fácil introducirlo si queremos usarlo internamente.

Es silencioso y no levanta sospechas.

Se puede utilizar tanto para la estimulación externa como interna.

El mando tiene un tamaño muy pequeño, por lo que podemos llevarlo en cualquier parte. ¡Puede usarse hasta con 10 metros de distancia!

Las medidas son 8cm de largo y 3.2cm de contorno.

Es resistente a las salpicaduras de agua. Puede usarse en el agua pero no es recomendable sumergirlo durante mucho tiempo.

¿Cómo lo uso?

Lo primero de todo no hagáis como yo. En cuanto me llegó, con toda mi ilusión e impaciencia, que es bastante, abrí la caja donde venía, tiré todo y saqué el tesoro. ¡Ajá! ya lo tenía en mis manos. Abro la caja, lo saco… y empiezo a darle vueltas. Miro la forma que tiene, los relieves, compruebo si pesa mucho, lo toco y retoco… y veo que en la caja un pelín escondida va la pila y el mando. Quiero ver ya cómo vibra, así que empiezo a toquitear el mando. ¡No! Así no va. Lo primerísimo es poner a cargar el huevo. Sacamos el cable USB, abrimos la parte superior del huevo donde lleva el cable y ahí hay un agujerito, la clavija Jack. Pues lo metemos bien y a conectar el USB. No lleva enchufe, yo lo puse directamente al ordenador. Una luz roja se enciende cuando se está cargando y una vez completada la carga ésta se apaga. Debe cargarse 90 minutos para usarlo durante 40 aproximadamente.

Aquí viene la advertencia. Yo quería usarlo ya, sin estudiarme el manual. Mal, muy mal. Hay que leerlo, que tampoco es muy largo y no nos va a llevar mucho tiempo. Aunque no es complicado de usar, tiene sus peculiaridades, de ahí la importancia de leer. Lo primero que hay que hacer para empezar a usarlo es apretar el botón que tiene el huevo en el interior, junto a la clavija de carga, durante unos segundos. 1 vibración indica que ya está conectado. Ahora cogemos el mando a distancia, le ponemos la pila y presionamos el botón pequeño y pulsamos sucesivamente el grande (Donde está la A) para ir cambiando el modo de vibración.

Como veis no es difícil, pero… hay que tener un pelín de paciencia. Dejarlo cargar el tiempo indicado y no olvidarse de apretar el botón interior para que haya conectividad entre las dos partes.

Para desactivarlo cuando ya lo queramos dejar de usar, de nuevo abrimos el Ocean Storm mini y pulsamos el botón. Cuando notemos que vibra 2 veces, ya está desactivado. Luego, se presiona el botón pequeño del mando. Y fin. Todo apagado.

Así al principio parece un poco rollo tanto botón para activar y desactivar, pero luego cuando lo hayas usado un par de veces ya no se te olvida. O sí… Por eso cuando queramos usarlo hay que acordarse de:

  1. ¿Lo he cargado bien? no sea que se pare en el momento menos indicado…. ya sabes de que te hablo
  2. ¿Tiene el mando la pila puesta?
  3. ¿He accionado el botón interior que hace que se conecten?
  4. Comprueba que el huevo obedece al mando

Y luego estoy yo. Mi primer contacto fue torpe, muy torpe. Como os contaba saqué todo y yo muy lista quería usarlo ya. Pero no, la paciencia es la madre de la ciencia y hay que seguir los pasos indicados y leer las instrucciones. Bueno pues tuve que parar y leer bien todo. Vale. Sigo. Voy a ponerle la pila al mando. ¡Pero qué diablos! No había manera de deslizar la tapita para ajustarle la pila. Lo intenté e intenté y nada. Así que lo dejé cargando para cuando vinieran los refuerzos. Al menos el huevo estaría cargado. Llegan los refuerzos y hacemos un nuevo intento. ¡Cómo puede ser que un mando tan pequeño me esté poniendo tan a prueba!. ¡Ay por fin! Con un poco de fuerza bruta y enfado lo abro y le pongo la pila. Lo acciono y GUAUUUU ¡pero cómo vibra! Así, al principio me parece que silencioso no es tanto, y que para ser mini tiene una potencia enorme. Bueno, ya sé como funciona.

Mi experiencia

Tras ese inicio con altibajos llegó el día en el que decido usarlo como juego de pareja (cuidado incluye anécdota). Una de las cosas que más me gusta de este tipo de juguetes es que vale para cualquier ocasión. Puede usarse individual o colectivamente. Puedes compartirlo o no. Sirve para tooodas las personas, ya que es un tamaño muy bueno para estimular cualquier zona y si se quiere usar internamente puede asomarse al orificio que te apetezca.

¿Os acordáis de todos los pasos que había que seguir para conectarlo y que funcione bien? pues yo no. Con la emoción y esas cosas que suceden… se me olvidaron los pasos pre uso del huevo. Sabía que estaba cargado, de eso sí me acordaba, pero no del botón interior, el mando… (el mando al menos tenía pila). Empezamos bien. En el momento en el que no se ve reacción del huevo me acuerdo de todo lo que hay que hacer, así que cojo el huevo me pongo modo déjame a mi, que yo sé cómo ponerlo y ahora ya sí que está listo.

Vibra muchísimo. Optamos primero por usarlo como masajeador y estimulador de zonas. Y luego ya… va al meollo de la cuestión. Vibra muy fuerte para mi gusto. Tengo que admitir que a veces la vibración intensa y directa me molesta un poco y es tan rápida que uyyy y casi ni me he enterado. Por eso, lo que hicimos con el Ocean Storm mini es usarlo rodeando las zonas y tocando justo en los punto de vez en cuando. Así se alarga mucho más el placer y se disfruta.

Me gustan sus formas, me gusta como se mueve, me gusta como anda por mi cuerpo y me gusta como me acompaña hasta el final.

Se acabó la función. ¿Y ahora? vamos a ver una peli, y relajarnos (todavía más). Y nuestro compañero de juegos se queda sobre una cajonera junto a la cama. La batalla fue muy dura y los restos están esparcidos. En ese preciso momento no nos apetece ponernos a re-colocar así que nos apoyamos sobre los cojines y le damos al play.

Ya va la anécdota… En el momento álgido de la película cuando el misterio lo envuelve todo, en la oscuridad de la habitación y bajo el sonido de la respiración del protagonista de la película bibibibi se pone algo en la cajonera a vibrar con un sonido que ese momento parecía cualquier cosa y moviéndose por la superficie tirándolo todo, yo intentaba parar la película que no quería hacerme caso, mientras buscábamos el interruptor de la lámpara. El susto fue mayúsculo. Después de chillar y asustarnos estuvimos riéndonos como 15 minutos. Pero, ¿qué pasó? pues tras unas serias indagaciones, parece que tras la batalla el mando se quedó escondido bajo mi cojín y como no habíamos hecho el proceso de desactivación (otra vez lo olvidé) al moverme un poquito debí de darle al botón lo que puso en marcha al Ocean Storm mini.

Moraleja: cuando acabes con él desactívalo. Desactiva el mando. Lávalo. Guárdalo y déjalo cargando para la próxima vez. Y sino, acuérdate de cargarlo, porque cuando lo vayas a usar te encontrarás con una desagradable sorpresa.

Lección aprendida.

Y ya para acabar os cuento qué es lo que me gusta del mini huevo vibrador Ocean Storm de Adrien Lastic y qué no.

Me gusta su diseño y forma. Yo tengo el rosa y me hace mucha gracia porque parece que tiene como brillantina, eso me encanta, I LOVE THE GLITTER. Es muy suave, resbala bien y es compatible con lubricantes al agua.

El control remoto es perfecto (incluso cuando no quieres).

Es mi primer juguete de Adrien Lastic, siempre he leído buenas críticas de sus productos, pero con éste he comprobado que lo que hacen, lo hacen bien y con una buena calidad.

También me gusta que se puede llevar a cualquier parte, incluye bolsa y es muy cómodo. No ocupa nada y el mando mucho menos.

Lo que no me convence del todo es que vibra mucho al principio, pero bueno por sacarle algo, porque por lo general está muy bien. Sí que hace un poco de ruido. Con uso interior no se nota casi, pero externo si se oye un poco la vibración.

En el agua sumergido aún no lo he probado. Aunque como os decía no se recomienda sumergirlo demasiado tiempo. Así que cuando te apetezca usarlo en el agua, puedes cambiar la esponja por el huevo en la ducha, que también es un buen juego.

Los huevos vibradores y en concreto éste me parecen una buena opción para animar nuestra vida sexual. Tanto solxs como acompañadxs. E incluso para primeras experiencias con juguetes es un buen recurso ya que es pequeño, manejable, discreto y muy atractivo.

El mío es de huevovibrador.es, una tienda online especializada en huevos vibradores que ofrece una gran variedad, consejos e ideas de cómo utilizarlos y una atención al cliente impecable. Además, hay mucha variedad de precios, así que se adapta a cualquier bolsillo.

 

 

 

Ideas para San…. lo que quieras

No sé si soy mucho de San Valentín. Pero lo que sí soy es amante de los detalles, de esas pequeñas cosas que marcan la diferencia, de quererse primero y querer después, de sentirse, de expresarse y sexpresarse, de auto-enamorarse. Soy amante de esos momentos en los que no se necesita mucho para tenerlo todo y eso puede sentirse sola o acompañada. Soy amante de la belleza, pero de la belleza de verdad, y no hay una sola, sino que hay tantas como miradas. Soy amante de disfrutar, de intentar parar el tiempo y ser consciente de ese segundo que me está haciendo feliz.

No soy amante de las cosas impuestas, de los sentimiento y “tradiciones” atribuidas. No me gusta regalar porque sí ni ir a lo fácil. Qué le voy a hacer si no sé vivir sin darle millones de vueltas al más nimio detalle. No, no me gusta que nos marquen una fecha para querernos, para comprar, para mostrar que sentimos debilidad por alguien. Me gusta comprar, y mucho, pero no quiero una fecha. Quiero querer todos los días, quiero demostrarme a mí misma que se puede ser feliz elija la manera que elija de vivir. Si la quiero compartir o si no. Quiero poner en cada día, en cada rutina mi sello, porque cada unx de nosotrxs tenemos uno y eso es lo que hace que las fechas puedan tirarse por la ventana.

Es fácil decir que no queremos a este tal San Valentín, pero cuando la sociedad que nos rodea está tan impregnada de este tipo de cosas, cuesta saltar la valla e irse corriendo campo a través. Decir que te vas auto regalar lo que te de la gana y que no, no lo vas a compartir con nadie, que no quieres buscar a alguien para pasar la noche, esa noche hecha para las parejas, esquivar las miradas y seguir de frente, parece fácil, pero no lo es. Y ya no es solo cuestión de consumismo, sistema capitalista o como lo queramos llamar, es porque para querer mostrar el amor que sentimos por otra persona, primero tenemos que sentirlo por nosotrxs mismos. Sentirnos a gusto dentro es imprescindible para después salir.

Demostrar ese amor que nos tenemos y que tenemos hacia otra persona no tiene porqué costar dinero. Me he propuesto daros unas ideas para San lo que queráis. Si lo queréis usar el 14 de febrero bien y sino también. Puedes guardártelo y usarlo cuando quieras.

  • Convierte tu casa en un spa imporvisado.

Unas velas, unas bombas de jabón o un jabón que te guste mucho el olor, música relajante (la que te relaje)… apaga las luces y deja solo las velas. Desnúdate o quédate con alguna prenda con la que te sientas sexy, que te haga resaltar tu sensualidad mientras preparas todo. Puedes poner también un poco de incienso, que sea suave. Prepárate una copa de la bebida que te guste, que te haga desconectar y como si de una súper práctica de yoga y meditación se tratara, vacía tu mente de los problemas cotidianos. Durante el resto de la tarde o noche no hay trabajo, no hay economías, no hay nada. Solo tú y si quieres hacer este ejercicio con alguien. Métete a la bañera o ducha a la luz de las velas, siente como cae el agua, parece que va al ritmo de la música. Por una vez alárgate bajo el agua y después sigue haciendo lo que te pida el cuerpo.

  • Amasa

Tanto si eres unx gastrosexual o no, cocinar algo que hasta ahora no hayas hecho y degustarlo, sienta realmente bien. Puedes optar por tirarte a algo que te suponga un reto como hacer una masa elaborada, un pan, esa tarta que siempre miras, pero nunca haces… o perfeccionar uno de tus platos estrella. Pon música que te motive o relaje, de nuevo sólo piensa en lo que estás haciendo y déjate llevar. Luego comértelo todo va a saberte mucho mejor. Y sino siempre quedará la experiencia y pedir algo de comida.

  • Masajes

Vale, puede que esta idea no pueda hacerse solx. Bueno sí, si tienes algún objeto como una pelota de esas tan grandes de pilates o un rulo de espuma sobre el que auto masajearte. Pero no suele ser muy común, así que esta idea va para momentos en los que estemos con otra persona. No se necesita mucho…. puedes elegir una aceite especial para masajes, que la textura te resulte gustosa y el olor agradable, pero si no puedes, entonces tendrás que recurrir a una cremita. El procedimiento, qué te voy a decir que no sepas. Solo un consejo, suavidad y sosiego. Ve lentx lentx lentx, siente cada pliegue, deja que las manos resbalen y hablen. Busca otras rutas, no te quedes en la superficie. Y si te apetece un masaje más diferente, hazlo con tu propio cuerpo. Primero prepara las bases, los cuerpos, con el aceite o la crema, y luego baila. Que se unan, se separen, se giren, se mezan….

  • Concierto

No, no hace falta que busques corriendo si ese grupo o cantante que te gusta o le gusta tanto va a ir a tu ciudad. Crea una play list con las canciones que te hacen vibrar. Las que te hacen gritar, saltar, bailar y las que te ponen tontx. Baja la luz, despeja la pista de baile improvisada (véase salón, habitación, cocina..) y dale al play. Y ya en tu mano queda si le das una entrada vip a alguien o prefieres disfrutarlo solx.

Seguro que con estos pequeños tips se te ha encendido la bombilla y has pensado en algo que puedes hacer que te o le gusta mucho y no necesita de un gran presupuesto.

  • Posturas

Otra idea es probar esa postura que siempre te apetece hacer pero que todavía no has probado. Esto de las posturas no es solo para relaciones sexuales con otra persona. Cuando te masturbas o excitas contigo mismx seguro que adoptas alguna que te resulta cómoda, pero, ¿has probado a ir cambiando como lo haces cuando estás con otra persona? Alarga el placer y la excitación y es una manera diferente de disfrutarlo.

  • Técnicas

¿Te tocas siempre de la misma manera? pues eso hay que cambiarlo. Sabes lo que te gusta y cómo te gusta, pero también está bien introducir alguna técnica nueva. Prueba contigo, con otrx y por qué no, propónle, si estás con otra persona, que te lo haga de tal o cual manera. Seguro que se te ocurren mil formas diferentes a las que sueles utilizar. Hacer esto, combinado e igual que el cambio de posturas, hace que sintamos más excitación, que nos concentremos en ese momento y alarguemos el placer. Abandona por un día el movimiento mecánico que te hace correrte sin miramientos y haz que tu placer tome otros caminos. Seguro que lo disfrutas.

Ahora… si estás decididx a comprar algo especial yo te aconsejo que apuestes por regalar placer. Algún juguetito divertido que te u os falte, una vela de masaje que combine con el plan, o simplemente ese capricho para el que buscabas una excusa.

Si necesitas algo original, yo apostaría por Happy Lola, que tiene detallitos muy picarones y muy originales (y no excesivamente caros).

En sexualmente puedes encontrar una buena oferta, ya que tienen productos especiales rebajados, y además los envíos llegan muy rápido. (Lo encontrarás en las RRSS como Prosexualmente)

Bijoux Indiscrets y Oh Lillith siempre están en mis listas porque hay productos buenos, muy bonitos y que conquistan a cualquiera. Os aviso que cuesta mucho decidir qué artículo comprar, así que tómate tu tiempo.

Estoy muy triste por la próxima clausura de La Sonrisa de Marilyn, pero intentando buscarle otro lado, podéis aprovechas sus últimas ofertas. Los precios están muy bien, con grandes descuentos y además el envío solo cuesta 3€.

Y para todo lo demás… amor, mucho amor (del propio y del ajeno) y sexo claro, mucho sexo, también del propio y del compartido.

Feliz San… lo que queráis

Lencería erótica: al límite entre lo público y lo privado

En lencería también existen outfits básicos, para ocasiones especiales… y piezas 2×1. Y de estas últimas queremos hablaros hoy. Porque ya que compras, ya que vas a gastarte un dinerito en lencería erótica, quizás te interese saber que bien combinada, puede ir más allá de tu cama. O a la inversa: quizás prefieres pensar en ropa que sea de calle… ¡y que se transforme en un motivo para la fiesta y el desenfreno en la intimidad!

Veamos de qué estamos hablando:

Corsés: nunca pasan de moda

Consigue una imagen dura y sofisticada con un corsé (de tela, de látex, de cuero…). Puedes combinarlo con una falda corta, o muy larga, o tipo secretaria… Y si prefieries un toque más informal, unos buenos vaqueros y esas botas que tanto te gustan. ¿Bonito verdad? Un corsé no deja de ser un bonito top. Pero en cambio, cuando quieras utilizarlo como pieza erótica, dejarás a tu compañerx anonadadx: podrá apretártelo más o dedicarse a quitártelo punto por punto, corchete por corchete… Un momento único para lxs dos.

Corset de látex

Camisas transparentes: para clásicxs atrevidxs

Enséñale a tu partenaire que es lo que te va, lo que buscas… Déjale sin aliento. Una camisa transparente puede dejar ver mucho o nada. Todo depende de su grado de transparencia y de si el/la protagonista que la viste lleva más ropa debajo o no. Así las cosas, tú decides el grado de tensión a crear entre lo que se ve y lo que se intuye.

 

Medias para cualquier ocasión

 ¿Salimos? Falda corta y botas a lo Pretty Woman. Hoy, ¡la liamos! Y el toque perfecto, enfundar tus piernas con impactantes y atrevidas medias de látex negro hasta medio muslo, irresistiblemente eróticas. Si tu compañía es observadora, sabrá ver que cuando el tema se caliente… podéis dejar ir zapatos y botas y concentraros en las medias, una segunda piel irresistible con la que jugar…

 

Para las atrevidas: monos catsuit

 Son lo último: se llevan de tela, de vaquero, de lana… Pero también de látex. Son icono de erotismo, poder y sensualidad.
Si eres de las que disfruta del juego de la seducción y los roles aquí tienes una gran opción para ponerlo en práctica en tu intimidad o en una fiesta privada o de disfraces, y a triunfar. Optes por el que optes, podrás salir a la calle con ellos, con tu abrigo, gorro y botas. Y cuando decidas que tu mono también es tu juguete sexual… ¿No hay nada más sugerente que bajar la cremallera para que unx se de cuenta que debajo del mono… ¡Solo hay piel!

La prenda más irresistible

 

Batitas de estar por… ¡cama!

 Tarde de invierno. Sofá, manta y conjunto a juego: camisón lencero y batita con lazo para anudar. ¿Ideal, verdad? Pero ¿quién dice que las batas no son sexys? Si la batita es una delicada pieza semitransparente, puedes estar cómoda y sexy con la bata puesta. Y cuando el calor de la chimenea os haga efecto, quitar el camisón de por medio y lanzaros a vestir la batita a solas… o con un tanga a juego.

 

¿Muchas opciones, verdad? Pues nada, ¡feliz shopping!

Por Marta Molas de Amantis.net