Más allá del sexting | Emojibator, el emoji se hace vibrador ¡Viva la berenjena!

Confiésalo no te convencían del todo y es que eso de tener que ponerle cara a cada palabra te parecía una tontería, pero los emojis se han instalado en tu vida, en tu teclado y ahora en tu sexo. Así, como lo oyes. Cuando en tus mensajes querías ser más explícitx o calentar un poco la cosa le dabas con ímpetu a la berenjena, al plátano, al maíz, al melocotón, al chile… es que nos va de todo, así que cualquier fruta o verdura es susceptible de convertirse en herramienta sexual. Pero, ¿te imaginabas que eso traspasaría la pantalla del móvil para que la berenjena cachonda se convirtiera en un arma de orgasmos masivos? no ehhhh. Pues mira, ya puedes imaginarlo y hasta comprobarlo. Yo ya lo he hecho.

Emojibator
Emojibator

Qué queréis que os diga, no me he podido resistir. Conocí emojibator a través de las redes sociales y dije WTF! qué es esto. No me puedo creer que hayan hecho vibradores de emojis. Y efectivamente sí, los han hecho. Ya podemos masturbarnos y sacar los mensajes de contexto con emojis vibradores. Nos os creáis que los he probado y ya está. Yo tenía que saber qué pasa por la mente de alguien para coger y decir una buena mañana, ¡Voy a hacer vibrar a la gente con un emoji! Así que además de probarlos, reírme y disfrutarlos, he hablado con Joe Vela, creador y co-fundador de Emojibator.

Quien diga que el sexo no es para tomárselo a risa miente. Con los emojibator han conseguido ponerle el punto divertido al sexo. Y es que ese es el objetivo que persiguen, hacer que sea divertido, quitarle todo el peso que a veces ponemos sobre el placer y la responsabilidad del placer y dejarnos llevar por un objeto en apariencia inofensivo. 

La primera pregunta era obligatoria, ¿cómo se le ocurrió diseñar un vibrador así? “estaba buscando ideas de negocios únicas y esta comenzó como una broma. Le conté a una amiga la idea sobre el vibrador emoji de berenjena, y ella insistió en que lo hiciera, así que compré el dominio para emojibator.com al instante y el resto es historia”.

Pero, ¿por qué como un emoji? “Hablar en imágenes se entiende globalmente. Los Emojis encarnan la revolución digital donde hablamos con imágenes y creo que acercan el mundo con un lenguaje universal. Además, son omnipresentes, divertidos, tiernos y fáciles de relacionar”. 

No le vamos a negar que llaman la atención y hacen gracia. “Hemos logrado que la gente hable sobre sexo y masturbación simplemente creando un juguete sexual tonto. Debido a que los productos de Emojibator son tan accesibles, hemos podido llegar a clientes que normalmente son tímidos con respecto al auto placer y la masturbación es un acto increíblemente fortalecedor” dice Vela. 

Una vez que lo tuve cerca me pareció que bueno, el diseño es atractivo pero en el fondo es un vibrador muy sencillo con 10 modos de vibración y un solo botón. No tiene mayor misterio. ¿Por qué no hacer un diseño así pero que también rompa con las funciones a las que estamos acostumbradas?. “Diseñamos con la seguridad y satisfacción de nuestros clientes primero, así que, naturalmente, creamos un vibrador suave y liso con mucho zumbido. Crear productos únicos es un reto, pero el placer de la difusión es extremadamente gratificante” añade. 

Vela lo tiene claro, su objetivo es “simplemente tener un efecto positivo en el mundo. Podemos hacerlo con orgasmos y siendo iniciadores de conversación a la vez que promovemos la positividad sexual”. 

Go Fuck yourself, literally

Berenjena, plátano y chile son los tres modelos que podemos comprar en emojibator ¿os imagináis que pronto nos estimulemos con la nariz de la carita sonriente?, ¿has pensado en más diseños Joe? “Siempre. ¡Ninguno que pueda compartir todavía! Hemos expandido nuestra tienda para incluir pasties inspiradas en emojis realmente lindas de Pastease, así como también productos de otros socios como Dicture y AfterCourse”. Ya… pero, ¿cualquier emoji puede ser un vibrador?Seguro, ¿por qué no? Una cosa que espero difundir es que cada cuerpo es diferente. Una forma o estimulación que no funciona para alguien puede ser increíblemente excitante y orgásmica para otra persona. Diferentes estilos para diferentes personas. Animo a todos a experimentar con diferentes formas”. 

Y allá voy yo

Tengo un plátano y una berenjena listos para estrenar. Lo primero que me llama la atención es su tamaño (4.84″ x 1.22″). Son son muy grandes, caben en la palma de la mano. Los he comparado con una bala vibradora y con un huevo, y diría que es más o menos el intermedio entre ambos para que os hagáis una idea.

 

 

El tacto es agradable, están fabricados en silicona y son muy pero que muy sencillos de utilizar. Tan solo hay que apretar la puntita de arriba y empieza a vibrar. Tiene 10 modos diferentes. Para cambiar hay que volver a pulsar y así vas recorriendo cada uno de ellos. Cuando llegas al último al volver a pulsar se queda en stop.

El punto negativo es que funciona a pilas de botón. La mayoría de juguetes ya son recargables por USB u otras formas similares, por lo que tener que volver a las pilas no me gusta mucho.

 

 

¿Cómo usarlo?

Sirve tanto para la estimulación interna como externa, pero al no tener un tamaño muy grande no nos lo podemos meter mucho. Además, por la forma que tiene al penetrar no se agarra muy bien, así que yo aconsejo más su uso externo. El tamaño es perfecto para llevarlo de viaje. Puedes comprar la funda diseñada para el emojibator y meterlo en el bolso, ¡es como una funda de gafas! Además, es resistente al agua por lo que se puede usar en la ducha y la bañera.

Cestas de la compra divertidas

Sin duda para mí es un sextoy gracioso ideal para personas que aún no han probado a satisfacerse con juguetes o para hacer un regalo. Para quien no está muy en contacto con la juguetería erótica regalarle algo así puede descolocarle un poco y a nosotrxs divertirnos mucho.

La risa y las bromas están aseguradas, así que yo creo que Emojibator ha conseguido su objetivo, el sexo es divertido y más con juguetes así.

*No he podido evitar pensar que la lámina de Healthy diet le va perfecto!

Healthy diet with emojibator

 

Porque nuestras sexualidades se lo merecen | Mujeres sexbloggers

Porque sí. Ya sé que no es una respuesta muy madura. Así de pronto puede parecer una respuesta un tanto maleducada y nada reflexiva, pero os puedo asegurar que lo es. Aunque esta es tan solo mi opinión.

Muchas veces me preguntan por qué no hay casi sexbloggers chicos, por qué hay tantas mujeres que se han lanzado a abrir un blog, un perfil en You Tube o una cuenta en cualquier otra red social contando sus devenires sexuales y aconsejando y dando información y sobre el uso del cuerpo como herramienta de autoconocimiento, empoderamiento y crecimiento personal. Durante la comida en el último sexblogger meeting estuvimos hablando sobre esta cuestión. Uno de los compañeros nos lanzó la pregunta. En mi interior salta ese porque sí, porque nos lo merecemos, pero afortunadamente no siempre digo lo que pienso, aunque debería hacerlo más a menudo y esa pregunta nos llevó a reflexionar. Él nos comentaba que entre su grupo de amigos, que no están profesionalmente dedicados a la sexualidad, eso de tener sexo más allá de la penetración, sentir los momentos e incluso disfrutar de un porno compartido les parecía una absurdez. Ellos querían mantener su porno secreto, a su mujeres en su sitio y ellos en el suyo y que el sexo siguiera siendo como hasta ahora, sin estupideces de esas de accesorios, tantras y otras cosas, supongo que el discurso os sonará. Pero realmente no quiero meterme en ese jardín que es otro con arenas movedizas y del que ya tendremos tiempo de hablar en otra ocasión y por supuesto no tengo ninguna intención de generalizar, porque hay muchos hombres que no piensan de esa manera. De lo que me gustaría hablar hoy es de por qué hay tantas mujeres en el mundo de la divulgación sexual desde muy diferentes miradas.

El pasado día 8 de agosto se celebró el día internacional del orgasmo femenino (y del gato y en spankling también), no soy muy de marcar fechas, porque de qué sirve que ese día todos alcemos la voz por una causa si el resto del año giramos la cara. De todos modos, está bien salir en las redes sociales visibilizando el día y demandando hacernos dueñas de nuestros deseos y placeres. ¿Cuántos años se nos ha negado el placer? muchísimos, siglos de represión sexual, de no te toques, no alardees de tu sexo, guárdate para quien valore tu virtud… y muchas frases más que nos parecen muy antiguas pero no lo son tanto y se siguen oyendo. No me entendáis mal, no tengo nada en contra de los hombres y que los hombres hablen de sexo, visibilicen que tienen muchas formas de darse y recibir placer y que para ellos también hay un mundo erótico del que aún queda mucho por descubrir, me parece fantástico, pero nosotras necesitamos también necesitamos este espacio. Necesitamos salir del círculo de confianza y decir que sí que nos gusta el porno, que nos masturbamos, que no todas somos románticas y no esperamos ni príncipes ni princesas, que no se nos olvida quiénes somos por emparejarnos y que ya es hora de que se nos respeten nuestros espacios y que nos dejen disfrutar de hacer y decir lo que nos de la gana.

El terreno sexual es uno en los que más hemos sido castigadas. Con una sexualidad dirigida a la reproducción, nuestro clítoris ha sido un desconocido hasta no hace mucho y ni que contar el resto de nuestros cuerpos, del cual también se puede recibir placer. Es cierto que desde hace un tiempo ha habido una especie de boom en el que los blogs sobre experiencias sexuales y divulgación sexual han aumentado y esto es muy positivo. Es positivo porque significa que nos estamos dando cuenta de que tenemos mucho que decir y que vamos a gritarle a la sociedad que nosotras somos quienes manejamos nuestros cuerpos, placeres y sexualidades. A este creciente número de mujeres se suman muchas sexólogas que se hacen ver a través de sus trabajos y perfiles sociales y que nos ayudan mucho para seguir haciéndonos conscientes de cómo y qué importante es vivirnos. La multitud de miradas hace que el espacio se enriquezca porque hay muchas maneras de pensarse y todas son respetables.

El mundo de la juguetería erótica también ha tomado conciencia de esto. Desde la creación del primer vibrador para curar histerias, ha sabido ver en el placer femenino un mercado potencial demandante de objetos para disfrutarse. Vale, podemos pensar que claro las marcas lo que quieren es vender y colocarnos esa necesidad de tener vibradores para satisfacer nuestros deseos sexuales, que no es incierto del todo, pero esto nos lo podemos llevar a nuestro terreno. Su intención de ofrecer cada vez juguetes más novedosos es una buena forma de conocernos sexualmente a nosotras mismas. No quiero decir que sin ellos no lo podamos hacer, sí que se puede y debemos alternar las formas de autocomplacernos. Pero, es cierto que es una forma divertida y diferente.

Estoy cansada de oír a chicas “necesito un vibrador porque no quiero saber nada de hombres o porque he dejado a mi novio”. Mi cerebro explota cada vez. Lo hemos dicho muchas veces, NO, tu placer individual no es un sustituto de nada, es tuyo y solo tuyo. Es tu forma de quererte de ver que tienes muchas cosas que ofrecerte a ti misma y que no dependes para nada de un otrx, y mucho menos para aprender a quererte.

Me encanta ver cada vez a más mujeres que nos muestran sus trabajos entorno al sexo y la sexualidad de las mujeres. Estas muestras van desde las que se dedican a hacer dildos artesanales, colgantes en forma de vulva, accesorios eróticos, hasta coser vulvas y clítoris a punto de cruz. Es maravilloso que el círculo se vaya ampliando y que la red de mujeres conscientes crezca. Y es que ya era hora de que nos toque a nosotras, de que no sintamos vergüenza por corrernos, por tener una sexualidad diversa, porque no nos guste la penetración y nos gusten los pies. Nosotras también podemos ser fetichistas de algo, también podemos dominar en el sexo y también podemos tener las cosas claras y decir Sí o No cuando queramos sin que tenga ninguna consecuencia.

¿Parece fácil verdad? pues no lo es. Lanzarte a hablar de sexo es una aventura, decir lo que te gusta y lo que no puede a veces incluso convertirse en un deporte de riesgo. Claro es que somos una guarras, cochinas y busconas diciendo lo que nos pone y cuando tenemos la “suerte” de recibir una fotopolla o un mensaje en el que nos van a hacer morir de placer ¡nos atrevemos a decir que no y a pedir respeto! que cosas, ¿verdad?. Es que solo se nos ocurre a nosotras. Es de sobra sabido que si hablas de sexo eres una folladora empedernida, enferma además, que solo quiere ir provocando y que por supuesto lo haremos genial porque para eso hablamos tanto del sexo, para hacernos expertas en follar.

Cuando comparto este blog con otras mujeres me preguntan, ¿pero y cómo te atreves a contar tu vida sexual y que vea la gente lo que haces? ¡qué vergüenza! Otra vez la maldita vergüenza. Suelo responder,  si nadie lo hiciera seguiríamos pensando que eso que hago yo es raro, que debo esconderme y que no es “normal” esto que me gusta tanto. Las ventanas están hechas para abrirse y respirar, e Internet, con sus cosas buenas y malas, es una gran ventana que nos permite compartir nuestras experiencias para que nadie siga pensando que es un bicho raro y que hay mucha gente que nos puede ayudar y asesorar. Por eso ya es hora de que cojamos las armas y nos lancemos a la batalla de defender nuestro sexo, porque los hombres ya tienen sus espacios (prácticamente todos) en los que a veces nos “dejan” participar bajo vigilancia parental y necesitamos hacernos nuestro hueco y no tener una participación sino la mitad del pastel.

Y ya para acabar este post hecho desde lo más hondo de mi alma feminista y reivindicativa, no debemos olvidar que hay mujeres que comparten su vida con mujeres y que para ellas también es este espacio. La heteronormativización y la vida en pareja lo acapara todo muchas vecen en este tema, pero hay mujeres que no quieren ser pareja de nadie y que su sexualidad no atiende a etiquetas, que no quieren definirse ni sentirse dentro de ninguna categoría y ellas también merecen un espacio.

Porque sí, porque nos lo merecemos, porque debemos tomarlo si pedir permisos, sin pensar en más allá porque ya es hora de que nuestro sexo sea nuestro, de que nos vivamos y nos dejen vivir. Porque esta también es una forma de autocuidado.