La experiencia MAZE

Seguramente no os descubro nada hablándoos de MAZE, la última colección de Bijoux Indiscrets.

MAZE son los accesorios perfectos. Sexys, elegantes, cómodos y, aunque parezcan de piel, no lo son, son aptos para veganos. Bijoux Indiscrets me enamora, su delicadeza y elegancia a la hora de presentar sus productos me parece muy atractiva y a través de su imagen se siente el mimo que ponen en todo lo que hacen. De esta nueva colección no os voy a poner las características, porque con tan solo asomarnos a su página web podemos verlo en un vistazo. Lo que realmente os quiero contar es cómo repercute en nosotras el uso de este tipo de joyería corporal. Porque ponerse un liguero o un arnés de Bijoux Indiscrets es como ponerse esa joya que te hace sentir tan especial.

Nuestras sexualidades y deseos no entienden ni deben tener límites. Y son tan singulares como cada unx de nosotrxs.

En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación”

Octavio Paz

 

¿Qué me gusta de MAZE?

Me gusta que ha sabido combinar el encanto vintage, clásico, de las prendas interiores con la versatilidad, elegancia y comodidad. Es puro romanticismo en su sentido más clásico, no de sentimiento, sino esa imagen bucólica que tenemos, pero adaptado y reinventado.

Transmite pasión y sensualidad. La verdad es que me cuesta un poco describir cómo me he sentido al ponerme el arnés y liguero de MAZE y el collar látigo de otra de sus colecciones, Magnifique. El sentimiento era de estar a gusto con mi cuerpo, sentirme sexy y con poder sobre mi sensualidad. Ser sexy es una actitud, y creo que con productos como éstos la actitud nos cala y nos hace sacar ese lado pícaro.

Mi primera impresión al ver los paquetes fue de sorpresa. Todo va empaquetado en unas cajas negras en las que pone el nombre de la marca. Se abren deslizándolas y, con un solo movimiento, se despliegan las alas de la caja y nos muestra el interior. Y ahí un papel negro y dorado nos invita a entrar en el mundo Bijoux. Cada producto viene perfectamente colocado en su caja, también de color negro. La palabra que primero me vino a la mente al ver todo esto fue elegancia. Me parecía que estaba todo tan pensado, tan medido que me daba incluso pena abrirlo. Desenvolverlo todo fue como un ritual de iniciación .

Como podéis ver en las imágenes yo he escogido el liguero en color negro, el arnés también en color negro y el collar látigo de Magnifique en dorado. Los ligueros son una debilidad para mí, pero éste me parece realmente especial por las pinzas metálicas para sujetar las medias y esa forma tan peculiar de ponerse a la cintura. Es difícil encontrar en las tiendas de lencería ligueros que sujeten las medias de esta forma. En cuanto al arnés y el collar, sinceramente lo que me llamó la atención fue su originalidad. Son tan detallista que incluso el imperdible que sujeta la etiqueta es especial y singular.

Una vez con todo extendido decido ponerme a probar cómo se colocan, cómo quedan, cómo sientan… Ver que una prenda de este tipo se ajusta a tu figura es muy agradable y sorprendente. Al menos, para mí lo es. Cuando vemos este tipo de productos en las tiendas o en las páginas las fotos siempre son maravillosas. Los cuerpos de las modelos que los lucen son impecables, les queda genial, no les salen lorzas ni si quiera un mal gesto. Y esto es lo que a mi me interesa comprobrar y observar. Como veréis en las fotos para nada soy una modelo. Tengo una estatura bastante baja, mi cuerpo no es nada normativo y nunca me quedan las cosas como “deberían” quedar. Pero, ahí es donde noto la diferencia. Tanto el arnés como el liguero, y será una característica extendida a todos los artículos de la colección supongo, tienen las suficiente medida de contorno para que se adapten a todo tipo de cuerpos. Yo veía que a la chica de la foto le quedaba genial y pensé uy a ver cómo queda en este cuerpecito mío. Pues me sorprendió. Pude ajustármelo, de pecho me quedaba un poco suelto, pero poniéndolo bien y dándole el toque un poco más estirado a las tiras, ¡queda perfecto! Con el liguero fue igual. Se adapta a la cintura poniéndolo más o menos ajustado y la largura para la pierna también es regulable, punto muy positivo porque yo tengo las piernas cortas y no siempre queda donde debe de quedar. El punto más crítico lo ha superado.

Otra de las cosas que me gusta de MAZE es que es adaptable a diferentes momentos. Puede ser un complemento que utilicemos con ropa de calle o para alguna ocasión especial, pero tiene ese toque de intimidad. De que llevas un secreto contigo. Sí, puedes llevar el liguero como cualquier otro, pero en tu interior sabes que es diferente. Otra opción es utilizarlo para juegos y momento íntimos. Mostrártelo a ti misma o a la persona que quieras. Al igual que con los juguetes sexuales, en mi opinión es muy positivo saber y aprender a disfrutarlos tanto solxs como acompañadxs. No porque sea lencería o accessorios eróticos deben estar pensados para seducir a otrxs, sino que también nos tenemos que seducir a nosotrxs mismxs. Sentirnos sexys y atractivxs para unx mismx, tener ganas de estar íntimamente con nuestro cuerpo.

MAZE esta pensado para todo esto, pero yo le encuentro una relación muy estrecha con el BDSM. Un BDSM elegante y altamente seductor. Se pueden combinar con otros juguetes que ya tengamos en la recámara, como máscaras, esposas, látigos o correas. Si queremos que todo vaya a conjunto, dentro de la colección también podemos encontrar este tipo de complementos.

Volviendo a cómo me hace sentir y por qué me ha gustado MAZE, ponérmelo me hizo reconectar con mi lado más sensual. Si os digo la verdad, me hizo sentirme sexy. Ver que yo también podía lucirlo como en las imágenes promocionales me hizo sentir bien conmigo misma. No sirven las imágenes de cuerpos “perfectos” para mostrar los productos y que luego nos miremos al espejo sintiendo que el nuestro no es como el de lxs demás. Lo que debemos poner en relieve es la diversidad de cuerpos y que todos ellos son bellos y tenemos derecho a sentirlos como nos apetezca.

Bijoux Indiscrets ya sabéis que es una de las marcas que más me gustan por diferentes motivos. La originalidad, la calidad, que sea apto para todo tipo de personas, la atención… y tras probarlo en primera persona, ver que cuando piensan un nuevo diseño lo hacen pensando en que sea capaz de hacer sentir bien y potenciar la sensualidad y mejorar la sexualidad de cualquier persona.

Porque tu sexualidad es tuya, te mereces sentirte.

 

La experiencia del Bondage

¿Os acordáis de aquella foto de Instagram? sí, no voy a negar que quise poneros un poco la miel en los labios. He tardado un poco en contaros mi experiencia con el BDSM porque me parecía mejor seguir testándolo y probando un poco más.

Hace tiempo que quería experimentar con productos de BDSM más especializados. Siempre cae en nuestras manos algún látigo, cuerda o esposas de esas que nos hacen gracia pero que… no son muy profesionales. No hace falta gastarse un pastón en comprar todo tipo de artículos y juguetes eróticos para disfrutar de nuestras fantasías. Si tenemos ganas de probar algo nuevo, pero no sabemos si nos va a gustar o no queremos hacer una gran desembolso así de primeras, sí que podemos recurrir a algún juguetito o artículo de precio más bajo, pero siempre que nos de confianza y seguridad.

Aprovechando una excusa, un regalo de cumpleaños, me hice con un kit de BDSM compuesto por un látigo de cuerdas, una paleta de spanking, un antifaz, unas esposas, unas pinzas para pezones con pequeños cascabeles, una cuerda, una mordaza y un choker con correa. Todo ello en negro y rojo.

He de admitir que cuando lo recibí me asusté un poco porque el paquete no era muy grande y pensé que tal vez la foto me había engañado e iban a tener un tamaño de miniatura, pero no. Una vez abierto y expuesto, mi idea cambió totalmente.

La presentación del regalo fue una exposición de todas las partes de este kit sobre una bandeja. Un buffet erótico donde la comida iba a ser yo y los ingredientes para cocinarla serían cada una de las partes. Debía calentarse la comida con unos pequeños azotes y una vez adquirida la temperatura ideal ya podían añadirse el resto de ingredientes. Hay que inmovilizar bien a la presa para que no se revuelva con cada golpe. Es conveniente eliminar el sentido de la vista y que el tacto sea el receptor principal. Las extremidades quedan anuladas y su placer al servicio de los deseos.

Cada golpe con la paleta de spanking era un mezcla de placer y dolor. No sé si era el juego o que realmente los azotes me excitaban, pero tenían un efecto inmediato. El látigo jugaba entre las caricias y los pequeños impactos contra mi piel. Se resbalaba por la espalda para dejarse caer y volver con más fuerza. Las esposas aprietan las muñecas avanzando la hebilla por cada orificio para ajustarse al tamaño de las manos. Los gritos no llegan a salir casi de mi boca por la bola de la mordaza que me impide chillar. El juego se completa con la rendición al placer.

La conclusión a la que he llegado tras esta experiencia es que el BDSM es adaptable a todos los gustos. Si quieres hacerlo más duro o más suave. Sirve tanto para usarlo como un preliminar y luego seguir con otras prácticas o que sea el juego principal. Ofrece muchas variantes, ya que no es necesario utilizarlo todo a la vez. Mi consejo es, que si eres principiante o quieres probar, comiences con los juegos de anular sentidos. Con las esposas y el antifaz. Después, puedes probar con la paleta de spanking y el látigo de manera suave. No son solo para azotar, también sirven para masajear partes del cuerpo o hacer pequeñas cosquillas. Pásandolos por la espalda, por los muslos, dejando que los pelillos del látigo vayan rozando partes que resulten erógenas… Y si ya te aficionas y quieres explorar nuevas sensaciones, puedes lanzarte a probar las pinzas y la mordaza. Hasta que vayas creando tu propio juego de BDSM personalizado.

Lo que me ha gustado y lo que no

El juego erótico que nos ofrece el BDSM me ha encantado. Poder adaptarlo y llevarlo a nuestro terreno me parece que es la mejor idea. Como acabo de decir, yo os recomiendo que vayáis probando e introduciendo cada cosa poco a poco. Para ir viendo qué es lo que os gusta. Por otra parte, tengo que reconocer que las pinzas para pezones y la mordaza me han costado un poco. En cuanto a las pinzas, al principio en los pezones me resultaba prácticamente imposible. Sí, soy un poco quejica, pero luego le encontré su puntillo. Si no te resistes a probarlas, pero no sabes si va a doler demasiado, yo te propongo que las pruebes en otras partes. En los muslos o la parte interior de los brazos. Dan una pizca de dolor, pero no tan intensa. Lo de la mordaza… me gusta la idea, pero hace que me duela mucho la mandíbula, tal vez sea que no es el tamaño adecuado. Si vas a comprar alguna, fíjate en eso también. A ratos y con algún juego, no está mal.

Compleméntalo

En mi Kit eché en falta una cosa, las tiras de Oh Lillith. Rompen la monocromía del conjunto y le aportan una pizca divertida. Me encantan, creo que pronto me haré con alguna de ellas para ver cómo queda.

Otro complemento que me parece muy acertado y le va genial son las máscaras de Bijoux Indiscrets. Yo elegí la de Kristine, pero si os gusta cualquier otra también puede valer.

Y a partir de aquí imaginación 100%. Tan solo tienes que dejarte llevar y disfrutar. Pero recuerda una cosa importante, cuando realizamos estas prácticas que se mueven entre el placer y el dolor, debes conocer los gustos y límites de la persona con la que la practiques. Si la pasión os va a poseer y perdéis un poco el control, acordad una palabra clave para indicar cuando debe parar o bajar el ritmo.

 

 

“¡Sexo positivo, por favor!” Un encuentro íntimo y sincero con la escritora Mimmi Kass

Deslizó sus dedos bajo las bragas de encaje de color rosado y buscó su sexo. Con la otra mano, desplazó las copas del sujetador y expuso sus pezones. Cerró los ojos, abandonándose a la sensación de acariciarse mientras recurría a su imaginario erótico habitual, pero un rostro nuevo se atravesó en sus pensamientos”

Radiografía del deseo

Esto es solo una pequeña parte de una de las novelas eróticas más comentadas del momento. Inés y Erik protagonizan una historia sensual y atractiva, que nos engancha desde la primera línea. La responsable de todo esto es Mimmi Kass, una escritora que se ha revelado como una de las “rescatadoras” del erotismo más puro y que nos invita a emprender un viaje a través de los sentidos. Sus palabras nos trasladan a un mundo de sensaciones, de intimidad, de nuevas experiencias, de mucha sensualidad y por qué no decirlo de buen sexo. Sin adornos, sin excentricidades, sexo en estado puro que nos provoca correr por sus páginas para saciar la ansiedad de un orgasmo que nos penetra por cada poro de nuestras pieles y que nos hace sucumbir a un estado de placer absoluto.

Pero, ¿qué hay detrás de Radiografía del deseo, nombre de la primera novela de la saga En cuerpo y alma de Mimmi Kass? Hay experiencias personales, vivencias, ganas de explorar, de reivindicar una sexualidad sana y de defender el derecho a disfrutar de nuestras sexualidades sin apellidos ni etiquetas. Por ello, Mimmi Kass se ha puesto manos a la obra para trasladar todo esto a una novela con la que demuestra que los gustos sexuales son tantos como personas hay en el planeta. Pero no todo queda aquí, porque la protagonista de nuestro encuentro tiene una trayectoria muy interesante. Sus relatos para Volonté, el blog de la marca de juguetería erótica LELO, son unos de los más destacados y además, su página web reúne muchos secretos e historias con las que nos va desvelando poco a poco, además de ponernos la miel en los labios, sus relatos y pequeños avances de las diferentes partes de la que será una de las grandes sagas de novela erótica.

No podía quedarme con las ganas. Quiero saber más, quiero conocer qué inspira a Mimmi, qué le mueve, qué supone para ella tirarse de lleno sobre una página en blanco y llenarla de palabras que no dejen indiferente a ninguna de sus lectoras y lectores. Por eso hoy tenemos un Encuentro con… Mimmi Kass, a la cual le vamos a hacer la radiografía más personal a través de sus deseos más íntimos.

  • Tengo entendido que eres una lectora y escritora voraz y la afición por la escritura nació en ti a una edad temprana, pero ¿por qué te inclinaste por el erotismo y no por otro género?

Es una faceta de la vida que me fascina. Por una parte, de lo que lees te nutres y yo soy una asidua lectora de erótica porque defiendo que tiene muchos beneficios. Pero, además, la escritura es un medio de expresión, y yo he buscado siempre expresar sensualidad y erotismo a través de todos los medios posibles. Me desenvuelvo con comodidad en ese marco y por eso lo utilizo. Cuando he probado con otros géneros, se me escapa la creatividad a desarrollar ese punto en concreto de los personajes: ¿por qué sienten atracción? ¿qué es lo que les excita? ¿cómo lo manifiestan? No puedo evitarlo, y cuando he escrito con un freno para trabajar otros géneros, se nota, y mis lectoras cero así me lo han hecho saber. Doy rienda suelta a la creatividad y escribo. ¡Otra cosa es que luego sirva para algo!

  • ¿Qué te aporta personalmente escribir literatura erótica?

Satisfacción por la obra creada, una manera de realizarme, una vía de escape a lo que vivo cada día en mi trabajo, disfrute al ver que lo que escribo tiene una repercusión real en las personas que me leen… ¡me aporta tantas cosas que necesitaría un libro entero para contártelo! Varias psicólogas y sexólogas están recomendando mis escritos, sean los relatos del blog, sea mi novela, para que sus pacientes se inspiren o se abra debate en la pareja. ¿Cómo no va aportar eso a título personal? Es maravilloso.

  • Pero, la escritura no es tu única ocupación, ya que tienes una profesión exigente y escribir a veces es un complemento de nuestras vidas. Sin embargo, ya has escrito tu primera novela Radiografía del deseo ¿cuándo llegó a convertirse la escritura en mucho más que un hobby?

Por puro empuje popular. Me río al pensar en ello, pero así fue. Mi marido ha sido el primero en animarme, después las amigas, la familia… y el darme cuenta de que podía ofrecer algo diferente, desde una perspectiva distinta, alejada de los estereotipos de la novela romántica y erótica que se comercializa hoy en día.

La lectura y la escritura fueron siempre para mí una faceta más de mi personalidad, no sé si exactamente un hobby; sacar mis escritos a la luz fue, quizá, una evolución natural que expresa también un crecimiento personal que relaciono con la pérdida de las últimas inhibiciones gracias a la maternidad.

  • Los relatos eróticos son una parte muy importante de tu trabajo, podemos disfrutar de ellos en tu página web y en colaboración con LELO, una de las marcas de productos eróticos más importante y prestigiosa ¿cómo fue el paso de escribir relatos a componer una novela?

No hago una separación temporal entre ambos tipos de narrativa, he escrito siempre en ambos formatos. De hecho, las novelas de esta serie llevan gestándose desde hace años, y el blog tiene menos de dos años, aunque algunos de los relatos sean bastante antiguos. Tengo material, de una y otra cosa, ¡para montar una editorial yo sola! El tema es que ahora estoy adquiriendo técnica, teoría de la escritura, y todos esos escritos deben ser revisados. No es lo mismo escribir para mí, que, por ejemplo, para el blog de LELO® que tiene un editor durísimo y exigente, con una línea muy concreta. Escribir relatos es un gran ejercicio narrativo, y para mí, no existe una cosa sin la otra. Son complementarios.

  • En Ars Eroticas creemos que el erotismo es algo muy personal y que en cada uno de nosotros y nosotras significa y supone algo diferente, ¿qué supone para ti el erotismo?

Estoy de acuerdo en que hay tantos erotismos como personas existen, sí. Para mí, es una cualidad, un rasgo inherente al ser, entendido ser como existir. Que lo define y tiñe su expresión y la manera de comunicarse y percibir el mundo. Se relaciona con el sexo, pero trasciende al sexo y al encuentro sexual. Impregna todo lo que haces, sientes y piensas: desde tus hábitos, tu manera de vestir, de relacionarte con los demás. El erotismo es ser y sentir.

En la corriente más creativa, para mí es también expresión de lo sensual. Que incita o busca satisfacer un aspecto concreto, quizá el núcleo más hedonista. Está en los movimientos, en las miradas, en lo voluntario y en lo inconsciente. Y, por supuesto, es un medio de percibir y expresar maravilloso. Tan sencillo como eso, y tan complicado a la vez.

  • Mimmi, a pesar de que ahora haya aumentado su popularidad, las novelas eróticas no siempre han estado entre los libros más vendidos o mejor valorados. A excepción de grandes autores y autoras, ha sido un género considerado de segundas y relegado simplemente para estimularnos sexualmente. ¿Por qué crees que sucede esto?

El problema está en que el género está muriendo de su propio éxito: cualquiera cree que puede hacerlo y existe un boom de libros de muy escasa calidad que han saturado el mercado, y de paso, a los lectores. Pero dice Almudena Grandes que lo que tenemos que hacer es bailar sobre su tumba. ¡Perfecto! Yo digo: vamos a reinventarnos. Salir del cliché en el que parece que está sumida la erótica: hombres multimillonarios, todopoderosos, inusualmente jóvenes y perfectos, mujeres que no les hacen contrapeso porque desempeñan papeles siempre por debajo en la escala jerárquica, con escasa o nula experiencia sexual, y cuyo disfrute siempre está supeditado al del macho. Esto me cabrea especialmente, el placer siempre centrado en el hombre. Esos coitos mete y saca que duran páginas y páginas, sin dar cabida a un erotismo menos genital. Ese lenguaje, que de soez o melifluo te saca por completo de la escena. El morbo mal entendido del «que no se enteren mis padres»… podría seguir y no parar.

¡Sexo positivo, por favor! Y que, por encima de todo, no se sustente una sexualidad no convencional en traumas psicológicos. No. Mis protagonistas no practican BDSM porque eran maltratados por sus padres, lo practican porque es su opción personal y lo hacen en un marco sensato, seguro y CONSENSUADO. ¡Y no me alargo más, porque no acabaría nunca! Escribí un post en el blog hace ya un año, y tiene miles de lecturas. Espero haber sembrado una semilla de crítica constructiva a la hora de enfrentarse a ciertos títulos, y trabajo para que mis novelas puedan ofrecer algo distinto.

  • Como bien dices, el boom del sexo en palabras ha llegado a nuestras mesillas de la mano de libros no muy recomendables ya que promocionan un erotismo basado en experiencias no demasiado reales con las que los y las lectoras, por lo general, no se identifican. ¿Qué crees que le falta a la literatura erótica de hoy en día?

A la literatura erótica le falta piel. Le falta sentimiento, emoción, sensaciones… le falta realidad y aterrizar el erotismo a una vivencia que al lector le gustaría experimentar en primera persona. Le falta deshacerse de elitismos que sustentan que el buen sexo solo puede darse entre jóvenes, guapos, ricos, exitosos y perfectos. Cultivar las fantasías es genial, claro que sí, pero… ¡fíjate! Nos quejamos de la mala pornografía, y la literatura erótica cae muchas veces en lo mismo que le criticamos, y con mucha dureza, al porno.

  • ¿Cómo ves el género del erotismo dentro del mundo literario? ¿Ha cambiado en los últimos años?

El género goza de buena salud desde un punto de vista comercial. Los libros se venden, pese a la saturación del mercado (ahora mismo, Amazon ofrece más de cinco mil títulos en español), a la muchas veces mala calidad de las ediciones por ausencia de una buena corrección ortotipográfica y de estilo, y a los problemas de la temática de fondo que comentábamos antes. En mi opinión, estas son las razones por las que, pese a los números, sigue siendo considerado un género de segunda. Una anécdota al respecto: hay varios títulos de erótica que compiten en el Concurso Indie de Amazon este año, y las quinielas empiezan a salir. Varios blogs han publicado sus predicciones, y ¡oh, sorpresa! ¿ningún título de erótica entre sus finalistas? No hablo de Radiografía del deseo, que aunque participa, se ha mantenido en puestos modestos del top 100, pero hay otros títulos que llevan semanas en el top 20 y ninguno de esos blogs apuesta por ellas para estar al menos entre las finalistas. No confían en que el género pueda tener un sitio en primera fila. Sigue considerándose un género de segunda.

  • Y como lectora ¿qué te gusta leer en la literatura erótica? ¿Nos pones algún ejemplo?

Me gusta que la lectura sea estimulante y me genere sensaciones tanto en el cuerpo como en la mente, que tenga calidad, que me haga cerrar el libro tanto porque ardo en ganas de follarme a mi vikingo, como porque quiero debatir un aspecto concreto. Que permita una lectura en voz alta en pareja, y que proporcione momentos maravillosos en soledad. ¡Qué menos! El erotismo tiene poder para hacer esto y mucho más, pero siento que actualmente está infrautilizado.

Si me pides un título de erótica estimulante, mi autora fetiche es Valérie Tasso. Diario de una ninfómana es un libro que te saca los calores y los colores, pero que también te hace pensar. También disfruto mucho de los títulos de Shayla Black. Si hablamos de clásicos, ¡es más difícil!, pero El trópico de Cáncer de Henry Miller y las Cartas eróticas de Joyce pueden ser un buen ejemplo. Me cuesta elegir porque mis preferencias cambian según mi humor y el momento en que las leo o releo.

  • Mimmi Kass es el pseudónimo que utilizas para escribir y para publicar en tu página web y a través de las redes sociales. Es una manera común entre los y las escritoras de separar la vida personal, familiar y profesional con la otra profesión. ¿Qué supone para ti tener un pseudónimo? ¿Separas la vida de Mimmi Kass con la de Javiera?

Tener un seudónimo es, ante todo, práctico. Como cualquier médico, tengo varias publicaciones científicas con mi nombre y resultaría cuanto menos llamativo verlas al lado de mis relatos de temática BDSM, o mis consejos sobre el bondage. Mimmi Kass tiene la misma vida que Javiera, pero son dos facetas distintas. Es más, disfruto más de dichas facetas sin que haya más puntos tangenciales que los obvios o los inevitables, pese a que ya no es nuevo para nadie que somos la misma persona. ¡Es lo que tiene salir a plana completa en el periódico más leído de tu ciudad! Por otro lado, y esto lo he contado en alguna otra ocasión, me hace mucha ilusión utilizar este seudónimo porque viene del nombre de mi abuela paterna, una mujer maravillosa y escritora en las sombras que influyó mucho en mí para ser la mujer que soy ahora. Es una especie de homenaje, y no lo cambiaría ni lo dejaría de lado por nada del mundo.

  • Radiografía del Deseo es tu primera novela. En tu página nos has puesto los dientes largos con algunas partes y ya está a la venta en Amazon. ¿Cómo están siendo los primeros pasos de la novela? ¿cuál es la impresión de los y las lectoras?

A parte de la satisfacción de ver tu criatura por fin al alcance de los lectores, «soltarla», la acogida ha sido maravillosa. Se mantiene, después de tres meses a la venta, en el top 20 de ficción erótica de Amazon, y dentro del top 100 del Concurso Indie 2016 en el que participa. Quien la lee se engancha, disfruta, sufre y goza con la historia de los protagonistas. Una de las cosas que más ilusión me ha hecho es que las lectoras (y lectores, que poco a poco se han ido atreviendo) me cuenten las noches de insomnio que han sufrido, devorándose la novela, de más de quinientas páginas, en un solo día o en un par de días. Que expresen sus impresiones en Amazon, en el blog, en mensajes privados… exigiendo una continuación, pidiéndote explicaciones, ¡o incluso con amenazas de enviarte un sicario! para una autora novel como yo, ¿qué más se puede pedir?

Otra cosa que me hace ilusión es la resonancia que ha adquirido Radiografía del deseo entre las sexólogas, encontrando recursos en ella para la terapia de pareja. Para mí es delicioso saberlo. Pero no me engaño, esto es una carrera de fondo, y aunque los primeros pasos han sido geniales, no significa nada. Hay que mantenerse, seguir escribiendo, y pelear por lo que creo. Que una buena erótica es posible.

  • Y yendo un poco más allá, ¿cómo ha sido el proceso creativo de Radiografía del deseo?

Largo, correoso, a veces tedioso, adornado con alguna que otra decepción, revestido de un aprendizaje brutal para mí, gracias a mi correctora Silvia Barbeito, pero también estimulante, desafiante, satisfactorio y un verdadero camino de realización. He aprendido muchísimo con esta novela, y el trabajo —por no decir la sangre, el sudor y las lágrimas, que las ha habido —ha ayudado a avanzar con mayor celeridad otros proyectos. Me ha hecho crecer como escritora.

  • ¿De dónde te proviene la inspiración? ¿Hay algún secreto que nos puedas confesar?

De vivencias cotidianas, de un hábito de escritura bastante disciplinado y de una imaginación desbordante que a veces me juega malas pasadas. Nunca aclaro si lo que escribo es realidad o fantasía, pero te voy a contar una anécdota.

Cuando mi marido leyó el primer capítulo, me dijo: «¡Esto me suena!», y así era, porque la escena en que los protagonistas se conocen está basada en algo que nos pasó de verdad.

SPOILER ALERT! Un día íbamos caminando por una calle muy concurrida de Santiago de Chile, y se desplomó a pocos metros de nosotros un hombre. El instinto y la formación te empuja a actuar, y me lancé a atenderlo, tal y como relato en la novela. Uno de los pasajes más insólitos de Radiografía del deseo está, ¡en serio lo digo!, basado en un hecho 100% real.

¿Un secreto a confesar? Algo en lo que creo firmemente y que defiendo a ultranza en general, pero también a la hora de escribir: «es mejor vivirlo a que te lo cuenten». No es lo mismo recorrer las calles de una ciudad sacándote ampollas en los pies, que hacerlo a través de Google Maps. Y esto es trasladable a todo lo que tu mente esté pensando ahora mismo.

  • ¿Alguna sorpresa o avance que nos puedas desvelar de cuáles serán los próximos pasos de Mimmi Kass?

Antes de fin de año saldrá Diagnóstico del placer, segunda novela de la serie En cuerpo y alma, y que sigue a Radiografía del deseo. Por esas fechas desvelaré el título de otro proyecto, y la editorial con la que publico, que aunque me muero de ganas de soltarlo debo esperar. Saldrá en el primer trimestre de 2017. El año que viene saldrá también la tercera novela de la serie. Seguiré trabajando con LELO© tanto en relatos como en artículos, y eres de las primeras en saber que me embarco en el Máster de Sexología del IUNIVES (Instituto Universitario de Sexología, de la Universidad Camilo José Cela) para seguir completando mi formación. ¡Me espera un año apasionante!

¡No sé si ha saciado mis ganas de saber o si ha sembrado las de querer saber todavía más! Esperaremos su segunda novela, pero antes, si no has leído aún Radiografía del deseo, tras ver el Booktrailer que te dejo a continuación, no te vas a poder resistir. Si eres una o uno de sus lectores, anímate a comentarnos qué ha provocado en ti la lectura de esta apasionante historia.

Mimmi Kass
Mimmi Kass en una de las presentaciones de su novela
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Ivaginando se vive mejor

!Ya están aquí! !!Ya han llegado!!

Los encuentros Ivaginarios 2015 ya tienen su programa. Mundo Ivaginario ha hecho una vez más un esfuerzo extra por dejarnos a todos y a todas atónitas/os con un programa muy, pero que muy prometedor.

!Apunta!

¿Dónde? En Txirbilinea

¿Cuándo? El 23  y 24 de Octubre

Mundo Ivaginario es un lugar de encuentro, de conocimiento, autoconocimiento y de desarrollo personal. Sus iniciativas provocan la deconstrucción de lo establecido y nos hacen ver que el arte, el feminismo y las sexualidades son un campo a explorar con infinidad de posibilidades.

El fin principal de crear estos encuentros es “desmontar las estructuras rígidas, estancas y poco permeables que rigen las diferentes áreas de la vida en la sociedad”. Por ello en el programa que nos han presentado para la próxima cita, tendremos la oportunidad de conocer más de cerca la iniciativa Yes We Fuck, participar en talleres de Bondage práctico “de atar por casa” y disfrutar de Performance y exposiciones.

Si todavía no conoces la iniciativa de Mundo Ivaginario, te recomiendo que eches un vistazo a su blog porque en él puedes encontrar temas muy interesantes. También puedes estar en contacto con ellas a través de Facebook.

En este video de su participación en las I Jornadas Sexológicas de Sexopol, podrás conocerlas un poco más,

!!Anímate a Ivaginar tu Mundo!!Mundo Ivaginario

Libros

Me arrastro hasta la cama con los pies salpicados de vómito. Me derrumbo sobre ella. No estoy dispuesto a entrar en esta espiral autodestructiva. No llevo una vida modelo. Pero está bajo control. Una mujer oriental. Bastante entrada en kilos. Trabo conversación con ella a raíz del libro que está a punto de comprar. Nos tomamos un café al lado de la librería. No vive demasiado lejos de allí. Me encantan sus lorzas y sus muslos gruesos. Tiene la piel extremadamente blanca. No echamos un polvo de calentón. Nos lo tomamos con calma. Otro café. Todo fluye despacio. Muy despacio. Continuamos charlando de literatura según nos quitamos la ropa mutuamente. Estamos desnudos y aún no nos hemos siquiera besado. Ensalivo mis dedos y la masturbo. Una leve convulsión me indica que se está corriendo en el preciso momento en que me comenta que “Escoria” es, con diferencia, lo mejor que ha escrito Irving Welsh. Me lleva a la cama. Se recuesta en un montón de cojines. Se acaricia los pezones y me dice que le encanta meterse unas bolas chinas en el culo después de tener un orgasmo. Saca unas del baúl revestido de piel de leopardo que tiene al pie de la cama. Disfruto cómo se dilata su culo cada vez que le entra una nueva bola. Me arrodillo detrás de ella y me corro generosamente en su culo grande y gordo. No se inmuta. Mete la última bola y se queda prácticamente en trance. Le lamo la planta de los pies. También uno a uno sus dedos. Al sacarse las bolas gime por primera vez. Se tumba boca arriba. Aprovecho para pasar mi polla ya un poco flácida por sus tetas pequeñas. Me recuesto a su lado. Me doy cuenta por primera vez que en el techo hay una foto enorme de Eva besándose con una chica rapada al cero. Desnudas. En la misma cama en la que estamos ahora. La chica de la fotografía es su hermanastra. Veinte años más joven que ella. Fotografiadas por su padre común. Vivió en Tailandia durante muchos años. Se relacionó con numerosos “ladyboys” o “katoeys”. Exploró la sexualidad como nunca lo había hecho hasta entonces. Pollas, culos, tetas verdaderas, tetas operadas, coños naturales, coños de vaginoplastias. Lo probó todo. Y todo le gustó. Mis experiencias con travestis la dejan indiferente.  Simples felaciones en el coche mientras magreo sus enormes tetas siliconadas. En cambio le llaman la atención los tres días que pasé sin salir de la casa de una pareja de gays. Les conocí en un chat homo. Empiezo a contarle la historia.  Esnifa una raya de coca. No me ofrece. Se lía a continuación un porro de marihuana. Le da una calada profunda y me lo pasa. Cuando se lo devuelvo, se inclina sobre mí y me da dos lametazos en la cara, uno en cada lado, recorriéndola de arriba abajo. Lleva la lengua hasta mi verga.  Se la mete en el coño y contrae las caderas de modo que no casi moverme. Me encanta ver su tripa sobre mí. Sigue fumándose el porro parsimoniosamente. A pesar de reconocerles que nunca había estado con ningún tío, más allá de esos escarceos con travestidos, me dijeron que fuera a tomarme una copa de vino con ellos. Antes de acabarla, ya estaba desnudo entre ellos, con una polla en cada mano, en su sofá isabelino tapizado en morado. No volví a ponerme nada de ropa en los días que estuve en su casa. A base de “popper” pudieron estrenar mi culo virgen. Con dolor. Y con mucho placer también. Me amamantaron todo lo que quise y aún más. Una experiencia demasiada intensa. No he vuelto a tener relaciones homosexuales desde entonces. Eva mueve brutalmente sus caderas una sola vez sin destensar ni un ápice los músculos de su vagina. Me libera de su yugo en su segunda sacudida. No me hace falta más para correrme. Aún con mi polla dentro de ella, me susurra al oído que es hora de volver a abrirme el culo. Me da la vuelta y me ata con fuerza al cabecero de la cama con un pañuelo. Me muestra un ejército de vibradores y consoladores. Trabaja mi culo deliciosamente. Pierdo la noción del tiempo. Lubricante. Saliva. Flujo. Herramientas de distintas formas y tamaños. Hasta que es capaz de penetrarme con el consolador de su arnés. Se desploma en la cama después de correrse a su manera mientras me folla. Un profundo suspiro seguido de una única convulsión.  Me desato como buenamente puedo. Tengo que coger un vuelo a Méjico dentro de cinco horas. Sus piernas abiertas me recuerdan que no le he chupado aún el coño. Lo recorro con mi lengua antes de marcharme de allí.

Me está esperando en la terminal a mi vuelta. No le pregunto cómo ha conseguido saber que me había ido, a dónde o cuándo volvía. Porque me alegro de verla. Me he masturbado todos los días recordando la tarde que pasamos juntos. Salvo dos noches que mis clientes me llevaron de putas. Vamos a cenar directamente del aeropuerto a un japonés. La conocen. Nos sientan en una especie de reservado. Lleva el libro que compró el día que nos conocimos. Le reconozco que me no gustó absolutamente nada. Aunque le dijera lo contrario para hablar con ella en la librería. “Lanzarote”, de Michel Houellebecq. Me pide que me descalce y ponga el pie en su entrepierna. Está claro que no es la primera vez que lo hace. De inmediato mi dedo gordo está metido en su coño. La camarera no sorprende al ver lo que estamos haciendo. Se despide de ella con un beso en los labios. Estoy derrengado. Me dejo caer en la cama. Eva está ya tumbada. Bebe a morro de la botella de sake que nos hemos traído del japonés. La levanta y deja que le caiga a chorro en la boca. Le empieza a escurrir por la barbilla. Por el cuello. Termina echándose la botella entera por el cuerpo. Se da incluso la vuelta para acabar de vaciarla en su culo. Estira los brazos y se agarra al cabecero. Lamo y chupo cada rincón de su cuerpo orondo. Tetas. Axilas. Cara. Coño. Brazos. Piernas. Me regodeo sorbiendo en sus mollas. El sake y el agotamiento del viaje me están haciendo perder totalmente la clarividencia. El gemido de Eva al mordisquearle sus cachetes es el detonante para que pierda el control definitivamente. A partir de entonces se desencadena la tormenta. Tortas. Mordiscos. Golpes. Azotes. No sé quién saca los consoladores y vibradores del cajón de la mesa de noche. Los chupamos. Nos los metemos y sacamos del culo, boca y coño. Un chorro de placer brutal me empapa la cara mientras le devoro el coño y le pellizco las tetas con todas mis fuerzas. Me corro con sus uñas clavadas en mis huevos y mi polla metida hasta su garganta. Me miro al espejo después de la vorágine de esta pasada noche. Estoy lleno de cardenales y arañazos. Las ojeras me cuelgan sobre las mejillas. Una de ellas con una hinchazón considerable.

Eva está metiéndose una raya mientras hace pis a mi lado. Su aspecto es peor que el mío. Hasta le arranqué un mechón de pelo. Se masajea la nariz con el pulgar. Le pido que se levante para mear yo. Se echa para atrás en el váter y me reta con la mirada. Me meo en sus tetas y en su tripa. Se carcajea. Vomita en el suelo. Me arrastro hasta la cama con los pies salpicados de vómito. Me derrumbo en ella. No estoy dispuesto a entrar en esta espiral autodestructiva. No llevo una vida modelo. Pero está bajo control. Prácticamente no quepo en el ataúd. He engordado más de 30 kilos en estos últimos cinco años. La barriga me cuelga de forma infame. Aunque ahora no volverá a colgar nunca más. Tengo retraída la nariz al haberme desaparecido casi por completo el tabique nasal. Disfunción eréctil. Aunque después de morir tuve una empalmada de muerte. En el hospital me dejaron en posición vertical durante horas. Cirrosis. SIDA. Dudo que Eva haya venido a mi entierro. Pero si está presente espero que lleve las bolas chinas metidas en el culo. Y “Lanzarote” en su mochila.

 

 

Escrito por Helen Ramírez