El género importa

Personas. Todas somos personas. ¿Por qué usar géneros si podemos eliminarlos y ser simplemente seres humanos? Queda muy bonito decirlo así, pero en la realidad todas las personas no somos iguales y de ahí la importancia de destacar las desigualdades con las que nacemos.

Yo solía pensar que el género, esa construcción social que nos marca desde antes de nacer, debía ir modificándose y suprimiéndose hasta desaparecer para así llevarse consigo las diferencias entre mujeres y hombres. Las diferencias que la sociedad dice que tenemos y que según las cuales recibimos un trato diferente en todos los aspectos de la vida. Estas diferencias no son positivas para ningún género, y mucho menos para el femenino. De ahí que la palabra igualdad se haya instaurado en todo, a veces más por moda que por verdadera convicción. Estar está, pero ¿de verdad es positivo eliminar los géneros?

El otro día leí este artículo en Tribuna Feminista que me hizó reflexionar y me recordó a una discusión que tuve conmigo misma hace poco. Estoy leyendo Historia y análisis político del Lesbianismo. La liberación de una generación de Beatriz Gimeno, un libro imprescindible para entender la construcción e importancia del lesbianismo político y por ende la de ser mujer. En él se habla de Feminismos y de otras teorías que han ido surgiendo como es el caso de la Queer. Soy una apasionada de Paul B. Preciado. Devoro sus libros y me fascina su manera de romper con todo y de deconstruir el sistema sexo/género. Pero, con las dos partes en mi cabeza y una reflexión profunda, he llegado a la conclusión de que marcar el género es imprescindible como acción política.

Eliminar el género, sobre todo el femenino, significaría borrar la importancia de todas las desigualdades con las que vivimos cada día. No creo posible situarnos en la misma línea porque no hemos tenido las mismas oportunidades, no se nos reconoce de igual manera, no podemos subir al mismo escalón cuando a una parte se le exigen subir antes 40 y a la otra 20. No es posible porque lo que necesitamos es equidad, que no es lo mismo que igualdad.

Hace unos días se anunció la medida que ha tomado una Universidad holandesa de contratar sólo a mujeres. En un principio puede parecer condescendiente contratar sólo a mujeres y va contra la opinión de realizar candidaturas sin género y foto para evitar prejuicios, pero si no se realizan medidas así, nunca se va a conseguir llegar a un punto equitativo. No queremos que se nos elija por el género, sino por nuestros méritos, esfuerzo y habilidades, pero, esto en nuestro mundo todavía no es posible. Por ello, ser mujer es sinónimo de seguir luchando por defender un género que debe reconocerse.

El género es importante a la hora de tomar medidas políticas y judiciales. Sin género no podríamos contabilizar los asesinatos a mujeres por ser precisamente eso mujeres. El patriarcado afecta a cualquier género, sí, pero ya sabemos quiénes son las principales afectadas. Si dijéramos que han matado a una persona no estaríamos visibilizando el asesinato machista ni la violencia de género que es lo que es y no una muerte más. Sin género no tendríamos en cuenta que la trayectoria vital no es la misma en todos los casos y que hay etapas, como puede ser la maternidad, que no repercute de igual manera. Podemos y debemos trabajar por ser más equitativos e igualitaros, por impulsar la coeducación, la conciliación, el reparto equitativo de trabajo reproductivo y asumpción de tareas, pero debemos ser realistas. Aún no lo hemos conseguido y queda mucho por hacer. Así que, aunque nos encantaría ser personas abiertas andando por la calle sin poner una etiqueta sobre cada una de nosotras, esto no es posible porque yo soy una mujer que comparte su vida con otra mujer. Porque si vivo así es porque he decidio políticamente que voy a ponerle la zancadilla al patriarcado y quiero que se me reconozca como tal.

¿Me puede pasar a mí? | Violencia de género

Tengo que confesaros que cuando empecé a escribir este artículo me dio miedo parecer sensacionalista. Si algo tengo claro es que yo no escribo ni hablo según vaya la corriente, es más, tiendo a darle la vuelta, buscar otro camino y salir de la línea marcada. Pero, hay temas que son ineludibles y yo quería hablar de éste. Con seriedad, desde el respeto y el compromiso de no escribir simplemente para atraer, sino de hacerlo desde la sinceridad de, a veces, sentirnos perdidas en una situación así.

Veo violencia por todas partes, violencia que yo identifico como tal, pero que sé que mucha gente no lo categorizaría de grave. Para mí es grave que alguien nos falte al respeto, que dude de nuestras capacidades e incluso que tenga la “habilidad” de manejar nuestras actitudes y decisiones. La libertad personal brilla por su ausencia, queridas y no podemos dejar que esto siga pasando.

En Instagram hablé de una situación vivida en la calle (podéis ver mi vídeo en TV de mi perfil @arseroticas) y pregunté a mis seguidoras si en la #ArsInstaReview de los miércoles querían que siguiera hablando del tema o que si querían ver el último juguete que he recibido. ¿Sabéis cuál fue la respuesta? el juguete. Y no, no estuvo reñido, el 90% de las votaciones fue para el juguete y el resto para la VG. Las personas que me siguen son mujeres en su mayoría, con una edad comprendida entre los 20 y 40 años. ¿No nos preocupa este tema y cómo poder actuar frente a él? No voy a negar que me ha hecho pensar.

Yo no quiero caer en los discursos manidos, lo que quiero es saber qué hacer cuando una persona de mi entorno está en una situación de Violencia de género. ¿Qué debo hacer? ¿cómo puedo ayudarla? ¿qué pasos tengo que seguir para que confíe en mí y juntas busquemos la manera de romper con esa situación? Mi compañera Susana Ivorra me ha ayudado y hemos publicado un nuevo artículo en NovaLife donde esperamos aclarar todas estas dudas y que sea menos difícil abordar el tema.



¿Qué hago si sé que mi amiga sufre violencia de género?

Solemos pensar que a nosotras nunca nos va a tocar, ni a nuestras amigas, pero y si detectáramos que en nuestra cuadrilla una de nostras está protagonizando una situación de violencia, ¿sabrías cómo debes reaccionar?

El primer paso es la detección

Hay actitudes que nos pueden indicar que nuestra amiga está dentro de una relación en la que se están dando situaciones de maltrato ya sea físico, psicológico o conductual. No debemos olvidar que la violencia no solo se ejerce a través de los golpes, hay muchas formas de oprimir a una persona que no siempre son visibles a simple vista. Susana Ivorra, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja afirma que “cuando conocemos bien a nuestra amiga es fácil detectar cambios en sus rutinas, en su manera de vivir”. “Algunos cambios pueden ser el aislamiento progresivo. No lo habitual del inicio de una relación sino que va más allá. Quizá vaya con su pareja a todos lados o prefiera no ir si no es con ella. No necesariamente tiene que haber un cambio en su manera de vestir pero su conducta suele ser distinta, como si por miedo al conflicto con su pareja haya abandonado áreas de su vida personal o las haya limitado muchísimo”.

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La violencia puede presentarse de muchas maneras

El orden de las cosas