La revolución del género | NatGeo

La revolución del género es un documental de National Geografic (NatGeo) sobre lo que significa la palabra género en la sociedad y cómo una etiqueta u otra es una carta de presentación hacia los demás. Etiquetas creadas en la sociedad para la propia sociedad. Para “identificar” qué es cada unx. Cuando surgen otras denominaciones que no estaban contempladas hay que reajustar y observar, ver cómo las denominamos para poder aceptarlas. En el documental aparecen activistas intersexuales que abordan el tema más allá de lo que son las palabras. Aportan una perspectiva muy interesante.

El documental es un poco largo, dura 1h y media, y lo descubrí gracias a Brújula Intersexual, un blog que recomiendo.

¡Aquí os lo dejo!

 

Las etiquetas son para la ropa

El viernes el programa Hoy por Hoy de la cadena SER presentado por Pepa Bueno se retransmitía desde Torremolinos y en él estuvieron hablando del colectivo LGTBI y del primer certamen del premio Pedro Zerolo.

Me llamó especialmente la atención y estuve escuchando atentamente para ver cómo retransmitían las discriminaciones a las que se enfrenta este colectivo. En el programa participó Ana Juárez, periodista ganadora del primer premio Pedro Zerolo en la categoría digital por el reportaje 15 mujeres de empresa quieren salir hoy del armario que hizo para Vanitatis de El Confidencial y en el que retrataba a 15 mujeres lesbianas de éxito que salían del armario en el ámbito profesional.

 A partir de una especie de Linkedin para mujeres lesbianas profesionales, fue acercándose a cada una y pidiéndoles que le contaran su historia.  Al principio le costó que se sienceraran y abrieran su intimidad ante una desconocida, pero luego una vez que unas pocas se lanzaron a la piscina se fueron sumando muchas más. Dice la autora del artículo que si hubiera seguido, habría conseguido más de 30 entrevistas.

Algunas de las participantes se encontraron con que la empresa en la que estaban trabajando les pedía que no vincularan su nombre con el de la empresa. Según palabras de Ana Juárez, es mucho más fácil con las internacionales, sobre todo con las Norteamericanas porque atrae y es una forma de darse a conocer a través de su buen acogimiento de las diversidades. Pero, sin embargo, en las PYMES locales es más complicado.

Una de las participantes es Marta Riquelme, tiene 32 años y lleva desde los 23 como manager en la empresa Accenture. Para aportar su experiencia Marta no pidió autorización en el trabajo,

Ni se me pasó por la cabeza pedir permiso para participar, tampoco la repercusión que podía tener. El día que salió el reportaje volvía de viaje y me encontré con muchos mensajes de compañeros y jefes que me daban la enhorabuena”

Marta está casada y a su boda fueron gran parte de sus jefes y compañerx, lo que le demuestra que su inclinación sexual no repercute negativamente a su vida profesional. Para cuando se hizo el reportaje, en el entorno laboral en el que se mueve ya había dejado claro que es lesbiana.

Siempre que lo he contado ha sido más fácil de lo que yo pensaba. Somos nosotros mismos los que nos ponemos las barreras. Mientras estaba en el armario los rumores corrían sin parar, y eso es lo que más daño hace. En la familia la situación fue similar, pensaba que iba a tener más barreras y fue todo lo contrario”

Lina Gálvez, directora del máster de Género e Igualdad de la Universidad Pablo de Olavide, habla de los datos del colectivo. En España no hay registros viables, pero en Estados Unidos y Canada sí. “Los hombres homosexuales recibe el 5% menos de salario que los heterosexuales, sin embargo en el de las mujeres lesbianas ha crecido un 8%, lo que hace ver cómo la maternidad está penalizada”.

Pero la discriminación va mucho más allá. “Los datos nos muestran los problemas en el acceso a la vivienda, ya que a la hora de acceder a una vivienda social sufren discriminación y son rechazados en mayor número. Entre las personas sin hogar el colectivo LGTB está sobre representado, sobre todo entre los jóvenes, son el 40% de las personas que viven en la calle. 2/3 de los chicos y las chicas que tienen otra orientación sexual que la heteronormativa son acosados y 1/3 sufren abandono escolar. Se ha estimado cuánto cuesta esta desigualdad y por ejemplo en el caso de la India es de 32 billones anuales, eso es el coste de la discriminación contra los homosexuales, ya si es contra las mujeres (y además son lesbianas) la cuenta sube porque las desigualdades también lo hacen”.

Las últimas agresiones hacen pensar que hay un repunte de homofobia con más de 200 ataques (solo en Madrid según la asociación Arcópoli). Pero no hay datos fiables ni suficientes porque las denuncias son muy pocas. Los que más denuncian son los hombres jóvenes gays y las que menos las mujeres transexuales y lesbianas, que siguen invisibilizadas. Lina Gálvez afirma que “es necesario aprobar una ley anti homofobia. Ha habido medidas como la de Cataluña, que establece sanciones, pero no es suficiente. Para cambiar el nombre se exige mayoría de edad y para cambiar de género 2 años de tratamiento psicológico y esto repercute muy negativamente a sus vidas. Además, es la primera causa de acoso escolar. Nos tenemos que dar cuenta de que a mayor derechos, mayor libertad para todos”.

Mientras escuchaba el programa y las preguntas que le hacía Pepa Bueno a Marta me di cuenta de cómo se repite siempre en este tipo de entrevistas la gran pregunta de ¿cómo se lo contaste a tus padres y amigos/as? Y yo siempre pienso, cuando una persona es heterosexual, nunca se hace esa pregunta, porque nunca hay un momento en el que tengas que dar explicaciones a nadie sobre tu orientación sexual. Sin embargo, cuando no entras dentro de esa “normalidad” hay que ir respondiendo a cuestiones como ésta. Todxs damos por hecho que a una chica le van a gustar los chicos y que a un chico le van a  gustar las chicas y cuando no es así, llega un momento en la vida en el que hay que decir NO. No me gusta lo que me “corresponde” me gusta otra cosa. Pero si eres heterosexual nadie se parará a mirarte o a cuestionarte, porque es lo habitual.

Llevando la cuestión más allá también me plantee otra duda. ¿Y si no eres gay, ni lesbiana, ni hetero, no tienes claro si eres bi…? Tan solo te acuestas o te juntas con aquella persona que te gusta y te encaja como es. Sin cuestionarte si por eso te has hecho lesbiana, gay o como se suponga que debes etiquetarte. ¿Qué haces?. Un día en tu entorno laboral das a conocer a tu pareja, pongamos que eres una chica y la otra persona también se identifica como tal. Para tus compañerxs automáticamente serás lesbiana. Pero después de un tiempo esa relación se ha acabado y la nueva persona con la que compartes parte de tu vida es un chico. Madre mía… los cerebros empiezan a echar humo. ¿Cómo van a creer que eres? ¿Entonces eres bisexual porque te gustan las mujeres y los hombres?. ¿Y si tu próxima pareja es transexual o no tiene género porque se considera así? Cortocircuito cerebral asegurado.

En primer lugar hay que dejar claro que no hay por qué dar explicaciones de nuestra vida íntima a nadie, salvo que queramos darlas. Pero, siempre hay un momento en el que te encuentras ante alguien y esa conversación de qué tal el fin de semana, qué has hecho, llega y no sabes si tratarlo tal y como es o disimular con ambigüedades. Yo digo que la palabra clave es NATURALIDAD. Porque es totalmente natural que una persona cuando es feliz quiera compartir esos momentos con quien se pasa 8 horas al día o con sus amistades. Y si tú mismx tratas tus relaciones con fluidez y naturalidad eso se transmite, y cuando alguien te pregunta y te dice por propio automatismo si tienes novio o novia (según se supone que corresponde) y tu caso es el contrario, con todo orgullo y satisfacción le corriges y le dices bien claro que a ti te va lo contrario, dado la vuelta al revés y contra la pared.

Pero no es tan fácil como parece y como lo escribo, porque la triste realidad es que cuando te vas a abrir así, sabes que la otra persona ya tiene unas ideas y que serás juzgadx y te meterán dentro de una etiqueta u otra porque en algún lado tienes que estar, aunque tú te niegues y reniegues de ese sistema. Pero hay que saltarlas y como en una carrera de fondo coger bien aire, llegar hasta el final disfrutando cada etapa y ser feliz. Que es lo único que nos debe de importar en esta vida.

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La Belle Saison, sexo, mujeres y realidades

Tras el fundido en negro el sol brilla e ilumina los verdes campos. El olor a paja, a granja y a tierra traspasa la pantalla. La sensación de calor en la piel, de sudor resbalando por el cuello y de sentimientos encontrados cala a las y los espectadores que miran a la pantalla con expectación.

La historia nos la “sabemos”, amores imposibles, amores juzgados, deseos reprimidos, tensiones familiares… pero al mismo tiempo no es la típica historia de amor en la que lxs protagonistas luchan contra su entorno para estar juntxs. Esta es otra historia. Esta es, en mi opinión, una historia bastante real e incluso, aún hoy en día, demasiado habitual.

La Belle saison, traducida al castellano como Un amor de verano, narra la historia de dos mujeres que se conocen un día en el París de los 70. Ese día marcará sus vidas para siempre. Son dos caras de una misma moneda. Carole ( interpretada por Cecile de France), parisina y urbanita, se desenvuelve con soltura en la lucha feminista de la época. Las injusticias que ve en la sociedad en la que vive le impulsan para seguir luchando. Arropada por su grupo de mujeres feministas se lanzan a las calles para conseguir un mundo más igualitario. Por otra parte, Delphine (Izïa Higelin) proviene del campo. Tras pasarse toda su vida ayudando a sus padres con la granja familiar, toma la decisión de mudarse a la capital para emprender una nueva vida. Un vida más independiente. Sus situaciones personales son muy diferentes. La primera convive con su pareja, un hombre perteneciente a otros movimientos y de vida aburguesada, mientras que la segunda proviene de una familia humilde del sur de Francia y que tiene claro que le gustan las mujeres, pero no si esto es correcto ni si podrá vivir la vida que realmente desea. A lo largo de la película sus perfiles y personalidades se irá definiendo e irán tornando caminos que en un principio intuimos pero desconocemos. Carole le muestra y acerca a Delphine al mundo universitario, a la lucha por los derechos de las mujeres y la introduce en otro estilo de vida. Delphine le enseña la rendición a los placeres, a las sexualidades y juntas emprenden un camino hacia el descubrimiento mutuo. Sus experiencias sexuales son el principio de una historia en la que se nos van a mostrar muchas caras. La confusión por la atracción sexual hacia diferentes tipos de personas, el cuerpo femenino como centro del placer, la no necesidad del hombre y de su mirada para mostrarlo, la confrontación por asumir una identidad que no encaja en la sociedad y sobre todo la autoaceptación para poder mostrarse ante los demás y luchar por lo que realmente se desea.

La película está impregnada de frases elocuentes, de citas para recordar, pero sobre todo lo que tiene es mucha fuerza. Comienza con el feminismo como protagonista. La asamblea en la Sorbona tras Mayo del 68. Haciéndonos ver y reflexionar que en realidad el mundo no ha cambiado tanto. Que sus luchas siguen siendo nuestras luchas y que muchos de los derechos por los que se las ve batallar, son todavía asuntos pendientes. No lo puedo evitar, cada vez que veo una película como ésta me hace replantearme que no hacemos lo suficiente como para honrar lo que aquellas mujeres fueron capaces de hacer. Que muchas de sus causas se han quedado por el camino y que no somos capaces de mantener ese ritmo de lucha y reivindicación.

Aparte de la lucha feminista que es muy importante en la película, está la lucha por vivir sin condiciones y sin etiquetas. El entorno es hostil para aquellas personas que se salen de la norma, tanto en el mundo rural como en el urbano. La ruptura de esquemas es muy importante en la trama de este film. Romper, deconstruir y reconstruirse a una misma. Con nuevos valores, sensaciones y experiencias. El guión sufre varios cambios bruscos que hacen a las protagonista tomar decisiones que marcarán sus vidas. Delphine se ve obligada a volver a la granja porque su padre enferma y debe ayudar a su madre con las tareas del campo. Aquí es donde surgen los conflictos alrededor del papel de las mujeres en las tareas domésticas y laborales. La no remuneración porque “con el sueldo del marido es suficiente” y la figura del hombre como patrón y patriarca. Ahora dos mujeres están al mando de las tierras, sin embargo, el padre y un amigo que de vez en cuando les ayuda, siguen siendo los que están a la cabeza de los logros conseguidos. La madre es la representación de todas esas mujeres que han trabajado (y lo siguen haciendo) pero a las que no se les reconoce su esfuerzo. Con un aspecto serio, callada, siempre en la cocina o en el campo trabajando rompe un poco con su papel cuando Carole va detrás de Delphine y aparece en la granja llenándolo todo con un aire más fresco. Más fresco para Delphine que encuentra en ella su refugio tras ocuparse de la granja y para su madre a la que le pregunta si no se siente orgullosa de su trabajo y de conseguir todo haciéndola ver que el papel del hombre no es imprescindible. Ella contesta: “las mujeres siempre lo hacemos y nunca nos llevamos ese mérito”. Una escena de baile sirve para ver la rigidez de la situación de estas mujeres y cómo el movimiento corporal deja fluir algunas de las opresiones.

En cuanto a la sexualidad. Esta película es naturalmente sensual y sexual. Sin pudores, sin claroscuros, sin sombras, sin escenas veladas. Se nos muestran dos cuerpos llenos de deseos, naturales y espléndidos. Sus encuentros en París son fantásticos, pero es cuando se encuentran en el campo cuando la película alcanza un color diferente. La luz se apodera de todo. Los cuerpos fluyen, las sensaciones se comparten con lxs espectadores, casi se puede oler el sexo a través de la pantalla. Los encuentros fugaces y escondidos y los mostrados ante el mundo abierto y verde del campo son para mí uno de los puntos fuertes de la película. Es casi irremediable su comparación con La vida de Adèle. Los dos films narran la historia de amor y sexo entre dos mujeres, desgraciadamente poco común en el cine si no es bajo determinados patrones o fines, pero son completamente diferentes. Y si me permitís, es diferente por los ojos que las han rodado. Esta película, La Belle Saison ,es fruto de Catherine Corsini, Elisabeth Pérez y Laurette Polmanss.(directora, productora y coguinista), mientras que la de La vida de Adéle fue dirigida por un hombre, Abdellatif Kechiche. Esto, en mi opinión, marca la diferencia. Si nos fijamos en las escenas sexuales, La Belle Saison es natural, el sexo que se representa entre dos mujeres es el sexo tal cual, sin adornos. Es el sexo que disfrutamos las mujeres al acostarnos con otras mujeres. Sin embargo, el sexo representado en la otra tiene una mirada más voyeurística. Más artificial, con ciertos estereotipos. Enmarcado en una competición entre el placer masculino y femenino. Otra comparación que no he podido evitar hacer es con la película Carol. La historia vuelve a ser similar. Dos mujeres, esta vez de mundos más próximos, se conocen y sienten una atracción sexual. Por una parte Carol tiene clara su orientación sexual, mientras que para su compañera es algo nuevo y desconocido. De nuevo las etiquetas, las sombras y las dudas personales, así como la culpabilidad cobran protagonismo en el guión. Volviendo al tema sexual, en Carol se muestra el placer femenino, pero esta vez más velado. Diciendo sin decir. Añadiéndole un innecesario halo de misterio.

Una de las reflexiones a las que nos lleva el final de esta película es a cómo la educación y la sociedad en la que nos movemos nos limita a la hora de tomar decisiones.  Y por qué si cuando se trata de una pareja heterosexual el final, la mayoría de las veces, es de felicidad, pero cuando las parejas son del mismo sexo (lesbianas), todo es trágico y doloroso. ¿No les gustan las perdices o qué?

No os voy a desvelar más sobre ella, pero sí que creo que merece la pena ir a verla y descubrir otra forma de ver el amor y las relaciones sexuales. De ver cómo es posible desprenderse de esa mirada masculina cinematográfica que todo lo encorseta. Una experiencia puramente femenina que espero que se mantenga y podamos seguir viendo películas tan naturalmente bellas como ésta.

Una curiosidad: Los personajes protagonistas homenajean a dos fallecidas feministas francesas, la cineasta Carole Roussopoulos y la actriz Delphine Seyrig
 

Ella es hermosa cuando está enojada

Este documental resucita la historia enterrada de las mujeres brillantes que fundaron la segunda ola del feminismo en norteamérica y generaron un gran cambio en la sociedad. Merece la pena verla y reflexionar sobre sus luchas, nuestros derechos y las luchas contemporáneas. Está en inglés subtitulada en castellano.

Os dejo la película completa que se puede ver a través de YouTube.

¡Espero que os guste y que podamos debatirla!

Enriqueciendo la base del conocimiento feminista

Hay muchas muchas mujeres que deberían formar parte de nuestro imaginario feminista y no solo feminista, sino de los libros de texto, de las estanterías principales de las bibliotecas, de las librerías… Pero, desgraciadamente hay que rebuscar mucho para encontrar sus nombres, hay que investigar en puntos muy determinados para conocer sus historias. Internet nos permite difundir de una manera más sencilla y rápida a todas estas autoras y luchadoras que han roto los moldes y se han enfrentado a la sociedad de sus tiempos y por eso, debemos aprovecharlo para crear una nueva base del conocimiento. Una base en la que los nombres femeninos sean los protagonistas.

Como ejemplo de todo esto, os dejo el link a una artículo en el que nos descubren a 5 mujeres que merecen ser conocidas y reconocidas.

http://mashable.com/2016/03/31/feminist-leaders-you-missed/?utm_content=buffer91b43&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer#nvZY54pfZkqa

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