Formas de hacer turismo

Hace frío y llueve, que bien se estaría en un lugar paradisíaco donde todo está tranquilo y de ambiente templado. ¿A que te gustaría irte de vacaciones?.  Pues abre las piernas y navega a través de ti mismo/a y haz el viaje de tu vida. Recorre tus rincones que tenías olvidados, redescubrelos, sorpréndete con un deleite nuevo, diferente.

He descubierto un libro que se titula Guía de Turismo interior. Puede parecer una guía más sobre descubrir un pueblo o lugar, pero no. Es una novela que narra la vida de una joven que aunque vende viajes no conoce mucho mundo hasta que se encuentra con una pareja bastante liberal que le enseñan todo lo que hay por ahi…

Al leer el título del libro automáticamente se me ha ocurrido este post. He pensado ante estos malos tiempos en los que igual no has podido ni siquiera hacer una escapadita de fin de semana, por qué no reinventarse. Hay que poner imaginación a la vida y por ello puedes simular un cuarto de tu casa como si nunca hubieras entrado en él. Disfrutar leyendo, viajando mentalmente y sobre todo usando tus dedos como medio de transporte.

Alcanza las estrellas, sumérgete en el mar o viaja a un país exótico. Todo está en tu imaginación. Y si además quieres añadir más excitación pero no posees ningún juguete erótico o no tienes ahora disponibilidad para comprarlo, hazlo tú mismo/a.

El palo de la cuchara de madera si alguno se ha portado mal puede servir para castigarlo, un plumero limpio para torturarle por todas sus partes más erógenas o una cucharilla helada. Hay muchas formas de disfrutar.

El sexo en las vacaciones siempre es mejor porque desconectamos, lo hacemos en otros lugares y estamos más deshinibidos. Solo tienes que pactar unos días como si fueran esas vacaciones. Sin teléfono y sin contacto con el mundo exterior. Solo como si estuvieras en un lugar que no conoces y quieres descubrir sus más secretos rincones.

 

Be Sat Sang y cree en tu sexualidad

A veces nos olvidamos de que el sexo está dentro de nosotros y lo psicológico y lo sexual están muy unidos. Nuestros pensamientos y deseos proceden del cerebro y éste es el que se ocupa de hacernos sentir el placer o las ganas de tener relaciones sexuales.

Cuando dentro de la pareja tenemos problemas suelen repercutir a nuestra líbido y por ende a nuestras relaciones sexuales. Es cierto que se suele decir que el sexo lo soluciona todo e incluso en algunos casos cuando se tiene problemas el sexo puede convertirse en una via escape y es más placentero y excitante que anteriormente.  Pero los problemas sexuales no solo ocurren en pareja, sino que una persona soltera también puede tenerlos. Problemas a la hora de relacionarse, de aceptarse sexualmente o simplemente de excitarse. No hay hombres y mujeres en este sentido. Suele ocurrir que las mujeres se sienten frustradas o incomprendidas en el ámbito sexual porque no se atreven a pedir o hablar de sus deseos. A ellas se les carga con la presión de la satisfacción y con llevar el poder del erotismo. Pero no es así, hay muchos hombres que desean introducir otras técnicas sexuales en sus vidas pero no lo realizan por aquello de lo socialmente bien visto.

En BE SAT SANG proponen un nueva forma de vivir nuestra sexualidad. No hay que concebir las dificultades como problemas que deben quedarse en el dormitorio sino que hay que tratarlos con normalidad, asumirlos y tener la intención de resolverlos. En Be sat sang nos proponen muchos talleres en los cuales podemos trabajar diferentes aspectos, desde batallar contra la monotonía hasta aprender a seducir.

En mi opinión es una buena forma de aprender y de realizarnos como seres sexuales, porque el sexo es una constante más en nuestra vida diaria y no hay que tratarlo como una excepción del sábado por la noche.

Anímate a echar una ojeada a sus temáticas y talleres.

http://www.besatsang.com/

El vínculo del placer

mjUno de los libros de Masters and Johnson. Tras ver la serie he buscado alguno de sus libros y me ha sorprendido la poca diferencia que hay de la sexualidad en los años 70, que está escrito el libro, a las relaciones que podemos encontrar ahora. Se sigue pensando en el comportamiento sexual que debemos tener hombres y mujeres, en la liberación femenina como repercute a las parejas o sobre fingir en la cama. ¿Tan poco hemos avanzado?

Pd: os animo a que les echéis un vistazo a los libros y pincheis en la foto.

Sexo ecológico

El sexo ecológico como la mayoría de las cosas ecológicas están de moda. He de reconocer que al ver este libro me llamó mucho la atención. Lo cogí y me puse a leerlo con ganas de saber de qué hablaba. Yo creia que me iba a impactar o que aprendería cómo ser más sostenible en las relaciones sexuales, aunque desde el principio pensé ¿qué tiene de contaminante el sexo?.

El libro no parece estar mal, pero una vez que pasas el índice y comienza la lectura… Da consejos sobre cómo practicar sexo en el coche con el motor apagado para no contaminar, bajar las luces o dejarlas apagadas, no gastar demasiada energía a la hora de ligar…

Está curioso y hasta gracioso ya que con algunas cosas como no malgastar energía cuando conquistemos a alguien te ries bastante. De todos modos respeto la intención de la autora de mostrar una faceta del sexo que muchas veces no contemplamos y es que en ese momento, ciegos de deseo no pensamos en el medio ambiente.

Pero en mi opinión esto está dentro de la forma de vivir de cada uno. Si vives concienciado por la repercusión que haces al medio en el que estás pues en todas las facetas de tu vida mantendras esta postura.

De todos modos os animo a que le echéis un vistazo porque igual os da alguna idea para introducir en vuestra vida sexual.

Walk of shame

Los fines de semana por la noche las discotecas y bares se llenan de personas que salen a pasarselo bien, a bailar, a beber, a reirse, a desconectar. Pero muchas de esas personas el objetivo que tienen para una noche de fiesta es encontrar algo. ¿Algo?, bueno para ser concreto Sexo.

Sin rodeos, sin dilaciones, buscamos sexo. Buscamos un poco de atención, desfogarnos para liberar las tensiones que vamos acumulando. Estamos en la era del sexo sin compromiso, de los amigos con derecho a roce o por ser más modernos los Fuck-friends. Huimos del sentimentalismo, del romanticismo, buscamos cuerpos, ardor, placer, excitación. Es la Hookup Culture.

Es curioso fijarse en estas situaciones, las miradas se cruzan, se buscan entre las tinieblas de las luces tenues de un bar. La gente baila, si se puede nos aproximamos más para poder buscar algo que nos de pie a iniciar una conversación. Un golpe, un ¡ay perdona! es el desencadenante de una más breve o más corta conversación que acabará con un polvo rápido en los lavabos o un intercambio de teléfonos por si mañana aún me acuerdo de ti.

Pero rebuscando en las entretelas de esta Hookup Culture he encontrado algo muy curioso. Muchas de las personas que se definen como buscadores de experiencias sexuales sin compromiso solo se esconden tras una fachada. Según un estudio publicado en el libro S=EX preferimos el romanticismo al sexo sin compromiso.

sexo casual

Entonces yo me pregunto, ¿qué hay de las noches de fiesta que acaban en casa de un/a desconocido/a?, ¿por qué lo hacemos?. La verdad es que puede llegar a ser confuso. Por un lado el llamado Walk of Shame, referido a la vuelta a casa con la misma ropa con la que se salió al día anterior, se ha convertido, en la sociedad del sexo sin compromiso, en un Walk of Proud.  Es decir, el camino de la vergüenza de admitir sin mediar palabra de que hemos pasado la noche fuera y volvemos con la ropa del dia anterior lo cual significa que la noche acabó en otra cama. Se ha convertido en un camino de orgullo y gloria. De presumir, anoche fui yo quien no durimió en mi propia cama.

Entonces, si tan orgullosos/as nos sentimos de conseguir polvos de una noche y de renegar del compromiso de una relación. Por qué luego nos sentimos tan desgraciados si en nuestras vidas nadie dura demasiado tiempo.

El sexo sin duda se ha convertido en una herramienta más de medición de estatus social. Si eres un/a conquistador/a algunos te alabarán por ello y otros no, depende del círculo en que te muevas. Pero lo que está claro es que conseguir estos encuentros afecta a nuestras vidas sentimentales individuales. El sexo nos hace más felices y mejora el estado de ánimo. Las personas que sienten soledad pueden encontrar en estas situaciones un alivio de su estado anímico. Pero hay que tener cuidado porque la búsqueda de sexo fugaz no siempre soluciona nuestros problemas internos. A veces incluso puede revertirse en un mal sentimiento.

Y el sexo, ¿cómo afecta a nuestra vida social?. Puede elevarnos a la categoría de ídolo por nuestra vida exitosa o hundirnos por buscar algo qué no sabemos muy bien qué es.

Así es, el sexo puede convertirse en un factor social más.