Taller Porno Feminista en Somos Peculiares

¡Así se empieza la semana! Os comparto la información sobre el Taller de Porno Feminista que haré el próximo 2 de Marzo en el espacio de Somos Peculiares.

¿Cómo te sientes cuando ves porno? ¿No encuentras una película que te guste y te represente sexualmente? ¿Crees que lo que ves en la pantallas es solo ficción y no te atreves a ponerlo en práctica? Con el taller de Porno feminista te proponemos descubrir que el porno es mucho más que una película de sexo explícito.

El porno es atravesar la pantalla y sentirnos dentro de una trama en el que el sexo es el protagonista. Pero, ¿qué pasa cuando ese encuentro erótico que estamos viendo no representa nuestros deseos y sexualidades? Hemos llegado a este punto y por eso en este taller queremos mostrar una nueva forma de ver porno, descubrir otro tipo de cine para adultos que represente nuestras sexualidades y, además, aprender que también podemos ser los sujetos de un vídeo pornográfico.

Por ello, desde Somos Peculiares y Ars Eroticas os proponemos a través de María Torre, quien dirigirá el taller, saltar la barrera de la ficción y que nos creamos protagonistas de nuestras propias historias. Además de ser una manera de erotización, vernos a través de la cámara nos hace cambiar la mirada sobre nosotras mismas y sobre nuestro cuerpos. Reflejar nuestras sexualidades nos ayuda a valorarlas y crecer con ellas. Empoderarnos a través de nuestras sexualidades, de eso se trata.

El taller, que será el viernes 2 de marzo en la redacción de Somos Peculiares y durará dos horas aproximadamente, consta de dos partes: una teórica y una práctica. En la parte teórica hablaremos de por qué existe este movimiento, quiénes están detrás de él y dónde podemos encontrarloVeremos muchos vídeos, partes de documentales y hablaremos largo y tendido. ¡Nos vamos a escuchar! Vamos a contar cómo nos sentimos cuando vemos porno, dónde accedemos a él, para qué nos sirve… y debatiremos sobre las películas que os proponemos.

En la parte práctica, y tras ver todo lo anterior, pondremos a trabajar la imaginación. Haremos un pequeño guión de una película en la que reflejaremos lo que nos apetezca. Aquí hay libertad total para crear y sacar de nuestro imaginario erótico las mejores propuestas.

Como colofón, os podréis llevar todo impreso para que podáis seguir investigando en casa y compartirlo con quien os apetezca. También se sorteará una lámina. El taller incluye una consumición (refresco, cerveza o kalimotxo).

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Orgía de salchichas

Por el título de este post ya te imaginas de qué voy a hablar. Sí, de La fiesta de las salchichas, la película que tantas ganas tenía de ver. He de reconocer que cuando me enseñaron el tráiler, hace ya bastantes meses, se me hizo la boca agua. Esas salchichas con esos bollitos tan esponjosos y jugosos, la salsa derramándose por ellos, sus penetraciones tan profundas y exquisitas que se hundían entre la miga y acababan haciéndose puré. Las frutas lubricadas y revueltas en una misma caja, los donuts glaseados y las duchas vaginales buscando orificios donde desahogarse me llamaron mucho la atención.

Por fin la he visto. Parecía una niña pegada al televisor intentando no parpadear para no perderme nada. Y he de decir que me pasé 1 hora y media de película diciendo: ¡hala! ¡has oído! ¡pero estás viendo! pero en conclusión, sí ya os cuento el final, no es para tanto. El guión es bruto hasta decir basta. Desde que empieza la película con la canción de la anunciada apertura de puertas del supermercado, hasta uno de los puntos álgidos, una orgía entre todos los productos, los alimentos sueltan verdaderas barbaridades por sus boquitas dibujadas. Son guarros, políticamente incorrectos y muy soeces. No voy a decir que no me guste, porque precisamente ésta es una de las cosas que más me llamaba la atención de la película, pero me pareció que se excedía.

Realmente lo que yo me esperaba era una película de dibujos para adultos en la que el sexo, lo erótico, las guarradas, estuvieran muy presentes, pero no así, sino de una forma más “velada”. No quiero decir que me escandalizara ni mucho menos, pero me gusta que se insinúe, que el espectador y espectadora sepa a lo que se refiere, le provoque esa risilla cómplice y a veces vergonzosa, sin necesidad de decirlo directamente. Y en realidad La fiesta de las Salchichas es una película política. Su eje central es la política y la religión o más bien, la incapacidad de los estados de ser laicos. A través de sus diálogos, de su forma de vivir su particular vida en el supermercado, dan a entender la moral que todos y todas llevamos metida, aún sin darnos cuenta, como resquicio de una religión que todo lo impregna. Los conflictos como el de Israel y Palestina son un punto clave y muy importante en la trama. Los alimentos toman la misión de escenificar las realidades sociales. El patriotismo de Estados Unidos con su gran barbacoa del 4 de julio, la situación ilegal de los Mexicanos inmigrantes, las rarezas que les atribuimos a los asiáticos… y de nuevo el conflicto entre Israel y Palestina que acaba de una manera más que pacífica y con el Humus como intermediario. Todo ello visto desde una mirada occidental y etnocéntrica.

Sexo hay y mucho, pero no como yo creía. Reconozco que me ha decepcionado porque no era lo que me esperaba. Las risas sí están aseguradas, pero también pensé que me iba a reír más. Al final, que la película esté protagonizada por alimentos y que encarnen los perjuicios de la sociedad, hace gracia. Que utilicen expresiones como el famoso “solo la puntita” y que luego crean que han sido castigados por tocarse las puntitas sin haber esperado a su unión oficial, provoca una sonrisa. Tal vez que no me haya encantado es fruto de que ya me había montado yo mi propia película viendo pequeñas partes o el mismo tráiler.

Está bien para reírse un poco y pasar una tarde o noche divertida. Creo que viéndola en compañía se disfruta más porque así se van comentando las jugadas. Pero, más que una película de entretenimiento es una película de análisis de la que se pueden sacar muchas cosas y que puede provocar también muchas discusiones.

Como consejo os digo que para verla os quitéis por un momento las gafas moradas, porque feminista y respetuosa precisamente no es, y la ideología o posición política también. Si no, no sé si vais a verla entera… porque toca muchos temas pero sin ningún respeto ni sensibilidad.

Y ahora, ¿Os apetece un hot dog?

*Sígueme en Instagram y en Twitter para ver más contenido inédito y explícito de la película.

Las manchas de mis bragas

Hace unos días estuve en Zinemakumeak Gara, una muestra de cine dirigido por mujeres que se celebra cada año en Bilbao. Es una buena oportunidad para descubrir nuevas películas que no llegan a las pantallas españolas o que, al estar dirigidas por mujeres, tienen menos incidencia en la taquilla, que es lo que motiva esta muestra. Es interesante porque se dan a conocer películas muy buenas que de otra manera tal vez nunca hubiéramos visto.

El film que fui a ver se llama Obvious Child y trata sobre una chica que tras una noche de sexo ocasional con un chico que acaba de conocer, descubre que está embarazada. La decisión es rápida. En ese momento un bebé no encaja en su vida y decide abortar. La película, en clave cómica, trata el tema de la mejor forma que he visto hasta el momento. Desde una perspectiva femenina y con autoridad. Ella toma la decisión sobre su cuerpo, sus amigos y amigas le acompañan en ella y le aportan su opinión, pero siempre destacando que la toma de decisión debe ser solo suya porque es su cuerpo y su vida. No os voy a hacer spoilers, lo prometo, pero tengo que confesar que una de mis escenas favoritas es cuando su amiga suelta todo un discurso feminista sobre las decisiones de los cuerpos de las mujeres. No os cuento más, os dejo el tráiler para que os pique el gusanillo.

Pero no es de eso de lo que os voy a hablar principalmente. Es de las manchas blancas de sus bragas, de las mías y de las tuyas (si eres mujer, o si no, pero llevas bragas y las manchas). Ella es cómica, entre otras cosas, y en una de sus actuaciones habla de esas manchas blancas que se quedan en las bragas negras, ya sabes… por la excitación. El flujo que se va filtrando por los labios vaginales y se queda adherido a la tela. Te las quitas y uy… las bragas no mienten. En sus monólogos se ríe de ello y más adelante, cuando se acuesta con el chico, ve por la mañana que las bragas se quedaron en su almohada rozándole la cara. Y ahí se ve que sí que le gustaba el chico, porque en esas bragas la marca estaba patente.

En ese momento a mi lado estaban sentados un chico y una chica, que eran pareja sentimental (lo constaté). El chico, que no se había enterado mucho de qué pasaba con el asunto de las bragas, le pregunta a la chica:

  • ¿Qué es eso?

Y ella le contesta:

  • Pues… una “manchita” en las bragas

Y yo, que no pude no escuchar el comentario, pensé en la expresión “una manchita”. Y ya comencé a preguntarme, supongo que éste chico habrá visto alguna vez las bragas de su pareja y si todo va bien… manchas, alguna vez al menos, habrá tenido. No es asunto mío su vida sexual, pero sí que me pare a pensar en cómo, hasta esta película, no había visto tratar de forma tan natural las machas que se quedan en la ropa interior por la excitación.

Y es que ésta excitación no se produce solo cuando vamos a follar con alguien, porque los estímulos externos e internos son constantes a lo largo del día y aunque no sea con un objetivo sexual, nos excitamos. Y lo hacemos porque no solo el sexo nos excita. Hay muchas cosas de las que nos rodean, que hacen, a veces sin darnos cuenta, que el flujo fluya y suceda esto. Pero, no es algo que se hable con normalidad. Es un asunto íntimo que nos reservamos para nosotrxs o para compartir solo con nuestras parejas.

Bueno, pues yo quiero romper una lanza a favor de este tema y liberarlo de la clandestinidad. Confieso que mis bragas sufren constantes ataques por los flujos vaginales y que no solo responden a una excitación sexual a causa de otras personas, sino, que muchas veces, sin haber sido consciente de estar estimulada, al mirar mi ropa interior compruebo que mi vagina tiene una vida muy interesante. La felicito, me siento orgullosa de ella.

 *Al escribir este post no pude evitar hacer una búsqueda en Google para ver qué había sobre el tema. Encontré unos cuantos foros en los que chicas preguntaban asombradas qué eran esas manchas. Lo que me devuelve a la idea de la necesidad de una educación sexual en la que se explique la diferencia entre las manchas de fluidos, que es totalmente normal y las producidas por alguna infección. Internet es una fuente de información primaria para muchas personas ya que no se ha recibido la educación suficiente y correcta sobre los temas sexuales y de sexualidad, por lo que debemos seguir generando contenido que ayude a esta educación sexpositiva.

La Belle Saison, sexo, mujeres y realidades

Tras el fundido en negro el sol brilla e ilumina los verdes campos. El olor a paja, a granja y a tierra traspasa la pantalla. La sensación de calor en la piel, de sudor resbalando por el cuello y de sentimientos encontrados cala a las y los espectadores que miran a la pantalla con expectación.

La historia nos la “sabemos”, amores imposibles, amores juzgados, deseos reprimidos, tensiones familiares… pero al mismo tiempo no es la típica historia de amor en la que lxs protagonistas luchan contra su entorno para estar juntxs. Esta es otra historia. Esta es, en mi opinión, una historia bastante real e incluso, aún hoy en día, demasiado habitual.

La Belle saison, traducida al castellano como Un amor de verano, narra la historia de dos mujeres que se conocen un día en el París de los 70. Ese día marcará sus vidas para siempre. Son dos caras de una misma moneda. Carole ( interpretada por Cecile de France), parisina y urbanita, se desenvuelve con soltura en la lucha feminista de la época. Las injusticias que ve en la sociedad en la que vive le impulsan para seguir luchando. Arropada por su grupo de mujeres feministas se lanzan a las calles para conseguir un mundo más igualitario. Por otra parte, Delphine (Izïa Higelin) proviene del campo. Tras pasarse toda su vida ayudando a sus padres con la granja familiar, toma la decisión de mudarse a la capital para emprender una nueva vida. Un vida más independiente. Sus situaciones personales son muy diferentes. La primera convive con su pareja, un hombre perteneciente a otros movimientos y de vida aburguesada, mientras que la segunda proviene de una familia humilde del sur de Francia y que tiene claro que le gustan las mujeres, pero no si esto es correcto ni si podrá vivir la vida que realmente desea. A lo largo de la película sus perfiles y personalidades se irá definiendo e irán tornando caminos que en un principio intuimos pero desconocemos. Carole le muestra y acerca a Delphine al mundo universitario, a la lucha por los derechos de las mujeres y la introduce en otro estilo de vida. Delphine le enseña la rendición a los placeres, a las sexualidades y juntas emprenden un camino hacia el descubrimiento mutuo. Sus experiencias sexuales son el principio de una historia en la que se nos van a mostrar muchas caras. La confusión por la atracción sexual hacia diferentes tipos de personas, el cuerpo femenino como centro del placer, la no necesidad del hombre y de su mirada para mostrarlo, la confrontación por asumir una identidad que no encaja en la sociedad y sobre todo la autoaceptación para poder mostrarse ante los demás y luchar por lo que realmente se desea.

La película está impregnada de frases elocuentes, de citas para recordar, pero sobre todo lo que tiene es mucha fuerza. Comienza con el feminismo como protagonista. La asamblea en la Sorbona tras Mayo del 68. Haciéndonos ver y reflexionar que en realidad el mundo no ha cambiado tanto. Que sus luchas siguen siendo nuestras luchas y que muchos de los derechos por los que se las ve batallar, son todavía asuntos pendientes. No lo puedo evitar, cada vez que veo una película como ésta me hace replantearme que no hacemos lo suficiente como para honrar lo que aquellas mujeres fueron capaces de hacer. Que muchas de sus causas se han quedado por el camino y que no somos capaces de mantener ese ritmo de lucha y reivindicación.

Aparte de la lucha feminista que es muy importante en la película, está la lucha por vivir sin condiciones y sin etiquetas. El entorno es hostil para aquellas personas que se salen de la norma, tanto en el mundo rural como en el urbano. La ruptura de esquemas es muy importante en la trama de este film. Romper, deconstruir y reconstruirse a una misma. Con nuevos valores, sensaciones y experiencias. El guión sufre varios cambios bruscos que hacen a las protagonista tomar decisiones que marcarán sus vidas. Delphine se ve obligada a volver a la granja porque su padre enferma y debe ayudar a su madre con las tareas del campo. Aquí es donde surgen los conflictos alrededor del papel de las mujeres en las tareas domésticas y laborales. La no remuneración porque “con el sueldo del marido es suficiente” y la figura del hombre como patrón y patriarca. Ahora dos mujeres están al mando de las tierras, sin embargo, el padre y un amigo que de vez en cuando les ayuda, siguen siendo los que están a la cabeza de los logros conseguidos. La madre es la representación de todas esas mujeres que han trabajado (y lo siguen haciendo) pero a las que no se les reconoce su esfuerzo. Con un aspecto serio, callada, siempre en la cocina o en el campo trabajando rompe un poco con su papel cuando Carole va detrás de Delphine y aparece en la granja llenándolo todo con un aire más fresco. Más fresco para Delphine que encuentra en ella su refugio tras ocuparse de la granja y para su madre a la que le pregunta si no se siente orgullosa de su trabajo y de conseguir todo haciéndola ver que el papel del hombre no es imprescindible. Ella contesta: “las mujeres siempre lo hacemos y nunca nos llevamos ese mérito”. Una escena de baile sirve para ver la rigidez de la situación de estas mujeres y cómo el movimiento corporal deja fluir algunas de las opresiones.

En cuanto a la sexualidad. Esta película es naturalmente sensual y sexual. Sin pudores, sin claroscuros, sin sombras, sin escenas veladas. Se nos muestran dos cuerpos llenos de deseos, naturales y espléndidos. Sus encuentros en París son fantásticos, pero es cuando se encuentran en el campo cuando la película alcanza un color diferente. La luz se apodera de todo. Los cuerpos fluyen, las sensaciones se comparten con lxs espectadores, casi se puede oler el sexo a través de la pantalla. Los encuentros fugaces y escondidos y los mostrados ante el mundo abierto y verde del campo son para mí uno de los puntos fuertes de la película. Es casi irremediable su comparación con La vida de Adèle. Los dos films narran la historia de amor y sexo entre dos mujeres, desgraciadamente poco común en el cine si no es bajo determinados patrones o fines, pero son completamente diferentes. Y si me permitís, es diferente por los ojos que las han rodado. Esta película, La Belle Saison ,es fruto de Catherine Corsini, Elisabeth Pérez y Laurette Polmanss.(directora, productora y coguinista), mientras que la de La vida de Adéle fue dirigida por un hombre, Abdellatif Kechiche. Esto, en mi opinión, marca la diferencia. Si nos fijamos en las escenas sexuales, La Belle Saison es natural, el sexo que se representa entre dos mujeres es el sexo tal cual, sin adornos. Es el sexo que disfrutamos las mujeres al acostarnos con otras mujeres. Sin embargo, el sexo representado en la otra tiene una mirada más voyeurística. Más artificial, con ciertos estereotipos. Enmarcado en una competición entre el placer masculino y femenino. Otra comparación que no he podido evitar hacer es con la película Carol. La historia vuelve a ser similar. Dos mujeres, esta vez de mundos más próximos, se conocen y sienten una atracción sexual. Por una parte Carol tiene clara su orientación sexual, mientras que para su compañera es algo nuevo y desconocido. De nuevo las etiquetas, las sombras y las dudas personales, así como la culpabilidad cobran protagonismo en el guión. Volviendo al tema sexual, en Carol se muestra el placer femenino, pero esta vez más velado. Diciendo sin decir. Añadiéndole un innecesario halo de misterio.

Una de las reflexiones a las que nos lleva el final de esta película es a cómo la educación y la sociedad en la que nos movemos nos limita a la hora de tomar decisiones.  Y por qué si cuando se trata de una pareja heterosexual el final, la mayoría de las veces, es de felicidad, pero cuando las parejas son del mismo sexo (lesbianas), todo es trágico y doloroso. ¿No les gustan las perdices o qué?

No os voy a desvelar más sobre ella, pero sí que creo que merece la pena ir a verla y descubrir otra forma de ver el amor y las relaciones sexuales. De ver cómo es posible desprenderse de esa mirada masculina cinematográfica que todo lo encorseta. Una experiencia puramente femenina que espero que se mantenga y podamos seguir viendo películas tan naturalmente bellas como ésta.

Una curiosidad: Los personajes protagonistas homenajean a dos fallecidas feministas francesas, la cineasta Carole Roussopoulos y la actriz Delphine Seyrig
 

El baile del sexo de Erika Lust

Ganas de aprender, viajar y experimentar es lo que le llevó a coger un autobús desde Copenhague, cruzar Europa e instalarse en España. Barcelona se paró frente a ella por el camino y la enamoró. Se quedó grabada en su mente hasta que la convirtió en su ciudad de acogida. Erika Lust es mucho más que un nombre convertido en icono, Erika Lust es una mujer que ha estudiado Ciencias Políticas, se ha especializado en Feminismo y Derechos Humanos y ha convertido el erotismo y la sexualidad en su bandera. Erika Lust ha producido, escrito y dirigido cinco premiados largometrajes, ha publicado cuatro ensayos traducidos a diferentes idiomas, ha escrito libros entre los que se encuentra su famoso Porno para mujeres y su última novela erótica La canción de Nora. Y todo esto bañado por el éxito de cada cortometraje que filma y presenta bajo su nombre. Lo último que estamos bebiendo de ella, XConfessions, crece con cada volumen (y ya va a por el séptimo). Pero esto no acaba aquí, porque Erika tiene muchas ganas de seguir impregnando el mundo del porno con su tinta, que todo lo hace más respetuoso, más cercano, más bello y sobre todo extremadamente erótico y sexual. No se trata de ponerle una etiqueta nueva o más atractiva, se trata de cambiarlo desde dentro. De cuidar hasta el último detalle y de mantener vivo el imprescindible feedback con todas las personas que aman su trabajo y que son los principales receptorxs. Tanto, que ahora son el punto de referencia de sus historias.

Un día tu pareja te propone ver una película porno para cambiar un poco la forma de “hacerlo” o para poneros a tono. Accedes. La ves. Te gusta. Te excita. Pero a la vez piensas que a pesar de que te está gustando, hay algo que no te encaja. ¿Por qué la felación es el argumento principal de todas las escenas de la película y cuando él se ha corrido ya se acaba? ¿Por qué son ellas las que le rodean al él? ¿Por qué ellas se meten los dedos con esas súper uñas? ¿Por qué aun cuando la película está dirigida para el público femenino (véase lésbico) hacen cosas tan extrañas que tú sabes que realmente no nos satisfacen? Si has vivido una situación similar, entenderás lo que le impulsó a Erika Lust a filmar su primer corto, The Good Girl. Sintió que el porno que circula por la red y que se consume habitualmente no se corresponde con la realidad. No representa la sexualidad que vivimos en nuestras vidas íntimas. Por eso se propuso cambiarlo y ofrecer una visión personal, natural y alternativa de qué es lo que es realmente el sexo. No se trata de calcar lo que hacemos en nuestras camas cada noche, se trata de trasladar nuestras fantasías y hacerlas más cercanas, más accesibles, ponerlas al alcance de nuestra mano.

Erika Lust ha ido creando poco a poco una filmografía muy cuidada y original con su productora Erika Lust Films. Destacamos, por ejemplo, Barcelona Sex Project donde se habla directamente de masturbación. Se habla y se hace. Una serie de personas se confiesan ante una cámara y luego muestran cómo sienten lo que acaban de describir. Hasta ella, no habíamos visto algo similar. En Cinco historias para ellas vemos todo tipo de sexualidades, desde padres que quieren huir de su vida familiar y sacan su lado más Bondage, hasta la escena sexual entre dos hombres más real y cercana que hemos visto en el porno.

Y es que la industria del porno ha dado muchas vueltas y se ha ido transformando hasta lo que conocemos hoy en día. En los 60 y 70´s, el porno era más erótico, sensual y atractivo, ya que pretendía responder a una necesidad de liberación sexual. De aquí saltamos a Lust Films, dejando en medio el porno denominado mainstream, aunque no debemos olvidarnos del gran movimiento post-porno que se dio en los años 80 y 90 y que marcó un antes y un después en la forma de filmar este tipo de cine y sobre todo en la forma de ver a sus protagonistas. En los años sucesivos, a la liberación de los 60´s, donde se buscaba mostrar al mundo otra manera de erotizar, de enseñar las diferentes sexualidades desde un prisma artístico y dedicado, se da una democratización de la tecnología por la cual cualquier persona puede coger una cámara y grabar. La esencia del porno se perdió para siempre. El lucro se convirtió en el rey. El erotismo y el sexo tan solo eran una excusa. Después llegó Internet y ya nada volvió a ser como antes. Páginas gratuitas, webcams en directo y muchas otras herramientas que hacen que tengamos al minuto una escena sexual en nuestras pantallas con objetivos vacíos.

El porno realizado por Erika ha recibido muchas etiquetas. Porno para mujeres, porno femenino, algunos incluso le han puesto el apellido de feminista. Pero, ¿por qué encasillarlo dentro de una nomenclatura? Es porno, porno hecho desde una perspectiva diferente, dándole un enfoque distinto al de otras películas. Esto no quiere decir que esté delimitado a las mujeres, sino que es un producto más dentro de este gran mercado. Por supuesto que a muchas mujeres nos gustan estas películas, pero no por ello dejamos de ver otras, porque el gusto y la crítica crece y se alimenta de la experiencia. De la experiencia de ver todo lo que esté en nuestra mano y siempre con la opción de elegir lo que más nos apetezca en cada momento. Erika Lust ha reconocido en más de una ocasión que la utilización de este tag, así como en el título de su libro, Porno para Mujeres, se hizo desde la idea de llamar la atención. De reivindicar y hacer visible que las mujeres tienen ganas de ver films porno y eróticos, que no son seres pasivos dentro de la sexualidad y que ellas merecen que se las tenga en cuenta y que dejen de utilizarlas como objeto de deseo y placer.

Es igual que si hubiera escrito sobre fútbol y lo hubiera llamado fútbol para mujeres, la gente hubiera dicho ahh esto es diferente, es distinto. Pero en realidad lo que yo hago es un cine adulto independiente, alternativo, moderno, urbano, diferente a lo convencional. Pero es un cine donde yo invito a mujeres y a hombres a verlo y disfrutarlo por igual, no creo que tenga que haber un cine específico de o para mujeres”

Pero no siempre es fácil trasladarlo a los medios modernos. A pesar de que ahora cuenta con un gran reconocimiento, aún sigue siendo presa de las hipócritas normas de las redes sociales como YouTube.  Recientemente uno de sus vídeos Do You Find My Feet Suckable? Ha sido censurado por ser explícitamente sexual y no cumplir las normas de esta página. ¿Nos sorprende? No. No nos sorprende porque sus “normas”, las que van dirigidas a productos, que según ellos pueden dañar sensibilidades o no avisan de sus contenidos explícitos, las aplican según les conviene. Porque estas mismas normas no se dirigen hacia los vídeos en los que la fantasía de violar a mujeres se convierte en lo más visto del momento. Tampoco sirven para los vídeos en los que se enseña a “ligar”, como ellos lo llaman, cuando lo que hacen es adiestrar sobre cómo acosar a las mujeres por la calle. Pero claro esto no nos ofende. No nos ofende porque vende violencia y ante este tipo de violencia nos ponemos un antifaz y lo vemos todo muy normal. Y esto mismo es lo que ha dicho la propia Erika en este comunicado que ha lanzado para denunciar la política selectiva de YouTube. Al final, lo que intenta cambiar lo hasta ahora establecido molesta y lo molesto se elimina.

Erika Lust ha conseguido erigirse como un modelo a seguir para todas aquellas personas que quieren crear una nueva forma de mostrar el sexo y como desde Ars Eroticas la hemos seguido desde casi sus inicios, nos hemos puesto en contacto con ella para que nos responda a algunas de nuestras inquietudes y esto es lo que nos ha contado.

  • En la industria del cine porno, por desgracia, no es muy común encontrar a mujeres detrás de las cámaras. Sin embargo las hay y están produciendo trabajos importantes y exitosos. En tu caso, ¿con qué obstáculos te has encontrado dentro de la industria del porno por el hecho de ser mujer?

Cuando empecé, la industria no fue nada simpática conmigo. Me dijeron que no era sitio para mí y que nadie querría ver las historias que yo quería contar. ¡Qué bien que no les hice caso! Tiré adelante, dirigí The Good Girl y lo subí a internet para descarga gratuita. En unos pocos días, 2 millones de personas habían visto mi película, y entonces pude confirmar que mis intuiciones eran ciertas y que había mucha gente interesada en otro tipo de erotismo.

  • Hace ya unos años que dirigiste ese corto, el primero de tu carrera como directora, ¿cómo ha evolucionado tu trabajo desde entonces?

Sigo evolucionando a cada corto. The Good Girl es del 2004 y desde entonces he estrenado cuatro largometrajes (Five Hot Stories For HerBarcelona Sex ProjectCabaret Desire and Life Love Lust), y desde que nació XConfessions han sido más de 60 nuevos cortos. Mi trabajo ha evolucionado hacia una estética más artística y cinematográfica, con mucho más intención de cine. Por ejemplo, en mis últimos cortos hemos usado una cámara Alexa, que tiene uno de los sistemas digitales más completos del cine. También he podido experimentar mucho con el guión y las localizaciones. Hemos filmado cortos al aire libre, en masías en el interior de Catalunya o incluso en un barco en medio del Mediterráneo. Actualmente estoy muy motivada en mezclar otras disciplinas y el erótico. Acabo de estrenar un corto que es un documental erótico sobre una pareja real que hace acrobacias circenses eróticas (Circus Aerius Perversus) y en junio estrenaré uno que mezcla danza contemporánea. El casting consistió en tres performers de cine adulto y cinco bailarines, y llamé a una coreógrafa para montar el baile que íbamos a filmar. Yo no me canso de crear, ¡hay tanto que hacer!

  • ¿Qué supone el porno para ti tanto personal como profesionalmente? (más allá del sentido llano de la palabra)

A parte de mi trabajo y de mi inspiración, veo el porno también como un discurso. Político, social, educativo. Los vídeos explícitos que llenan Internet y en especial las red tubes se han convertido en la principal fuente de información sobre sexo para los adolescente. ¡Y esto es muy preocupante! Porque no están preparados para entender que lo que ven es falso, que la representación del sexo que están mirando no es lo que pasa cuando dos personas se desean en la vida real. En el porno mainstream, que es el tipo de porno del que viven las red tubes, hay violencia de género, violencia emocional, violencia física. Machismo. Pero el porno no va a desaparecer, y tampoco resulta útil intentar bloquearlo. Por esto la necesidad de una alternativa a este tipo de contenido, que es lo que yo y muchas otras mujeres estamos intentando ofrecer. Películas más realistas, producidas con valores éticos, que transmitan la conexión entre dos personas, el deseo real, el consenso y el respeto por el otro. La representación igualitaria de mujeres y hombres con autonomía e iniciativa. Detrás del trabajo de gente como yo, Jennifer Lyon Bell, Jacky St. James, A New Level of Pornography, Tristan Taormino y muchas otras hay un discurso potente que cuenta algo a la sociedad.

  • XConfessions ha tenido muy buena acogida y con este proyecto has conseguido alcanzar más público y ganar presencia en los medios. Pero, ¿dónde radica el verdadero éxito de XConfessions?

La gente me envía historias y fantasías personales desde que empecé mi productora Erika Lust Films. No tardó mucho para que yo entendiera que lo que ellos querían era involucrarse con las películas y ver historias que a ellos les pareciesen realistas. La gente está cansada del “más de lo mismo” que ofrecen los vídeos adultos mainstream, y yo estaba en búsqueda de historias bonitas y reales que contar. ¡Fue la combinación perfecta! Así nació XConfessions, una plataforma que permite que la gente envíe sus confesiones de manera fácil y anónima, y de dónde yo saco las ideas para mis cortos. Me encanta leer lo que me envía la gente, sus historias súper creativas, divertidas e innovadoras, justamente como yo creo que el sexo tiene que ser. Invito a todos a que entren en XConfessions.com y que vean películas, lean las confesiones de los demás, envíen las suyas, ¡exploren sus deseos y fantasías!

  • Aunque nos gusta mucho el trabajo que realizas, de vez en cuando en las películas de Erika Lust Films echamos en falta la visibilización de otras sexualidades, o géneros como puede ser el Queer, personas en transición o intersexuales. ¿Te has planteado ponerles imagen y voz?

Cuando miras las colecciones de XConfessions, percibes que siempre intento trabajar con performers diversos, con perfiles, estilos y tipos de cuerpo diferentes. Me aburren las películas eróticas que enseñan cuerpos siempre iguales, plásticos, ¡falsos! Yo busco realidad y naturalidad, perfiles que te encontrarías perfectamente por la calle. Este es un punto muy importante para mí. En cuanto al Queer, al intersexual, no tengo ningún tipo de impedimento y definitivamente no es algo que esté evitando, esto es muy importante que lo sepáis. En cuanto aparezca en XConfessions una confesión de otras sexualidades, que sea inspiradora y que tenga lo necesario para convertirse en un corto, ¿por qué no?

Por sus frases la conoceréis

La pornografía es un discurso político que habla sobre la sexualidad, feminidad, sobre roles… Lo considero tan importante que quería dar mi visión, una visión alternativa, sobre ello”

en Vanity Fair

“Debemos ver la pornografía como un discurso sobe la sexualidad”

en Torres y Reyes de TVE

“Quiero ver sexo que tenga mucho más que ver con lo que hago yo en mi vida personal. Un sexo más natural, más pasional, pero no pasional al estilo “I’m gonna fucking kill you! Suck it bitch!

en JotDown

“Como mujer y como productora y directora veo que tengo muchísima responsabilidad cuando decido rodar una película. Es mi responsabilidad que todo funcione, que todo sea ético y que los actores que estén en mi rodaje realmente quieran estar y estén contentos haciendo lo que hacen”

en JotDown

Erika Lust en Ars Eroticas